Nota de los Editores de NuevOrdeN:  las opiniones vertidas en estos articulos no tienen por que ser compartidas necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de vista personal

TODOS PAGAREMOS LAS CONSECUENCIAS
TODOS VIVIREMOS PARA LAMENTAR LA TRAGEDIA




Por.- Andrés O.C.

La posesión de supuestas "armas de destrucción masiva" fué el pretexto falaz esgrimido por el Presidente George W. Bush — segundo de esa dinastía familiar masónica-plutocrática — para atacar al régimen iraquí de Saddam Hussein y poder desatar, por dictado mandatorio del Lobby Judío de Washington y New York, una guerra a todas luces injusta e injustificada, ajena por completo a los intereses nacionales de los Estados Unidos y en la cual se está derrochando a raudales la sangre y el dinero del Pueblo Cristiano Americano. Se ha demostrado fehacientemente que las "armas de destrucción masiva" han resultado ser mentiras de distracción masiva.

Según declaraciones de un prestigioso General del Ejército de los Estados Unidos — J.J. David, experto en Asuntos de Oriente Medio — hasta la presente, en Iraq, han muerto más de 600 jóvenes Americanos (sin contar los heridos y los mutilados) y se ha gastado la cifra escalofriante de un trillón de dólares.

Sin embargo, Israel posee decenas de bombas atómicas fabricadas ilegalmente, sin que el Kahal de Tel-Aviv permita entrar a los Inspectores de la Comisión Internacional de Energía Atómica.

Israel es un Estado Terrorista, que fué fundado en el año 1.948 sobre la base del socialismo marxista-leninista, colectivista y totalitario. Sus fundadores fueron un puñado de terroristas judíos-comunistas procedentes de Rusia, donde habían participado, como Comisarios Rojos, en la sanguinaria Revolución Bolchevique que implantó, en aquella sufrida y martirizada Nación, la criminal tiranía soviética de la hoz y el martillo.

El Ejército Judío de Ocupación destruye con dinamita y bulldozers las humildes casas de los campesinos palestinos, a quienes impide, además, cultivar y cosechar los frutos de su propia tierra, usurpada y oprimida por el yugo sionista. El Ejército Judío de Ocupación, dirigido por los siniestros sicarios del MOSSAD, asesina impunemente a los líderes religiosos palestinos y masacra salvajemente a los pobres e indefensos refugiados palestinos — niZos, mujeres y ancianos — cuyas vidas es ofrendada, en holocausto ritual, al sanguinario y rapaz Moloch de Judea. El Ejército Judío de Ocupación, inspirado en el odio deicida al Cristianismo, bombardeó inmisericordemente, en la ciudad santa de Belén, la Iglesia de la Natividad y el Hospital de Maternidad regentado por abnegadas y beneméritas Monjas de la Caridad. Pero a pesar de todos estos crímenes sangrientos, atroces y espantosos, al Estado Terrorista de Israel — hoy dirigido por ese batracio con garras que es Ariel Sharon — se le permite tener un poderoso arsenal de bombas atómicas.

Este es el Nuevo Orden Mundial donde el Estado Terrorista de Israel viola constantemente el Ordenamiento Jurídico Internacional con el respaldo del Establishment Globalista de los Estados Unidos, donde impera la Mafia Kosher que domina la Alta Finanza de Wall Street y controla los grandes Medios de Comunicación. La protección cómplice del Presidente Bush a los crímenes y a las violaciones del Estado Terrorista de Israel es descarada y desvergonzada, alterando la anterior política exterior de los Estados Unidos, que también era de complicidad, pero limitada y condicional.

El Presidente Bush ha demostrado ser el cipayo pro-sionista más dócil y obediente que ha habitado la Casa Blanca. Ese cipayismo lacayuno le impide ver que la criminalidad israeli en Palestina presagia grandes catástrofes para los Estados Unidos. El Pueblo Cristiano Americano terminará pagando un precio mortal por culpa del Presidente Bush, fiel cumplidor de los Protocolos Rabínicos-Talmúdicos de Sión.

Todos pagaremos las consecuencias. Todos viviremos para lamentar la tragedia.

Mayo del 2.004

derechanacional@yahoo.es


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