Nota de los Editores de NuevOrdeN: las opiniones vertidas en estos artículos no tienen por que ser compartidas necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de vista personal.
La División Azul: Breve informe dedicado a los que sabiéndolo, pretenden
obviarlo
Enterado por los medios de comunicación de que este gobierno no quiere que la
División Azul esté presente en el museo del Ejército, hago público mi total
rechazo a su política sectaria, dando la impresión de marxistas con trajes de
diseño.
Un gobierno que al parecer gobierna sólo para su clientela política y no como
debería ser para todos los españoles.
Agraviando de una manera parcial la memoria histórica de España, 71 años después
de que el PSOE perdiera su revolución.
La sociedad española no se merece un neo-marxismo, sin parangón en ninguno de
los países occidentales de nuestro entorno.
Dedicado a los que sabiéndolo, pretenden obviarlo:
La
División Azul fue integrada por 50.000 españoles, tanto militares como civiles.
Salió de España el 13 de julio de 1941, coincidiendo con el aniversario del
asesinato de Don José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936, hecho desencadenante
del Alzamiento Nacional a los 5 días (18 de julio de 1936).
La División Azul salió de España para acabar con el marxismo y devolverles la
visita a los soviéticos al igual que ellos hicieron en España y recuperar el oro
del tesoro nacional que el gobierno del PSOE entregó a Stalin.
Gracias a la División Azul, España no entró en la Segunda Guerra Mundial y no
fue invadida por las tropas anglo-americanas en 1943-44.
Gracias a la División Azul, los enemigos de la unidad de España no se salieron
con la suya de querer convencer a los llamados miembros de la resistencia
francesa para que les apoyaran en su intención continuada de involucrar a España
en la Segunda Guerra Mundial.
Todos estos hechos son suficientemente relevantes como para que historiadores de
los 5 continentes se interesen por conocer las motivaciones y las gestas
heroicas de los españoles que lucharon en Rusia contra el mayor criminal de la
historia. Resulta una aberración querer borrar de la historia de España y de la
Segunda Guerra Mundial a la División Azul.
Se estima que en los gulags soviéticos fueron “procesados” unos 3.700.000
prisioneros (rusos anticomunistas, alemanes, croatas, húngaros, rumanos,
finlandeses, italianos, polacos, indios, japoneses, españoles, etc.). Parece ser
que los miembros de la División Azul no se merecen ningún recuerdo por este
gobierno, cosa que no nos importa ni les pedimos, pero sí exigimos respeto
institucional para los compatriotas que dieron su vida por España, ya que
gracias a ellos no fue invadida ni por unos ni por otros.
Relación de campos de exterminio comunistas donde fueron asesinados españoles:
CHEREPOVIETS, NOVOCHARCHOV, MAKARINO-CHEROPOVIE TS, SLAJGOROD, BOBOROSKY,
VOROCHILOGRADO, CHELIABISKY, KOLPINO, TULA, KARAGANDA, SASTIBOROD Y JARKOV.
En 1952, por orden del gobierno comunista soviético, los divisionarios fueron
esparcidos por todos estos campos de concentración, no pudiendo estar más de 10
españoles juntos. Stalin pensaba que la integridad de los españoles podía
influir en otros prisioneros, tanto rusos como extranjeros.
Algunos españoles, héroes de la División Azul, asesinados en los campos de
exterminio soviéticos, de 1942 a 1954:
Francisco Alonso Camaño (Cherepoviets)
Manuel Hidalgo Cabello (Makarino)
José Carrión Herrero (Tula)
Arturo Díaz Anterelo (Kolpino)
Rosendo Flores González (Esluzk)
Antonio Gallardo (Karaganda)
Paulino García García (Bovda)
Angel López García (Jarkov)
Y asi una larga lista…
Se estima que fueron entre 500 y 600 los prisioneros asesinados y desaparecidos.
Hoy en día siguen sin entierro digno los cadáveres de cientos de españoles
esparcidos por el frente del Voljov y Krasny Bor.
Entre ellos, el cuerpo del divisionario nº 13.086, que encontré decapitado en
Krasny Bor hace más de 4 años, cuya chapa de identificación tengo en mi
custodia. Sus restos están todavía allí, en una caja, esperando que las
autoridades españolas, a las cuales informé, muevan un dedo para enterrarlos en
el Cementerio de Pankovka-Novgorod así como para identificarlo y localizar a su
familia.
En 2006 constaté en Novgorod con los lugareños de más edad, que recordaban con
respeto a los españoles y en una reunión que mantuve con el Jefe de Gobierno de
esa Ciudad me informó de que hubo un español prisionero condenado a trabajos de
reconstrucción que se escapó 4 veces y lo capturaron, pero no me confirmó cuál
fue su destino final ni su nombre.
En 1954 regresaron a España, después de más de 11 años prisioneros, los
supervivientes de estos campos de exterminio, aclamados como héroes por una
multitud que los recibió en el puerto de Barcelona. De estos supervivientes he
tenido el inmenso honor de conocer a más de uno y recibir sus testimonios en
primera persona.
En el recuerdo a los españoles que lucharon y murieron en la Segunda Guerra
Mundial, combatiendo al comunismo. Todos ellos forman parte de nuestra historia
y no, por el capricho sectario de unos políticos concretos del momento actual,
deben ser borrados de ella.
Así como también el recuerdo entrañable a los Viriatos portugueses que se
integraron en la División Azul.
Existen distintos monumentos dedicados a la División Azul en el extranjero:
Monolito en Cementerio de Pankovka-Novgorod, Rusia
Monolito en Illmensee, Alemania
Monolito en Ulrichsberg, Austria
Los
españoles de la División Azul fueron respetados por su comportamiento, tanto por
sus aliados como por sus enemigos. No existe ningún documento ni testimonio que
les atribuya un acto innoble, tanto con los prisioneros soviéticos como con la
población civil. Es un hecho constatado que muchos rusos preferían rendirse a
los españoles antes que a los alemanes, asi como de desertar de las filas
soviéticas y pasarse a las españolas.
Hubo unidades del Ejército Alemán que pedían a sus mandos combatir junto a los
españoles, como fue el caso de la 5ª Infanterie-und Jäger-Divison e V.
El 28 de septiembre de 2008 tuve el honor de asistir y representar con la
Presidenta de la División Azul en Illmensee (Alemania), a la invitación al acto
de homenaje de los excombatientes alemanes de la 5ª División de Cazadores de
Montaña y a los españoles de la D.A. que lucharon juntos en el frente ruso.
5.000 muertos y 8.000 heridos en combate. ¿No se merecen un lugar en la historia
de España?
Su heroísmo fue de tal alcance que ahí constan:
8 Laureadas de San Fernando Individuales,
2 Cruces de Caballero de la Orden de la Cruz de Hierro, 1 de ellas con hojas de
Roble,
42 Medallas Militares Individuales y 2 Colectivas,
3 Cruces de Alemania en Oro,
135 Cruces de Hierro de 1ª clase,
2.362 de 2ª clase,
32 cruces de la Orden del Aguila con Espadas.
16 Cruces al Mérito Militar con Espadas de 1ª clase 2.200 de 2ª clase,
Ascensos por Méritos de Guerra,Medallas de Sufrimientos por la Patria,
Excautivos, etc.
Al citar a la Division Azul genéricamente, me refiero a todos los que sirvieron
en la División Azul, Escuadrillas Azules, kriesmarine, Legion Azul y en
diferentes Divisiones Alemanas, siendo la mas numerosa en efectivos españoles la
Wallonien.
En nuestra memoria:
Los Héroes Caídos de la Division Azul “PRESENTES”
LUIS G.J.
Caballero de la Orden de la División Azul.
"Señor: sólo dos cosas te pido, la victoria y el regreso. Si una has de
concederme que sea la victoria"

Defensa no incluye a la División Azul en el nuevo Museo del Ejército
20-06-10
a sede del Museo del Ejército en Madrid
cerró sus puertas en junio de 2005. En junio de 2008 el entonces ministro de
Defensa, José Antonio Alonso, anunciaba su apertura en el Alcázar de Toledo para
ese mismo año. No ocurrió.
Tampoco en 2009. Y aunque todo apuntaba ya a que solventadas las enormes
dificultades en el diseño de la colección, las obras y la adaptación al
emblemático edificio toledano, sería el 23 de junio cuando por fin abriría sus
puertas, habrá que esperar un poco más. Y es que tras más de tres años de
retraso y por motivos de agenda del Ejecutivo, más en concreto –según asegura
Defensa– por el balance que Zapatero hará en el Congreso sobre sus seis meses de
presidencia europea, la inauguración ha sido retrasada, previsiblemente, al 19
de julio. Eso sí, cuando abra sus puertas lo hará sin una sola referencia a la
División Azul.
Según fuentes cercanas al Museo consultadas por este periódico, los objetos de
los voluntarios españoles que lucharon en el frente ruso en la Segunda Guerra
Mundial contra las tropas de Stalin quedarán guardados en el sótano del Alcázar
y no serán expuestos con el resto de la colección trasladada desde Madrid, en
donde se recogían en una pequeña sala específica para este cuerpo de
voluntarios.
El problema, subrayan, es que esos fondos, en principio, tampoco serán devueltos
a la Hermandad de la División Azul, que los vendió por un precio simbólico para
la exposición permanente de Madrid y que ahora busca el modo de recuperarlos
para volver a exponerlos en sus locales de la capital, donde aún conservaban
otros objetos dedicados a los combatientes.
En la exposición que había cuando la sede estaba en Madrid se mostraban objetos
personales y armas de los combatientes en el frente ruso, entre ellos el capote
y las condecoraciones del laureado capitán Teodoro Palacios, que pasó once años
de su vida en los campos de concentración dispersos por el régimen de Stalin en
todo el país. La División Azul la compusieron 45.482 hombres voluntarios, de los
que casi 5.000 murieron en el frente ruso y casi 9.000 resultaron heridos.
El hilo conductor del nuevo museo será la historia del Ejército a lo largo de
los siglos y la muestra de las aportaciones militares al progreso institucional,
social, cultural y científico de España. De lo que fue la Guerra Civil y la
época posterior poco aparecerá, y dentro de ese discurso museográfico diseñado
por el Ministerio, la División Azul no tiene cabida, más si se tiene en cuenta
el celo con el que el departamento que dirige Carme Chacón aplica la Ley de la
Memoria Histórica.
El nuevo Museo expondrá entre 4.000 y 6.000 objetos de las más de 30.000 piezas
con las que cuenta entre sus fondos, con lo que en la selección de lo que
finalmente se expondrá se han suprimido muchos elementos que sí estaban en la
anterior colección. Incluso se ha suprimido lo único que había de antemano en el
propio Alcázar de Toledo: el museo del asedio, que recogía multitud de objetos y
armas que testimoniaban la resistencia de Moscardó y sus hombres contra el
asedio republicano sobre el edificio en el que estaban rodeados. De hecho, el
despacho del entonces coronel permanecerá fuera del recorrido y de las visitas
de los turistas, tal y como adelantó este periódico en octubre del año pasado,
pese a que ha sido tradicionalmente uno de los principales atractivos del
Alcázar.
La supresión de esta colección y la clausura del despacho llevó a la eliminación
de las placas que unidades españolas y de multitud de ejércitos del mundo habían
colocado en el edificio en memoria de los «héroes del Alcázar».
Y, aunque la inauguración esté próxima, la peregrinación del Museo del Ejército
de Madrid a Toledo lleva ya 16 años de trámites. La primera que habló de esta
posibilidad fue Carmen Alborch en 1994, cuando era ministra de Cultura, aunque
no especificó el destino de la colección. Simplemente habló de ampliar el Museo
del Prado hacia las instalaciones que ocupaba el del Ejército.
En 1995 se creaba una comisión para estudiar una nueva ubicación de la
colección. No se reunieron nunca y fue disuelta en 1997. En 1996, ya con José
María Aznar en la Moncloa, era él mismo el que anunciaba su decisión de llevarse
la exposición a Toledo.
Fuera de exposición
El museo del asedio que albergaba el Alcázar de Toledo y que recogía objetos que
rememoraban la resistencia de Moscardó y sus hombres al asedio que las tropas
republicanas mantuvieron durante tres meses sobre el edificio, ha sido
suprimido.
-El vehículo en el que viajaba el almirante Carrero Blanco cuando fue asesinado
por ETA en Madrid se exponía en el Museo del Ejército de la capital, pero según
fuentes consultadas por este periódico, el coche tampoco será expuesto dentro de
la colección toledana. No forma parte del discurso.
-El despacho del coronel Moscardó, en el que se podía escuchar la conversación
con su hijo, al que los republicanos fusilaron tras intentar chantajear a su
padre, era de los lugares más visitados de Toledo. La estancia se cerrará a las
visitas.
La Real Academia ha formado una comisión
que estudia el proyecto del centro
El nuevo Museo del Ejército abrirá sus puertas con una importante ausencia, cla
colección de la División Azul que recoge recuerdos de este contigente que luchó
contra las tropas de Stalin. Ante la información publicada, se consultó ayer a
varios destacados historiadores sobre esta omisión. Y también sobre la
«legitimidad» de un proyecto museístico que podría contar con el visto bueno de
la Real Academia de la Historia. De entrada, el director de la RAH, Gonzalo Anes,
eludió «hacer elucubraciones sobre cosas que no conozco. El Museo del Ejército
está cerrado todavía, lo están organizando y no puedo decir una palabra de algo
que ignoro totalmente». El responsable de la alta institución historiográfica
explicó que «el Ministerio de Defensa, en efecto, ha trabajado, me consta que
muchísimo, para organizar el Museo de la mejor manera posible, y ha pedido que
la Academia de la Historia examine las cartelas que van a colocarse en las
distintas salas. Se creó una comisión, formada por tres académicos, que
informarán a la Academia del trabajo que hayan hecho sobre esas cartelas, y la
Academia hará las observaciones pertinentes, pero eso todavía está en curso».
El propio José Alcalá-Zamora dice que es un tema «que me fastidia mucho». Él ha
visto los carteles y asegura que «son bastante erróneos. Hay errores históricos,
de hecho, sobre el tipo de armas... Son disparatados. No estoy en la Comisión,
pero lo que he visto me parece deleznable o condenable». Y cree que la ausencia
de la División Azul «es algo muy típico». Y asegura: «La División Azul debería
estar en el Museo porque representa un hecho histórico. A unos les gustará más
que a otros, pero participó en ella el Ejército español».
Y el académico de la historia Luis Suárez formó parte también de aquella antigua
comisión. «Todos éramos partidarios de que se hiciese el Museo en el Alcázar de
Toledo. No sé los detalles de lo que van a realizar ahora y es posible que eso
no me resultase tan satisfactorio», explica el historiador. «Van a suprimir
cosas, y no me parece correcto. Guste o no guste, no cabe duda de que la
División Azul se trata de un episodio fundamental en la historia del Ejército.
Fue gente muy valiente la que estuvo allí combatiendo y escribió páginas de gran
relieve».
Otro conocido historiador, el hispanista Stanley Payne, asegura que «esto es
otra indicación de que la llamada “Memoria Historica” no se refiere ni a la
memoria ni a la historia. Es más manipulación políticamente correcta. La
Division Azul es posiblemente la division más famosa de las de cualquier país de
la II Guerra Mundial, y la literatura en varios idiomas sobre ella la mas
extensa de cualquier unidad militar individual de cualquier país. Es una
verdadera lástima que el Museo nuevo no respete la historia. Se debe, a lo
menos, devolver estas materias a la Hermandad».
Jorge Fernández-Coppel, miembro de la RAH, recuerda el antiguo museo y el
espacio dedicado a la ahora excluida columna de voluntarios: «Era una sala muy
bonita que explicaba muy bien lo que era la División Azul, con uniformes
originales, que habían donado personajes importantes que habían estado allí. La
verdad es que era uno de los lugares más visitados del Museo. Tú vas a Alemania,
a Inglaterra o a EE UU, y los grandes museos de los que combatieron contra los
nazis tienen un grandísimo apartado dedicado al ejército alemán. Pero nosotros
somos los más provincianos de todos. La sala era una maravilla».
El director del Instituto CEU de Estudios Históricos, Alfonso Bullón de Mendoza,
conoce el proyecto del Museo, para el que fue consultado, aunque no ha visto
cómo ha quedado. Por eso prefiere no hablar de la División Azul, «pero todo lo
que sea perder fondos no me parece buena cosa». En cualquier caso, añade, «lo
más llamativo es no haber conservado una sección importante, lo que fue el Museo
del Asedio. El edificio tiene su propia historia y que la pierda es absurdo».
“ La sala de la División Azul era una de las más visitadas. Pero somos el país
más provinciano»
Jorge Fernández Coppel, de la Real Academia de la Historia
“ Guste o no guste, se trata de un episodio importante en la vida del Ejército
español. Fue gente muy valiente la que estuvo allí combatiendo»
Luis Suárez, de la Real Academia de la Historia
“ Todo lo que sea perder fondos no me parece bueno»
Alfonso Bullón de Mendoza, director del Instituto CEU de Estudios Históricos
“ Los carteles que he visto son erróneos, con errores históricos»
José Alcalá-Zamora y Queipo de Llano, miembro de la RAH
“ Es otra indicación de la “Memoria Histórica” que ni es memoria ni historia. La
División Azul es la más famosa de cualquier país de la II Guerra Mundial»
Stanley Payne, historiador e hispanista
Es curioso que en
el Alcázar de Toledo se instale un Museo del Ejército que sólo expondrá unas
4.500 piezas de las más de 35.000 que formaban los fondos del anterior museo, y
que se han encargado -muy eficazmente- de desperdigar por distintos
establecimientos militares y civiles de toda España.
Dicen que es en honor a la Historia, y buscando el "rigor histórico", pero
ignoran conscientemente la historia reciente del asedio (que tuvo lugar en el
mismo edificio), ni el chantaje (seguido de crimen) que intentaron los del
Frente Popular con el hijo del Coronel Moscardó.
¿No será que, más que el "rigor histórico", lo que buscan es el "rigor mortis",
del que dieron sobrado ejemplo hace 70 años, y que iniciaron ellos, aunque luego
se extendiera a todos?
Es evidente que a esta gente les escuece la historia verdadera, y por eso la
inventan.
Resulta increible
que no haya un espacio en el Museo del Ejército de España para la División Azul,
una unidad militar española expedicionaria en el extranjero, y que participó en
la campaña más grande de la historia de la humanidad encuadrada en uno de los
ejércitos más potentes del mundo. Si esto no es motivo para que sus recuerdos se
exhiban en un museo ¿Para qué abren el museo?
Esperamos que los responsables de tamaño desatino recapaciten. Si no lo hacen se
cubrirán de indignidad, desde la Ministra hasta el último jefe militar con mando
en el asunto pasando por todos los asesores civiles o militares que han
facilitado la toma de esta decisión. Es inexplicable salvo que el odio bastardo,
la ceguera y la cobardía alimenten a esas mentes... ¿Para cuándo se levantará en
España un espacio o museo o lo que sea en defensa de todo nuestro pasado sin
rencor alguno y respetando la verdad histórica, nuestras glorias, nuestras
hazañas y también nuestros pasajes históricos oscuros? No se le permitirá un
hueco en el Alcázar de Toledo, pero en una de las salas de nuestro corazón habrá
siempre un espacio para la División Azul, una de las gestas humanas y militares
más grandes de la historia de nuestra Patria.