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LOS CURIOSOS CHISTES DE LA CASA DE LOS DIBUJOS
Quien haya visto la teleserie animada La Casa de los Dibujos (Drown Together en
inglés) quizás haya notado el humor racista y antisemita que la acompaña de
manera asombrosa, especialmente siendo un programa producido en la fábrica de
propaganda judía conocida como Hollywood, veamos algunos ejemplos:
El
personaje de Capitanazo es judío (le dice a su madre Ima que es hebreo para
mamá, en todo caso es una parodia de Supermán que tiene grandes simbolismos
judaicos y fue un personaje creado por judíos). Capitanazo es un personaje con
tendencias homosexuales, zoófilas, necrófilas, pedófilas y sadomasoquistas.
Frecuentemente se le ve teniendo relaciones con Xander, un elfo homosexual de
videojuegos, ó con la prostituta negra de Morocha Amorocha con la que realiza
prácticas sadomasoquistas. También se establece que tiene sexo con cadáveres y
animales y secuestro a la hija pequeña de los vecinos con fines morbosos.
Además, cuando la Liga de los Héroes (parodia de la Liga de la Justicia) lo
enjuicia por realizar fraude en las apuestas dice: “¿Desde cuando es ilegal el
fraude en las apuestas?” a lo que otro personaje le responde “Desde que robar,
matar y violar es ilegal” y Caitanazo responde “Entonces estoy en problemas”.
Así, el personaje judío de la serie es un ladrón, asesino, violador y tiene
muchas otras perversiones sexuales.
Los personajes siempre se refieren a los productores de la serie como los
productores judíos y son vistos como avariciosos y siniestros. Cuando el
personaje de Lulú Decartón (parodia de Betty Boop) se quiere casar con el padre
de Ling-Ling (parodia de Pikachú) y este le disputa la herencia, Lulú dice “Que
se conseguirá a los mejores abogados judíos” y rápidamente aparecen dos narices
gigantes con patas y acento hebreo.
Cuando en un capítulo conocen a Frankenberri (el personaje de los cereales)
Puerquísimo Cerdo, un personaje que como su nombre indica es un cerdo, este le
reclama a Frankenberri “Pues en la escuela hebrea te llamabas Frankenstein”.
Esto hace suponer que Puerquísimo Cerdo también es judío pues asistió a la
escuela hebrea, por lo que el otro personaje judío es un cerdo.
Por otro lado tenemos a Morocha Amorocha, una negra con cola y orejas de zorra
que es prostituta (en un capítulo se ve que Marvin el Marciano le paga por
sexo), y ninfómana, fue violada cuando niña por una pandilla de negros (parodia
de los personajes animados de Bill Cosby) y abandonada por su padre, tiene
varios hijos y nietos (siendo aún joven por lo que debió tener sus hijos en la
preadolescencia) y la trabajadora social (su archienemiga) siempre se los quita.
En síntesis, Morocha representa todos los estereotipos asignados a las mujeres
negras.
Por ende, es sorprendente ver tanto material abiertamente racista y antisemita
en un programa del sistema. Casi tan sorprendente como aquel capítulo de Padre
de Familia en que el bebé Stewie le dice al perro Brian que lo dejará en un
refugio para perros al lado de los galgos que no pueden correr y Brian replica
“¡Callate! Eso es como el Holocausto para nosotros los perros!” a lo que Stewie
responde “Pues cuando los perros controlen el Fondo Monetario Internacional y el
New York Times te creeré”.
Matt Marshall