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Una nueva oportunidad



La situación económica actual, junto a la emergente concienciación racial de parte de la juventud española y europea, evidencia la paupérrima organización política de los partidos NS/NR tanto en el ámbito institucional como callejero.

La multiplicidad y división entre partidos y militantes que dicen defender lo mismo, o prácticamente lo mismo, supone el mayor lastre que el colectivo “patriota” soporta. En diversas cartas recientes de varios lectores de este “sitio web”, y en los distintos foros y discusiones patriotas, se constata la desesperación de la militancia que se encuentra con muchas siglas y poca unidad en la lucha.

La crisis económica, y el consecuente empobrecimiento de los nacionales, hace brotar unos conflictos sociales que serían impensables en una situación económica al alza, dado las ideas y valores que sustentan al sistema capitalista y la inoculación del sistema hacia los ciudadanos de ideas consumistas y hedonistas contrarias a cualquier ansia de lucha y de ideales.
El factor, que paradójicamente nos puede beneficiar es la inmigración, ya que, aunque el verdadero causante de la situación actual sea el sistema capitalista (que a su vez impulsa la inmigración masiva que sufrimos en Europa) la mayor parte de la población es incapaz-dado su sometimiento a los medios de comunicación del sistema- de culpar al sistema y ven, por el contrario, más accesible y factible cargar las culpas contra el colectivo inmigrante, lo que puede significar el caldo de cultivo de una la concienciación patriota que necesitamos para poder lograr nuestros objetivos.

El instinto de supervivencia empujará a que los nacionales se vean obligados a mantener un conflicto permanente con población foránea. Es decir, que los brotes de violencia causados por los inmigrantes en Paris o el Ejido (aunque este haya sido de menor dimensión) se verán multiplicados en número y periodicidad, lo que obligará ora a cambiar las instituciones actualmente imperantes ora a cambiar el ideario político, social y económico de estas instituciones, lo que por ello representa una oportunidad prácticamente inmejorable para que entren en escena los partidos de ámbito patriota que sean capaces de canalizar un ideario que cada vez influencie más a la población. Es decir, la semilla del odio de la que hablarían los “progres” y lo que para nosotros significa la semilla de un nuevo resurgir nacional y natural, se vería encumbrada en un partido político organizado férreamente.

Además, la situación que vivimos hoy en día no es inédita a lo largo de la historia del sistema capitalista globalizado, ya que, como antecedente claro encontramos el “crack del 29” y el surgimiento en esta época del fascismo y NS. En principio, los motivos que empujan a un movimiento ya derrotado como es el NS/fascismo y el que debería ser un nuevo movimiento- basado prácticamente en las mismas ideas- fueron diferentes, pero ambos se debieron a una fuerte crisis del sistema capitalista, que supo ser aprovechada en su día por los colectivos NS y fascistas, debido fundamentalmente a la unidad patriota y organizativa que existía y a pesar de las diversas ramas ideológicas que convivieron en el seno de sendas organizaciones(1); y que nuevamente debe ser aprovechado por un nuevo movimiento.

Ciertamente, las similitudes que constantemente se anuncian desde los medios de comunicación entre estas dos fechas históricas-la actual y la de 1929- siendo los españoles los que opinan, cada vez, con mayor frecuencia que los inmigrantes sean uno de los causantes principales de la explosión de la situación económica actual, lo que puede convertir una situación de crisis capitalista que en principio es coyuntural y pasajera si no se sabe acometer ninguna medida contra ella, en una crisis final que haga subvertir el régimen financiero mundialmente establecido, apareciendo así una nueva oportunidad para los que creen necesaria la búsqueda de nuevos destinos para el mundo tales como los NS/NR. Por esta razón es ahora más que nunca necesario que no nos perdamos en siglas y en mini-partidos sectarios para hacernos fuertes entre la población.

Que la población española busca alternativas desesperadamente es evidente: Un ejemplo claro lo representa el nuevo partido de Rosa Díez que ha logrado atraer un sector electoral importante por puro aburrimiento del electorado que ve como el bipartidismo PP/PSOE no atiende a los afanes de la población. Por eso, y salvando las abismales distancias entre Rosa Díez y ese remoto “Frente único”, ofrecer una nueva opción al electorado con unas ideas que afronten la realidad y que no se pierdan en doctrina y en planteamientos filosóficos vacuos para la población(2) es garantía de éxito a medida que vaya calando el mensaje en la población por representar una verdadera alternativa a la plutocracia actual.

(1). Es obvio que las pequeñas diferencias ideológicas siempre existirán: católicos, protestantes, o diferencias personales...Si nos atenemos a una cosmovisión NS o fascista del existir antepondremos la convivencia nacional y racial al resto de prejuicios.

(2). Las discusiones doctrinales entre los NS/fascistas han hecho perder mucho el tiempo a estos colectivos a la hora de afrontar una política de cara a la población. Obviamente discusiones filosóficas siempre existirán, pueden seguir existiendo y son muy positivas para forjar una ideología determinada; siempre que se realice con la suficiente astucia como para que no entorpezca nuestro crecimiento, que es al fin y al cabo, lo que pretendemos.


JMML
 


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