Nota de los Editores de NuevOrdeN: las opiniones vertidas en estos artículos no tienen por que ser compartidas necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de vista personal.
La dura disyuntiva de Monseñor Williamson ante la religión de Tertuliano
Cada vez que una religión ha entrado en crisis ello ha sido en el momento en que
hizo primar sobre los principios que la informaban, así como sobre las distintas
vías para acceder a los mismos, una postura de conformismo consistente en
considerar que el hecho religioso se reduce simplemente a una actitud de
sumisión y de pasiva aceptación de ciertas 'verdades' ante las cuales, debido a
nuestra inferior condición, deberíamos someternos silenciando definitivamente
cualquier conato de reflexión en contrario. El famoso 'creo porque es absurdo'
de Tertuliano ha sido una máxima recurrente a lo largo del tiempo y en especial
en épocas de profunda decadencia como la actual, habiendo contado en los tiempos
últimos con una serie de sostenedores y de discípulos adecuados.
El antecedente moderno se lo ha encontrado en una cierta interpretación del
dogma de la infalibilidad papal por la cual se ha considerado erradamente que la
auténtica réplica del libre examen de Lutero y del protestantismo se encontraba
en una actitud de acatamiento pleno y absoluto a la autoridad del Papa cada vez
que éste opinara sobre cuestiones religiosas considerándose en algunos casos que
la virtud cristiana consistía en una postura pretendidamente 'ascética' de ser
capaces de silenciar aquello que la razón nos indica como verdadero, pero al
mismo tiempo contrastante con dicha autoridad, consistiendo la perseverancia en
tal conducta en la verdadera santidad a través del doblegamiento de la
'soberbia'.
Esta actitud de aceptación cadavérica de la voluntad del Papa, aun cuando ésta
se contraponga a lo que uno considera como los principios de la propia religión,
fue sustentada en el siglo pasado por el principal exponente del modernismo
cristiano, Jacques Maritain, quien influyera decididamente en Paulo VI,
principal gestor del Concilio Vaticano II. En su obra Primacía de lo espiritual,
escrita en ocasión de la condena papal a la Acción Francesa de Maurras, -una
resolución realmente canallesca que chocara con un gran sector del catolicismo
francés- sostenía en defensa de la misma que la virtud propia del cristiano y
que lo diferenciaba del protestante era su actitud de obediencia extrema aun de
aquello que en apariencias resultaba contrario a las propias convicciones ya que
en esto consistía la adhesión al dogma de la infalibilidad: en ser capaces de
hacer aquello que contradijera las conclusiones de nuestro libre examen, a
diferencia en cambio de lo que harían los protestantes (1). Sin embargo lo que
el modernismo no entendía ni antes ni ahora era que la discrepancia principal
con tal herejía estribaba en la negación por parte de ésta, en su enfática
asunción del dogma del pecado original, de poder acceder a una dimensión de
carácter metafísico por parte del hombre; es decir que, en aras de una libertad
reducida a un plano puramente humano y moral, se le vedaba aquella otra libertad
más profunda perteneciente a la esfera de lo sagrado a lo cual según ellos no se
podía acceder por cuenta propia en razón de nuestro carácter pecaminoso y
mortal. Una postura tradicional en cambio sostiene en preciso contraste la
capacidad del hombre de poder alcanzar tal dimensión a través de una vía
purificatoria que éste sea capaz de realizar. En la negación de esta perspectiva
superior es en el fondo en lo que coinciden modernistas y protestantes, esto es,
en su rechazo conjunto de concebir en el hombre una capacidad de poder alcanzar
libremente y por sus propios medios una dimensión metafísica sin tener que ser
acusado por ello de hereje, pagano o 'luciférico'.
Es dentro de esta misma óptica de la incondicional infalibilidad que el padre
Guillermo Marcó, representante vaticano local de la oficina por el diálogo
interreligioso, en un reciente artículo publicado en el diario La Nación
(4/2/09) lo critica al lefevrista Monseñor Williamson en relación a su rechazo
por el dogma del Holocausto, dogma este último recientemente ascendido por la
Iglesia católica a la categoría de un verdadero misterio divino "que nos permite
comprender el de la Cruz". El lefevrista se defiende diciendo que cuando el Papa
ha reconocido autenticidad al gaseamiento de 6 millones de hebreos, es decir el
llamado Holocausto, ha emitido una opinión meramente personal, parecida a
cuando, en el diferendo por el Beagle, falló a favor de Chile en contra de la
Argentina sucediendo así en esa instancia que cuando un ciudadano de tal país se
oponía a tal laudo no por ello dejaba de ser católico. Que por lo tanto no
habría hablado ex cathedra (2), en tanto que no habría utilizado tal locución en
sus declaraciones, por lo que uno no estaría obligado a acatarla. Pero Marcó le
hace notar con razón al 'descarriado' sacerdote que aun sin haber utilizado tal
formulismo, el Papa no se ha reducido a emitir una opinión personal, sino que ha
comprometido su autoridad infalible en tanto que ha
conminado a aquellos que no acepten tal nuevo dogma de la religión católica a
retractarse bajo pena de ser excomulgados. Así es como ha acontecido en
lo inmediato con el padre Abramovich en Italia mientras que a Monseñor
Williamson se le ha dado un tiempo prudencial para reflexionar a causa de su
rango superior, aunque provisoriamente se lo ha suspendido de sus funciones
debido al grave peligro que representa para la fe católica y para los feligreses
que reciben cotidianamente su influjo (3).
Para salir de tal difícil situación y salvarse de ser excomulgado muy
piadosamente el padre Marcó le da un par de consejos a Monseñor W. a fin de
enmendar sus errores. El primero hacer como el Papa que visitó Auschwitz y el
segundo irse a Luján en donde se encontrará con reliquias pertenecientes a los
prisioneros de los campos de concentración.
Como nosotros no somos modernistas ni protestantes ni le tenemos miedo a la
excomunión (es más la consideramos ineficaz en tanto emitida por un 'papa' que
no es tal) queremos contestarle al padre Marcó. Hemos estado en Auschwitz y
no vimos nada de lo que pretenden hacernos creer.
No existe allí no solamente una sola prueba de que hayan muerto 6 millones de
judíos (o 4 o 2 o 1,5, tal como dijeron en sucesivas rebajas las mismas fuentes
judaicas que no pudieron nunca terminar de ponerse de acuerdo en las cifras),
sino que tampoco allí vimos cámaras de gas. Que lo que se nos quiso hacer pasar
como tal eran una ruinas que podían haber sido cualquier otra cosa. Recordemos
al respecto que Auschwitz fue 'liberado' por el ejército rojo de Stalin quien no
se ha caracterizado propiamente por decir siempre la verdad. Que en cambio, tal
como hemos reseñado en otra oportunidad, nos llamó la atención del lugar la
solidez de las construcciones que presentaban los pabellones de prisioneros con
paredes de 30 cm de espesor, perfectamente aisladas de la humedad del ambiente y
con muy buena calefacción. No entendemos por qué se iba a calefaccionar a
aquellas personas que iban a ser posteriormente gaseadas. Pero esto entra dentro
de las tantas explicaciones que no debemos pedir a fin de no vulnerar el dogma
de Tertuliano en el que el padre Marcó está dispuesto a creer con la finalidad
de no disgustar a sus 'hermanos mayores'. Y podríamos abundar en ejemplos por lo
que con seguridad, si realmente va con la intención de informarse, Mons.
Williamson no modificará sus opiniones visitando dicho campo, sino que muy
probablemente fortalezca su hipótesis contraria. Menos aun la debilitará ni
consolidará su fe contemplando las 'reliquias' de los prisioneros de los campos
de concentración que se encuentran en la basílica de Luján. ¿Qué tendrá que ver
ello con el gaseamiento de seis millones de personas? Como si acaso también los
norteamericanos no hubiesen tenido sus campos similares para la comunidad
japonesa, o antes de ellos los ingleses con los boers en Sudáfrica. Claro está
que éstos no perdieron la guerra: quizás de haber sucedido lo contrario la
Iglesia de Tertuliano nos estaría ahora hablando del genocidio yanqui o israelí
como camino necesario para comprender el misterio de la Cruz. *
(1) Recuerdo que en una tónica similar, cuando en 1995 en la publicación
nacionalista güelfa Patria Argentina formulamos una crítica al Papa por una
razón parecida a las actuales, alguien perteneciente a su staff de apellido
Belcastro nos retrucó con esta histórica advertencia: "al Papa no se lo discute,
se lo obedece".
(2) El la página Tsunami Político hemos debatido con un lefevrista con respecto
a la mágica locución ex cathedra que para ellos resolvería el inconveniente
relativo a la infalibilidad papal por lo cual cuando fueron en su momento
excomulgados, ello en el fondo no habría sido así en tanto no se usara tal
expresión. Ahora se les ha levantado la excomunión por razones claramente
proselitistas. Las Iglesias europeas, gracias principalmente a su modernismo
judaizante, se encuentran vacías y sin fieles por lo que no pueden darse el lujo
de dejar a alguien afuera. A los lefevristas se les aceptó que sigan dando misa
en latín siempre y cuando no nieguen el Holocausto. Ante tal gratificación han
inmediatamente obedecido echándolo al padre Abramovich y suspendiendo a
Williamson.
(3) Curiosamente M. Williamson además de ser negacionista respecto del
Holocausto, también lo es en relación a los atentados del 11/S. Circula por
internet un sermón en donde asume abiertamente las tesis del dirigente del
partido radical, Tierry Meyssan, relativas a que en el Pentágono no estalló un
avión, sino un misil. El hecho de que no se le haya exigido también una
retractación respecto de tal temática es todo un signo. En realidad la mejor
manera de desprestigiar la tesis de la negación del Holocausto es acompañarla
simultáneamente con la historieta antes aludida, carente de cualquier valor
científico y al mismo tiempo funcional a los intereses norteamericanos e
israelíes.
* Habíamos terminado de redactar esta nota cuando nos enteramos que Monseñor
Williamson ha sido expulsado de la Argentina por haber negado el Holocausto,
verdad que, se aclara, ‘se encuentra demostrada históricamente’. En realidad el
gobierno, más que apelar a medidas ‘fachistas’ y represivas, debería encargarse
de hacer conocer esas ‘verdades históricas’ que dice poseer y que muchos de
nosotros ignoramos. Posiblemente ello sea porque no las tiene y su deseo sea en
cambio hacer buena letra con el sionismo del cual forma parte a pesar de su
pública exaltación del presidente Chávez quien se ha manifestado varias veces en
contra de tal tiranía. También nos enteramos que el INADI (organismo de lucha en
contra de la discriminación) está elaborando una ley que pena con hasta 2 años
de prisión a quien niegue el Holocausto. Como tal ley aun no ha sido promulgada
estamos todavía a tiempo como para oponernos a tal dogma de fe.
Marcos Ghio
Buenos Aires, 18/02/09
LA EXPULSIÓN DEL OBISPO WILLIAMSON: CUANDO EL HOLOCUENTO ES MÁS IMPORTANTE QUE DIOS
por Walter Romero
En Argentina, país mayoritariamente católico, cualquier persona puede dudar o hasta negar la existencia de Dios. Y no pasa absolutamente nada. A lo máximo se lo puede catalogar como "ateo". Pero nada más. Ni prisión, ni multa, ni tres pitos. Nada, absolutamente nada.
Pero si en Argentina, una persona niega o solamente pone en duda la veracidad del holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial, si es extranjero, es expulsado del país. Y si es argentino es procesado, va en cana y hasta tiene que pagar una multa.
A buen entendedor, pocas palabras bastan: el holocausto está por encima de Dios.
El holocausto, haya existido o no, es un acontecimiento histórico. ¿Por qué un hecho histórico no se puede poner en duda? Es como querer meter preso a una persona que dude o niegue que Cristobal Colón haya sido el primero en descubrir América.
O procesar a una persona que dude de la Teoría de Darwin. O multar a alguien que niegue la muerte de un millón y medio de armenios a mano de los turcos a principios del siglo XX. Y millones de otros ejemplos.
¿Por qué un hecho histórico no se puede poner en duda? Extraño, muy extraño....
¡Ah cierto! Me olvidé que se trata de un tema relacionado con los judíos... Cómo no me di cuenta ?!?!? Y poner en duda lo que dice "el pueblo elegido" es una herejía que merece la excomunión, la expulsión del país, carcel, multa y hasta la muerte en la hoguera.... ¡¡¡Otra vez la Inquisición medieval!!!
Y el gobierno argentino, que hace todo lo que le ordena la DAIA, la AMIA y todas las organizaciones judías en el país, expulsó al obispo Richard Williamson por haber negado que hayan existido las cámaras de gas y el supuesto holocausto judío a manos de los alemanes durante la II Guerra Mundial. El lobby judío en la Argentina funciona a las mil maravillas.
El Ministerio del Interior de Israel.... perdón... de Argentina lo conminó a "hacer abandono del país en el plazo perentorio de 10 días bajo apercibimiento de tener decretada su expulsión".
El gobierno de
Cristina Kirchner dijo también que se tenía en cuenta "la notoriedad
pública luego de sus declaraciones antisemitas (sic) a un medio sueco, en las
cuales puso en duda que el pueblo judío haya sido víctima del holocausto".
En el comunicado, el Gobierno sostiene que "manifestaciones como estas
agreden profundamente a la sociedad argentina (sic sic), al pueblo judío y a
la humanidad toda (recontra sic), pretendiendo negar una comprobada verdad
histórica (sic a la enésima potencia)".
La DAIA y la AMIA celebraron la decisión del Gobierno
La decisión del
Gobierno argentino de expulsar al obispo Richard Williamson, quien había
negado la existencia del holocausto, cayó bien en la DAIA y la AMIA. ¡¡ Fiesta
del Purin !!
"Celebramos la decisión del gobierno nacional porque negar el holocausto en
un país que participa de la International Task Force para la investigación del
holocausto, es inaceptable", afirmó el presidente de la DAIA, Aldo Donzis.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Donzis expresó que
"me parece acertado considerarlo 'persona no grata' hasta llegar a su
expulsión".
En tanto, el secretario general de la AMIA, Julio Schlosser, consideró que
"no se puede negar el holocausto" y que las declaraciones de Williamson
"también afectan a la convivencia y a la paz social que tanto necesita nuestro
país".
"Creo que hay cierta gente que no favorece los sentimientos de paz que
necesitan los argentinos", sostuvo Schlosser. ¿Será que este tipo se
refería al gobierno argentino?
Silencio del Vaticano ante la expulsión
El Vaticano,
temeroso de los "primos" judíos, hizo "silencio de negra" y no dijo ni "mu".
"Sin
comentarios",
se limitó a decir el portavoz de la Santa Sede, Franco Lombardi, al ser
consultado sobre el plazo de 10 días para abandonar el país que le dio al
religioso el Ministerio del Interior.
La anulación de la excomunión de Williamson y de otros tres obispos
integristas, decretada por el Papa Benedicto XVI el pasado 24 de enero,
suscitó una oleada de protestas y desencadenó una crisis que amenazó las
relaciones de la Iglesia Católica con la comunidad judía.
Dos días antes del decreto pontificio, Richard Williamson declaró en una
televisión sueca su convencimiento de que "no hubo cámaras de gas (...)
Creo que 200.000 a 300.000 judíos murieron en los campos de concentración pero
ninguno en las cámaras de gas". El Papa, que tiene pánico de ser criticado
por los judíos, condenó estas declaraciones estimando que negar el holocausto
era "intolerable e inaceptable" (sic multiplicado por 500).
Mazorca
Mientras los argentinos tengamos un gobierno temeroso de lo que piense la colectividad judía y se arrodille cada vez que Judá pone el grito en el cielo, estamos todos condenados a vivir en la esclavitud.
¿Cuándo vamos a despertar de esta pesadilla? ¿Cuándo nos vamos a dar cuenta que sólo el nacionalismo puede salvar a la Patria?
Ojalá que la expulsión del obispo sirva para algo. Para que todos los argentinos se den cuenta de quién realmente gobierna nuestro país. Del verdadero poder en la sombra
El tiempo de este gobierno corrupto y cobarde está llegando a su fin. Un gobierno que permite que cualquiera niegue a Dios mientras que manda preso a quien duda o niega el holocuento tiene sus días contados.
"Mazorca, mazorca, todo el gobierno argentino a la horca..."
Artículo publicado en Tsunami Político