Nota de los Editores de NuevOrdeN: las opiniones vertidas en estos artículos no tienen por que ser compartidas necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de vista personal.
Barack Hussein Obama y el lobby sionista
Al final terminó imperando la lógica del poder sionista: Joshep Biden,
Vicepresidente (control del lobby sobre la Casa Blanca), Rahm Emanuel, jefe de
Gabinete (control del lobby sobre el entorno de Obama), Timothy Geithner,
secretario del Tesoro (control de lobby sobre el Sistema de la Reserva Federal),
e Hillary Clinton, secretaria de Estado (control del lobby sobre la política
Exterior). Obama está bajo control: El máximo nivel de decisión política, las
áreas de ejecución presidencial y el entorno del presidente, el máximo nivel de
decisión económica financiera, y el diseño y la ejecución de la política
exterior (el corazón del Imperio) van a estar en manos de operadores del lobby
sionista (en versión liberal).
Faltaría llenar el casillero de la secretaria de Defensa (el Pentágono) para cerrar el círculo. La Casa Blanca (el poder político), el Tesoro (el poder financiero), el departamento de Estado (el poder imperial) y el Pentágono (el poder militar) responderán a los intereses estratégicos del lobby judío que gobernará EEUU con Obama como la "guinda del pastel". Se van los "petroleros" y llegan los "bancarios". El Complejo Militar Industrial cede espacio en la Casa Blanca, y ahora hegemoniza Wall Street. Se van los "neocon" y llegan los "liberales": Habemus alternancia (con cambio de discurso y de color de piel). El Imperio se recicla, pero el rumbo es el mismo: cambia el collar, pero el perro es el mismo. Obama a la presidencia, el lobby al poder.

Según The New York Times, Hillary Clinton aceptó ser la próxima secretaria de
Estado y la cadena de televisión NBC reveló que el lunes el equipo de Obama
anunciará que el próximo secretario del Tesoro será el actual presidente de la
Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geithner.
Aunque todavía no son oficiales, todos los medios estadounidenses consideraron
el viernes que estos nombramientos, como el de Bill Richardson como secretario
de Comercio, ya son un hecho. Hillary Clinton sucederá a Condoleezza Rice, quien
ha estado en el cargo en los últimos cuatro años del gobierno de George W. Bush.
Se cree que el presidente electo, quien asume el cargo el próximo 20 de enero,
anuncie la composición de su gabinete después del día de Acción de Gracias, el
feriado más importante de los estadounidenses, que este año se celebra el 27 de
noviembre.
La lectura formal (generalizada) del nombramiento de Hillary: Compensa la "falta
de experiencia" de Obama en decisiones estratégicas de política exterior, una
calificación que los republicanos utilizaron como caballito de batalla para
descalificar al candidato demócrata durante la campaña.
MacCain y los republicanos perdieron, ¿Y cuál es la experiencia de Hillary?
Ninguna: Además de ejercer como senadora (como Obama), la futura secretaria de
Estado sólo acredita como experiencia válida los ocho años que ejerció como
Primera Dama al lado de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, hoy sindicado
como jefe político del lobby que rodea a Obama.
Y ¿Porqué Hillary, comandante de la política exterior?
Por cuatro razones centrales:
A) Hillary fue la "candidata presidencial" original del lobby sionista, que solo
optó por Obama cuando la senadora comenzó a caer en las encuestas.
B) Hillary es el reaseguro de la continuidad del enfoque pro-israelí de la
política exterior.
C) Hillary legitima y amplia el consenso interno de Obama, tanto en el Partido
Demócrata como en la capa mayoritaria de los votantes blancos, negros y latinos.
D) Hillary es judía y militante sionista. Compensa, no la "falta de experiencia
de Obama", sino la falta de militancia en el pasado de Obama en la causa
sionista. Hillary es el reaseguro de que las líneas directrices de las políticas
del "Gran Israel" seguirán vigentes en Medio Oriente y en el resto del mundo.
Y hay otra razón de peso (lógico y funcional) para que Hillary sea la nueva
secretaria de Estado: Es la mujer de Clinton, y piensa con el cerebro de Clinton.
Bill Clinton, fue el presidente más "exitoso" del lobby sionista "liberal", y
hoy es la columna vertebral, la "muñeca política", detrás del gabinete de Obama:
Más del 80% de los funcionarios de primera y segunda línea que ya fueron
designados pertenecieron a sus dos administraciones.
¿Y porqué Clinton es un presidente "exitoso" para el lobby?
Por tres razones principales:
A) La gestión Clinton revolucionó los márgenes de rentabilidad planetaria del
sistema capitalista con central Wall Street. Las transnacionales y los bancos
estadounidenses, con el modelo de "trasnacionalización financiera" impuesto por
la Casa Blanca con Clinton a escala global, fueron liberados de impuestos y de
legislaciones restrictivas en los países dependientes de la periferia. El lobby
"clintoniano" inició un festival histórico, una orgía monumental, de la
industria financiera del dinero por el dinero mismo, la "economía de papel" que
marcó el ciclo histórico del "libre comercio", la "burbuja financiera" y las
"privatizaciones", el mayor saqueo histórico planetario del sistema capitalista.
B) Durante la era Clinton se consolidó la "apertura de mercados" en el ex
espacio soviético: Los bancos y corporaciones capitalistas se expandieron por
las ex repúblicas socialistas y se apoderaron de sus mercados y de sus recursos
naturales (incluidos redes de oleoductos petroleros y gasíferos) desmembrando el
poder económico de la Federación Rusa.
C) La administración Clinton, en alianza con la UE-OTAN, complementó la
estrategia de "toma de mercados" con una política de ocupación de los ex
espacios soviéticos mediante conspiraciones golpistas que instalaron gobiernos
"prooccidentales" en las ex repúblicas socialistas. Además, consolidó su
estrategia geopolítica militar en la región a partir del bombardeo y
desmembramiento de la ex Yugoslavia, y sentó las bases para la expansión en
Medio Oriente a partir de los bombardeos preventivos en Irak.
En resumen, Clinton fue el arquitecto de la "burbuja financiera", piloteó la
expansión de los negocios en la ex "cortina de hierro", y le dejó expedito el
camino a Bush para que iniciara la era de la "guerra contraterrorista" y de las
guerras de conquista petrolera en Medio Oriente y Eurasia.
Esa es la razón principal por la que hoy Clinton lidera políticamente (desde las
sombras) el lobby que controla a Obama, y su mujer, Hillary, tendrá en sus manos
la política exterior del Imperio.
Como se puede apreciar, Obama no necesita de ninguna "experiencia" para sentarse
en los comandos de la Casa Blanca: Está rodeado por "expertos".
Solo falta saber como le va ir al lobby con la crisis: Se vienen tiempos duros
para el Imperio.
La hora del lobby judío "liberal": Obama arma su equipo con Bill Clinton como "gurú"
Fueron los arquitectos del lobby sionista "bancario" de la administración de
Bill Clinton en la década del 90. Los impulsores del nuevo modelo de expoliación
capitalista con el "libre mercado", la "apertura económica" y la "privatización"
de las empresas y de los Estados nacionales. Pulverizaron con misiles a la ex
Yugoslavia, lanzaron la carnicería de Kosovo y masacraron a Irak con bombardeos
"preventivos" en la década del 90. Hoy están listos para volver de la mano del
"progresismo" triunfante de Obama y con Bill Clinton como gurú de cabecera.
Su gestión marcó la era de la "burbuja financiera" (como sistema de depredación
complementario) que terminó estallando en las manos de la administración de
George W Bush, heredera de los cadáveres que dejó el colapso del "modelo
financiero" iniciado por el lobby judío liberal de la era Clinton.
Las multinacionales y los bancos, con el modelo de "trasnacionalización
financiera" impuesto por la Casa Blanca con Clinton a escala global, fueron
liberados de impuestos y de legislaciones restrictivas en los países
dependientes de la periferia. El lobby sionista "clintoniano" inició un festival
histórico, una orgía monumental, de la industria financiera del dinero por el
dinero mismo, la "economía de papel" que marcó el ciclo de mayor saqueo
histórico planetario del sistema capitalista.
Pero el lobby de Clinton no se quedó ahí: Su administración en alianza con la
OTAN (brazo armado de su vieja socia, la UE) pulverizó con misiles a la ex
Yugoslavia (hoy Serbia), preparó y financió la carnicería de Kosovo en Los
Balcanes, avanzó en la toma de mercados y en el diseño y ejecución de las
conspiraciones golpistas sangrientas en los ex enclaves soviéticos en Europa del
Este, e inició las masacres aéreas "preventivas" en Irak que prepararon la
invasión de marzo de 2003.
La administración de Clinton (quien se abrazó con Obama luego de que su mujer
dejara de ser alternativa para el lobby) invadió países y asesinó a tanta o más
gente que Bush, y sin embargo la prensa imperialista lo presenta hoy como un
inofensivo play boy, o como un moderno cruzado (algo cholulo) de la democracia
americana ocupado en escribir libros para chicos, dictar conferencias o
presentar sus memorias con un éxito editorial millonario.
Según James Petras, " Bajo el presidente Clinton, el imperio estadounidense se
expandió mucho más allá de las fronteras de cualquier otro presidente desde
Harry Truman. Desde los países bálticos a los Balcanes, siguiendo hacia la parte
meridional de lo que antes era la URSS, EEUU ha establecido una cantidad de
estados clientes, que son o nuevos miembros de la OTAN o "Asociados por la Paz"
(clientes en espera)".
Esta es la carta de presentación y la filosofía "histórico-funcional" del lobby
(conducido por el marido de Hillary, la candidata perdedora en la interna
demócrata) que hoy ya se posiciona al lado del "progresista" presidente electo
de EEUU, Barack Obama.
Hoy los relojes de la Casa Blanca marcan una alternancia: Se va el lobby
sionista "conservador" (la "derecha" del Imperio), y retorna el lobby sionista
"liberal" (la "izquierda" del Imperio). Se va la "derecha militarista" y regresa
la "izquierda" (liberal) política-económica imperial. Ambas fichan en Wall
Street, la Reserva Federal y el complejo militar industrial. Ambas invaden
países, conquistan mercados y someten gobiernos con dinero y corrupción. Ambas
imponen la "democracia planetaria" a punta de pistola. Ambas son el Imperio,
pero lucen discursos diferentes. Se van los "petroleros" y retornan los
"bancarios". Se va Bush, y llega Obama, un "blanquinegro" que vive junto a la
aristocracia sionista financiera en una mansión de Manhattan.
Según informa este miércoles el influyente diario financiero del Imperio, The
Wall Street Journal, el presidente electo Barack Obama ofreció el puesto clave
de jefe de gabinete de la Casa Blanca al representante de Illinois Rahm Emanuel,
el primer paso en la construcción de un equipo que podría conformarse en los
próximos días.
Emmanuel pasó su infancia en Chicago, estudió en la
escuela judía “Bernard Zell Anshe Emet” hasta que su familia se trasladó a vivir
a Wilmette. Allí asistió a la escuela pública “Wilmette Junior High School”
hasta que decidió estudiar ballet graduándose en
la Escuela de Ballet de Evanston. Con una beca para estudiar en el
“Joffrey Ballet”, Emanuel se matriculó en el “Sarah Lawrence Collage”, una
escuela de artes liberales. En 1985 Emanuel consiguió el título de magisterio en
Discurso y Comunicación por la Universidad de Northwestern. En la actualidad
está casado con Amy Rule y tiene tres hijos. Con su familia, Emanuel forma parte
de la "Anshe Shalom", una comunidad judía ortodoxa que tiene su sede en Chicago.
De origen israelí, Emanuel obtuvo la nacionalidad estadounidense a los 18 años.
A los 32, se enroló como voluntario en la Operación Tormenta del Desierto (1991)
y fue miembro del dispositivo desplegado para garantizar la defensa de Israel en
caso de ataque iraquí contra ése país.
Rahm Emanuel figura como miembro del Washington Institute for Near East Policy (WINEP),
creado en 1985 bajo la responsabilidad del que hasta entonces había sido el
director del AIPAC,(Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí) Martin
Indyk, y que desempeñó, durante la administración Clinton el mismo rol de "think
tank" del lobby neoconservador que hoy desempeña el Instituto Judío para Asuntos
de la Seguridad Nacional (JINSA) en el gobierno de los halcones de Bush.
Ambas son una rama de AIPAC, la organización de presión sionista más poderosa de
EEUU y de todo el planeta capitalista.
Y como dato relevante indicador de la función complementaria de ambos lobbys
judíos (el de derecha con los republicanos, y el de izquierda con los
demócratas) baste mencionar que el director fundador de WINEP, Martin Indyk,
había sido antes director de investigación del Comité de Asuntos Públicos
Estadounidense-Israelí (AIPAC).
De concretarse la designación de Rahm Emanuel en el estratégico puesto de jefe
de gabinete, se materializaría la influencia hegemónica de Bill Clinton en el
nuevo gabinete. Un caminó que comenzó cuando se abrazó con Obama durante la
campaña electoral.
Rahm Emanuel, además de ex funcionario de Bill Clinton, es actual congresista
por Illinois, fue el "cerebro" detrás de la candidatura de Hillary y es el
vínculo activo con las organizaciones sionistas que alimentan las arcas de los
demócratas. Su presencia como jefe de gabinete de la Casa Blanca implicaría dos
situaciones: A) El lobby liberal controlará en forma directa todos los
movimientos de Obama, B) Bill Clinton influenciará el centro hegemónico de las
decisiones en la Casa Blanca.
Los directores de finanzas de la campaña demócrata en las elecciones
parlamentarias de noviembre pasado, el congresista israeloestadounidense Rahm
Emmanuel y el defensor del "Primero Israel", el senador Charles Schumer, fueron
respaldados por un multimillonario fondo para sobornos de Wall Street (como
informaban el Time, Newsweek y el Wall Street Journal).
Según la prensa norteamericana, para la segunda gran tarea, la de liderar la
transición, Obama ya tiene trabajando a John Podesta, que fue el último jefe de
gabinete de Clinton.
Además de Podesta, el equipo de transición estará dirigido por la empresaria
Valerie Jarret y Pete Rouse, jefe de gabinete en el Senado de Obama. Tienen
previsto comenzar a anunciar sus nombramientos ya la semana próxima, mucho más
rápido de lo habitual en los relevos de gobierno en EEUU.
Además de Rahm Emmanuel, el potencial "cerebro" detrás del trono de Obama, el
otro "peso pesado" del lobby sionista liberal plantado al lado de Obama, es el
vicepresidente electo, Joseph Biden.
Biden es un un sionista de alto vuelo con experiencia acreditada en política
exterior (léase depredación imperial-militar-capitalista a escala planetaria) y
apareció junto a Obama como la "persona indicada" impulsado desde el más alto
nivel del sionismo parlamentario.
Biden no es judío, pero es practicante devoto a tiempo completo de la religión
sionista, a tal grado, que empalidece a otros militantes originarios de la causa
pro-israelí en el aparato de poder norteamericano.
Biden, quien preside por segunda vez el Comité de Relaciones Exteriores del
Senado de EEUU, es un miembro "liberal" de la poderosa derecha católica aliada
del lobby sionista que (en su vertiente conservadora y liberal) controla Wall
Street, los bancos de la Reserva Federal y el Complejo Militar-Industrial.
Esto lleva a que el lobby (con sus corporaciones y bancos) se convierta en
directo beneficiario de las políticas de conquista de mercados (por vía militar
o "democrática") de la Casa Blanca.
Según The Wall Street Journal, los asesores de Obama dijeron que la designación
del jefe de gabinete será seguida de otros nombramientos clave, especialmente el
del próximo secretario del Tesoro.
Uno de los candidatos es Lawrence Summers (un ideólogo del sionismo "bancario"),
economista de la Universidad de Harvard que ya se desempeñó en el en cargo
durante el gobierno de Bill Clinton.
Otros aspirantes son el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker; el
presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York Timothy Geithner, y
Robert Rubin, otro ex Secretario del Tesoro de la administración Clinton y
actual director y asesor de Citigroup, uno de los bancos que han recibido la
inyección de fondos fiscales.
La posición del secretario del Tesoro, el equivalente a ministro de Economía, es
especialmente sensible en el actual contexto de crisis económica: Obama llegará
a la Casa Blanca con un país en recesión y, según todas las encuestas, gran
parte de su triunfo electoral fue gracias a que los ciudadanos confiaban más en
él que en McCain para resolver los problemas.
Como jefe del Departamento de Estado suena con fuerza Bill Richardson,
gobernador de Nuevo México y ex embajador ante Naciones Unidas y secretario de
Energía con Bill Clinton.
Como se puede apreciar, todos los caminos conducen a Clinton y la continuidad de
los negocios del lobby sionista, esta vez en versión "liberal".
Si Rubin o Summers (los más firmes candidatos) asumen en el Tesoro, el lobby
sinista liberal tendrá el programa de rescate (un gigantesco negocio financiero
con la crisis) de US$850.000 millones que hoy está en manos de Paulson, un
miembro del lobby sionista "conservador".
Además, y como Obama también tendrá la oportunidad de reformar la Reserva
Federal en su primer año en el cargo, las tres vacantes que tiene actualmente la
Junta de Gobernadores de la Fed (que maneja toda una red de bancos privados que
hacen negocio al amparo de la Reserva Federal) podrán ser ocupados por miembros
del lobby sionista liberal.
Actualmente, el poder lobbysta que controla con Bush y Cheney la Casa Blanca,
representa las tendencias extremas del sionismo conservador y militarista, bajo
cuyo mandato se desarrollaron la "guerra contraterrorista" y las invasiones a
Irak y Afganistán que inauguraron una nueva era de conquista de mercados.
Los demócratas Samuel Berger, William Cohen y Madeleine Albright cumplieron,
durante la administración de Bill Clinton, las mismas funciones para el lobby
judío liberal que cumplieron los republicanos Dick Cheney, Donald Rumsfeld y
Condoleezza Rice en la administración Bush.
Pero no hay que engañarse: El lobby sionista liberal demócrata (en versión
"bancaria") que asoma como alternativa de poder con Obama en la Casa Blanca,
representa la "cara complementaria" del poder sionista conservador controlando
las estructuras del Imperio norteamericano.
Y esto nos remite a una primera conclusión probada en forma histórica y
estadística: En EEUU, la potencia locomotora del capitalismo sionista a escala
global, no gobiernan los presidentes o los partidos, sino la élite
económica-financiera (el poder real) que controla la Reserva Federal, el Tesoro,
Wall Street, el Complejo Militar Industrial y Silicon Valley.
Y hay una segunda conclusión también probada en forma histórica y estadística:
La política exterior y la política interna de EEUU (los niveles de decisión) no
la dirigen los presidentes ni los partidos sino el establishment
económico-financiero que controla la Casa Blanca y el Congreso a través de sus "lobbys"
y operadores que actúan sobre los partidos, los legisladores, los funcionarios y
condicionan las decisiones presidenciales USA.

Y el lobby "motor de todos los lobbys", es el lobby sionista manejado desde la
AIPAC y el Consejo Judío Mundial, hoy en la "derecha" con Bush, y, desde el 20
de enero, a la "izquierda" con Obama.
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