Nota de los Editores de NuevOrdeN: las opiniones vertidas en estos artículos no tienen por que ser compartidas necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de vista personal.
La cuestión de la "igualdad racial"
Desde que el mundo es mundo la Raza Blanca ha manifestado cualidades
superiores, de progreso, de conquista, de civilización, de cultura, de
victoria. A su vez, la raza negra no registra logro alguno a través de los
siglos a pesar de haber tenido más o menos el mismo tiempo de existencia
sobre la faz de la tierra. Probablemente más.
Ciudades grandiosas, monumentos y coliseos, anfiteatros y catedrales,
puentes y acueductos dan fe de la habilidad creadora del Hombre Blanco.
Grandes hombres, líderes mundiales, mentes brillantes, que han dominado las
cosas materiales y las espirituales, todas las incontables creaciones del
arte, la ciencia, la filosofía, la literatura, la ley, la religión y demás
creaciones son testimonio irrefutable de una tan cuestionada supremacía.
El negro, que vegetó y vegetó en la obscuridad del Africa, ¿qué arte, qué
civilizaciones, qué filosofía, qué ciencia o qué aspecto siquiera pequeño de
humanidad superior puede mostrar? Entonces, si se nos dice, se nos repite,
se nos impone que somos iguales ¿POR QUÉ el negro no tiene NADA que legitime
tal absurdo? ¿POR QUÉ?
Esta patraña es tozudamente apisonada en las mentes de los Blancos sobre
todo en EE.UU., país culpable del imperdonable pecado de transportar
cantidades de negros desde África como mano de obra barata, sembrando así la
simiente de la degradante mezcla racial, el suicidio genético. Aunque no
todo EE.UU. es culpable, sino sólo una de sus múltiples comunidades
raciales.
Peor aún, si el negro jamás creó nada pudo por lo menos forjar alguna
cultura o civilización después que el Blanco le allanó el camino y le mostró
cómo se hacía. Vemos que ni siquiera fue capaz de eso. Junto con los grandes
simios –sus ancestros directos- ha logrado sobrevivir en clanes o tribus, ha
tomado lo que la Naturaleza le da pero no ha transformado su entorno en
profundidad. El progreso le es absolutamente desconocido.
Una cantidad de negros yanquis fue repatriada en 1874 al África Occidental y
fundaron la República de Liberia, y como muestra de su inteligencia y
espíritu creativo copiaron la Constitución de EE.UU. con dos enmiendas
¡geniales!: la primera prohíbe votar a todo Hombre Blanco y la segunda
prohíbe la posesión de tierras a todo Hombre Blanco.
Los Blancos que construyeron la civilización del Nuevo Mundo son los
descendientes de los nórdicos, mediterráneos y alpinos de Europa, de
conquistadores y creadores. La etnología dice que cada ser humano reúne en
si la sangre de miles de ancestros a través de milenios. Si bien a veces
algún ingenuo o inescrupuloso igualitarista hace referencias a antepasados
negros que fueron esclavos en EE.UU. jamás han osado decir algo sobre los
antepasados en las tribus africanas de esos primeros esclavos. Nada de nada.
Es decir, ahora que un negro, mulato o cuarterón se ha destacado en algo
valioso nos recuerdan sabiamente que sus abuelos fueron esclavos…Bien, lo
fueron, y ¿no fueron también negros africanos los antepasados de todos los
negros que permanecían en África y que jamás destacaron en nada de nada?
Esta más que claro que para lograr algo el negro NECESITA el contacto con el
Blanco, de preferencia su sangre, pues por mucho que viva años entre seres
superiores un negro 100% negro africano jamás va a sobresalir.
Si esta evidencia, monumental por su lógica sencillez y absolutamente
incuestionable, no bastara para demoler el mito antinatural de la igualdad,
pasemos analizar la estructura física de nuestros supuestos iguales:
1) Brazos anormalmente largos, hasta 5 cm. más que los de un Hombre.
2) Proyección de las quijadas y ángulo facial notablemente más pronunciados.
3) Cerebro con un peso de 35 onzas, cercano a las 20 del gorila y por debajo
de las 45 del ser humano promedio.
4) Ojos totalmente negros, con iris negro y esclerótica amarillenta.
5) Nariz corta y chata, puente cóncavo y ventanillas dilatadas.
6) Labios gruesos y protuberantes, que proceden de un interior rojo.
7) Pómulos altos y prominentes.
8) Paredes del cráneo exageradamente gruesas y durísimas.
9) Extremidades inferiores débiles, pie ancho y aplanado, arco bajo y talón
proyectado hacia atrás.
10) Tez café obscura o negruzca, llegando al negro absoluto.
11) Pelo corto, negro, elíptico, ruloso y casi plano en sección.
12) Piel gruesa, aceitosa, de poco vello y con fuerte olor a rancio.
13) Esqueleto desplazado de la vertical por la forma de la pelvis y la
espina dorsal, cabeza proyectada hacia atrás.
14) Suturas craneanas que cierran demasiado pronto en la primera infancia y
detienen así el desarrollo cerebral, lo que se agrega al menor espacio
craneano interior.
Este último factor es el más determinante para comprender y reconocer la
indiscutible inferioridad intelectual del negro, su absoluta incapacidad
para crear todo aquello que entendemos bajo cultura. Debe destacarse que
estas características físico-fisiológicas aparecieron consignadas en
continuas ediciones de la Enciclopedia Británica, hasta que fueron
convenientemente expurgadas en aras del sacrosanto igualitarismo. Fenómeno
interesantísimo éste de eliminar sin justificación información científica de
una enciclopedia de prestigio mundial; debiera mover a una seria y profunda
meditación. ¿Quién tuvo el poder para dar esa orden? ¿POR QUÉ lo hizo?
Curiosamente se ha creado a nivel universal una censura no escrita, por lo
menos no todavía, pero extraordinariamente fuerte que en el campo científico
da su anuencia a todo estudio sobre aspectos raciales y hasta comparaciones
entre razas, todo menos la inteligencia. Cualquier científico que intente
aventurarse en ese campo recibe un fulminante anatema mundial junto con la
“infamante” etiqueta de racista. Paralelamente se crean y dirigen
movimientos y corrientes de opinión que desacreditan y distorsionan
profundamente todos los hallazgos comprobados antes de la imposición de esta
todopoderosa censura mundial, que por supuesto no se aplica a todas las
razas pues su acción aplanadora tiene exclusivamente a encubrir la
animalidad de la raza negra.
Mañosamente achacan la inferioridad del negro, manifestada inequívocamente,
al medio ambiente, a la alimentación, a la educación, al abuso del Blanco,
en fin a cualquier factor que oculte las leyes de la herencia y las
características físicas de esos especimenes. Lo importante para esos
censores tan sui generis es forzar una idea de igualdad –antinatural- con el
único objetivo de obligarnos a la mezcla interracial por todos los medios
imaginables, lícitos o no.
Lo dramático es la trágica influencia de esta política sobre el alto nivel
de la Raza Blanca, pues no sólo la mezcla antinatural la denigra
genéticamente, sino que al forzar la educación “integracionista” de sus
hijos, estos se ven disminuidos en su aprendizaje al verse obligados los
profesores a avanzar lentamente en el desarrollo del programa y reducir
considerablemente las exigencias pedagógicas para no perjudicar a los
negritos, los que igual obtienen generalmente las peores notas y desertan en
mayor número, yendo a la escuela más a delinquir que a estudiar. En EE.UU.
se han hecho ya comunes las violaciones de “alumnos” negros a niñas…y
¡profesoras!! Las noticias nos han informados repetidos asesinatos en
escuelas y colegios cometidos por estos negros adolescentes, los que por lo
visto van in crescendo, sin que autoridad alguna se sienta con la libertad
de intervenir.
La GRANDEZA de una NACIÓN descansa en la CALIDAD de su población, y estando
ésta compuesta por individuos completamente desiguales su calidad PROMEDIO
será MÁS ALTA o más baja según la PROPORCIÓN de personas sanas, inteligentes
y de cualidades SUPERIORES que la compongan. Lo revelado sobre la población
negra hará bajar inexorablemente la calidad promedio de la población yanqui
en general, y este descenso se acentúa día a día con cada nacimiento de
parejas negras, mixtas y por el producto de las innumerables violaciones.
Sin ir más lejos hace poco apareció en EE.UU. el exhaustivo estudio genético
“THE BELL CURVE” que demuestra en forma rigurosamente científica la inmensa
inferioridad intelectual del negro. La forma en que reaccionó todo el
Sistema o Establishment fue salvaje, atacó con todo menos con argumentos
válidos.
Y muy recientemente se pudo apreciar como los afectados, impedidos
absolutamente de refutar sus conclusiones, organizan “demostraciones”,
“sentadas” y actos vandálicos como única respuesta. Por ejemplo, en la
Universidad Rutgers de New Brunswick, NJ, el rector Francis Lawrence tuvo la
mala ocurrencia de justificar el rotundo fracaso del estudiantado negro en
1995 por su “herencia genética”, o sea lo mismo que demostró The Bell Curve,
y enfrentó el despido, demostraciones violentas, amenazas físicas,
descalificaciones en la prensa, condenas de sus congresistas, etc. Para
salvar su puesto, y quizás su vida, tuvo que retractarse públicamente y dar
múltiples “pruebas” de su fe en el liberalismo y en la igualdad, tales como
su preocupación personal de introducir reformas en la línea de la Acción
Afirmativa (brillante idea de Bill Clinton para forzar legalmente la entrada
de negros a todos los puestos que su incapacidad intelectual les impedía
acceder), y que había elevado considerablemente la cantidad de “alumnos”
negros. Por supuesto se cuidó muy bien de referirse al sinnúmero de
postulantes Blancos realmente capacitados que fueron desplazados para
hacerles hueco a los negritos obedeciendo esta nueva normativa irracional.
Lo lógico sería que un pueblo supuestamente inteligente como el yanqui,
despertara y tomara conciencia de este suicidio racial, mas no ocurre así.
Por el contrario el hombre común ahoga su repulsa instintiva frente al negro
y no se atreve a cuestionar sus animalidades ni abusos, ni a condenar sus
crímenes, sencillamente porque ha sido amaestrado a tal efecto. ¿Cómo?
Principalmente mediante la te-levi-Sión, porque si bien distintas
organizaciones de la ONU condenan oficialmente el racismo y la
discriminación, quienes manejan todo el proceso saben que todas esas leyes,
ordenanzas e incluso constituciones no son de utilidad practica si la
población no acepta de buen grado su principio básico.
Para lograr esa aceptación se la condiciona martillando
la mente de cada telespectador con series de programas con héroes negros, y
más específicamente colocando actores negros en los roles que impliquen
mando, mayor capacidad mental, liderazgo o simplemente mayor sentido común y
confiabilidad. La repetición incesante de estos esquemas va fijando lenta
pero seguramente en el subconsciente del espectador la falsa premisa de que
el negro es superior. El objetivo final es lograr que los padres de niñas
Blancas empiecen a mirar con simpatía el matrimonio de su hija con algún
negro.
El párrafo anterior puede ser fácilmente verificado estudiando la
caracterización de los personajes en la CASI totalidad de las series de
detectives o policiales. Como se estila el trabajo en parejas podemos
observar que:
- Si ambos agentes son Blancos, el jefe siempre es negro (a veces hasta el
“Comisario”).
- Si uno es Blanco, su compañero negro es más serio, más reposado, más
valiente, más ingenioso, etc.
- Si son mujeres se nos regala con el gastado estereotipo de la rubia tonta
(una dama Blanca de ojos claros y cabello rubio), controlada y hasta
protegida por su compañera negra, inmensamente “superior” en intelecto,
modales, tacto, prudencia, iniciativa y eficiencia.
Ud. está en su derecho de dudar de todo esto, pero ¿por qué no empezar a
fijarse en cada serie y película que vea, y analizar sus propias reacciones
inconscientes al aparecer un negro en la pantalla? Aunque en iguales
oportunidades excepcionales aparecen personificando a malhechores, no se
sorprenda si automáticamente le asigna cualidades positivas y superiores aún
antes que abra la boca o haga algo. ¡Ud. mismo ya está condicionado, le
guste o no! Y de paso aproveche de fijarse en los nombres, más bien los
apellidos del director, del productor y principales ejecutivos de la serie o
película. Aunque los actores forman parte del mismo clan este análisis no
resulta porque usan seudónimos o “nombres artísticos” P. ej. Laureen Bacall
es Betty Bernstein, George Burns es Nathan Birnbaum, Eddie Cantor es Izzie
Iskowitz, Jeff Chandler es Ira Grossel, Charles Chaplin es Israel Thornstein,
Tony Curtis es Bernard Schwartz, Kirk Douglas es Isadore Demsky, Danny Kaye
es David Kaminsky, Karl Malden es Malden Sekulovich, más una larga lista de
etcéteras. Y si finalmente agregamos los dueños de los estudios
cinematográficos, tales como Goldwyn, Mayer, Warner, el panorama se aclara
aún más.
La producción y dirección de estos programas, la redacción de los guiones,
así como la misma ONU y la prensa mundial detrás de la censura racial, todas
están en las mismas manos. Las de los peores racistas de toda la historia:
los JUDÍOS SIONISTAS, que mediante la Conspiración Mundial buscan imponernos
el Nuevo Orden.
Su antirraza tiene infinidad de variantes étnicas, pero puede dividirse a
grosso modo en tres grandes grupos: ashkenazis, sefarditas y fellashas. Los
primeros “respetables señores”, ocupan las posiciones de mando y control
gracias a sus genes tomados de Europa, luego vienen los sefarditas de origen
norafricano y cercanos a sus primos árabes que ocupan uno que otro puesto
importante. Al final vienen los judíos negros, fellashas, que no ocupan
NINGÚN puesto importante, viven relegados en ghettos y se encargan de los
servicios menores y de servidumbre en Israel. ¿Cómo verificarlo? Observe los
rasgos de los judíos destacados y fíjese en el origen de sus apellidos,
luego lo más fácil: busque un negro cuando muestran el Knesset o parlamento
judío en pleno…O en el gabinete, o en la diplomacia, o en las cátedras
universitarias. ¿Le cuesta creerlo? ¡Pues, empiece a fijarse!
Si el término “Conspiración Mundialista” es nuevo para Ud. sepa que es un
plan milenario que está a punto de plasmarse en macabra realidad en este
siglo. El SIONISMO judío que se creó para fundar un estado libre y soberano
para todos los judíos del mundo del cual nadie los expulsara, logró esta
meta en mayo de 1948 y no sólo la mayoría de las comunidades parásitas
judías siguen chupando la sangre de los pueblos que han tenido la desgracia
de cobijarlos, sino que el movimiento sionista siguió adelante, hasta hoy.
Pregunta: ¿Por qué sigue existiendo si su finalidad está cumplida hace más
de medio siglo? Respuesta: Porque la Ciudad de Sión que perseguía y aún
persigue fundar el Sionismo no es un trozo de Palestina, es el MUNDO ENTERO.
Para este fin es que durante siglos y siglos han acumulado el oro,
corrompieron e infiltraron gobiernos, derribaron las monarquías, hicieron
las revoluciones, planearon todas las guerras, crearon e infiltraron
sociedades secretas, se apoderaron de la prensa, del cine, de la televisión,
también de las economías de los países, y crearon un gobierno mundial de
transición: la ONU. Hasta dos guerras mundiales han forzado con este fin, y
todo indica que está en gestación una tercera.
Pero siempre han estado conscientes que la Raza Blanca es su gran peligro, y
por eso han hecho todo lo imaginable para destruirla. Y aquí es donde entran
los inefables negritos, ya que al mezclar a blancos con negros el resultado
tiene que ser de pésima calidad. Por eso son los gobiernos y la prensa los
que sumisamente cumplen con aclamar bullangueramente la introducción de
tales elementos –o similares como en Europa con los aliados- para generar la
mezcla degradante. Y a la vez acallar toda voz sensata o calificada que ose
alzarse contra este atentado de magnitud cósmica.
Si no es así ¿por qué en la Historia oficial de EE.UU. se han cercenado los
discursos de Abraham Lincoln, Thomas Jefferson y del presidente Filmore en
todas aquellas partes en que se manifestaban por la deportación de todos los
negros a su continente de origen? Los textos originales y completos se
guardan en bibliotecas yanquis y hasta el momento no han sido destruidos o
falseados, pero ningún yanqui común se interesa en consultarlos. Si eso
sucediera seguramente les ocurrirá lo mismo que al expediente del activista
del Partido Comunista yanqui MARTIN LUTHER KING, cuyo largo expediente
CRIMINAL ha sido SELLADO hasta el año 2027 a fin de que nadie, NADIE pueda
leerlo antes de la fecha fijada.
Para entender a cabalidad el fondo de este racismo destructor, esta ansia
rabiosa del poder total y sus más intrincadas conexiones y ramificaciones es
preciso leer y entender “LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION”.
cholognesi88