
El Simbolismo de los Pitufos
Nota de los Editores de NuevOrdeN: las
opiniones vertidas en este articulo no tienen por que ser compartidas
necesariamente por el equipo editorial de NuevOrdeN, solo muestran un punto de
vista personal
Rumores han surgido en muchos medios de que los pitufos representaban simbolismos comunistas, machistas y animistas. Aunque la finalidad de este artículo es analizar dichos simbolismos, no debemos obviar otros interesantes simbolismos (antisemitas, por ejemplo) presentes en la historia de los famosos pitufos.
RAÍCES COMUNISTAS
Los pitufos viven en una aldea rural donde todas las casas son iguales, no hay dinero ni comercio, todos visten igual (de forma similar a los uniformes utilizados durante la dictadura maoísta) salvo Papá Pitufo, quien se asemeja, por su parte, a Lenin al tener barba y vestir de rojo. Siendo Pitufo Filósofo un simbolismo de Trostky. Filósofo no sólo utiliza anteojos redondos idénticos a los de Trostky, sino que es el principal asistente de Papá Pitufo. Su mano derecha, el segundo al mando. El pensador que cuestiona el sistema y cuestiona a todos los pitufos, salvo al líder. La eventual aparición de Abuelo Pitufo podría ser representativa de Marx.

La Aldea Pitufa es entonces una sociedad igualitaria sin
clases ó estratos socioeconómicos. Es entonces que hace su aparición el villano
principal de la serie; Gargamel, el capitalismo.
Gargamel es ambicioso y codicioso, deseoso de destruir la utopía socialista de los pitufos y de convertirlos en oro (transformar a los individuos en un valor rentable). Azrael, su gato mascota, tiene diversos simbolismos según la interpretación. Para algunos, Azrael representa a la iglesia (tiene el nombre de un ángel), siempre cómplice y sirviente de la burguesía representada por Gargamel. Para otros, Azrael es el proletariado, es decir, el obrero explotado al servicio del burgués. Sin embargo, es posible que el eventual pupilo de Gargamel, Escrúpulos, representa dicho arquetipo.
SIMBOLISMOS RACIALES
Gargamel, como personaje, recibió críticas por parte de detractores de la serie en los en los años ’70 y ’80, como un simbolismo antisemita. Para algunos, la figura de Gargamel era un estereotipo judío; narigón, encorvado, codicioso y cuyo padrino se llama Baltasar (nombre judío). Así mismo, Gargamel es un alquimista (más que un hechicero) de baja categoría deseoso de convertir otros materiales en oro (como muchos alquimistas judíos medievales).
Otro simbolismo racial es Pitufina. Todos los pitufos son hombres, hasta que Gargamel crea a Pitufina como parte de un ardid. Uno de sus malévolos planes. La pitufina original tiene cabello negro y nariz grande (judía), hasta que Papá Pitufo la transforma de un ser maligno a un ser bueno, haciéndola rubia y con rasgos arios. Algo similar ocurre con la segunda mujer pitufo, Sasset, una niña que preserva cierto aprecio por su creador original, a quien llama Papi Gargamel.
No obstante, estos simbolismos étnicos podrían responder más a un antisemitismo propio de algunos comunistas de base que a un deliberado esfuerzo por rescatar arquetipos simbólicos arios.
OTROS SIMBOLISMOS
La sociedad pitufa es patriarcal, pues las pocas mujeres presentes son bastante prescindibles. Pitufina es vanidosa y superficial, preocupada solo por cosas vanas. Es un estereotipo de rubia tonta y coqueta. Sasset es traviesa y mantiene un vínculo emocional con Gargamel. Ambas son creación del mal, aunque hayan sido regeneradas por la sociedad pitufa. El Pitufo Vanidoso, por su parte, es un pitufo homosexual, totalmente amanerado, pero admitido dentro de la sociedad como un igual.
El Pitufo Robot, creado por Genio, el inventor, representa una especie de gólem sensible admitido dentro de la sociedad comunista (meta última del comunismo, convertir a los individuos en máquinas y viceversa).
Hay un constante uso de la magia y la hechicería, siendo Papá Pitufo un poderoso mago en constante contacto con otros magos importantes. Y que supera por mucho los poderes de Gargamel. El resto de la población pitufa es totalmente ignorante de la magia, salvo por sus rituales animistas (como el llamado “Baile de los Cien Pitufos” que se supone evita la desgracia).
Aunque un simbolismo más pagano ó wiccano se encuentra en Padre Tiempo y Madre Naturaleza, evidentemente una alusión al Dios y la Diosa de la dualidad pagana tradicional. En la serie, se supone que todos los pitufos son directamente creados por Padre Tiempo y Madre Naturaleza excepto las mujeres, creadas por el Mal (Gargamel). Una extrapolación de las más primitivas y elementales creencias y supersticiones totémicas fetichistas.
CONCLUSIÓN
La serie de los pitufos, creada en forma de historieta por el dibujante belga Peyo, y luego comercializada por la empresa televisiva Hanna-Barbera (que por cierto, se anuncia que pronto saldrá una película en animación digital sobre los pitufos), tiene unos simbolismos evidentemente de contexto marxista y socialista, muy claros y concisos. Acompañados de simbolismos propios de culturas animistas primitivas y machistas. Es un esfuerzo más del Sistema por indoctrinar a los niños y jóvenes desde la más tierna infancia.
Nota; parte de la información recopilada para este artículo se extrajo de
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Smurfs_and_communism
Para complementar este articulo plagiamos
vilmente este curioso
texto. Por cierto, hay un rumor que dice que el creador de los Pitufos, Pierre
Cullimore, fue miembro del KU KLUX KLAN y simpatizante con la causa blanca. Es
algo, que evidentemente nosotros no podemos confirmar, pero ahí queda el asunto.
Los que elaboraron el texto que sigue, dejan mas que claro que solo son unos
progres, por la estupidez de muchos de sus comentarios, pero lo que nos interesa
es el fondo del asunto. Resulta gracioso y patético a la vez, que reconozcan que
esta serie de dibujos con la que se han educado un par de generaciones, tenga
valores positivos, casi entendida esta como una lucha entre el bien (los pitufos)
y el mal (Gargamel, el oro y la codicia), pero que sin embargo lo peligroso de
la misma según ellos, es precisamente ese "mensaje oculto" de la serie favorable
de alguna manera a los ideales arios y NS. Es evidente que lo peligroso de
verdad, es ver como la mentalidad sionista ha calado en toda la sociedad,
llegando al punto de comparar la defensa de nuestra raza y de nuestros valores,
como algo negativo.
LOS PITUFOS: ¿UNA APOLOGÍA DEL NAZISMO?
Estudio acerca de la similitud entre la serie infantil y la ideología nazi.
Voy a tratar de resumir en este breve estudio los motivos que me llevan a pensar
que la serie de dibujos animados infantil "Los pitufos" contiene, de manera
oculta, elementos fácilmente reconocibles pertenecientes al mundo del nazismo.
Para ello dividiré las principales bases argumentales de la serie en varios
apartados en los que compararé estas bases con determinados aspectos de la
ideología nazi. La conclusión a la que pretenderé llegar es que, si estas
similitudes no están hechas intencionadamente, el número de casualidades es muy
superior a lo natural.
ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL DE LOS PITUFOS:
Si analizamos la estructura social de los pitufos pronto observaremos que se
trata de un pueblo aparte de todo. Es un pueblo que se autoabastece y que
satisface sus necesidades simplemente con la ayuda de lo que le da su tierra y
su espacio natural. Es un modelo que podríamos calificar de autárquico, no
comerciar ni intercambiar nada fuera de sus propias fronteras, ellos se lo
guisan, ellos se lo comen. Esto, en su base, es idéntico a ese nacionalismo
visceral, a ese Volksgeit alemán que organizó Hitler durante sus primeros años
de gobierno y que, más tarde, se transformaría en esa ansia expansionista. Pero
volvamos a los pitufos; si seguimos observando su comportamiento social, salta a
la vista la uniformidad casi total de esta raza de nuevos individuos. Todos son
azules (que no rojos ni de otro color cualquiera, sino azules...), llevan un
pantaloncito blanco y un extraño gorro del mismo color. A partir de ahí sólo se
diferencian por pequeños rasgos como una flor, un tatuaje, etc. Esto nos
recuerda en conjunto a esa estética nazi de uniformidad estricta y rigurosa
tantas veces demostrada en desfiles y conmemoraciones. Una uniformidad de la que
nadie sale y que constituía una de las principales armas con las que contaba el
régimen para dar esa sensación nacionalista de unión y poder.
Profundizando
más en la sociedad pitufa y en su sistema de gobierno, encontramos que no todos
los pitufos van igual vestidos y uniformados. Sólo uno se diferencia, sólo uno
se viste de otra forma, sólo uno llama la atención por los colores de su ropa y
su barba blanca. Ese pitufo es el líder de la opinión del resto de los pitufos,
es el consejero, es el más sabio, es el ejemplo al que todos quieren y deben
seguir si quieren que las cosas salgan correctamente, es el que organiza a todo
el pueblo y enseña al resto de pitufos lo que debe de hacer para que el pueblo
pitufo salga adelante, es el Papá Pitufo. Una especie de führer en el que se
identifica el Estado pitufo con su propia persona y que posee un führerprinzit
según el cual tiene la autoridad total sobre el resto de los pitufos y nadie
puede dudar de él ni de su opinión.
En la sociedad pitufa, cambiando de
tema, observamos un curioso, cuando menos, papel de la mujer. Encontramos que en
todo el poblado sólo hay una, Pitufina (rubia, como no). Bien, pues esta
Pitufina es el paradigma de la mujer florero. Sólo sirve para que liguen con
ella y para coquetear, pero nada más.
FUNDAMENTOS Y FINALIDAD DE LA VIDA DE UN PITUFO:
Los pitufos aparte de, como ya hemos dicho en el anterior apartado, tener que
autoabastecerse siguiendo las indicaciones de un líder, deben seguir una serie
de conductas para ser premiados y tener estima y valor entre el grupo del resto
de los pitufos. El pitufo que emplea la fuerza bruta, aquel de complexión
atlética, el que actúa como si su cuerpo fuera una máquina al servicio de su
raza, el pitufo Fortachón, es el que se lleva todos los méritos. Por el
contrario, dentro de los pitufos, aquel que investiga, que intenta saber tanto
como Papá Pitufo, que lee libros, que se interesa por conocer una verdad más
allá que la del resto de los pitufos, aquel que cultiva su mente, el pitufo
Filósofo, es duramente reprimido y no pasa un solo capítulo en el no le echen a
patadas del pueblo, casi siempre impulsado por Fortachón.
Pero, aparte de todo esto, hay algo que es común en todos los pitufos y que
representa una de las características fundamentales de su existencia: el odio a
Gargamel. Lo que intentaré demostrar en este párrafo es la existencia también de
elementos antisemitas en la serie. Si analizamos al principal enemigo de los
pitufos, Gargamel, pronto descubrimos en su rostro rasgos que han caracterizado
a lo largo de la historia al pueblo judío, como puede ser la nariz prominente y
algo aguileña. Esto podría ser una mera coincidencia pero, si analizamos su
nombre y el de su gato Asrael, encontraremos la terminación "-el",
característica de los nombres hebreos, como en Gabriel, Miguel, Ángel, etc. Es
más, simplemente cambiando la primera letra del nombre del gato por una "I" lo
que aparece es Israel. Pero, aun así, podría tratarse de coincidencias. Sin
embargo, lo que nos lleva a eliminar nuestras dudas, es la profesión y los
objetivos del siniestro personaje. Gargamel no es otra cosa que un alquimista, y
no un alquimista cualquiera, sino uno avaricioso que busca acabar con los
pitufos para comérselos o para comerciar con ellos y hacerse rico. Si ahora
escuchamos los causas que alegaba Hitler para culpar a los judíos de todos los
males no se alejan mucho de lo que acabamos de expresar. Por tanto Gargamel y su
gato se convierten ante los ojos de los niños en el paradigma del judío de la
Alemania de 1930.
ALIADOS SUPERIORES EN LA CAUSA DEL PUEBLO PITUFO:
A la hora de enfrentarse con Gargamel y con otros enemigos y para sentar sus
ideas y formar su pueblo, los pitufos no están solos. Desde siempre han contado
con la ayuda de unos seres superiores y eternos que les han apoyado por confiar
en su verdad y en la rectitud de su proyecto. Estos seres, tales como Mamá
Naturaleza o el Padre Tiempo, no son seres tangibles, sino que superan a la
realidad siendo inherentes a ella. Son como ese Espíritu Alemán que proclamaba
Hitler desde sus consignas ultranacionalistas arraigadas en la esencia de lo
alemán, como ese Volksgeit eterno y superior que siempre a acompañado al pueblo
alemán y que antes he nombrado. Son todas esas tradiciones alemanas intangibles
que daban unidad y fuerza al pueblo como tal y que el nazismo de Hitler encauzo
hacia sus propias metas dándoles sentido en el contexto de la Alemania de antes
de la segunda gran guerra. Por todas estas razones y por otras que no creo
conveniente reseñar, puedo considerar que en la serie infantil "Los pitufos" se
dan algunos principios de apología del nazismo criticables o, cuando menos,
producto de un estudio más serio y profundo para verificar estas tesis a la luz
de los hechos. Sin más, espero que esto sirva de orientación para futuras
investigaciones.
LOS PITUFOS: ¿TITERES ÁRIOS O INOFENSIVAS CARICATURAS?
La caricatura ”los pitufos” ha estado presente por muchos años, pero nunca nadie
miró lo suficientemente cerca para ver algunos de los mensajes subyacentes. La
caricatura siempre ha tratado de expresar valores morales fuertes describiendo
actos de gentileza y buenas acciones hacia los demás. Las pequeñas criaturas
eran lindas y adorables. Estos factores hacen difícil creer que el escritor y
creador del programa Peyo, alias Pierre Cullimore, quién murió en 1992 a los 64
años, fuera un nazi y estuviera afiliado al ku klux klan. Observando diferentes
aspectos de la caricatura en sí, tal vez no sea tan increíble.
Los pitufos siempre le dan a los niños un mensaje moral al final de cada
capítulo. Sin embargo intrincadamente escondido dentro de la historia había un
mensaje mas oscuro y profundo. Por ejemplo en un episodio el villano (Gargamel)
le dá a un pitufo una moneda esperando que este se quede con ella y se vuelva
codicioso. El plán funciona y se altera la pequeña villa de los pitufos. Al
final todo se resuelve cuando el pitufo decide compartir la nueva riqueza con
todo el resto de pitufos. ¿Acaso es solo una coincidencia que “el villano” tenga
un nombre judío y parezca de ascendencia judía? ¿que tenía de horrible el que el
pitufo mantuviera su moneda para si mismo? Tenía todo el derecho porqué era
suya. Sin embargo debido a la estructura de su sociedad era erróneo que uno
tuviera mas que los otros. ¿suena familiar, como socialismo tal vez?.
En retrospectiva algunos aspectos visuales y hasta de las historias muestran la
conexión del creador con el ku klux klan. El klan es una organización de
supremacistas blancos que creen que la raza blanca es la raza maestra. La
organización era liderada por papá pitufo, un líder que llevaba un sombrero rojo
puntudo en medio de la comunidad de sombreros blancos. De la misma manera el
gran dragón del ku klux klan usa un sombrero rojo. En un episodio, los pitufos
sufrían un hechizo maligno. Cuando eran negros, subitamente se volvían malos.
También había muchos episodios en los que bailaban alrededor del fuego, igual
que en los rituales tradicionales del k.k.k.
Otras influencias “nazis” pueden observarse en los nombres y las apariencias de
los personajes. El villano de la historia, Gargamel, era un hombre que se
asemejaba a la parodia del hombre judío estereotípico con pelo oscuro y
facciones prominentes. Este vivía en una casa vieja y grande desaseada, el mismo
se veía sucio. Su nombre proviene de la herencia judeo alemana así como el
nombre de su gato Azrael. En mitología judía Azrael es el ángel que separa el
alma del cuerpo al momento de la muerte. Entre los pitufos solo hay una chica,
con facciones extrañamente arias, que se muestran de manera mas prominente en su
largo pelo rubio. En la ideología nazi, este es un gentil caucásico,
especialmente uno del tipo nórdico. Hitler tenía la creencia de que los “arios”
poseían la imagen ideal para un nazi.
Aunque estas observaciones pueden ser consideradas como mera especulación, no se
puede negar la evidencia encontrada en el hogar del autor. En realidad muchos
espectadores pueden decidir no creer esto simplemente debido a que se rehusan a
admitir que fueron engañados. La verdad que se encuentra escondida en el
programa contradice el supuesto objetivo del programa. El programa que se
suponía dedicado a enseñar a los niños una buena moralidad y valores como el
compartir y amar al vecino, de hecho hacía lo contrario con algunos de los
mensajes subyacentes. Para su creador el programa debió haber sido perfecto. Un
programa que presentaba puntos de vista considerados buenos y correctos por la
sociedad, mezclados de una forma tal para expresar sus opiniones y posiciones de
forma sutil. Las ideas fueron ejecutadas con suficiente cuidado para no levantar
sospecha y permitir expresarlas hasta el día de su retiro: no fué sino hasta el
día en que se retiró que la verdad fue conocida. Tal vez la lección final es la
más importante, nunca confiar en las apariencias.