Informe : Sudáfrica (La que
fue la gran esperanza blanca)
ANTECEDENTES HISTÓRICOS:
Sudáfrica es un país extenso, unas tres
veces España, situado en el extremo meridional de Africa, con riquezas naturales
por doquier y por ende el único país de continente con una economía que se
asemeja, o es incluso superior, a numerosos paises occidentales. Es el único
país africano que no sufre miseria, donde la educación gratuita está garantizada
a todos los ciudadanos, sin excepción de clase social, y donde todos reciben
atención médica. Curiosamente es este mismo país el que ha sido centro de mira
de todos los pseudo-defensores de la Libertad y Derechos Humanos en los últimos
treinta años. Nunca se preocuparon de los sistemáticos quebrantamientos de los
derechos humanos más elementales en otros paises de la zona (genocidios étnicos,
torturas, violaciones, hambrunas organizadas), pero sí del tremendo problema que
significaba que no podían votar para el Parlamento los ciudadanos sudafricanos
de color. Todo ello porque el gobierno era dirigido por hombres blancos.
Pero
no se trata de un residuo colonial...¡ se trataba de un país blanco hasta que
llegaron los de color negro y los asiáticos !
En el siglo XVII, es decir hace más de 300 años, los primeros colonos blancos se asentaron en la parte sur del país. Eran holandeses que buscaban nuevas tierras para establecerse. En aquella época apenas si había nativos en la zona, debido a la dificultad para la emigración de los pueblos negros para poder atravesar los desiertos del norte del país y las bandas de la mosca tse-tse. Los pocos nativos existentes aceptaron fácilmente la dominación blanca, e incluso se fueron mestizando poco a poco durante el transcurso de los siglos, dando lugar al grupo que se denomina hoy coloreados, que en realidad son los verdaderos nativos de Sudáfrica y no los negros. Los sudafricanos de color negro son en un 90% descendientes de los negros que emigraron al Sur tras vencer el hombre blanco la plaga de la mosca tse-tse y colonizar el desierto. Tras un siglo de dominio holandés en el que se había convertido en un paraíso de libertad para los refugiados de las guerras de religión que asolaban Europa (llegaron hugonotes franceses, alemanes, escandinavos conformando un remanso de paz y de tranquilidad espiritual y democrática así como de desarrollo intelectual y empresarial), los británicos asumieron la dirección de la colonia provocando un resentimiento entre ambas comunidades que hizo que un grupo amplio de colonos campesinos (Boer significa campesino en holandés) decidieran, a principios del siglo XIX, iniciar una nueva segunda emigración en busca de la tan ansiada libertad, fuera del dominio británico. Es lo que se llamó el Gran Trekk, donde los líderes boers como Pretorius o Potgieter se convirtieron en míticos caudillos de un pequeño pueblo de apenas unas miles de almas.
Durante décadas pudieron vivir en libertad,
manteniendo sus costumbres religiosas y tradiciones morales de honestidad,
trabajo, familia y la lengua hasta que el imperialismo británico, financiado y
alentado por la banca judía, volvió nuevamente a atentar contra el pueblo Boer
mandando un ejército de medio millón de hombres para doblegar a unas decenas de
miles de campesinos con armamento ligero. Tras dos guerras, en las que los
británicos incluso utilizaron métodos como el asesinato de mujeres y niños (uno
de cada dos niños fueron asesinados y una de cada tres mujeres) para doblegar a
los invictos campesinos boers, se impuso la Pax Británica, pero se habían ya
sentado las bases para un odio eterno hacia el mundo anglosajón por parte de los
boers, que jamás podrán perdonar el genocidio infringido por los británicos, en
nombre de la Democracia (¿Os recuerda algo este argumento?).
A principios de
este siglo, gracias al esfuerzo colectivo de los boers, recordemos que son un
pueblo europeo, germánico con profundas raices galas, el país era un lugar
próspero, donde la economía florecía. Los británicos habían tendido que aceptar
que los boers cada vez más asumieran el control de su país y para poder
dirigirlo se ideó un sistema político basado en la igualdad de las razas pero
con un desarrollo por separado, que se le llamó Apartheid. Gracias a este
sistema, durante décadas, mientras el resto de Africa se hundía en luchas
tribales y hambre, Sudafrica emergía como un coloso entre los paises del mundo,
no sólo en Africa.
Pero nuevamente la envidia y la codicia de los grandes
capitales decidieron acabar con este pequeño pueblo boer que no participaba de
las premisas impuestas por la ONU y no se sentía parte de ningún Orden
internacional pues sus preocupaciones se reducían a sacar adelante a su familia,
a su pueblo y labrar el futuro de los que vendrían. El Capitalismo inició una
serie de reformas en los años 70 y 80 que llevaron a la creación de guettos
obreros, como cualquier suburbio obrero europeo, donde la droga y la pobreza
eran caldo de cultivo para el radicalismo negro, algo que jamás había sucedido
mientras los negros estaban en sus zonas tribales, trabajando para ellos mismos
o para los colonos blancos.
Es curioso comprobar como, aun habiendo recibido
una incesante propaganda del sistema durante décadas, los periodistas que viajan
o los turistas que visitan Sudáfrica siempre terminan aceptando que la situación
del Apartheid no era del todo mala. Y es que la mayoría de los críticos contra
el Apartheid jamás han estado en el país ni lo han conocido. Un caso concreto es
el del periodista español Alfonso Rojo, nada sospechoso de filoracista, que
visitó Sudáfrica durante varias semanas justo antes de ceder De Klerk el
gobierno a Mandela y sus secuaces. Sus crónicas terminaron por reflejar una
clara simpatía por el pueblo Boer, y su libro 'La odisea de la tribu blanca 'es
claramente proboer.
SITUACION POLITICA:
En 1992 se celebró el
famoso referendum, promovido por el Partido Nacional liderado por F. DE KLERK,
aprobando por mayoría absoluta el proceso de reformas iniciado años antes para
dar paso a una sociedad que enterrase el APARTHEID (que no debe confundirse con
discriminación u odio racial como la propaganda del sistema nos ha venido
bombardeando). En Abril de 1994 se celebraron las primeras elecciones donde los
ciudadanos sudafricanos de raza negra pudieron ejercer su voto para elegir al
gobierno de la república, el resultado estaba cantado y Nelson Mandela con su
Congreso Nacional Africano obtuvo la mayoría absoluta. El Congreso Nacional
Africano, y otras organizaciones más o menos radicales pero con los mismos
fines, habían estado languideciendo durante décadas, cometiendo más asesinatos
entre su propia gente que sabotajes contra el gobierno blanco. Nelson Mandela,
hoy aclamado y premio Nobel de la Paz, estaba encarcelado por asesinato mientras
su esposa, Wynnie, se dedicaba a la promiscuidad sexual con ritos sádicos con
menores, algo que no es una simple acusación sino un hecho probado que la llevó
incluso a tener que separarse de Mandela.
La gran mayoría de la población de
color no participaba del comunismo racista de Mandela, cuyos esloganes
preferidos eran 'Un colono, una bala' o 'Matad al Boer' mientras aprovechaban la
sorpresa para saquear y asesinar a familias blancas cuyas granjas estaban
situadas lejos de las zonas pobladas. Dado que el Comunismo ya no era una
ideología aceptada por el Sistema liberal, se le instó a renegar del mismo,
aprobar la economía liberal y hacer profesión de fe prosionista (Hasta entonces
era antijudio debido a las excelentes relaciones entre la industria
armamentística israelí y sudafricana).
Entre estas dos fechas (1992-1994) el
mundo radical boer (entendiendo por Boer a los blancos, incluso angloparlantes,
pero partidarios del Apartheid) se movilizó para detener en lo posible el
desmantelamiento de un sistema político ejemplar y que había hecho de Sudáfrica
una de las potencias económicas del mundo y de mayor nivel de
vida.
Desgraciadamente el fracaso para poder movilizar a la población civil blanca, dividida en primer lugar por la infranqueable barrera de las culturas anglosajona y la nórdica de los Boer, dos idiomas, dos visiones del mundo, pero además dividida entre zonas rurales y zonas urbanas. La población anglosajona es mayormente liberal en lo político, influenciada por los parámetros culturales de EEUU, con una gran influencia del elemento judio entre sus filas. La población hebrea representa el 5%, pero el 15% en las zonas urbanas, de la población de color blanco de Sudáfrica y están ubicados en todos los puestos de dirección del país (varios ministros en el gobierno Mandela son hebreos, por no mencionar la banca y las finanzas, en lo político están en todos los partidos, en especial en el Partido Comunista, coaligado con Mandela, cuyo dirigente Joe Slovo, fallecido hace unos meses, era un judío lituano) excepto en las zonas rurales y el ejército.
Además el mundo Boer se ha visto debilitado por la deserción de
las clases urbanas (concentradas en las grandes urbes industrializadas de
Johanesburgo-Pretoria y Ciudad del Cabo que reunen un 20% de la población blanca
del país) que se han visto sometidas a una permanente y progresiva
liberalización durante la última década. El mundo boer, religioso y conservador,
rara vez han salido de sus reducidos confines ni hablan idiomas, campesino y
defensor de la tierra y de los valores tradicionales, ha quedado reducido a
zonas muy delimitadas el mapa, concretamente en la zona de Transvaal y del
Estado Libre de Orange, que geográficamente representan una extensión similar a
la mitad de España, más que suficiente para una población de apenas 3,5 millones
de habitantes, incluyendo la capital del país y algunoos cientos de miles de
anglosajones.
GRUPOS POLÍTICOS RADICALES BOERS:
A) El Partido
Conservador, liderado por Andries Treurnicht (nacido 1921), es una escisión del
Partido Nacional que había venido gobernando el país durante décadas. No se
puede catalogar como radical o NR en el sentido clásico pues comparte las
posturas liberales del partido Nacional en lo político, admitiendo la
liquidación del Apartheid, sin embargo se opuso a la reforma política. Muchos lo
consideraron una maniobra del Partido Nacional para detener a Jaap Marais ,que
al comienzo de las reformas lideraba la oposición blanca y que en las elecciones
de 1989 obtuvo el 31% de los votos.
Desgraciadamente los hechos parecen
darle la razón a aquellos que opinaban de esta manera pues en la actualidad el
Partido Conservador está en el Parlamento de Mandela y colabora con él. En las
zonas Boer es el partido mayoritario con más del 50% del voto blanco.
B)
VolksFront (Frente Popular); organización creada ex profeso para reagrupar a los
blancos que votaron NO a la reforma política y que está liderada por el General
Constand VILJOEN, un militar con una aureola que lo hacía el idóneo para liderar
a su pueblo en esos momentos tan difíciles, que sin embargo parece haberle
fallado. Es una coalición de grupos y partidos, compuesto por el Partido
Conservador, el HNP e independientes de prestigio como el Profesor Johan
SCHABORT, el que fuera profesor de la Universidad de Johanesburgo y dirigente NR
durante los años 70, encarcelado incluso durante la época del Apartheid por sus
postulados racistas. Sin embargo hoy el Frente Popular Afrikaner hoy es más un
apéndice del Partido Conservador, y muy desprestigiado, que intenta llegar,
mediante concesiones, a un acuerdo para un estado nacional blanco, el llamado
Ethnostate o Estado étnico, dentro de la federación de la República Sudafricana,
algo para lo que Nelson Mandela ya ha dicho que no.
Las concesiones han
llegado tan lejos, que de amenazar con una guerra interracial en 1993 y reclamar
un 16% del territorio de Sudáfrica, lo que les dejaría a los boers
aproximadamente una extensión como la de los paises catalanes en su conjunto
para unos cinco millones de habitantes, más que suficiente, para ahora aceptar
una provincia autónoma de tan sólo un 3% , menos que una provincia española
cualquiera, que además, no podría ser un estado étnico puramente ya que el
General Viljoen ya ha firmado (Abril 1994) un acuerdo con Mandela para promover
democracias no-raciales. Igualmente, en lo ideológico, se acercan cada vez más a
las posturas liberales del Partido Conservador, incluso atacando el principio
del nacionalismo boer con frases como el Nacionalismo tiene un potencial
destructivo, pronunciadas por el Secretario General del Frente, Johan Wingard,
en el Congreso del mismo. Esto imposibilitaría el desarrollo de un estado boer y
haría imposible el sueño de libertad.
C) HNP-Partido Nacional Reformado,
liderado por el veterano Jaap Marais, inteligente y formado, que abandonó el
Partido Nacional, del que era su más firma promesa, en fecha tan temprana como
1969 cuando se iniciaron las reformas políticas y como protesta por la línea
aperturista en materia racial del gobierno. Ideológicamente se considera
demócrata, conservador, nacional-cristiano en concordancia con la tradición
luterana de los boers, pero racista y a favor del Apartheid. Obtuvo el 14,1 % de
los votos y se perfiló como un claro competidor con el hasta entonces inatacable
Partido Nacional. El ascenso del Partido Conservador ha venido a frenar esta
promesa, en medio de sospechas de estar manipulada la creación del Partido
Conservador. Publica un semanario de información general Die Afrikaner y reune a
la población de habla boer que desea volver al sistema del Apartheid.
Participante primero en el Volksfront lo abandonó al comprobar su postura
entreguista, igualmente se negó a participar en la parodia de elecciones de
abril de 1994 que dieron la victoria a Nelson Mandela. Hoy se le considera uno
de los movimientos mejor organizados políticamente y que puede agrupar y dirigir
políticamente el mundo Boer aunque ha renunciado a participar en el Frente
Popular del General Viljoen y en las elecciones multiraciales, que las considera
una farsa y un fraude.
D) AWB- Movimiento de resistencia Boer, liderado
por el carismático Eugene TERREBLANCHE (1941), un típico Boer (grandullón, de
barriga crecida por la cerveza, con barba y un vozarrón) de Ventersdorp
(Transvaal) no es sino una organización radical, nacida en 1973, que postula
tomas de fuerzas y que reúne a los sectores más jóvenes y duros del mundo boer
de las zonas rurales, habiéndose convertido en una especie de milicia, a lo
americano, o de seccciones de asalto de los partidos boers anti-reforma. Mucho
de los dirigentes del Volksfront y del HNP provienen del AWB donde fueron
dirigentes. Es el grupo que más publicidad ha recibido pero su inoperancia
política es obvia. Sus boletines, reducido al Sweepslag, muestran una falta
clara de formación ideológica y de visión global del problema.
Ideológicamente se consideran de ultraderechistas y admiradores del
NacionalSocialismo (El Mundo, 31.01.1993), aunque sea dudoso que sepan ni
siquiera el significado del término, utilizando una simbología y parafernalia
claramente nazi. Sin embargo moviliza a unos 5-10.000 militantes activos,
procedentes de las zonas rurales, y de todas las clases sociales, aunque
mayormente de formación cultural baja. Desgraciadamente infiltrados por los
eficientes servicios de seguridad sudafricanos que neutralizan cualquier acción
de resistencia.
E) El Partido Boer, de Robert van Tondern, un veterano
septegenario combatiente por la libertad e independencia de la patria Boer
frente al mundo anglosajón. Es quizás el más realista y formado de todos, aunque
no disponga de gran número de militantes y seguidores. Edita un periódico
mensual llamado Boerant. Propugna la creación de un estado boer donde se puedan
desarrollar en paz con los demás pueblos de áfrica. En privado se declara
Nacionalsocialista, sin embargo por táctica política se declara simplemente
nacionalista pero con marcadas tendencias conservadoras y tradicionalistas.
Mantiene contactos con Organizaciones No gubernamentales internacionales y
de la ONU para la protección de la minorías étnicas pues mantiene que el pueblo
Boer es y ha sido discriminado desde la llegada de los británicos y que su
cultura corre el peligro de extinción.
Obviamente su éxito en estos foros ha
sido mínimo, pues , como el mismo van Tondern manifiesta, hace falta ser
comunista para que te admitan en estos foros internacionales del sistema.
Mantiene contactos con el Vlaamse Blokk flamenco, que coopera con ellos
económicamente.
F) Otros grupos: Aunque no sean grupos organizados
propiamente dicho, reunen alrededor suya a militantes y simpatizantes de
tendencias variadas, que en ocasiones colaboran con los antes mencionados o son
fruto de escisiones. El más destacado es el que reúne alrededor del Carel
Boshoff (1927), un millonario y ferviente religioso que ha lanzado la idea de
una nueva marcha de los Boers hacia zonas despobladas, donde la población de
color sea minoritaria y así ha fundado Orania, una ciudad artificial, junto a
unos cientos de seguidores, cerca del desierto del Kalahari. De corte cultural e
ideológico no tiene mucha influencia real aunque ha influido considerablemente
en el mundo cultural boer. Otro órgano de la oposición blanca sudafricana es la
revista IMPACT de la veterana Wendy James, editada en Johannesburgo en inglés,
es de las pocas voces radicales problancas que hay en el mundo anglosajón
sudafricano, tras la desaparición del SOUTH AFRICAN OBSERVER de Keith Brown.
Desea mantener la lucha cultural, con ideas de la Nueva Derecha, en un país
donde precisamente se hecha en falta la formación ideológica. IMPACT es
altamente recomendable para conocer de cerca y seguir la evolución de Sudáfrica.
Durante unos meses ha trabajado en el extranjero preparando una amplia
organización en el supuesto de estallar una revolución negra, pero ha vuelto a
Sudáfrica para continuar el combate desde allí.
EL FUTURO
HOY:
Tras la toma de posesión de Mandela y sus lacayos, se esperaba una
revuelta violenta de los negros, y luchas tribales entre los diferentes grupos
(Xhosas dirigidos por Mandela y los Zulus encuadrados en el movimiento Inkatha)
y una tercera guerra Boer para defenderse de los negros y de las tropas de la
ONU que intervendrían para pacificar. Se rumoreaba que EE.UU. ya había
construido bases de apoyo logístico en la vecina Botswana para una posible
intervención en Sudáfrica. En los ambientes NR europeos y americanos se
esperaba, casi con ansiedad, el estallido de la violencia blanca en Sudáfrica,
casi buscando así una nueva guerra donde poder ver reflejadas nuestros ideales
aunque sería Croacia quien nos daría esa triste satisfacción, que no muestra
sino como somos unos cómodos burgueses que cada vez nos estamos acostumbrando
más a tomar parte por uno u otro bando delante del TV y con las noticias de la
CNN.
Pero, con sorpresa de todos, no sucedió así. El Orden Internacional,
consciente de estar viéndoselas con un pueblo complejo, el Boer, que no estaba
dispuesto a rendirse fácilmente optaron por la via más larga para su
destrucción. No ha desmantelado los partidos radicales, permite una solapada
libertad de prensa, no ha desarmado a los blancos como se temía. ¿Cómo actuarán
entonces contra los blancos?.
El apoyo a los grupos radicales blancos ha ido
in crescendo los últimos años, así en 1981, cuando se perfilaba la reforma
política aunque no sabiendo que iba a tener estas consecuencias, el voto radical
totalizaba el 15,5%, seis años más tarde llegaba al 29,9% y en 1989 era el
31,6%. Sin embargo el Partido Nacional, gracias al apoyo de las clases urbanas y
del sur del país, anglosajón u holandés integrado (descendiente de los
holandeses que no participaron en el Grand Trekk), así como de grupos como los
asiáticos, indios o coloreados, logrará mantener su hegemonía como segundo
partido del país tras el Congreso Nacional Africano de Mandela en las elecciones
de 1994. En las zonas rurales, las elecciones parciales celebradas extra
oficialmente manifiestan que el sentimiento de frustración entre los blancos va
en aumento. Sin embargo la desmovilización es patente. Los cuerpos de seguridad
del estado y el ejército, otrora poderosos defensores del mundo Boer y que
mantuvieron a raya a todos los grupos terroristas negros durante décadas en
todos los frentes (Angola, Rodhesia, Mozambique, Namibia) ahora está siendo
infiltrada por elementos afines al cambio político. Los altos jefes sospechosos
de afinidad con los Boers han sido relevados del mando, se han incorporado unos
10.500 exterroristas negros al ejército y 1.600 a la policía.
Dos antiguos
convictos recibieron el rango de Teniente generales y nueve el de generales. En
la policia el caso es similar, uno de ellos ha sido brigadier (el cargo de mayor
graduación) y doce coroneles. Aparte de centenares de oficiales que ahora deben
compartir el mando con los oficiales y jefes blancos.
En la industria,
minería y sector servicios, los poderosos sindicatos negros están relegando a
los trabajadores blancos, más cualificados y están provocando que no se
produzcan nuevas contrataciones de blancos, en especial en el sector público y
de la administración pública. Así se desea provocar una emigración blanca y la
toma de control de estos sectores por parte de los negros. No es sino una
obviedad resaltar que la política de Mandela es precisamente aprovecharse de los
blancos, que controlan y dirigen la economía del país, hasta que no le sean
útiles más y puedan los negros dirigirlo. El desorden y la inseguridad ciudadana
se están adueñando del país donde el desempleo y descoordinación en la
administración pública crece. Sudáfrica se ha convertido de la noche a la mañana
en un país moderno con desempleo, bandas de ladrones que operan a la luz del día
(Hasta los basureros portan armas, algo que llama la atención al visitante), el
país con mayor índice de robos de vehículos (como bien nos lo advirtió la casa
de alquiler de coches cuando llegas allí), y una pobreza galopante en los
barrios marginales donde ser del partido de Mandela es la única seguridad de no
ser quemado con una llanta de caucho.
Aunque ahora reina una calma tensa en
Sudáfrica, no es menos cierto que hay voces alarmistas y signos que presagian la
tormenta. Mandela, que ya supera los 70 es un hombre con una salud delicada y en
la sucesión en el liderazgo de su partido los halcones parecen ser los que más
posibilidades tienen de asumirla. Son aquellos que, apoyados en los elementos
radicales y los grupos ex-terroristas, desean hacer la revolución negra
inmediatamente y no esperar como les ha pedido Mandela. Mientras los grupos
radicales blancos sueñan con un golpe de estado del ejército que les devuelva su
añorada Sudáfrica que ellos mismos abandonaron. No pueden quejarse, la situación
actual es fruto de su propia inoperancia para oponerse a unas medidas que
estaban destinadas a arrebatarles su poder. El Sistema ha propugnado sujetos
como Eugene Terre Blanche, que representan perfectamente el prototipo del Boer
campesino y des ideologizado cuya principal satisfacción son las barbacoas con
los vecinos el domingo. En las zonas urbanas el sector de la clase media teme
perder su estandar de vida y los privilegios que han venido gozando hasta ahora,
y por ello prefiere aceptar a un Mandela que les promete mantenerlo antes que un
futuro incierto que representaría una oposición frontal al gobierno negro.
Sin embargo no todo está perdido, es un pueblo acostumbrado a sufrir la
represión y ver como todo se pierde para nuevamente reconstruir la granja.
Durante siglos han visto quemarse sus granjas, ya sea por la acción de las
tribus, ya sea por las tropas británicas, y siempre las han reconstruido. El
factor de la desideologización quizás sea incluso positivo, hace que el
activismo sea posible, no como en la aburguesada Europa. En Sudáfrica la
estrategia rhodesiana (desterrar completamente el poder blanco) no es posible,
pues numéricamente el pueblo blanco es la étnia de mayor población de Sudáfrica,
tras los zulues, y la más poderosa económica y culturalmente. El futuro resta
incierto, sin lugar a dudas, pero un rayo de optimismo existe aún estudiando la
historia del pueblo Boer.
La pregunta está en si será capaz o no de
sobreponerse a la integración forzada que está siendo sometido. Sin embargo todo
hace temer que el país en unas décadas se convierta en otra Kenya o Angola,
ejemplos donde los blancos tuvieron la opción de quedarse y donde han visto como
la economía y sociedad del país se han arruinado tras las incapaces políticas
tribales de los dirigentes negros.
Erik Norling
Anexo Mayo 2004
Unos negros agreden al Cónsul General español en Sudáfrica
El Cónsul General español, Pablo de Jevenois, fue agredido y robado por tres negros la semana pasada en la playa de Ciudad del Cabo, y como consecuencia es posible que pierda un ojo. Es la segunda vez que ha sido robado por negros mientras estaba en la playa.
Los tres jóvenes rodearon a De Jevenois y empezaron a golpearle y a patearle mientras estaba sentado en la playa alrededor de las dos de la tarde, del domingo 18 de abril.
"Hace unos años, cuando estaba en España, escuché hablar del crimen en Sudáfrica, pero Ciudad del Cabo estaba bien. Ahora parece que Ciudad del Cabo va a peor. Es una pena porque sus playas son maravillosas" le dijo a los periodistas
De Jevenois, que lleva dos años en Ciudad del Cabo, dice que ya ha perdonado a sus atacantes: "no veo por un ojo, mi cuerpo está herido, pero quiero curar mi alma. Les perdono. Comprendo su difícil situación, la miseria y la falta de oportunidades"
En fin, solo hay que ver las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores respecto a viajes a esa nación para ver como desde que el país está gobernado por los negros va camino de la decadencia y la degradación social más absoluta. Si hubiese sido el cónsul sudafricano el agredido hubiésemos tenido la noticia hasta en la sopa, y un conflicto diplomático, pero por ahora no nos consta respuesta del dialogante Sr. Zapatero y su adlateres.
Anexo Abril 2007
Miles de
zimbabuenses intentan entrar ilegalmente en Sudáfrica
Miles de zimbabuenses intentan huir de la dictadura de Mugabe a través de la
frontera con Sudáfrica. La búsqueda de una vida mejor y sobre todo escapar
del régimen de Robert Mugabe, hace que miles zimbabuenses desesperados
pongan en peligro su vida para cruzar esta valla y el alambre de espino.
Zimbabue es uno de los países más pobres del planeta. Unos 13 millones de
personas viven en Zimbabue; la renta per capita en el año 2004 era de 1.588
dólares, frente a los 24.000 dólares con los que contaba España; la
esperanza de vida es de 37 años para los hombres, 34 para las mujeres; la
Organización Mundial de la Salud estima que entre el 21, 7 y el 27,8 % de
los zimbabuenses están contagiados por el virus del SIDA. Estos indicadores
convierten a Zimbabue en uno de los países más pobres del Mundo.
Si estos indicadores ya son por si solo alarmantes, la situación política no
acompaña :Robert Mugabe ocupa el poder en Zimbabue desde 1980, primero como
primer ministro en 1980, y después como presidente desde el año 1987.
Mugabe, de 83 años, preside el país de manera dictatorial; con motivo del 27
aniversario de la independencia del país, Amnistía Internacional ha
denunciado "los ataques continuados en Zimbabue contra sindicalistas,
activistas de derechos humanos y miembros del Movimiento por el Cambio
Democrático." ¿Y contra los granjeros blancos no?
Igual Amnistia Internacional solo ve lo que le conviene.
El pasado mes de marzo, la policía mató a un opositor y mandó al hospital al
líder de la oposición cuando disolvía una concentración. Ante las
presiones internacionales, Robert Mugabe "mandó por allí" a todo occidente .
Lo que no
dice la noticia :
Así estaba Zimbawe en 1996 para la prensa occidentófoba (habrá que ir
acuñando el nuevo término) :"El país comparte
con el resto de la zona una serie de problemas heredados de la época
colonial, entre ellos, el retraso en la aplicación de la reforma agraria,
una cuestión pendiente y que es utilizada con fines electoralistas,
propagandistas y racistas, ya que los colonialistas británicos se apropiaron
en su día de las mejores tierras del país. Tal situación dista mucho de
haberse solucionado en la actualidad, casi 20 años después de la
independencia de Zimbabwe, pese a ser una de las mayores reivindicaciones de
la población nativa rural (el 70% del total). Así, 4.500 europeos (el 0.03%
de la población) controlan el 70% de las mejores tierras del país, unas 11
millones de hectáreas"
En ese
momento (1996), sin ser la situación ideal, Zimbawe era uno de los paises
con mayor desarrollo de la zona, si , gracias a los blancos malos malísimos.
Esto pasó en 1997: En octubre de 1997 Mugabe declara que la reforma agraria
seguirá adelante sin que se puedan garantizar las compensaciones económicas
a los propietarios blancos. Al mismo tiempo hace un llamamiento al Gobierno
británico para que asuma parte de sus responsabilidades. En junio de 1998,
mientras Robert Mugabe anuncia la segunda fase de su programa de reformas,
se producen las primeras ocupaciones ilegales de granjas. (de las granjas de
los blancos, con muertos incluidos)
Un nuevo paso es la convocatoria por parte del presidente Mugabe de un
referéndum para la reforma constitucional que permita la expropiación
forzosa de las tierras de los blancos sin ningún tipo de compensación. Tras
la derrota en el referéndum, celebrado en febrero de 2000, las ocupaciones
de granjas de los propietario blancos se convierten en la bandera de su
programa electoral y en una forma de reprimir y atemorizar a los
simpatizantes de la oposición (es decir, los blancos malos malísimos que
estaban contra el dictador ).
Así están en la actualidad después de haber echado a los blancos malos
malísimos ( huyendo a un país , Sudáfrica, que todavía tiene blancos malos
malísimos, cruzando bajo alambradas electrificadas ) : Unos 13 millones de
personas viven en Zimbabue; la renta per capita en el año 2004 era de 1.588
dólares, frente a los 24.000 dólares con los que contaba España; la
esperanza de vida es de 37 años para los hombres, 34 para las mujeres; la
Organización Mundial de la Salud estima que entre el 21, 7 y el 27,8 % de
los zimbabuenses están contagiados por el virus del SIDA.
BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA:
Rojo,
Alfonso. La odisea de la tribu blanca, Planeta, Barcelona 1993. Un interesante y
buen estudio de la problemática sudafricana.
Riesgo, Juan Manuel.
Sudáfrica, Historia 16, cuadernos, Madrid 1985. Equivocado en sus planteamientos
pero interesante para comprender el trasfondo histórico de
Sudáfrica.
Kotze, Hennie. Politieke organisassies in Suid-Afrika,
Tafelberg, Ciudad del Cabo 1991. Un estudio de los orígenes y biografía de todos
los líderes políticos sudafricanos.
Marais, Jaap. Afrikanernasionalisme
en die nuwe Suid-Afrika. Strydpers, Johannesburgo, 1990. Ideología del HNP, por
su líder.
Jaap Marais, Die mens en die politieke leier, HNP, Pretoria,
1985. Una biografía autorizada de Jaap Marais.
Basson, J.L. Dié Land is
ons Land !, HNP, Pretoria 1991. Fundamento del nacionalismo boer.
Floyd.
T.B. The Boer Nation\'s English Problem, Zimmermann, Johannesburgo 1977. Un
estudio sobre el permenente combate entre las culturas anglosajona y la Boer y
la opresión sufrida que ha forjado un carácter especial entre los
boers.
Van Tondern, Robert. Boerestaat, Boerestaat Party, Randburg, 1990.
Un trabajo ideológico para fundamentar las pretensiones boers de creación de un
estado independiente y libre donde desarrollarse el pueblo boer.