Una niña Lebensborn: la historia de Frida, cantante de ABBA
ANNI-FRID DEL GRUPO SUECO ABBA FUE UNA NIÑA LEBENSBORN
Las caras de los cuatro componentes del grupo sueco ABBA se convirtieron en un
icono de la música pop en los años 70. Su canciones ocuparon constantemente
los primeros puesto de la listas de éxitos, más de treinta años después sus
versiones siguen conquistando éxitos como lo demuestra el musical y la
película “Mamma Mia”.
El grupo estaba formado por dos matrimonios que terminarían divorciándose: el
de Björn Ulvaelus con Angheta Fältskog (la “rubia”) y el de Benny Anderson
(“el de barba”) con Anni-Frid Lyngstad más conocida por Frida (“la morena” o
la “pelirroja”). Los tres primeros eran suecos, Frida no, era de nacionalidad
noruega, como su madre, su padre fue un sargento alemán de nombre Alfred Haase.
Frida era una de las niñas que nació dentro del proyecto Lebensborn de las SS.

La Sociedad Lebensborn se creó el 12 de diciembre de 1935 por Heinrich Himmler,
el jefe de las SS, para promover una política de eugenesia primero en Alemania
y luego en toda Europa. La Sociedad daba todo tipo de facilidades e incentivos
para que las parejas alemanas para que pudieran tener el mayor número de hijos
posible. La Sociedad tuvo también la función de ejercer como institución
benéfica para las mujeres de los oficiales y soldados de las SS, luego esta
función se amplió también a mujeres embarazadas o que ya habían dado a luz
pero que necesitaban ayuda, siempre que cumplieran los necesarios requisitos
raciales.
El primer Lebensborn fuera de Alemania fue creado precisamente en Noruega,
donde llegó a haber 15, siendo su principal objetivo ayudar a los niños de los
soldados alemanes y las mujeres noruegas.
Tras la “liberación” se inicia la persecución de niños.
El “gobierno” noruego en el exilio, supuesto representante de una
autoproclamada Noruega “libre”, lanzó todo tipo de ataques contra estos niños
con edades comprendidas entre los pocos meses y los tres años, danto una
muestra de villanía difícil de igualar y advirtiendo a sus madres de que
cuando los alemanes se marchasen a sus pequeños les esperaba un futuro
sombrío.
La llamada liberación y consiguiente instauración de un régimen demo-liberal
fue el inicio de un infierno para los más de 10.000 niños nacidos en el
proyecto Lebensborn. Con la liberación pasaron a ser llamados los “mocosos
nazis” y sus madres “putas de los alemanes”.
Después de la victoria aliada, unas 14.000 mujeres noruegas fueron llevadas a
campos de concentración donde eran sistemáticamente torturadas y violadas.,
durante el año y medio de condena a trabajo forzados al que fueron condenadas.
Muchos de sus hijos fueron requisados y terminaron abandonados en orfanatos,
donde sufrían violaciones y abusos sexuales consentidos y permitidos por las
“autoridades”. Otros fueron calificados de “retrasados” y encerrados para
siempre en clínicas mentales. Según lo prueban documentos oficiales muchos de
ellos fueron usados por el Ejército noruego y por la CIA para experimentar en
ellos los efectos del LSD, de la mescalina y de otras sustancias. Se les
consideraba “genéticamente peligrosos” y “capaces de reorganizar el fascismo
en Noruega”.
El Gobierno noruego pensó en deportar a los niños a Alemania o a Australia, pero los Gobiernos de Bonn y Canberra se negaron a aceptarlos.
A los niños internados en orfanatos, no se les permitió
ser adoptados por ninguna familia noruega, con lo que sólo pudieron salir al
alcanzar la mayoría de edad. Muy pocos pudieron lograr un trabajo y formar una
familia.
La abuela de Annie-Frid huye a tiempo.
“Yo nací en 1945 y mi madre murió cuando yo tenía dos años. Mi padre pensamos que habia fallecido en el hundimiento accidental de un buque que repatriaba a los soldados alemanes estacionados en Noruega tras el fin de la guerra. Mi abuela decidió trasladarse a Suecia, quería liberarme del odio que había hacia los alemanes. Durante varios años vivimos como nómadas. Mi abuela era sembradora y, para conseguir trabajo, teníamos que ir de un lugar a otro. Al final nos instalamos en una casa de Torshälla. Aunque algunos años fueron muy difíciles, recuerdo mi infancia como una época feliz”, relata la vocalista de ABBA.
Su padre, Alfred Hasse, abandonó Noruega con la rendición alemana, sin saber
que su novia noruega, Synni, estaba embarazada de una niña. Fue otro de los
componentes de ABBA, Benny Andersson, el que hizo las gestiones posibles para
encontrar al padre y organizar un encuentro con su hija Frida. Todo se
desencadenó con la publicación de un artículo sobre la infancia de Frida en la
revista alemana “Bravo”, que luego fue adaptado a la televisión.
“Por poco me
caigo de la silla delante del televisor cuando descubrí que Anni-Frid era mi
hija. No sólo significaba que tenía otra hija, una chica famosa, sino que
también tenía que reconocerle a mi esposa mi relación con la madre de Anni-Frid
cuando estuve de soldado en Noruega. Ella me comprendió. Mi relación con Synni,
la madre de mi hija Frida, no fue una simple aventura, estábamos muy
enamorados”. Hasse había contraído matrimonio antes de la guerra y su mujer
alemana tuvo su primer hijo en 1943. La cantante noruega salió de la reunión
afirmando sentirse feliz de haber conocido a su padre al que por supuesto
reconocía y quería, aunque “no puedo amarlo igual que si hubiera estado a mi
lado mientras crecía”.
Annie-Frid encabeza la defensa de los “niños Lebensborn”
El divorcio de las dos parejas terminó también con la carrera musical el grupo ABBA. Doce años después de la disolución del grupo, Frida lanzó un disco en solitario, pero sin demasiado éxito, para entonces ya era muy conocida su infancia y las compañías de discos y medios de comunicación le dieron la espalda.
En los años 80 se trasladó a Suiza donde se casó con el príncipe italiano
Ruzzo Reuss en 1992, la hija de ambos Lise-Lotte murió de accidente de tráfico
en 1998 y su marido de cáncer en 1999, a la temprana edad de 49 años. En
virtud de ese matrimonio, Annie-Frid, la niña Lebensborn cuya abuela tuvo que
sacar del país para evitar ser violada y torturada “oficiosamente” en un
orfanato, se convirtió en Su Alteza Serenísima la Princesa Anni-Frid Reuss von
Paulen con derecho a ser recibida en la Corte sueca. Desde mediados de los 90
lleva una vida reservada, y discreta que sólo rompe para participar en
iniciativas relacionadas con la defensa de la Naturaleza y el Medio Ambiente.
En 1999 los niños germano-noruegos supervivientes –ya con sesenta años de
edad– fundaron una asociación en defensa de sus derechos. Reivindicado su
pasado sin ningún complejo, la asociación incluyó en su nombre el del proyecto
ideado por las SS y se llamó Krigsbarnforbundet Lebensborn.
Frida, la niña Lebensborn más conocida, se comprometió firmemente con la
asociación y no dudó en asumir el mayor compromiso personal, encabezarla
personalmente y convertirse en su cara visible.
La Asociación presentó una reclamación de compensaciones por abusos y
discriminación ante el gobierno noruego, que fue desestimada. En2007, 154 de
estos niños llevaron su caso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo,
que también lo descartó por “haber sido presentado demasiado tiempo después
del fin de la Segunda Guerra Mundial”.
Su padre falleció a comienzo de 2009 en la residencia de ancianos donde pasó sus últimos años.
Texto ampliado a partir de un articulo de
Área Identitaria y un articulo publicado en El InMundo.
Anexos.
Fundación de la organización “Lebensborn e. V",
9/13/1936
Tan tempranamente como el 13/12/1934, escribí a todos los líderes de la SS y
declaré que hemos luchado en vano si la victoria política no debiera ser
seguida de una victoria en los nacimientos de buena sangre. La cuestión de la
multiplicidad de niños no es un asunto privado de los individuos, sino su
obligación hacia sus ancestros y su pueblo.
La SS ha dado el primer paso en esta dirección hace tiempo con el decreto de
contrato y matrimonio de 12/1931. Sin embargo, la existencia del sano
matrimonio es vana si no resulta en la creación de numerosos descendientes.
Yo espero que aquí, la SS y en especial el cuerpo de líderes SS, sirvan como
ejemplo guía.
La cantidad mínima de niños para un buen matrimonio sano es de cuatro. Si
circunstancias desafortunadas niegan a un matrimonio sus propios niños,
entonces cada líder SS debería adoptar niños valiosos racial y
hereditariamente, educarlos en el espíritu del nacionalsocialismo, dejarles
tener la educación correspondiente a sus capacidades.
La organización "Lebensborn e.V." sirve a los líderes de la SS en la selección
y adopción de niños cualificados. La organización “Lebensbron e. V.” está bajo
mi dirección personal, es parte de la oficina central de la SS para la raza y
asentamiento, y tiene las siguientes obligaciones:
1. Apoyar a las familias con muchos hijos racial, biológica, y
hereditariamente valiosas.
2. Alojar y cuidar de mujeres embarazadas racial y biológica y
hereditariamente valiosas, que, tras cuidadoso examen de sus familias y las de
su progenitor por la oficina para la raza y asentamiento de la SS, puede
esperarse que produzcan igualmente niños valiosos.
3. Cuidar de los niños.
4. Cuidar de las madres de los niños.
Este es el honorable deber de todos los líderes de la oficina central para
convertirse en miembros de la organización “Lebensborn a. V.”. La solicitud de
admisión ha de ser rellenada antes del 23/9/1936
Las contribuciones [económicas] de los líderes de la oficina central, a partir
de Hauptsturmfüher están determinados en las tablas adjuntas.
Me mantendré informado personalmente del éxito de mi apelación.
Permítanme recordar a cada líder de la SS una vez más que solo sacrificios de
naturaleza personal y material nos han traído éxito en los tiempos de lucha, y
que la futura construcción de Alemania, al menos cientos y miles de años, no
será posible a no ser que todos y cada uno de nosotros esté listo para seguir
haciendo su parte en el cumplimiento de su obvio deber.
Reichsfuehrer SS
Firmado H. Himmler.
Lebensborn tenía instalaciones, en los siguientes países:
Alemania: 10
Austria: 3
Polonia: 3
Noruega:15
Dinamarca: 2
Francia: 1 (castillo de Lamorlayc)
Bélgica: 1 (castillo de Wegimond)
Holanda: 1
Luxemburgo: 1
Argentina: 1 (atendía a la numerosa colonia alemana en este país)
España: Sin llegar a tener el carácter del resto de instituciones en Europa se
sabe que en la calle Zurbaran de Madrid existía una clínica donde sólo se
atendía a personas afines al régimen y que cumplían unos requisitos muy
exigentes. Curiosamente hoy en día ese edificio, que pertenece al Estado
Alemán, es el Instituto Alemán en Madrid.
Alrededor de 20.000 niños nacieron en hogares Lebensborn en Alemania, y en
otros países, aunque es imposible saber el número real ya que la mayoría de la
documentación fue destruida. Ni siquiera durante el proceso de Nüremberg, se
pudo saber cuántos niños nacieron del “Lebensborn”. En cualquier caso, la
mayoría de ellos siguen vivos y desconocen sus orígenes. Son los hijos del
Führer y del Reich, aunque pocos de ellos lo saben a ciencia cierta,
simplemente buscan su identidad, su pasado, sus padres y sus raíces.
Después de la guerra muchas de las madres y sus hijos fueron hostigados,
vapuleados y llamados «cerdos nazis» por sus maestros, condiscípulos, vecinos
y por sus propios compatriotas. Cientos de niños fueron internados masivamente
en instituciones. La policía envió a unas 14.000 adolescentes y mujeres que
habían sostenido relaciones con soldados de la Wehrmacht a campos de
concentración. El jefe del hospital mental más grande de Noruega aseguró que
las mujeres que habían copulado con soldados alemanes eran «deficientes
mentales» y concluyó que el 80 por ciento de sus descendientes tenían que ser
retrasados. Fueron tratados como si de auténticos animales se tratase.
La mayoría de los niños del proyecto Lebensborn que permanecieron en Noruega
son hoy en día unos inadaptados sociales. Pocos de ellos, han recibido una
educación apropiada o conseguido un empleo. Un rasgo que les caracteriza es el
de que sufren de depresiones y tienen baja estima. Muchos han tenido
dificultades para establecer relaciones o para relacionarse con el mundo real,
lo que no sorprende, después de escuchar durante todos sus años de formación,
que les llamaran “idiota alemán”, “maldito bastardo”, y que no merecían estar
vivos. Sólo el calificativo “de padre alemán” se consideraba una acusación de
peso, suficiente para enviar a los niños a hospitales psiquiátricos, donde
muchos sufrían torturas y violaciones. Se les consideraba peligrosos por sus
genes nazis.La vida de estos niños fue realmente dura pues fueron objeto de
agravios y acoso en la calle y escuelas. Hay innumerables testimonios que
detallan estos maltratos, por ejemplo, los del orfanato de Bergen que fueron
sacados a desfilar para que la gente les azotara y escupiera. Otro niño relata
que fueron puestos en una pocilga donde pasaron dos días enteros sin comer y a
otros se les arrojó ácido en la piel para quitarles su “olor nazi”. Hasta tal
punto llega la cosa, que, según testigos y documentos del Ejército de Noruega,
de la Universidad de Oslo y de la CIA, con estas personas, se llevaron a cabo
pruebas de los efectos del LSD, de la mescalina y de otras substancias.
Muchos de los afectados se han unido para reclamar los daños ocasionados a
miles de personas. La organización que representa a los hijos de los soldados
alemanes, fundada en 1999, la Krigsbarnforbundet Lebensborn, ha reclamado
compensaciones por abusos y discriminación en los tribunales nacionales de
Noruega y de otros países. En su demanda, presentada por 122 personas, afirma
que el Gobierno noruego de la época de la guerra fue cómplice de un plan nazi
cuyo objetivo era unir a alemanes con mujeres nórdicas, rubias y de ojos
azules. El Gobierno noruego, por su parte, sostiene que el delito, de haberse
cometido realmente, ya habría prescrito.
Hoy empezamos a conocer algo más a este respecto gracias a la luz aportada por
documentos desclasificados sobre investigaciones secretas realizadas tanto por
el gobierno de los EEUU como de la URRS.
Antes hemos citado que con muchos de aquellos niños después de la guerra en Noruega y bajo la supervisión del Ejército noruego y la CIA se les sometió a durísimas e inhumanas pruebas con drogas.
Aunque corrían lascivos rumores sobre burdeles y "criaderos de las SS", tan sólo un pequeño porcentaje de los niños que nacían eran ilegítimos. La creación de los hogares de la Lebensborn fue realmente un intento de Himmler para proporcionar atención maternal gratuita, pero de alta calidad, para las familias con menos recursos de las SS