Apuntes sobre la caída del Imperio Romano.
"La naturaleza hace
que lo peor se incline ante lo mejor"
Séneca.
Cuando uno lee en algunos libros y artículos de historia "oficial" acerca de
los hechos que rodearon la caída del imperio romano como los de Valerio
Manfredi y otros como Walbank, Farrington, Lilley, etc se
da cuenta que tales autores cometen el mismo
error que cometen los historiadores oficiales
de creer que todo ello se debió a las invasiones bárbaras; que Roma, con todo
su poderoso ejército, no fue capaz de contener la
furia y
"demencia" (!) de los pueblos bárbaros indoeuropeos
quienes, según estos historiadores, "entraron
a Roma a destruir completamente el ORDEN establecido
allí y socavar los cimientos de la CIVILIZACIÓN".
Incluso hay autores quienes afirman que "el imperio
se hizo tan grande que su ADMINISTRACIÓN se volvió
imposible desde un centro de poder y bajo una misma
legislación, y que por ello fue dividido en Oriente y Occidente, siendo
Oriente el que logró sobrevivir
un poco mas de tiempo". Con todo ello no puede uno menos
que reírse de la "seriedad" de estos señores o sentirse indignado por la falta
de capacidad de
análisis de susodichios. Pretenden hacernos creer estos
señores que las invasiones fueron la causa y
no el efecto. Sólo historiadores como Gibbon admiten
causas un poco más racionales en
el tema. Además hay que destacar que tentativas de invasiones venían
realizándose desde varios siglos antes de que
Roma
fuese finalmente "saqueada", solo que entonces aun existía
en el Imperio resistencia moral para hacerles frente y evitar la invasión.
En realidad la caida de Roma fue la causa, y el efecto como tal fueron las
invasiones; cuando Odacer (Odoacro) y sus ejércitos entraron a Roma esta ya
había caído...¿Pero como fue que se produjo esta caída?
El problema era que Roma, desde mucho antes del momento en que fue saqueada ya
no había ni ORDEN, ni CIVILIZACIÓN, ni ADMINISTRACIÓN, contrario
a lo quecreen los autores antes mencionados (quienes seguramente pensarán que
la Roma de Julio Cesar era la misma Roma de Rómulo Augústulo), porque lo que
se había
establecido en Roma entonces era el mas completo caos y
libertinaje que impedía el progreso y la expansión del imperio.
Tampoco Roma se dividió debido a que
abarcase muchos territorios, imposibles de ser gobernados
al mismo tiempo bajo una misma administración imperial; varios siglos después
de que el Imperio
Romano desapareciese otro imperio, el mongol de Genhis Khan
demostraría lo falso de esta afirmación: Roma no llegó poseer ni la mitad de
la extensión del
Imperio Mongol y sin embargo fue posible (al menos mientras
el Khan vivió) llevar una administración efectiva de todos los territorios.
Debido a las ciegas
ambiciones individualistas de algunos poderosos de entonces
fue que Roma se desmembró.
Tampoco es cierto cuando se afirma que la razón de las invasiones fue que los
pueblos bárbaros se hubiesen vuelto técnica y militarmente más
poderos que Roma.
Cuando Roma comenzó su expansión estaba rodeado de temibles
enemigos que ponían en jaque su existencia: los antaño poderosos griegos, los cartagineses,
los
bravíos pueblos celtas, entre otros. Los ejércitos romanos
de la época estaban compuestos esencialmente
de campesinos y pastores, y sólo unos
cuantos
expertos logísticos y sin embargo terminaron conquistando
sus vecinos griegos, cartagineses y celtas con abrumador éxito. ¿Que era pues
lo que hacía a este
pueblo merecedor de tales conquistas? Para entonces la
cultura griega habían entrado ya en decadencia y sus pueblos luchaban entre
si, los cartagineses se
habían contagiado de la decadencia griega y eso los
perjudicó también, en cuanto a los celtas, a pesar de su valentía como
guerreros y de conservar sus
virtudes intactas, aun no habían alcanzado el grado de
desarrollo cultural, científico y técnico que los romanos poseían y que habían
heredado de los griegos.
Los romanos poseían ese temple, esa disciplina y esa moral (en todos los
campos) que sus vecinos aun no poseían o habían perdido de alguna forma
(degeneración
cultural, corrupción, mestizaje, en fin). Los primeros
gobernantes de Roma forjaron la idea de una comunidad sólida hasta el momento
en que el pueblo romano
por si solo defendía esa idea, es por esta razón que se
puede afirmar sin miramientos que al Imperio Romano lo hacía el pueblo y no
sus emperadores, si de
estos últimos hubiese dependido exclusivamente el imperio
no hubiese sobrevivido ni a la administración de sujetos como Calígula o Nerón
que tanto daño le
hicieron, y sin embargo prevaleció muchas décadas mas y con
emperadores aun más patanes y decadentes. No quiero
decir con esto que el comportamiento de los
emperadores no estuviese relacionado con el comportamiento
del pueblo romano, estos, junto con el Senado, eran
la principal fuente de ejemplo
de vida para el
pueblo. El Senado era la representación del pueblo en el
gobierno, dignificado en una democracia de verdad, una institución puesta al
servicio de los valores
y la ética, base de sus propias leyes. El ejército estaba a
las órdenes de tales leyes, se les instruía en la moral y la rectitud, todo un
ejército popular.
¿Pero entonces porqué cayó Roma?. ¿Como pudo una civilización tan avanzada en
leyes que aun se estudian, educación, arte, ciencia y su poderoso ejército
caer
como un tambaleante castillo de naipes?... Joaquin Bochaca
dijo alguna vez que "hay quienes confunden el hundimiento de una civilización
con el hundimiento de un
barco", efectivamente cuando un barco se hunde todos son
concientes de la situación (especialmente las ratas), a diferencia de un
barco, cuando una
civilización se hunde únicamente las personas que poseen un
verdadero estatus de ciudadanos pertenecientes a una comunidad civilizada
saben lo que está
pasando... y curiosamente son las ratas las últimas en
abandonarla.
Obviamente Roma no cayó de forma abrupta, su transición del orden al caos fue
gradual.
Séneca decía que "la clave de una vida digna y saludable es el autosacrificio
y la construcción del propio carácter. Hemos nacido para las virtudes pero no
nacemos con ellas, y las hay incluso en los mejores, pero
antes de entrenarlas son sólo material para las virtudes, pero no las virtudes
en si
mismas. El
cuerpo y la voluntad hay que cuidarlos y disciplinarlos"
Esos eran en esencia los principios que llevaron al Imperio Romano a ser lo
que alguna vez fue.
Eran justamente las vicisitudes a que estaban sometidos al comienzo las que llevaron a los romanos a esforzarse en buscar soluciones arduas pero provechosas para su comunidad, y es posible que los triunfos logrados hiciesen que los romanos se acostumbrasen a vivir en medio de la abundancia, y no viendo ya la necesidad de superarse como personas, se empezó a llevar una vida basada mas en el tener que en el ser. Comenzó el afán por el lujo y lo superfluo, el sacrificio personal y la construcción del propio carácter se desechaban, la riqueza, la fama, el poder lo eran todo sin importar si había que pisotear a alguien para lograrlo, las virtudes habían muerto. La juventud se obsesiona con los vicios: fornicación, bebida, gula, homosexualismo y todo lo reprobable; La población campesina se vió arruinada debido a la presencia de esclavos, extranjeros y mano de obra barata, los campesinos buscaron la suerte en la gran ciudad y así nació un proletariado citadino.
La espiritualidad ya no estaba en el corazón de los
romanos. Las responsabilidades para con la comunidad se
habían perdido, los hijos eran un estorbo y esto provocó un
descenso en la natalidad entre los propios ciudadanos romanos. En general fue
esencialmente(y esto es algo que los historiadores modernos no quieren hacer
mucho énfasis) la pérdida de su sentido de comunidad y raza la que llevó al caos
a Roma.
Hasta la administración del Emperador Marco Aurelio, el emperador filósofo
cuya doctrina es una exposición clara de principios en la línea más
característica
del estoicismo romano, Roma alcanza la cúspide de su
esplendor: hizo más humano el derecho civil y penal,
defendió a las clases pobres, para las cuales fundó
escuelas, hospitales, orfanatos y les redujo sus impuestos,
en su
represalia contra la rebelión cristiana de Lyon argumentaba que tal religión socava
la
autoridad del estado y además no reconocían las clases
(igualdad para todos). Su muerte marca la
llegada de una serie de emperadores cuyas reformas
inocularon la crisis: primero se degeneran los espectáculos
circenses y de esta degeneración se derivaban
los vicios tales como las apuestas,
la bebida, las
orgías, etc; los puestos políticos son subastados en lugar
de ser asignados por méritos (la corrupción estaba a la orden del día), los
militares ya no son
miembros del pueblo romano ni una casta sino elementos
extranjeros alógenos a las leyes y pagados con dineros privados, finalmente el
emperador resulta
siendo extranjero y para rematar todos los súbditos del
imperio son transformados en ciudadanos de Roma, solo con la excusa de poder
recaudar más impuestos
para sacar de la crisis fiscal al imperio. Fue precisamente
esta última medida la que provocó que por primera vez en la historia se diesen
las primeras
rebeliones populares antiaristocráticas (adelantándose así
a las logias en 15 siglos): con los extranjeros transformados en ciudadanos la
doctrina
de igualdad se expandió por los rincones mas míseros de la
urbe, esto
hizo posibles tales revueltas, la ciudad se llena de todo tipo de personas
de mal vivir
Todo lo anterior combinado con la falta de vigilia de las
buenas costumbres por parte de los patricios hicieron propicio el clima para
que la decadencia
empezara a mostrar sus caracteres en el momento en que el
cristianismo se establece como religión oficial del Imperio, al mismo tiempo
el
imperio es
dividido. Se concluye pues que las causas de la caída de
Roma son intrínsecamente internas.
En virtud de esta situación los pueblos indoeuropeos del norte, cuyas
costumbres entraron en contraste con las romanas hacía siglos (llevaban una
vida
sencilla y en contacto con la naturaleza lo cual forjaba su
carácter, la valentía en el combate era noblemente premiada) empiezan a
saquear el imperio
prácticamente sin encontrar resistencia. Siglos atrás el
historiador Cornelius Tacitus advirtió sobre la posibilidad de que "los
germanos, un pueblo sano y
natural superará la decadencia de los romanos".
Blithert