Adolfo Hitler en Su Aniversario
Cuando se habla de una persona o una actividad, normalmente se acepta que todo
tiene errores, todo tiene defectos y problemas. De forma que el tratamiento de
algo o alguien realmente excepcional encuentra el problema de poder parecer
que en su tratamiento se ha perdido la "neutralidad o ponderación".
El Panegírico es un género pseudoliterario que ha existido siempre,
normalmente se usaba en los entierros de gente famosa, que pagaban a un
especialista en discursos laudatorios para hablar del muerto y su obra (no
mencionando, claro, que en realidad era un perfecto miserable).
Desgraciadamente la prensa ha acabado de convertir ese mero "juego de
palabras" de antaño, sin más pretensiones que cumplir un trámite
social, con una auténtica plaga de alabanzas inmerecidas y de mentiras
pagadas. Hace un par de años la prensa llamaba a Lady Di "La Princesa
del Pueblo", y en su muerte esa prensa poco menos que la llevaba a los
altares, logrando que una masa de idiotas fuesen a llevar flores y llorar a
esa "popular" princesita que murió cuando salía con un playboy
profesional famoso por su vida disipada y cutre, tras comer en el mejor
restaurante de lujo de París, mientras sus dos hijos estaban a mil kilómetros.
La prensa nos ha acostumbrado a los panegíricos más ridículos dados a los
personajes más miserables. Llamar a Tapies "Genio inmoral del arte"
es casi una tontería menor si la comparamos con las hipérboles usadas por la
presa con alguno de esos políticos corruptos y degradados en el momento de su
muerte.
En este ambiente de pleitesía y de falta de rigor, poder hablar de Hitler es
un grave problema de credibilidad, pues hay que empezar por decir claramente
que las palabras "genial" o "sensible" tienen un
significado en sí mismas, que nada tienen que ver con lo que significan si se
aplican a Miró o a una famosa presentadora de Televisión, de forma que para
hablar de Hitler primero hay que dejar el mundo de lo vulgar, olvidarse de la
prensa, de los panegíricos, de las palabras y los mitos que los enanos del
mundo actual han establecido, hay que ir a otro nivel.
Es lo mismo que pasa si tratamos de hablar de Beethoven o Wagner con el mismo
vocabulario que usa la prensa para con la Spies Girls en los programas de los
"40 principales", o hablar de los Juegos Olímpicos Griegos con la
mentalidad de quienes hablan ahora de ese drogadicto llamado Maradona en las
revistas de futbol.
Para colmo el comunismo ha deformado definitivamente eso que ahora se llama
"culto a la personalidad", y que antes se llamaba "respeto al
genio".
Mao, Stalin y Kim Il Sung son un ejemplo extraordinario de a donde llega el
deformado culto a la personalidad. Porque uno puede incluso considerar que Mao
o Stalin (lo del coreano Kim fue ya paranoia pura) lograron un gran éxito político
con su gobierno (dejando aparte que su "éxito" fue en todo caso del
Estado no de la gente, que vivió siempre bajo el hambre y la miseria en el
comunismo). No es este el problema, lo problemático es que como personas eran
realmente lamentables. Uno puede admirar su fanatismo político y su triunfo,
sea o no por admirar según las ideas de cada cual, pero no se comprende que
se admire a la Persona Mao o a la Persona Stalin, pues como Personas, dejando
aparte su actuación política, fueron unos seres vulgares sin la menor
sensibilidad, con una vida alejada de todo sentido espiritual y superior. Su
trato con las mujeres fue repugnante, sus ratos de ocio y la vida interior
completamente ruines. Así que el comunismo instauró el "culto a la
personalidad" sin personalidad. Instauró el culto al Secretario General
del Partido Comunista, fuese un cretino o no, con tal de que fuera poderoso y
triunfante.
El "culto a la personalidad" es precisamente esa confusión entre el
respeto y admiración a la Persona frente el culto al cargo, al Poder y al éxito
de esa persona.
Así pues para hablar de Hitler hay que partir de entender que hay varios
"niveles" de Persona, niveles en los que las palabras significan
cosas distintas. Y que cuando los Nacional Socialistas consideramos a Hitler
en un nivel especial no lo hacemos en base a "su éxito" o su
"poder" (dicho sea de paso, fue exteriormente derrotado y admirar a
Hitler actualmente sólo trae problemas), en base a "su actividad
militar", y ni siquiera a su actividad política, sino como Persona en su
globalidad.
LOS DOS HITLERS
Para conocer a Hitler lo primero es entender que el "otro" Hitler,
el que nos presenta la prensa y la sociedad actual, ese Hitler loco, el Hitler
satánico, sexualmente impotente, sádico, sediento sangre, con un fuerte
complejo inferioridad, creyente en adivinos, drogado, que disfruta del placer
de matar, histérico, obsesionado con sus sueños de dominio, todo eso es no sólo
falso, es Imposible.
Ese "otro Hitler" que aparece en las biografías oficiales, en los
reportajes "serios" de la TV y en los comentarios de todos los
hombres importantes del mundo actual, como prototipo del mal, un Hitler al que
se le han otorgado tantos males y tantas tonterías que sería realmente el
Hijo del Diablo, es un imposible, no es posible que sea cierto, no sólo ni
principalmente porque las "pruebas" que presentan son falsas,
absurdas e idiotas, sino porque es contradictoria toda esa teoría judía
sobre Hitler con lo que sabemos de él con seguridad.
Hace un tiempo mi esposa escuchaba a un pobre hombre decir que "había
leido" que Hitler era impotente porque una cabra le había mordido un
testículo ¿? ¿cómo es posible que se escriban cosas así?. Pues porque
cuando se habla de Hitler se habla de un Mito, de un ser-no-existente. Y el
Mito está con Dios o con el Diablo. No hay intermedio, Adolf Hitler es el
Diablo para el actual mundo judaizante, ya no se habla de Hitler como un
"humano", sino que ha trascendido a un estadio distinto, de forma
que no se es capaz de considerar la realidad, y por otra parte la realidad de
Hitler está por encima de lo puramente "humano" en la medida en que
está en un nivel no accesible por la media humana.
¿Como puede un ser humano de New York entender a Sor Teresa de Calcula, por
poner un ejemplo?. No es posible que la logre captar, sólo logra formarse una
imagen "a su medida", pero no logra comprender la calidad humana que
se exige para algo así. Cuando mira la Tv y veía la vida de Teresa de
Calcuta era como si estuviese en el Cine, era "otro mundo" al suyo,
al del ciudadano vulgar, y no diré al del banquero sionista.
¿Como puede entender a Calderón el espectador de un musical de Broadway?. Le
es imposible, su mente y su sensibilidad de asno evolucionado a hominido no
podría entender el sentimiento que refleja Calderón.
¿Cómo hablar de Wagner al que pone a mil decibélios en su coche el tamboreo
y griterio de ese negro descolorido que es Michael Jacksson?.
Una sociedad degradada, que ha perdido la noción de lo que es la seriedad y
la espiritualidad llevada al extremo, no logra entender otros niveles de
conciencia.
Hace poco un cretino preocupado sólo por vivir bien y ser "féliz"
en su casita, decía que como era posible que los iranies admirasen de esa
forma al Ayatolá Jomeini. Es evidente que el "urbanitas" medio del
Mercado, oyente medio de una TV media de un mundo medio/cre, no puede entender
lo que significa un Ayatolá, ni el islamismo chiita ni nada de nada que no
sean temas a la altura de las hamburguesas de McDonald.
Hitler o fue un sádico criminal que se dedicó a engañar a todos para lograr
satisfacer su criminal aspiración de odio y poder, o bien es todo lo
contrario. No hay en él término medio. No hay mediocridad en su vida, está
en lo más alto de la calidad humana o es el Diablo. Y por eso es tan difícil
de tratar. No puede ser el diablo, y no nos atrevemos a creer que fuese algo más
que una Persona, un enviado de los dioses en el sentido romano, o sea alguien
que había conectado con lo especificamente superior del hombre.
HITLER COMO PERSONA
Claro que podría ser simplemente una Persona. Pero ¿qué Persona?.
Cuando los grupos NS hablan de Hitler suelen verlo bajo la visión del Führer,
el Líder Político y militar, cayendo una vez más en el error de los
comunistas: culto al Führer, al Secretario General del Partido, al Éxito y
al Poder.
No, para los Nacional Socialistas el concepto "del" Führer (no de
"un" Fuhrer) es distinto al del mero Líder político o el dirigente
del momento.
Para los Nacionalsocialistas EL Fuhrer es la capa externa que una Persona
excepcional toma en un momento único y crucial, por designio del Destino,
como punto de inflexión especial, como "mensajero contra el destino Trágico".
Así pues lo Esencial en Hitler no es el Führer sino la Persona, lo esencial
es que una Persona especial lograse ser El Führer: "El gran milagro es
que yo os haya encontrado y vosotros me hayais encontrado" dijo Hitler en
un discurso al Pueblo alemán.
Para conocer la Persona Adolf Hitler no hay que mirar sus actos públicos sino
su vida privada, y para ello hay algunos documentos básicos, entre ellos el
libro de Kubicek, su amigo de juventud, escrito después de la guerra (cuando
nada tenía que ganar hablando bien de Hitler), por alguien que jamás fue
miembro del Partido Nacionalsocialista, ni obtuvo beneficio alguno de su
amistad de juventud con Hitler. También están las referencias de algunos de
los que estuvieron con Hitler en su ambiente privado, y las entrevistas a Herr
Mayrhofer (su tutor de la infancia, que le sobrevivió y fue visitado por
Savitri Devi, por ejemplo), en fin, hay suficientes datos para poder captar a
la Persona antes que al Führer.
Lo que nos importa es que Adolf Hitler fue una Persona consciente de la
seriedad del mundo, de la Tragedia del mundo, desde su juventud, consciente de
la Calidad como esencia del camino para pasar de Humano a Persona.
Vamos a tratar someramente algunos de los puntos que nos muestran esa esencia
de Calidad.
La esencia artística:
Hitler puso en su vida personal
el Arte como máxima aspiración, de forma que "lo político" fue su
Deber, lo artístico su Deseo.
Recuerdo aquello de que "era un pintor de brocha gorda", que aun
muchos creen. Hitler fue un artista que jamás uso una "brocha
gorda".
No sólo dedicaba el poco dinero que tenía en asistir a conciertos y actos
artísticos, no solo se ganó la vida pintando acuarelas, óleos y dibujos
(podeis verlos en el libro "Hitler, un artista desconocido" editado
en inglés), sino que trató de ser arquitecto, no con el afán mercantilista
que ahora tiene esta profesión sino con la idea de "creación artística"
que tenía entonces, y que pudo como Führer aplicar más tarde.
El dinero que ganaba con la venta del "Mi Lucha" lo dedicaba a la
compra de obras de arte para un Museo en su ciudad natal, su pasión por las
artes era absoluta, global, todo lo bello y espiritual del arte le
entusiasmaba. No sólo fué un wagneriano profundo, fué además un enamorado
de las artes en todas sus manifestaciones. Y no sólo las admiraba, sino que
él mismo las practicaba. Pintaba muy correctamente, diseñó grandes obras de
arquitectura, trató de componer un drama musical ("Wieland el
Herrero"), por poner algunos ejemplos.
Para Hitler el Arte no era un pasatiempos, ni una profesión, era una
necesidad espiritual y un camino de superación de la Persona.
La sensibilidad personal:
Es precisamente esa íntima
necesidad del Arte de donde se descubre una profunda sensibilidad personal.
En toda su vida tuvo una especial sensibilidad por los detalles o hechos que
le rodeaban. No soportaba la grosería ni las malas formas, tenía una
especial sensibilidad por lo popular, amaba ese estilo popular auténtico,
salido de los pueblos y las montañas. Necesitaba pasear por campos y
senderos, cosa que hizo hasta que los últimos años de guerra se lo
impidieron, tuvo en los Alpes Bávaros su refugio espiritual, mostrando un
amor a la Naturaleza fuera de lo común.
Tuvo siempre un carisma personal especial, los que le trataron siempre
coinciden en ese "algo especial" que define al líder natural, no
por su poder, sino por su sinceridad y su autenticidad.
El amor a lo Natural y los animales
El hecho de que Hitler fuese
vegetariano por motivos éticos, no alimenticios o de salud, ya muestra de
forma palpable un estilo único. ¿Como se le va a comparar con la grosería
de un Roosevelt o un Stalin?. Una Persona que comprendía el amor de los
animales y la Naturaleza hasta el punto de negarse a comer cadáveres de
animales, capaz de imponer las primeras leyes ecologistas del mundo, incluida
la limitación de la caza por motivos de "amor a los animales", una
personalidad así muestra una delicadeza y una elevación que nada tiene que
ver con la brutalidad economicista de los políticos actuales.
Las "Conversaciones de sobremesa" editadas tras su muerte en base a
los apuntes de Bormann (y que por tanto debe asumirse que fueron purgadas para
tratar de hacer quedar mal al NS) nos dejan ver sin embargo una constante
defensa de los animales y su intención de poco a poco eliminar la caza y los
métodos brutales de los mataderos, promoviendo el consumo vegetal. ¿Qué político
actual siente amor a los animales hasta ese punto?. Hitler era "parte de
la Naturaleza", se sentía en un mundo natural, donde sólo se mata al
que te ataca y te denigra.
El valor:
El valor personal de Hitler no
es de aquellos que lo demuestran en las mesas de los generales o en la dirección
de las guerras desde los cuarteles centrales.Stalin nunca fue un soldado
heroico, nunca dió una forma personal del valor.
Hitler fue un soldado heroico, soldado de a pie, de los que ganan dos Cruces
de Hierro con sus manos en la I Guerra Mundial, jugandose la vida
personalmente. Hitler nos muestra que sabía cumplir su deber, no sólo
mandando, sino obedeciendo.
La espiritualidad
Una de las mejores mentiras es
esa visión de Hitler como una persona antireligiosa, que se enfrenta a todas
las religiones y desea un ateismo racista violento y materialista.
No soy cristiano en absoluto, pero hay que decir claramente que Hitler tuvo
siempre el mayor respeto por Cristo y por la religiosidad sencilla y popular.
Leed el último libro de Dietrich Eckart, el Maestro Eckart, amigo íntimo de
Hitler, texto editado cuando Hitler estaba en el poder, y por tanto
referendado por Hitler como verídico. En este libro Hitler indica claramente
su admiración por los textos evangélicos, lo mismo que su desprecio por la
Biblia. "Nunca han habido palabras que se dirigieran más directamente a
nuestro corazón que las de Cristo".
Hitler apoyo siempre una religiosidad natural y popular, la idea de un ser
Supremo y de que la espiritualidad sencilla y sana, sin las Iglesias corruptas
y politizadas, es un valor fundamental y perfectamente incorporado al Nacional
Socialismo.
Es cierto que muchos NS fueron anticristianos, y que la doctrina NS en sus
fundamentos se enfrenta a principios cristianos, pero Hitler no fue
Fundamentalmente un "ideólogo", su vida y su enseñanza es directa
y sencilla, y siempre fue amable y respetuoso con la religión. Se enfrentó a
Borman y Himmler cuando trataron de pasarse en la política NS de separar a
las Iglesias de la Política, tratando de prohibir en exceso la presencia
religiosa. Hitler quiso siempre unas iglesias dedicadas a lo espiritual frente
a las iglesias ocupadas del poder material.
El respeto a las mujeres
Hitler tenía un concepto
espiritual de la mujer, fue siempre profundamente delicado con las mujeres que
se cruzaron en su vida. Estuvo enamorado en su juventud de una chica, con una
relación cuasi platónica. Luego jamás se dió a los excesos ni a las
relaciones sexistas con las mujeres. Mao tenía un haren de concubinas, Stalin
mantuvo varias amantes y maltrató a sus esposa repetidas veces. Hitler nunca
cayó en degradación alguna en su trato con las mujeres. Apreciaba mucho la
presencia de mujeres sensibles y femeninas, tratandolas con una educación
exquisita. Su relación con Eva Braun fue siempre ejemplar, manteniendose en
una fidelidad completa que llegó hasta la muerte. Nunca mezcló su amor a la
mujer con las cuestiones políticas,
Es jocoso que se le achaca, por ejemplo, relaciones con Leni Riefenstal o
Winifred Wagner o Hanna Reich, cosa desmentida por ellas mismas, pero que además
muestran la incapacidad del mundo actual de entender esa admiración y
sensibilidad por las mujeres con "garra humana", que nada tiene que
ver con sexo. Los aliados pretendieron ver en cada amistad y cada admiración
por mujeres extraordinarias como las nombradas, un mero deseo de sexo, ejemplo
preclaro de como los cerdos no pueden juzgar a los genios, pues el sionista ve
sexo allí donde el genio ario siente esa íntima sensibilidad por la mujer
sublime.
El Trabajo:
Hitler pasó momentos de grave
necesidad en Viena, tuvo que dedicarse a vender dibujos y acuarelas para
vivir, conoció a fondo a la gente trabajadora y necesitada. De esos años sacó
un absoluto desprecio por el capitalismo, por la usura y la mentalidad
mercantilista.
Jamás se preocupó del dinero y de acomular rentas, nunca pensó en cuentas
fuera del país ni en acomular fortuna.
Hitler es un ejemplo paradigmático de ese sentido superior del hombre que no
se siente atado a lo material, que sabe que con trabajo y responsabilidad no
va a pasar necesidad si no es explotado por la usura y los mercaderes, y que
por ello no se preocupa de acomular sino de eliminar a esos vampiros del
pueblo.
El sentido comunitario:
Hitler ama Alemania,
apasionadamente, pero no ama unas fronteras o una bandera, ama al Pueblo, a su
Raza, a su Cultura, a la esencia de "lo alemán". Y ,como dice en el
Mi Lucha, igual amaría a "lo francés" si hubiera sido francés.
Ama el "amor a la tierra". El que había sufrido tanto por la
derrota de 1918 dice en Mi Lucha que si él hubiera sido francés, Francia le
hubiera significado la grandeza que para él significaba todo lo alemán, y
"no hubiera actuado de forma distinta de como lo hizo Clemenceau".
No, no era un chauvinista, reconocía en cada país su honor y su esencia.
No luchaba por un Estado, por un Poder, luchaba por la raza, por la gente, por
el pueblo. El individualismo fue siempre su enemigo, las leyes NS fueron
siempre comunitarias, anteponían el bien de la Comunidad a la "libertad
individual egoista" que ahora es el único objetivo del materialismo
capitalista.
HITLER CONTRA EL TIEMPO
Sin duda recomendaría a todos
leer el Capítulo XIII de la obra de Savitri Devi "El Rayo y el Sol"
donde se expone perfectamente esa realidad de Hitler como continuador de una
lucha arquetípica y continua contra "La Tragedia y la fatal pendiente de
degradación hacia lo bajo".
La humanidad es tentada permanentemente por el materialismo y la ruindad, la
bajeza y los sentimientos egoistas. Hay pues una lucha "Contra el
Tiempo".
Ese camino que va contra la corriente, que trata de remontar la degradación
materialista pese a su fatal destino, pese a saber que un alud de egoismo y
bajeza sigue empujando el mundo a su ruin destino de "Edad Oscura".
No creyó en la predeterminación de la Historia, ni en su sentido cíclico
obligado. Hitler jamás aceptó una Historia ya escrita. Pero Hitler era
perfectamente consciente de que su Revolución no era ,en definitiva, contra
el Capitalismo ni el Comunismo, ni el judío!!! (error que cometen casi todos
los analistas ,incluidos la mayoría de camaradas) sino que la lucha Eterna
era contra una Concepción del Hombre y el Mundo que poco a poco iba y va
imponiendose, una forma de ver la Vida y el mundo como "progreso
material", como Reino de la Cantidad, como egoismo del placer, como
Materialismo Económico, como Rebajamiento de la Calidad en aras de la
Igualdad de lo ruin con lo excelso, como mezcla de todo (de razas, de
calidades, de culturas), como explotación de la Naturaleza en aras de la
Economía usuraria, como "paz en la bajeza" y "gobierno de lo más
degradado y abundante". Y esta lucha no había empezado con el
nacionalsocialismo, era una lucha continua de Héroes en la Historia, de
Personas Contra el Tiempo.
El Judío no era en sí un enemigo sino en tanto su Arquetipo se identificaba
fielmente "Con el Tiempo", era pues una fuerza que impulsaba al
Tiempo en el destino Trágico contra la Calidad y la Espiritualidad. Es en
este sentido que hubo un enfrentamiento radical entre Hitler y el Judaismo.
Hitler es un eslabón, el último y el más esplendoroso, de esa lucha
milenaria del Héroe contra la Bestia, de lo Elevado contra lo Material.
Por eso fue un profundo wagneriano, puesto que Wagner, el otro gran Paladín
del Heroismo, fundamentó su Arte en esa lucha continua de Espíritu contra
Dinero (figura cuantitativa de lo egoista y decadente).
Como Nietszche, el pensador de lo Trágico, que dejó escrito en letras de Oro
esa lucha eterna entre la Voluntad de Poder y el "poder de la
cantidad", la lucha entre lo elevado y el rio de mediocridad del egoismo.
El Héroe mediaval, el Caballero que luchaba por la Justicia y la Fe frente al
poder del número y la fuerza de la mesnada feudal, se enfrentaba al Tiempo, a
una fuerza continua hacia el poder del feudal y su opresión injusta. Quien
no recuerda la obra "Becket", esa lucha de Uno contra Muchos, del
Honor de Dios contra las "necesidades de Estado". Hitler luchó
contra una inmensidad de usureros y egoismos, trató de cambiar el sentido del
Tiempo, por eso su lucha es algo excepcional, algo sobrehumano, que asombra y
admira (incluso a sus enemigos, los admira hasta el punto de demonizar a
Hitler, de elevarlo al Altar de Demonio del Sistema).
HITLER EN LA DERROTA
La grandeza de los Paladines no está en su triunfo sino en su lucha y su
muerte.
Si Hitler hubiera cedido a "lo útil" para alcanzar el pacto, la
rendición, un final a la medida de "lo político", habría
traicionado su Espíritu de Paladín.
Hitler sabía a mediados de 1944 que había perdido la guerra, sabía que debía
enfrentarse a su martirio. Desde ese momento cambio su vida, se encerró en su
Deber.
Quisiera hacer una gran comparación con el mismo momento en la vida de
Cristo. Cuando Cristo entra en la Pasión, en Getsemaní, cuando se enfrenta
al Deber del Martirio, cambia también de la misma forma.
Leed el Evangelio, las palabras y hechos de Cristo desde el momento en que
"suda sangre de angustia" hasta que expira en la Cruz, son palabras
absolutamente distintas que las de su periodo de predicación y unión con el
pueblo que le escucha.
Esa sencillez y amabilidad de Cristo con la gente, esas palabras claras, esa
facilidad para entenderlas y amarlas, desaparece totalmente tras Getsemani.
En adelante habla en forma de "clave", ya no está con "su
pueblo", está con "su martirio". Poncio Pilatos se enfrenta a
un Cristo enigmático e incomprensible. Sus palabras en la Cruz son sólo
traducibles en forma de "teología", han perdido todo sentido
"humano". Su actitud durante la Pasión es de concentración ante su
Deber, no es ya el Cristo de las palabras dulces, sino el teólogo que habla
en Clave de Eterninad.
Lo mismo le pasa a Hitler. Desde el momento en que asume su Martirio, ya no
será el Caudillo popular, sino el Fuhrer sombrio que DEBE apurar el caliz de
sangre para mostrar el camino Eterno.
Hitler planifica su Derrota Material en clave de Victoria Espiritual, por eso
ya no puede actuar de forma amable y sencilla, como lo hacía en los años
1933, cuando su amor al pueblo era su guía, sus palabras eran de esperanza y
de construcción. Ya no es hora de predicar, sino de Morir, de acabar la Obra,
de mostrar como es el Martirio de lo Elevado.
El gran acto de resistencia, de lucha sin cuartel, la seriedad y dignidad de
las SS en su lucha sin esperanza. como los espartanos de las Termópilas, el
dantesco final de un Berlín convertido en "El Ocaso de los Dioses",
todo esto ya no es comprensible para el pueblo, es parte de una Tragedia
Superior, de algo que está fuera del Mundo. Y no ha habido una Derrota mejor,
un martirio más grandioso y digno, un escenario más enorme que la tumba
material donde nace entre las llamas ,como Fenix, el espíritu de Hitler.
HITLER EN EL MUNDO ACTUAL
Si hay algo que debe repugnar a
un Nacional Socialista es esa imagen violenta de un Hitler para cerebros
rapados. Todo el militarismo y la parafrenalia armada que se confunde con una
nueva esencia del "nacionalsocialismo oficial".
Así mismo no debemos considerar el tema del Nacional Socialismo alemán de
1933, ni la persona de Hitler como un tema "Político" para actuar
en nuestro tiempo.
Mientras los comunistas han aceptado sus crímenes, y han asumido que "se
equivocaron" para vegetar ahora en la democracia progresista como
animales de compañía del Mercado y la mentalidad corrompida actual, nosotros
los Nacional Socialistas no hemos aceptado jamás los "crímenes" de
los que se acusa a nuestra época fundacional. Aceptamos errores menores,
incluso alguno grave, pero nunca globalmente criminales ni comparables en nada
a los crimenes aliados y comunistas.
En el mundo actual la lucha no se debe llevar en base a esa época
fundacional, los tiempos han cambiado y las formas deben cambiar, la lucha es
por los mismos principios básicos pero según las normas y metas que ahora se
consideren oportunas.
Adolf Hitler no es ya un líder político, no es un "totem" ni
"una bandera" política. Hitler ha superado ya esa etapa de
"encarnación política", que el tiempo y la necesidad hacen siempre
cambiante y temporal.
No, Adolf Hitler está por encima de la visión estrecha y temporal de
"lo político", no es un producto de marketing político para uso de
bandas "nazis".
Adolf Hitler es actualmente el Norte para la Persona, para el camino que todo
hombre tiene que hacer para ser Persona. Nos muestra como debe llevarse una
vida de Héroe, sensible, apasionada, entregada al pueblo, artística, como es
posible la redención, el Milagro de que una vez más se una un gran pueblo y
una gran persona
20-4-114 Aparecen libros de Hitler en EEUU.
Parte de la biblioteca de Hitler ha aparecido en Washington, en los sótanos de la biblioteca del Congreso.
Se trata de unos 1.200 libros de la colección de Hitler en su refugio de Berghof, en los Alpes en Obersalzburg.
En 1.945 se metieron los libros en sacos y fueron llevados a los EEUU. Ahora han sido "encontrados" por un periodista del Frankfurter Allgemeine Zeitung.
Los sacos han sido encontrados sin abrir en dicho sótano y se ha encontrado una parte de literatura de tipo religioso y oculto. También hay 26 ejemplares del libro de Hitler "Mi Lucha" hechos para ciegos.
En muchos de los libros Hitler ha marcado párrafos con un lápiz fino.
En otro libro hay una dedicatoria de Leni Riefenstahl a Hitler: "A mi amado Fürher con gran fidelidad".