Mafias EXTRANJERAS en suelo Español

 

Siguiendo con su estrategia propagandística, televisiones, cadenas de radio y prensa, todos sin excepción nos quieren hacer creer que los inmigrantes son " víctimas " de unas mafias que les engañan, como si ellos no quisieran venir ni cruzar la frontera ilegalmente, ni defraudar a Hacienda con trabajo clandestino ni tampoco cometer otros delitos.  

El inmigrante no europeo siempre tiene que ser víctima de algo para que el pueblo español no se oponga a ser colonizado. Una imagen victimista que no concuerda con la realidad denunciada por la UDYCO (Unidad Delincuencia y Crimen Organizado), el CESID-CNI, el OGD de París (Observatorio Geopolítico de la Droga ) el BND (inteligencia federal alemana) la DIA (Departamento Italiano Antimafia) y la INTERPOL ni la que se puede comprobar día a día en cualquier calle de España: las famosas mafias de las que hablan tanto los media son las que los propios inmigrantes forman una vez en España, favorecidos por las ridículas leyes españolas  y la facilidades de la Ley de Extranjería. Las mafias son ellos y las únicas víctimas somos los españoles que vemos nuestras calles llenarse de delincuentes profesionales venidos de cualquier país del mundo.

 


Noviembre 2008

Reproducimos unos extractos de la Memoria de la Fiscalia General del Estado correspondiente al año 2007, publicada en septiembre de 2008, la cual los mas progres y bienpensantes calificarían como xenófoba, pero que solo refleja una pequeña muestra de la cruda realidad.

4.2 Modelo de implantación territorial de la criminalidad organizada en España

Con carácter general, dichos datos permiten una conclusión inicial, que en este tercer año de información concretada en este punto puede estimarse ya consolidada: la criminalidad organizada constituye una lacra que se extiende, bien que con diferentes intensidades y distintas manifestaciones, a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.


Informes policiales citados por la Fiscalía Antidroga (concretamente, el estudio realizado por la Unidad Central de Inteligencia
Criminal del Cuerpo Nacional de Policía), cuantifican en 332 el número de grupos de delincuencia organizada detectados en el conjunto de España en 2007, de los cuales 238 habían sido ya censados el año pasado, y cuya actividad –según los mismos informes– podría extenderse a una cuarentena de modalidades delictivas.


Pero junto a estos datos cuantitativos, hay que aclarar que uno de los rasgos definidores de este tipo de actividad criminal es precisamente su capilaridad. Su proyección tentacular se refleja en las distintas Memorias de manera en cierto modo paradójico. Dicho de otro modo, junto a Fiscalías como la de Madrid, la de Galicia, Cataluña, las del arco mediterráneo, que presentan cifras considerablemente elevadas de asuntos de esta naturaleza y, por tanto, de intervenciones del Fiscal, otras certifi an la práctica inexistencia del fenómeno en su territorio. Sin embargo, esta última afimación exige algunos matices.

En primer lugar hay que señalar que, como mínimo, hay dos actividades característicamente incluidas en el ámbito de la delincuencia organizada que se detectan con mayor o menor intensidad en todos los territorios, sin excepción: el tráfico de drogas y la explotación sexual –generalmente vinculada a fenómenos de tráfico de personas– a través de tramas de prostitución. El primero es objeto de estudio más definido, dentro de la presente Memoria, en el apartado que específicamente se le reserva en el Capítulo II; y el segundo obtiene también un tratamiento más concreto en la órbita de la especialidad de Extranjería, que se ha incorporado como una de las nuevas actividades en red del Ministerio Fiscal, a partir del nombramiento de un Fiscal de Sala Coordinador.


Pero, en segundo lugar, interesa destacar en este punto que ambas manifestaciones delictivas permiten reconocer, como se decía, uno de los rasgos más característicos de la delincuencia organizada: las Memorias de las distintas Fiscalías permiten distinguir entre aquellos territorios en que tienen –por decirlo de algún modo– su sede o centro de operaciones las organizaciones delictivas, y aquellos otros que, simplemente, sufren la actuación de estos grupos, sea porque sus componentes
se desplazan con el propósito deliberado de delinquir, y luego volver a sus bases, situadas incluso en países extranjeros, sea porque –caso típico es el de la prostitución– se trata de situaciones generadas por actuaciones llevadas a cabo en otro lugar
(por ejemplo, en el país de origen de las mujeres, que engañadas sobre su destino son sometidas a explotación
económica en cualquier remoto lugar de la geografía española) y consumadas en sus últimas consecuencias en un territorio distinto a través de extensiones o tentáculos de la organización, no identificable como tal dentro de ese territorio concreto. Y ése es un esquema que se reproduce en un sinnúmero de actividades delictivas.


[...] A este mismo fenómeno se refiere el Fiscal de Lleida, que menciona «las bandas de ciudadanos extranjeros que con una mínima organización operan con notable eficacia y conllevan situaciones de peligro para la población. Normalmente residen en otra población y se desplazan hasta Lleida o sus alrededores para cometer sus fechorías, regresando después con el botín a su punto de partida. Las bandas más expertas operan con objetivos seleccionados y con medios técnicos adecuados, al tiempo que no dejan huellas que permitan identificarlos».


[...]
Y el mismo panorama se reproduce, por ejemplo, en las Memorias de Cáceres, Jaén o Segovia (que mencionan el tráfico de drogas), o en la de Salamanca, que aparte de dicho tráfico, refiere un repunte en los hurtos al descuido en establecimientos de la capital y robos en chalés de sus alrededores por parte de bandas o grupos de delincuentes extranjeros desplazados ex profeso desde Madrid. [...]
Se trata, en resumen, de una auténtica constelación de hechos que sin la consideración de «situaciones especialmente preocupantes» en el terreno propiamente dicho de la criminalidad organizada, como dice la Fiscalía de Granada, justifican la «mucha atención que debe seguir prestándose a bandas o grupos criminales organizados que están vinculados al robo con fuerza en viviendas, zonas de descanso de autovías y en grandes superficies comerciales, al tráfico de vehículos robados, tráfico de cocaína y hachís, inducción coactiva a la prostitución de mujeres extranjeras en situación irregular, blanqueo de capitales, tráfico ilegal de mano de obra o el tráfico de seres humanos que si desarrollan, en mayor o menor medida, su actividad criminal» en la práctica totalidad de las provincias.


[...]
De hecho, hay ejemplos significativos, como el que aporta la Memoria de la Fiscalía de Aragón, en la que se parte de la distinción
de actividades de criminalidad organizada atendiendo al medio urbano o rural. Los datos son sin embargo muy llamativos: en el ámbito urbano señala como hechos más relevantes del año 2007 la detención de doce individuos paquistaníes dedicados al tráfico de mano de obra, la de seis individuos dedicados a la explotación sexual de mujeres traídas de Brasil, la de tres individuos que explotaban a una menor rumana en clubes de alterne de Zaragoza, la de otros tres pertenecientes a una red dedicada al tráfico de documentos de identidad falsos y la de dos españoles por delitos de estafa, contra los derechos de los
trabajadores y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros; mientras que en el ámbito rural ubica las siguientes intervenciones: detención de dos grupos de seis y once personas respectivamente que formaban parte de sendas organizaciones dedicadas a robos en empresas, detención de veintidós personas dedicas al tráfico de drogas, la mayoría de ellos dominicanos; y detención de once personas sudamericanas integrantes de un grupo organizado dedicado al tráfico de
drogas. Es evidente que habría sido difícil, manejando variables de tipo criminológico o sociológico, establecer un perfil diferenciador apto para pronosticar a priori esa distribución de actividades en función del lugar en que se desarrollan.

[...]

En suma, como reiteradamente ha puesto de manifiesto el Fiscal General del Estado en diversas intervenciones públicas, este tipo de actividad criminal organizada no sólo intenta parasitar y destruir las estructuras económicas y financieras y las fuentes de riqueza de nuestras economías, sino que también pone en cuestión las bases de la organización social y política que identificamos con el concepto mismo de sistema democrático, y hasta con el modelo de civilización que representa.

Sentadas esas conclusiones generales, la característica definidora del crimen organizado en España, si se toma como fuente de referencia la información que facilitan los Fiscales Jefes, es, precisamente, su naturaleza proteica y la gran diversidad delictiva en que se concreta.

 

Hace, por cierto, el Fiscal de Galicia, una particular reflexión sobre un medio que muchas Fiscalías (Murcia o Tarragona, p. ej.) mencionan como de los más habituales para el blanqueo de fondos procedentes de la actividad delictiva: los locutorios. «Los locutorios telefónicos –afirma la Memoria de la Fiscalía gallega– no son rentables como negocio. Son las organizaciones criminales las que proporcionan toda la infraestructura necesaria para el montaje de la actividad: medios técnicos y materiales. El locutorio busca remitentes bien de clientes verdaderos, bien de listas de clientes de otros locutorios y se incluyen sus nombres sin su conocimiento. Los destinatarios del dinero son personas que proporciona la organización y la mayoría de ellos están controlados por colombianos. Estos grupos suelen utilizar, para realizar estas operaciones, los servicios de despachos de abogados y de economistas, aunque estos profesionales, actualmente, y conforme a la última reforma legislativa sobre determinadas Medidas de Prevención del Blanqueo de Capitales están sujetos a la obligación de comunicar las operaciones sospechosas de blanqueo de dinero. Para ello, estos profesionales constituyen las denominadas sociedades de alquiler, todas ellas con domicilio social en el propio despacho, y que luego alquilan a diversas personas. Por eso, la sofisticación de la ejecución de esta actividad delictiva viene dada por la complicación de las estructuras empresariales que dificulta la investigación, sobre todo cuando intervienen paraísos fiscales.» Un ejemplo gráfico del entramado por escalones en que puede llegar a articularse una organización criminal.

Drogas y blanqueo de capitales constituyen, en definitiva, como ya ha adelantado, el centro de la actividad delictiva organizada en nuestro país.

[...]

Falsificación y utilización fraudulenta de tarjetas de crédito y cheques

Una de las conductas más extendidas en el terreno de la delincuencia organizada es la que afecta a las tarjetas de crédito y débito. [...]

Por sólo poner algunos ejemplos, la Fiscalía de Álava se refiere al duplicado de tarjetas, también conocido como «Skiming», consiste en la manipulación de cajeros automáticos para el duplicado o copia de las tarjetas de crédito de los usuarios de los mismos, todo ello sin sustraer la misma a su titular, de tal manera que se puede proceder a utilizar los datos de la tarjeta «copiada». Dice que en esta modalidad delictiva se ha apreciado una evolución en los métodos utilizados por los delincuentes para la copia, [...]

Concluye señalando que en años anteriores se había detectado que a esta actividad se dedicaban principalmente personas de nacionalidad rumana y búlgara, pero a lo largo del año 2007 se ha limitado a personas de nacionalidad rumana, que actúan en todo el territorio nacional.

[...]

Para terminar el apartado de las tarjetas de crédito puede reproducirse la Memoria de la Fiscalía de Tarragona, que refleja muy expresivamente la naturaleza organizada del delito: «Respecto de la falsificación de tarjetas de crédito –dice–, en concreto el “doblaje” y alteración de las mismas que está siendo cometido por grupos organizados de individuos de nacionalidad rumana, cabe destacar que dentro de dichos grupos hay una estructura jerárquica y un reparto de funciones. Funcionan como células aisladas, en las que existe un único contacto que reparte tareas a los que cometen los delitos, para que si éstos fueran detenidos o sorprendidos “in fraganti”, no pudieran delatar al resto de la organización. Estas células están compuestas por grupos de entre dos y cuatro personas, que se dedicarían unos a conseguir datos de tarjetas de crédito, bien mediante la instalación de dispositivos electrónicos en cajeros automáticos dispensadores de billetes que leen las bandas magnéticas de la tarjetas, y filman el número secreto PIN, o a la utilización de lectores de bandas magnéticas en establecimientos de hostelería donde alguno de estos sujetos trabaje o bien tenga contactos que le faciliten los datos de las tarjetas de clientes que abonen sus consumiciones mediante medios electrónicos de pago.»

 


4. Criminalidad organizada (pag. 944)

Robos y hurtos
"
Otro de los grandes frentes de actividad delictiva en los que se mueven las organizaciones criminales operativas en España, también extraordinariamente variado en sus modalidades comisivas, es el de los delitos «tradicionales» contra la propiedad, y más concretamente los robos y hurtos practicados de manera sistemática y a gran escala. Coinciden varias Fiscalías en observar que este tipo de actividades presentan un notable grado de «especialización», en el sentido de que se trata de bandas organizadas dedicadas en exclusiva a una concreta modalidad de delito (robo en casa habitada, hurto al descuido, atracos bancarios, etc.) e integradas además, con frecuencia, por personas extranjeras de una misma nacionalidad, hasta el punto de poder establecerse cierta correspondencia entre el origen nacional de los integrantes de los grupos y el tipo de actividad delictiva a que la que éstos se dedican".

"La de Almería también detecta la presencia de grupos de personas procedentes de los países del Este de Europa, dedicados a la comisión de robos en domicilios en horas nocturnas (llamados «murcigleros»), y de otros grupos formados por personas de origen sudamericano, que llevan a cabo sus actividades delictivas con una organización mas precaria que la de aquéllos. Estos grupos actúan en domicilios tanto habitados como temporalmente desocupados, a los que se desplazan expresamente desde sus lugares de residencia habitual, lo que hace que aumente la dificultad en la identificación de sus componentes y en la desarticulación de tales organizaciones."


"Dentro del mismo territorio catalán, la Fiscalía de Girona asegura que en los últimos años se ha incrementado notablemente el número de delitos contra la propiedad perpetrados por individuos de origen en países de los Balcanes o del Este de Europa, bien en domicilios particulares incluso durante la presencia de los moradores a altas horas de la madrugada –ladrones silenciosos o del bombín–, bien en centros comerciales o naves industriales, actuando de modo organizado, haciendo uso de gran fortaleza física y agilidad evidenciadas en las vías de acceso, y provistos de material idóneo para la fractura de tejados, paredes y cajas fuertes. En diversas ocasiones se ha procedido a la detención de súbditos de la antigua Yugoslavia o de otros
países de la zona
, a bordo de vehículos en los que se ha hallado instrumental idóneo para la ejecución de tales delitos. Se ha detectado la implantación de grupos no muy numerosos en varias poblaciones de la costa, sin medios de vida conocidos, y que tras insistente vigilancia policial han mudado de residencia. También se ha constatado la existencia de algún grupo de ciudadanos de países bálticos que se desplazan hasta nuestra provincia para la ejecución de robos con violencia en joyerías, y que al parecer cuentan con información y suficiente infraestructura permanentes".


"Pasando a otra modalidad delictiva, la Fiscalía de Barcelona enumera una serie de procedimientos seguidos contra una banda de mujeres que perpetraban constantes delitos y faltas de hurto en los andenes del ferrocarril metropolitano, en el momento de cerrarse las puertas de los convoyes, eligiendo siempre víctimas extranjeras o de edad avanzada.
Se produjo la detención de treinta y cinco de estas mujeres, que actuaban coordinamente, divididas en seis subgrupos bien defi nidos, abonando incluso las multas impuestas en los juicios de faltas mediante la comisión de nuevas infracciones lucrativas de idéntica factura."

 

Delitos contra la propiedad intelectual e industrial

Todavía dentro del área de los delitos patrimoniales, la Fiscalía de Castilla-La Mancha resume sintéticamente la mecánica de las redes dedicadas a la piratería intelectual. Explica que en la fabricación ilegal concurren las notas de internacionalidad (los soportes se fabrican en países asiáticos), especialización (se emplea para su grabación material y programas informáticos ad hoc, como son ordenadores con complejos y sofisticados sistemas de grabación simultánea, impresoras, plastificadoras, etc.) y la asignación de tareas específicas, que supone la división del trabajo en las distintas fases de preparación y comisión del delito, desde la fabricación de los soportes, transportes, almacenamiento, grabación y etiquetado, y adjudicación del material falseado a los vendedores encargados de su puesta a la venta; apuntando que la mayoría de los individuos que forma el último eslabón de esta cadena son personas de origen africano, principalmente de centro de África, siendo Senegal y Malí los de mayor aportación, o de nacionalidad china, y destacando las dificultades operativas con que tropieza la investigación de estos delitos, empezando por la localización de los lugares donde se fabrican los soportes (generalmente en Asia) y los locales donde se graban (almacenes o naves industriales situadas en grandes polígonos industriales en los extrarradios de las grandes ciudades).

 

El Fiscal de León también habla de súbditos de países asiáticos, principalmente chinos, dedicados a la venta de copias de CDs y DVDs, que traen las copias de Madrid o alrededores para venderlas en León, y que, pese a que se solicita la expulsión de los mismos al amparo del artículo 89 del Código Penal, no suelen ser expulsados por la dificultad en su identificación, siendo además las personas a las que se les intervienen los objetos copiados o falsificados organizaciones a las cuales es más difícil desarticular por el compromiso de silencio, a veces obligado, que adquieren estos vendedores.

 

Actuación de bandas violentas


El último apartado de este repaso dedicado –como se anunció al comienzo, y sin duda ha quedado puesto de manifi esto– a la diversidad fenomenológica de la delincuencia organizada, queda reservado a una de sus manifestaciones más preocupantes. Son varias las Fiscalías que dejan constancia de la actividad de grupos más o menos grandes, y más o menos poderosos, y frecuentemente dedicadas a otras actividades delictivas –como el robo o el tráfi co de drogas– pero en cualquier caso
caracterizados por el uso organizado de la violencia, a veces extrema.


El Fiscal delegado anticorrupción de Baleares señala con interés, por ejemplo, la desarticulación parcial de bandas juveniles latinas (los «Bling Bling» y los «Gueto Army») con motivo de la comisión de delito de homicidio y de asociación ilícita; y valora como «un grave riesgo que se asienten formas juveniles de organización criminal, porque con posterioridad evolucionan a formas criminales más complejas y peligrosas».

Pero es la Fiscalía de Madrid, como en años anteriores, la que presenta datos más detallados acerca del desenvolvimiento en nuestro país de este tipo de fenómenos, y más concretamente, de las denominadas «bandas latinas». Aunque en buena medida ya se recogió en la Memoria del año pasado, su exposición merece, por su interés, una nueva y amplia reseña:

Señala dicha Fiscalía como características de estas bandas las siguientes:

a) se trata de grupos organizados y jerarquizados, que se articulan en torno a una estructura rígida y piramidal, de tipo vertical, con obediencia ciega a los dirigentes, que se rigen por un conjunto de «reglas» y «leyes» conocidos como «La Constitución» o «La Litera952 tura»;

b) poseen una fuerte cohesión interna, una adhesión incondicional de sus miembros al grupo, un cierto distanciamiento del entorno social originario (familia, trabajo, grupo escolar…), y la existencia de roles perfectamente defi nidos de cada integrante dentro de su categoría;


c) se agrupan en los llamados Chapters o Capítulos, formados por un número de individuos que oscila entre los veinte y treinta, en diferentes distritos de la Capital o Comunidad Autónoma, reuniéndose en parques públicos, canchas deportivas de uso público y locales de ambiente latino;

d) su financiación proviene de las cuotas obligatorias que deben abonar sus miembros, y del botín de los robos con violencia y con fuerza que ejecutan;

e) ideológicamente defienden la supremacía de todo «lo latino» y de «los latinoamericanos»;

f) sus miembros son predominantemente inmigrantes sudamericanos, con muy pocas excepciones de españoles integrados en ellas;

g) sus actuaciones criminales se ejecutan organizadamente, en grupos de 10-15 o más individuos, en delitos contra la vida o integridad física, o en peleas o riñas tumultuarias con bandas rivales; o bien en grupúsculos de 3 a 5 miembros en los robos con violencia y amenazas; y son marcadamente violentas y virulentas, con utilización principalmente de armas blancas, palos y objetos contundentes.


Repasa asimismo, la Fiscalía madrileña, la evolución de estas «bandas latinas», que fueron detectadas, como nueva manifestación de criminalidad organizada en el año 2004, tras haberse constituido en el año 2003 en nuestro país las más importantes («Latin King» y «Ñetas»).
El año 2005 vino marcado por una fuerte actuación de este tipo de bandas y por los enfrentamientos entre las dos citadas, que arrojaron un total de tres homicidios, como manifestaciones criminales más graves. También se detectó en ese año la existencia de otras bandas, como los «Latinos de Fuego», «Dominicans don’t Play» o «Dark Latin Globbers», con menos consistencia y, a veces, sin carácter permanente. Todo ello determinó –continúa el Fiscal de Madrid– la actuación conjunta de todas las instituciones representadas en el Consejo Regional de Seguridad Ciudadana, que se concretó en una más eficaz intervención policial, tanto en la calle como en el control de sus posibles miembros, así como una mayor coordinación entre las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad, la Fiscalía y las autoridades judiciales.

Y el año 2006 se caracterizó, en primer lugar, por el descenso de la actuación de estas bandas y la disminución de los hechos delictivos ejecutados, debido a la presión policial y judicial desplegada y a la detención e ingreso en prisión de sus jefes o dirigentes principales; en segundo lugar, porque a diferencia del año 2005 las actuaciones más violentas fueron ejecutadas por individuos integrados en nuevas bandas, que aún existiendo anteriormente, tenían poca implantación y desarrollo, o nacieron de divisiones de las dos principales (cita «Dominicans don’t Play», «Forty Two» y «Trinitarios»), que provienen de la escisión de miembros de aquellas dos bandas principales; y, finalmente, por la estrategia policial y procesal desarrollada para el acopio
del material probatorio no sólo de las infracciones criminales de resultado concreto, sino también del delito de asociación ilícita, para lograr la convicción sicológica y legal de los Jueces y Tribunales de la existencia de ese delito y la consiguiente condena por el mismo.



Septiembre 2007

Más de 400 bandas de crimen organizado de 35 nacionalidades actúan en España


El «mercado común del crimen» es una realidad. Los análisis policiales lo confirman año tras año y el pasado no fue una excepción. Durante 2006 los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco Central) llevaron a cabo 180 operaciones contra grupos de delincuencia organizada y detuvieron a 757 individuos en el transcurso de esas investigaciones. El abanico de países de procedencia superó las 35 nacionalidades; el panorama se repite en lo que llevamos de año.

Los españoles encabezaron la lista (248 arrestados), seguidos de los rumanos (un centenar de personas) y por detrás se sitúan marroquíes y colombianos hasta completar un mapa de una decena de nacionalidades principales en el que aparece Bulgaria, Alemania, Francia, Reino Unido, Argentina y Turquía. El croquis de segundones se asemeja a una reunión del Consejo de la ONU -entre otros se arrestó a gente de Senegal, Costa de Marfil, Kosovo, Albania, Venezuela, Grecia, Paquistan, México, Irán, Camerún, Guatemala, Nigeria o China-, en operaciones que van desde el tráfico de cocaína y hachís, hasta las estafas intercontinentales, el robo de coches de lujo, el blanqueo de dinero o los robos en viviendas y joyerías. Y eso sin contar todo el resto de servicios llevados a cabo por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev Central), también dentro de la Policía Judicial. Esta unidad detuvo el año pasado a casi medio millar de rumanos y desmanteló dos poderosas redes de ese país. A ello hay que unir las operaciones de la Comisaría General de Extranjería y Documentación, con sus golpes a las redes de inmigración y falsificación de documentos.

Las nacionalidades no son sino un reflejo de las querencias delictivas de cada uno de estos grupos, de ahí que los informes, sitúen al tráfico de drogas y al blanqueo de dinero como los ejes criminales a los que se aplicaron las bandas. De hecho, el año pasado se batió un récord histórico en cuanto a incautación de cocaína con casi 50 toneladas intervenidas, la mayoría en barcos procedentes de Suramérica.

La heroína, al alza

Paralelamente, la heroína vivió un repunte desconocido desde hacía años, con más de 200 kilos confiscados, lo que hizo saltar las alarmas porque como era previsible se ha confirmado un aumento espectacular de consumo, sobre todo entre jóvenes que la fuman en lugar de inyectársela. El blanqueo de capitales y actividades aledañas marcaron operaciones tan emblemáticas como la «Malaya», que aún continúa, y otras de menor renombre pero con sacas ilícitas igual de llenas, y paraísos fiscales aún más remotos, casi siempre ligados a la cocaína y al hachís.

El Cuerpo Nacional de Policía detectó en 2006 más de 400 bandas activas de crimen organizado (de alto, medio y bajo nivel, según las clasificaciones de Interpol). Estaban integradas por más de tres personas, tenían actuaciones continuadas en el tiempo y la acción, cometían delitos graves y obtenían beneficios, poder o influencia. La mayoría, además, se basaban en un reparto de funciones y empleaban violencia o intimidación. Según un responsable policial, «nuestra Camorra particular son las organizaciones de tráfico de cocaína y hachís, las de blanqueo de dinero y las que roban y trafican con coches y prostitutas».

Y además, cada operación lo corrobora, los delincuentes españoles tienen vínculos con casi todas las organizaciones de Europa occidental y dentro del territorio alianzas entre ellas (las bandas búlgaras, por ejemplo, se ocupan de robar y maquillar los potentes coches que los marroquíes utilizan para el tráfico de hachís). Un veterano investigador lo resume de este modo: «España ya no es una «sucursal» de los grupos organizados, sino una auténtica oficina central».

Este año la delincuencia de altos vuelos no tiene visos de replegarse, más bien al contrario porque en menos de ocho meses ya ha habido más operaciones policiales de la Udyco y los detenidos casi igualan a los de todo el año anterior (ver cuadro). Los españoles continúan a la cabeza de la lista, seguidos por los colombianos y los rumanos. Los investigadores llaman la atención sobre un dato: en ocho meses se les ha intervenido a estas poderosas organizaciones casi el doble de dinero (2,3 millones de euros) que en todo el año anterior. Mafia auténtica El hachís también ha superado ya las incautaciones de 2006 y la cocaína con su inseparable blanqueo al por mayor y sus alianzas sigue imparable. «Mafia auténtica es la puesta al descubierto con la «operación Avispa», el resto es delincuencia organizada». Ese emblemático servicio, que aún colea -este mismo verano se han producido nuevas detenciones en Cataluña- supuso la caída de una treintena de capos rusos, que traficaban con petróleo, gas, carbón, diamantes y drogas.

Los rusos ocupan desde hace años el séptimo lugar en cuanto a número de miembros y organizaciones en el «ranking» del crimen en España, por detrás de españoles, rumanos, colombianos, marroquíes y franceses, y se hallan en niveles similares a los nigerianos. «Prefieren sus territorios de origen para delinquir, pero en España se relajan y montan entramados de blanqueo de capitales, auténticas «lavadoras»», según los expertos policiales. Su colaboración con españoles también es ya un lugar común para la prostitución, el lavado, las extorsiones, la falsificación y el tráfico de hachís y cocaína. Y lo mismo puede afirmarse de las bandas colombianas, que ya habían «importado» cartel propio en la figura del narco Jorge Vélez, detenido en enero.

Hace varios años que tanto Policía como Guardia Civil se baten el cobre para que en las condenas de estos «miniejércitos» criminales y pluriactivos haya penas para la asociación ilícita como figura independiente. «Se necesita una acción judicial coherente con el tipo de delincuencia que estamos combatiendo», señala un agente de la Udyco. «Son multinacionales delictivas, que tocan todos los palos», añade.

«Tienen un plus de calidad por el tipo de delitos que cometen, cada vez más violentos y más desestabilizadores», señala otro responsable policial. «No hay una sola banda organizada que se dedique a un solo negocio. Los que hacen chalés o pisos asaltan joyerías, cuando tienen ocasión, o perfumerías, roban los coches que luego utilizan para los atracos, suelen clonar las tarjetas, las que han robado u otras, y la extorsión es otra de sus aficiones», ironiza un responsable policial. Plan nacional Las bandas de rumanos y albanokosovares detenidas en 2006 y este año lo ilustran. La receta, no la única, pero sí deseable pasa por la puesta en marcha de un plan nacional contra el crimen organizado. El primer paso se dio con la creación del CICO (Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado). Los resultados aún están por llegar.


Noviembre 2005

 

La mafia china alterna entre los discos piratas y las prostitutas de lujo


La Policía ha detenido a 75 chinos en el mayor golpe asestado en España contra los falsificadores de discos y películas. La banda, que producía más de un millón de copias al mes, se dedicaba además a la prostitución asiática, al robo de pasaportes y a la inmigración ilegal

«Un kilo de discos piratas es cinco veces más rentable que un kilo de hachís». La sustanciosa comparación es del ministro del Interior, José Antonio Alonso, que ayer trató de ilustrar de este modo las millonadas que ha conseguido en los últimos meses la principal mafia china que manejaba en España el negocio de la piratería de discos y películas.

La Policía ha detenido a 75 individuos de esta nacionalidad en el que se considera el golpe más importante asestado a estas organizaciones, que dejará «parcialmente desabastecido» el mercado callejero. Han caído los cabecillas y los personajes intermedios de la trama -es muy infrecuente poder llegar a la cúspide de la pirámide delictiva- y los agentes han logrado destapar, además, la conexión de la banda con el tráfico de seres humanos y la prostitución de lujo asiática en nuestro país, según confirmaron fuentes de la investigación.

Para redondear el negocio, los detenidos habían conseguido pasaportes originales robados en Japón y Singapur con los que pasaban desapercibidos y utilizaban otros caducados con total impunidad. Con esos documentos lograron abrir cuentas corrientes y adquirir propiedades. La mayoría de los detenidos se encontraba en situación ilegal y cuatro de ellos habían ingresado anoche en prisión, pese a la escasa pena que llevan aparejados estos delitos. Algunos sólo tenían como identificación un abono del Metro.

Alonso hizo referencia al entronque de estas organizaciones con el narcotráfico sin mencionar de forma expresa al grupo desarticulado. Pero los investigadores de la Comisaría General de Policía Judicial van más allá. «No hemos detectado que se dediquen a las drogas aunque tomaban más medidas de seguridad que los narcos. Seguirlos y detenerlos no ha sido nada fácil», señala un responsable de la operación.

El «top manta» no casa en principio con persecuciones y escapadas como las que han tenido lugar en este caso o infructuosas escuchas en un dialecto de la región china de Zhejiang que nadie lograba traducir, apodado ya «el idioma de los delincuentes». Hacían las entregas por la noche y utilizaban tarjetas prepago que desechaban antes de un mes. Pero es que esta operación ha sido algo más que un «top manta» cualificado, como lo demuestran las vinculaciones criminales y los datos.

Las cifras son suficientemente elocuentes: la red producía más de un millón cien mil copias al mes; disponía de nueve pisos de seguridad en Madrid donde almacenaban el material; además contaban con otras viviendas en Alicante, que habían constituido en «sucursales» de distribución, y una red secundaria en provincias como Burgos, Salamanca, Orense, Málaga y varias localidades próximas a Madrid. El cálculo del perjuicio patrimonial provocado por esta banda se estima en unos diecisiete millones de euros, «hecho con discreción y sólo basado en el material intervenido» -precisa uno de los expertos policiales-. En los 23 registros practicados se han interceptado 119 grabadoras, varias fotocopiadoras, más de 150.000 CD y DVD (algunos eran de películas que ni siquiera se han puesto a la venta y entre las copias había originales); miles de carátulas, dinero en metálico y una veintena de pasaportes falsos. Los agentes dicen que en lo que va de año el perjuicio a las compañías supera los 17.500 millones de euros.

Los máximos responsables eran los chinos Yi Dong Han, Zhixionh Xu y Zhubao Dong. Éste último residía en un piso del barrio madrileño de Las Rosas. Desde esta vivienda y otra de Moratalaz los cabecillas controlaban el suministro de medios y el material que necesitaba la red, que tenía su principal actividad en Madrid y Alicante.


 

Septiembre 2005

La capital de España, blanco de las mafias asiáticas

La presencia de grupos, redes y mafias asiáticas, muy especialmente las chinas, en Madrid es cada vez más notoria.

Sus actividades ilícitas van desde el control de comercios especializados en determinadas zonas de la capital -sobre todo, del área de Gran Vía y la plaza de España- permite la localización de estos grupos. En algunos casos están relacionados entre sí, y, en los peores, con otras «tríadas» o mafias «amarillas».

Uno de los más llamativos fue el asesinato, a comienzos de este verano, de un compatriota a las puertas de un karaoke. Las investigaciones policiales permitieron destapar un ajuste de cuentas entre dos clanes chinos rivales.

También este verano fueron detenidos dos peligrosos sicarios chinos que se escondían en Madrid después de ejecutar a otra persona en Holanda, en un asunto turbio ligado a las redes de prestamistas en casinos y locales de juego.

En algunos casos, afirmaron fuentes policiales, sólo se trata de grupos de delincuentes que aprovechan la noche para cometer sus «palos» o incumplir las ordenanzas municipales. Tal es el caso de los vendedores de bocadillos y cerveza que se ven los fines de semana en las inmediaciones de la Gran Vía.


Marzo 2005

En España operan 542 grupos mafiosos


El Crimen Organizado está plenamente instalado en nuestro país; la Fiscalía advierte que vendrán
muchos grupos más en los próximos años, con la explotación de inmigrantes como principal negocio

La última memoria de la  Europol sobre el Crimen Organizado revela que la “mayoría de las 4.000 mafias detectadas en Europa tiene vínculos con España”.
El motivo es que somos el portón de entrada de la droga en el continente.
No obstante, la cantidad de dinero que mueven los estupefacientes es muy inferior a la que genera el tráfico de personas, por lo que, según la Europol, “las actividades están cambiando”.
Fuentes de la Fiscalía General explican que los fiscales antimafia “coordinarán a la Policía para dar una respuesta eficaz al incremento de bandas que se espera en un futuro próximo”. Entretanto,
los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se enfrentan a un panorama de 542 bandas organizadas para el crimen, según el último informe de la Policía Judicial. Para hacer
frente a esta amenaza, el Gobierno ha aprobado medidas urgentes.

Madrid es la capital de estas bandas delictivas

De las 542 mafias detectadas en España, más de una cuarta parte están establecidas por completo en Madrid y el 70% tiene su base de operaciones en la capital.
Según la Jefatura de Policía, hablamos de alrededor de 160 bandas que se dedican a todo tipo de delitos: desde la extorsión al tráfico de seres humanos, pasando por el blanqueo de dinero y los robos. Las estadísticas muestran que, además, Madrid es la capital de las desarticulaciones.
En el año 2003 se detuvo a 537 presuntos criminales, integrantes de 74 grupos de delincuentes,
y el año pasado la tendencia apenas se redujo. Terminamos con 56 grupos criminales desarticulados. Los miembros de estas bandas se dedicaban, fundamentalmente, a estafas, robos
y falsificación de documentos.

LA APERTURA DE FRONTERAS FACILITA QUE LAS GRANDES REDES ACTÚEN EN ESPAÑA

Las mafias que operan en España pertenecen a más de cien nacionalidades diferentes.
En esta lista mostramos diez de las más poderosas en España
La Jefatura de Policía se prepara para el peor escenario, puesto que la apertura de fronteras facilita
la entrada de las bandas que vienen del Este de Europa y de países asiáticos limítrofes. La mayoría
de los grupos extranjeros organizados para el crimen, han traído a España métodos violentos a los que no estábamos acostumbrados.


RUSOS
Invierten gran cantidad de dinero en preparar fraudes El objetivo de las mafias es económico. Estas bandas llegan incluso a disputarse entre ellas el control de determinadas áreas, recurriendo al asesinato cuando lo consideran necesario.
Especialistas en blanqueo de dinero, llegan a comprar establecimientos para captar clientes
a los que estafarán en cuanto se ganen su confianza. Prioritariamente se dedican a los negocios relacionados con ocio nocturno.

CHINOS
Cuatrocientos sicarios actúan en nuestro país. La policía calcula que hay más de cuatrocientos
matones en España. También afirma que uno de cada cien chinos en Europa es integrante
de una banda delictiva.
Son maestros falsificando el DNI.


PERUANOS
Se lían a tiros por una simple maleta. Asaltos con armas de fuego y hurtos de equipajes,
sobre todo en aeropuertos y en las autopistas de Cataluña y Valencia. Controlan a las bandas de los llamados “cogoteros”, dedicados a los robos con extrema violencia.

NORTEAFRICANOS
En guerra con los gitanos por el control de la heroína. Controlan todo el hachís que entra en España y se disputan con los gitanos el mercado de la heroína. Ahora intentan cobrar el impuesto
revolucionario en Murcia. Están bien organizados en Ceuta y Melilla.

ALBANO-KOSOVARES
Cuentan con armas  de la guerra de los Balcanes. El robo por butrón, el tráfico ilícito de armas
y de vehículos son sus actividades delictivas preferidas. Siempre vestidos de negro, inhiben
las alarmas de las joyerías y no ven imposible ningún asalto si el botín es jugoso.

NIGERIANOS
Tienen toda clase de pastillas de diseño. Controlan el Norte de España desde el País Vasco a Barcelona. Se estructuran en grupos de quince a veinte personas y no prueban la droga con la que trafican. ‘Menudean’ con el material que llega del norte de Europa.

BÚLGAROS
Sofisticados métodos informáticos para el robo. Están especializados en la sustracción de vehículos de lujo con una antigüedad de menos de dos años. Utilizan tecnología punta para inmovilizar coches. Maestros con la troqueladora para falsificación de matrículas.

TURCOS
Si tiene una deuda, podrían visitarle para cobrarla. Están presentes en España desde 1989 y son los amos de la heroína. También se dedican a la extorsión, a los asesinatos a sueldo y al cobro
de deudas.
 

COLOMBIANOS
Venden armas y asesinan por encargo. Tanto las FARC, paramilitares y otros grupos de narcotraficantes inundan nuestro país de cocaína, venden armas ilegales y además son asesinos a sueldo. Han importado, causando alarma social, los ajustes de cuentas.

RUMANOS
Especializados en prostitución y hurtos. Los delincuentes rumanos trabajan en diferentes áreas: falsificación de tarjetas, prostitución y todo tipo de hurtos. Son los llamados descuideros. Organizan redes de mendicidad.


 

Enero 2005

160 bandas criminales operan en la Comunidad de Madrid

El 80% están formadas por extranjeros. En 2003 fueron desarticulados 134 grupos delictivos en la región, el 25% de los desmantelados en España


Tráfico de drogas, prostitución, robo de vehículos de lujo, atracos a chalés y naves industriales, falsificación de tarjetas de crédito y de ofertas de empleo, blanqueo de dinero... El mercado es cada vez más amplio. Ya no hay delito que se escape a las bandas criminales. En la comunidad de Madrid, la Policía Nacional tiene detectados 160 de estos grupos organizados.

En 2003 (últimos datos oficiales), las Fuerzas de Seguridad del Estado desarticularon en la región 134 bandas, según la Memoria del crimen organizado elaborada por la Comisaría General de Policía Judicial. Esta cifra supone el 25% de los todos los grupos criminales desmantelados ese año en toda España (542).


En Madrid, las bandas actúan cada vez más fuera de la capital, sobre todo en municipios que cuentan con menor presencia policial. Las localidades del sur y del este de la región, por ejemplo, son las preferidas por los grupos que atracan naves industriales y empresas. Los municipios del oeste y del norte, en cambio, son los elegidos por las bandas especializadas en robar chalés y coches de lujo. Ahora tiramos de nuestra hemeroteca particular, y recuperamos esta noticia de junio de 2003:  "El número de grupos de delincuencia organizada que operaban en la Comunidad de Madrid era de 150, con datos relativos al año 2001, según datos facilitados por el Gobierno en la respuesta a una pregunta parlamentaria formulada por el diputado José Quintana, del Grupo Socialista. "   Como se ve en enero de 2004 no solo no se ha reducido en número de bandas criminales ni se mantiene el mismo número sino que ha aumentado....

 

 

 

Septiembre 2004

Alicante, nuevo destino del crimen organizado

Unas setenta y cinco bandas organizadas de delincuentes procedentes de los países del este de Europa coexisten en el litoral de Alicante, provincia que acumula el 12 por ciento de los delitos registrados en todo el territorio nacional

Setenta y cinco bandas de delincuencia organizada, cincuenta de ellas con bases en la comarca de Torrevieja, conforman una parte sustancial del inquietante panorama al que deben enfrentarse a diario unas Fuerzas de Seguridad que, en la provincia de Alicante, literalmente no dan abasto.

El episodio de secuestro registrado hace una semana en Jávea, al norte de Alicante, y saldado con la muerte por infarto de un empresario alemán que fue torturado en su propia casa por un grupo mafioso para tratar de arrancarle el secreto de dónde guardaba el dinero resultante de una venta reciente, ha vuelto a revelar -periódicamente es así- el fuerte arraigo en la costa alicantina de unos elementos delincuenciales que se sitúan a la vanguardia de los nuevos modos de actuar, «profesionales» y expeditivos al máximo, importados por las mafias originarias de los países del este europeo.

Los investigadores coinciden en subrayar que la tupida red de comunicaciones que jalona la provincia, así como la abundancia en ciertas comarcas de urbanizaciones de una extensión enorme, juegan a favor de que estos grupos de delincuentes «hayan tomado la zona como una especie de paraíso de impunidad». Muchos de ellos han logrado instalar sus bases de operaciones en Levante, huyendo de las medidas adoptadas por el plan contra la dilencuencia organizada puesto en marcha en la Costa del Sol.

A ello se suma la clamorosa escasez de agentes de las Fuerzas de Seguridad especializados en puntos considerados tradicionalmente «muy calientes». Es el caso de Torrevieja y los municipios vecinos: un área inabarcable para los veintidós guardias civiles que integran la Policía Judicial de la zona y los ocho efectivos dedicados a la investigación. Con todo, el Instituto Armado en la ciudad salinera, representado por un total de 259 miembros, ha logrado resolver el 10 por ciento de las 1.425 infracciones penales que se produjeron en su ámbito competencial durante el pasado mes de agosto.

La estadística delictiva que registra la provincia de Alicante produce escalofríos de consideración. De acuerdo con los datos recopilados durante este último mes, el sur de Alicante contribuye de forma decisiva a que esta provincia acumule el 12 por ciento de los delitos cometidos en todo el territorio nacional. Los expertos han constatado, además, un aumento exponencial de los robos con violencia e intimidación -que no dudan en atribuir de forma abrumadora a las bandas organizadas- y, lo que es más preocupante, el empleo en la comisión de los mismos de una saña desaforada. Claro que, hace unos años, a finales de la década pasada, la tendencia no apuntaba mucho mejor. Era la época en que cada grupo mafioso buscaba su sitio. «Fue entonces cuando las cunetas de las carreteras comarcales se convirtieron en improvisados cementerios de cadáveres descuartizados, en una suerte de juego macabro que idearon estos grupos para enviarse señales con las que dejar claro dónde estaban los límites de cada cual», recuerdan los expertos policiales.

Una vez asentadas, y con las cosas meridianamente claras, las mafias internacionales que operan en la provincia han optado por dispensarse ayuda mutua poniendo cada una de ellas al servicio de la otra lo mejor de sus respectivas «especialidades».

En este sentido, hay constancia de que los magrebíes dedicados al tráfico de hachís contratan a matones albano-kosovares cuando se trata de saldar una deuda pendiente o de emitir un aviso más que elocuente a éste u otro miembro de una banda mafiosa considerada como rival.

La desaparición de los rusos

Ucranianos, rumanos, búlgaros, serbios, albano-kosovares y, en menor medida, colombianos y magrebíes constituyen el mosaico de denominaciones de origen de estas bandas, compuestas por lo general por no más de seis miembros. Brilla por su ausencia la cuota rusa, cuyos elementos coparon hasta finales de los noventa el negocio relacionado con la prostitución y la introducción ilegal de mujeres captadas en su país bajo promesas falsas para emplearlas en los locales de alterne situados mayoritariamente en la Vega Baja alicantina. Hoy, los hilos de los clubes son manejados por los rumanos, quienes obligan a sus jóvenes compatriotas, muchas de ellas menores de edad, a emplearse en ellos.

Pequeños ejércitos

La aparente inhibición de delincuentes rusos se explica por el hecho de que «ya sólo conciben la costa alicantina como un lugar de descanso idóneo, eso sí, para blanquear el dinero que han obtenido de manera ilícita en otros países». Con ellos de vacaciones, el siniestro testigo del ejercicio de la delincuencia internacional ha sido recogido por bandas de albano-kosovares, cuyos miembros, de acuerdo con las fuentes policiales consultadas, cuentan con una contrastada experiencia militar en sus lugares de origen.

De hecho, los investigadores no albergan dudas sobre el alto grado de militarización que domina en estos grupos, concebidos como pequeños ejércitos. Así, lo advertía Europol en un informe que, publicado en 2003, definía la provincia de Alicante como foco principal de organizaciones mafiosas.

 

 

Abril de 2004

Madrid: La Policía desmanteló treinta redes de proxenetas en 2003 y media docena en lo que va de año


El negocio lo manejan, sobre todo, organizaciones de Rumanía, Bulgaria y Albania. Los cabecillas ya no dan la cara, para no correr riesgos delegan en sus cómplices Actuar contra quienes se lucran del comercio y tráfico de mujeres destinadas a la explotación sexual y las someten a un régimen de semiesclavitud. Este es uno de los objetivos centrales que se ha marcado la Brigada de Extranjería y Documentación de la Policía Nacional de la que forma parte la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsificación de Documentos (UCRIF) para el presente año.

Como telón de fondo está el abultado negocio de la prostitución en la Comunidad de Madrid, que desde hace una década dejó de ser un lugar de paso para convertirse en destino final de las dos caras de la misma moneda: proxenetas y víctimas, cada vez más jóvenes, procedentes del Este de Europa, África y Suramérica, que contribuyeron a cambiar el rostro de este mundo cerrado, a finales de los 90, hasta entonces copado por meretrices nacionales, a las que se agregaron toxicómanas, por los estragos de las drogas, lo que contribuyó a empeorar las condiciones del comercio carnal, mientras provocó las quejas de las trabajadoras del sexo clásicas.


El incremento de la oferta y de las organizaciones hizo que surgieran nuevos espacios para responder a las necesidades crecientes de un mercado al que nunca le faltan clientes. Las primeras en aterrizar en la Casa de Campo fueron las africanas. Decían que eran de Nigeria, Sudán, Sierra Leona y Liberia, para evitar se expulsadas. La presencia de subsaharianas se estancó a partir del 98 e irrumpieron las oriundas del Este de Europa y de Latinoamérica; lo hicieron en tal número que, en la actualidad, el 90 por ciento de las meretrices son inmigrantes ilegales y el 70 son forzadas a vender su cuerpo por las mafias que las controlan. Este crecimiento ha ido parejo al fenómeno de la inmigración, al tiempo que la fuerte competencia ha hecho caer los precios. La preocupación de las Fuerzas de Seguridad es reducir la presencia de estas bandas, quitar al proxeneta de la calle, acabar con su lucrativo modo de vida, y las coacciones a las que someten a quienes explotan y a sus familias. Estas circunstancias han llevado a la Policía a incrementar las actuaciones contra los responsables de estas redes, que, en su mayoría, acumulan causas judiciales por violencia, robo, extorsiones... Tocan «todos los palos y registros» delictivos, a decir de los portavoces policiales, aunque el eje sea el comercio carnal. Sobre todo ciudadanos del Este de Europa (rumanos y búlgaros) principalmente), que copan este mercado, en detrimento de los grupos de albano-kosovares. De este modo el pasado año se desmantelaron 30 organizaciones y fueron expulsadas otras tantas personas. Sólo hasta marzo del presente año han caído ya una docena y se han ejecutado otras tantas repatriaciones. Con todo, las expulsiones son complejas y no acaban con el problema, puesto que muchos acaban regresando en cuanto pueden. La filosofía poliocial no es otra que «el no consentir situaciones de vejaciones y falta de libertad; es decir, que quien desee vender su cuerpo lo haga, pero de forma libre», según las mismas fuentes. 

Centran sus esfuerzos en Montera y continuarán en la Casa de Campo, en coordinación con las administraciones. Sin embargo no es fácil localizar a los explotadores. Al principio estaban visibles, pero eso ya es historia. Se las saben todas; de ahí que ya no están sobre el terreno, controlando a sus «chicas», sino que delegan en otros miembros de la organización, para estar a buen recaudo ya que saben que los agentes les siguen de cerca; y, aunque, en algún momento se presenten «in situ», toman muchas precauciones. De ahí que las mujeres ni les conozcan directamente.

Las denuncias de las víctimas contra los «chulos» siguen subiendo desde hace seis años. El pasado ejercicio, por ejemplo, las interpuestas por las rumanas se duplicaron respecto al 2002, según las mismas fuentes. Siempre son las mujeres del Este de Europa las que más acuden a la Policía. Las africanas apenas lo hacen, por las dificultades del idioma y el desconocimiento. Si lo hacen saben que su vida corre peligro. De ahí que puedan acogerse a la figura de testigo protegido, tal y como establece el artículo 59 de la Ley de Extranjería e Integración Social en España. Una vez que delatan a quien las extorsiona, se les adjudica un número, y tienen que ratificarse en el juicio. Los agentes trabajan en contacto con ONG y servicios sociales para facilitarles alojamiento en un centro de protección. No obstante, algunas jamás darán ese paso: se sienten encadenadas de por vida por el miedo, la herramienta de trabajo de las mafias. 

Las organizaciones más peligrosas y violentas son las de los países del Este (Rumanía se lleva la palma, seguida de Bulgaria, y, a menor escala, Albania, Kosovo y Ucrania). Su «modus operandi» es el siguiente: reclutan a chicas jóvenes -se cuidan de que no sean menores- y muy atractivas en sus pueblos pequeños, o bien son ellas mismas las que acuden a nuestro país con el falso reclamo de un puesto de trabajo bien remunerado. A menudo son engañadas por falsos novios o por amigas que ejercen la prostitución aquí. Al llegar, cualquier parecido con lo prometido... es pura coincidencia. Al igual que las que son reclutadas en origen, las que llegan por libre terminan captadas por las redes. Son sometidas a un control férreo y a coacciones de todo tipo si no se someten a sus pretensiones. No dudan en golpearlas y amenazarlas si se niegan a practicar el sexo... incluso con sus propios extorsionadores. Son, en su mayoría, de etnia gitana. Cada uno se encarga de tres o cuatro chicas. Se apropian del 75% de las ganancias (entorno a 361-481 euros) de las hetairas, según fuentes policiales, a las que dejan una parte ínfima para sus gastos. Las recluyen en pisos, sometidas a la mujer de confianza del «chulo», que también hace la calle. 

Cuando son problemáticas o están muy vistas, las venden, como si se tratara de mercancía, en algunos casos por cantidades que rondan los 8.000 euros. El «negocio» prima, y, por ello, cambian de lugar a las chicas, en función de los beneficios obtenidos.

El caso de las suramericanas (ecuatorianas y colombianas) es distinto. Apenas hay organizaciones delictivas. Saben a lo que vienen y suelen ir por libre. Los explotadores son sus propias parejas o familiares, quienes se quedan con un porcentaje de sus escasas ganancias. Suelen vivir en grupo para compartir gastos. Ganan menos, y están atadas por la deuda de viaje que han contraído para viajar a España, engordada por altos intereses. Los prestamistas utilizan a sus hijos que suelen quedarse en su país como arma intimidatoria.

Por lo que respecta a las africanas (subsaharianas, sobre todo), el control lo ejercen en origen, que es dónde está el entramado. Las esclavizan a través del rito del vudú y llegan con la falsa promesa de un trabajo digno. Algunas son menores de edad.

 

 

Febrero de 2004

Tras la huella de la mafia en España

El Cuerpo Nacional de Policía investigó el año pasado (2003) a 251 grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, el blanqueo, la prostitución y la inmigración. Actúan en las grandes ciudades y se caracterizan por su organización y peligrosidad

Cuando Europol le pedía hace pocos años a la Policía italiana su informe sobre delincuencia organizada la respuesta obtenida se repetía. En el país actuaban tres organizaciones la Camorra, la N´ Drangueta y Cosa Nostra; es decir, sólo consideraban como tal a las omnipotentes y temibles mafias capaces de corromper políticos, asesinar jueces, manejar empresas e irradiar su poder a medio mundo.

Entre esas tres organizaciones y las cerca de 4.000 de impronta europea que hoy cita Europol en sus análisis policiales el salto es abismal y, en parte, ficticio. Tan ficticio como concluir que un cuarto de todas las redes criminales organizadas que actúan en Europa están asentadas en España. Sin embargo, según las datos fríos, es así. En 2002 las Fuerzas de Seguridad conocieron la existencia de 594 bandas y los informes del Cuerpo Nacional de Policía de 2003 reflejan que la Policía Judicial investigó la actividad de 251 grupos criminales, de los que se desarticularon 210 de forma total (153) o parcial (57), según información de Interior.

Son cifras obtenidas de la base de datos GATI de la Policía, de máxima fiabilidad. El problema radica en delimitar qué es delincuencia organizada, ya que una mera trasposición de los criterios aplicados hasta el momento, marcados por Interpol, hace que aparezcan como grupos organizados bandas cuya peligrosidad y especialización es más que discutible, que no hacen sino engordar unas cifras y dibujar un panorama alejado de la realidad.

El ejemplo más evidente sería el de los numerosos grupos rumanos de «revienta-cabinas», que provocan grandes pérdidas económicas pero que están formados por simples «chorizos» que como «tecnología de vanguardia» utilizan brocas con las que malbaratan los cajetines y cuya especialización es nula. Estas bandas aparecen en las estadísticas como crimen organizado, lo que los analistas de la Policía consideran un error. 

Para conseguir un mapa de delincuencia de alto nivel ajustado a la realidad, los responsables policiales van a poner en marcha, a partir de este año, unos criterios más depurados que deben cumplir los grupos para ser considerados dentro de esta categoría. Con este fin ya se han mantenido reuniones entre el CNP y la Guardia Civil.

Los requisitos girarán en torno a los once fijados desde hace tiempo por Interpol de los que ahora necesariamente se han de cumplir los cuatro primeros y dos más, entre el resto, que son opcionales. Los fundamentos son: que el grupo esté formado por más de tres personas; que tenga una actuación en el tiempo, al menos durante seis meses y continuidad en sus acciones; que cometan delitos graves y obtengan beneficios, poder o influencia. Los siete alternativos serían: que exista un reparto específico de tareas; una jerarquía o control interno; que tengan un ámbito internacional de actuación; que utilicen violencia e intimidación; que usen estructuras comerciales o empresariales; que blanqueen dinero y usen la influencia o corrupción. Interior pretende partir de un mínimo y al ir sumando aumentar el concepto de mayor o menor peligrosidad de la banda.

Los expertos policiales admiten que con esta renovación de criterios las cifras de grupos de delincuencia organizada disminuirán, pero aseguran «que no se trata, ni mucho menos, de ocultar una realidad, sino de ser más rigurosos para combatir el fenómeno».

Pero hasta que llegue ese momento los datos de los que se disponen ya hacen intuir esa realidad: en 2001, de los 290 grupos detectados por la Policía 170 eran de nivel básico o bajo; en 2002, de 268 de los que se tuvo conocimiento por parte de la Policía, 179 pertenecían a la misma categoría, y el año pasado de 251, 131 eran poco importantes. Las fuentes consultadas insisten en que la mayor parte de estas bandas no debían aparecer en las estadísticas por la distorsión que acarrean.

De nivel muy alto, en 2001 se investigaron doce, seis en 2002 y sólo cuatro el año pasado. Tres siguen actuando pero una, la que había cargado el «South Sea» con siete toneladas de cocaína, quedó descabezado. Este año podría incluirse en la categoría alta la red desmantelada a finales de enero por la Comisaría General de Policía Judicial, formada por búlgaros y que estaba especializada en el robo y tráfico de coches de lujo. Su jefe está considerado como el capo que controla este multimillonario negocio en España.

Los delincuentes de esta nacionalidad preocupan a los investigadores, dada su peligrosidad y violencia, pese a que en 2003 sólo se detuvo a 26 búlgaros miembros de grupos organizados, frente 822 españoles -en total se arrestó a 2.108 criminales-. «Las organizaciones de tráfico de coches y prostitutas del Este, las de cocaína y las de hachís y blanqueo de la Costa del Sol son nuestra Camorra particular», aclara un responsable policial.


El 20-8-2000 la prensa se hacia eco del informe de la OGD sobre el record de producción de Hachis en Marruecos : entre 60.000 y 80.000 hectareas dedicadas al cultivo de droga con el total consentimiento del estado alauita, lo que convierte al rey Mohamed VI en el mayor capo mundial del Hachis. Unas 750.000 millones de pesetas en beneficio bruto para el país magrebí, una vez que menos del 5% se consume en el país donde viven de este negocio agricultores, funcionarios de aduanas, policías y la propia familia real.


70.000 toneladas de cáñamo índico esperan a invadir Europa pasando por España primero a base de camiones TIR, lanchas rápidas y en menor medida pateras: muchos inmigrantes se pagan el viaje atándose al lomo cintas de hachis con cinta aislante.
Esas 70.000 toneladas de droga necesitan una verdadera organización mafiosa para ser transportadas a Europa, en este caso el estado marroquí. Mohamed VI, gran capo cuyo país no está incluido en la lista periódica que hace el gobierno de EEUU por narcotráfico  vive como lo que es: 3 palacios en Rabat, dos en Agadir, 10 más repartidos por todo el
país, caballerizas en Sidi Musa, un lujoso complejo de chalets en  Rabat, propiedades inmobiliarias en Francia y EEUU, cuentas corrientes en Suiza, acciones en SIEMENS y OMNIUM NORD AFRICAIN, con una fortuna por encima de los 80.000 millones de pesetas.
El informe de Abril del 2000 de la OGD expone que España es el principal punto de distribución de droga de Europa, aquí convergen redes criminales de los cinco continentes. Las mafias buscan estados débiles y fronteras aún más débiles, una vez que la droga está en España puede viajar en camión desde Algeciras hasta la frontera de Polonia sin pasar un sólo control fronterizo, circulara tranquilamente por el espacio comunitario. Vigo y Rotterdam son dos puntos masivos de entrada de cocaína, la costa desde Tarifa hasta Murcia lo es de Hachis y el sur de Italia vía Albania de heroína.


En España se lavan 12.000 millones de dólares procedentes del narcotráfico

Y no solo actúan en nuestra tierra TODAS las grandes mafias incluida la Cosa Nostra, Triada china, Mafia turca, Organitszaya judeo rusa y los Carteles sudamericanos, además hay 169 bandas organizadas, violentas y bien preparadas, calificadas por la policía española como auténticas profesionales del delito.

Hay bandas de inmigrantes para todo, que operan como "profesionales" que dirían en Hollywood: moros que asaltan bares a las 6 de la mañana cuando el dueño abre el local, aprovechando que las calles están vacías, encerrando al propietario, chinos que se acercan a tragaperras con un teléfono móvil, hacen una llamada y al instante da la máquina toda la recaudación, cogoteros colombianos o peruanos dedicados a vigilar cajeros automáticos en busca de una víctima a quien atracar, moros que pinchan cajeros telefónicos estafando 5, 10 y hasta 20 millones de pesetas, etc, etc.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS GRUPOS MÁS VIOLENTOS


MAFIA TURCA


Con ella trabajan también las redes albanesas e iraníes, aliada histórica de la Cosa Nostra desde los años 60 es la dueña mundial del tráfico de heroina.
Presente en España desde 1989, los clanes gitanos son sus distribuidores, utilizando cortijos en Andalucía como almacenes.  Extorsión, asesinos a sueldo, alquiler de sicarios para cobrar deudas, guardaespaldas, etc.

El servicio de inteligencia de Alemania ha advertido recientemente a las autoridades españolas de esta mafia, muy activa en suelo germano. Inversiones inmobiliarias en la Costa del Sol y La Manga del Mar Menor, el capo supremo Yasir Avni Musullulu vivió durante los 80 impunemente en La Manga, en un chalet de tres pisos con un amplio mirador en un montículo cercano simulando una villa romana, a pesar de recibir la policía española una orden de la Interpol en 4 idiomas (incluido español ) nº 661/83 Ref 51181-768/763/1702 recomendando su detención.
El brazo albanés de la Mafia turca es el grupo más violento que opera en España, compuesto de células organizadas militarmente, todos ex militantes del UÇK, algunos entrenados por la OTAN  mientras se enfrentaban al ejército yugoslavo haciendo el trabajo sucio de la Alianza.  Atracan furgones de mensajería, bancos y polígonos industriales, no dudan en disparar a la policía, suelen desplazarse por toda la Península en coches de gran potencia, muy activos en Madrid y la Costa del Sol.

 

NORTEAFRICANOS


Ceuta, Melilla, Almeria, Murcia y Madrid.
Controlan todo el Hachis que entra en España, desde hace un par de años colaboran con la Triada de Singapur para introducir chinos por la frontera española.
Se encuentran en guerra con los clanes gitanos por el mercado de heroina. En Ceuta son frecuentes los tiroteos entre bandas marroquies.  Cobradores de deudas, menudeo de droga, guardaespaldas, y últimamente quieren hacer pagar a los comerciantes del centro de Murcia un impuesto revolucionario.

PERUANOS

Asaltos con arma de fuego y hurtos de equipajes en las autopistas de Cataluña y Valencia, últimamente también en aparcamientos de Madrid, bastante violentos han protagonizado tiroteos con la Guardia Civil.

 

NIGERIANOS

En Vizcaya han desplazado a los gitanos y marroquíes, donde  venden toda clase de pastillas de diseño y heroina, operan en el norte desde Euskadi hasta Barcelona, también en Madrid.
Se estructuran en grupos de 15 a 20 personas, los miembros de cada grupo viven juntos en el mismo bloque de viviendas, con un retén fijo de vigilancia.
Viajan una vez a la semana a Madrid donde el grupo central les entrega un paquete de 200 a 400 gramos de heroína y dinero en efectivo. Siempre alquilan los pisos y comen en los restaurantes que les ordena la organización. No prueban la droga con la que trafican.

 

COLOMBIANOS

Toda España, incluidas Canarias y Baleares.
En España no hay UNA banda colombiana, están TODAS  operando: Carteles de Cali y Medellín, las FARC y los paramilitares inundan nuestro país de cocaina, trafican con armas, blanqueo  de dinero, atracos a joyerias, asesinos a sueldo, ningún delito se les escapa.  Mantienen una red de porteros y camareros en las discotecas de Madrid, estos  "empleados" supervisan la distribución de la mercancía entre los jóvenes. Inversiones inmobiliarias en la Costa del Sol (la zona Marbella - Puerto Banús - Estepona  parece el lavadero de todas las mafias del mundo), Madrid, Canarias y Palma de Mallorca.

 

TRIADAS CHINAS

El FBI las considera una verdadera amenaza para Europa, el grupo mafiosos más cerrado del mundo, es prácticamente imposible colocarles agentes infiltrados en EE.UU., no digamos ya en España con nuestras ridículas leyes,
La policía española calcula en 400 el número de sicarios de la Triada China en España, los servicios secretos británicos estiman en 1000 los matones chinos en nuestra tierra. Uno de cada cien chinos residentes en Europa pertenece a la Triada. En España opera la familia de los 14 Kilates, con sede en Amsterdam.
Tráfico ilegal de personas, falsificación de tarjetas de crédito, talleres clandestinos, falsificación , venta y distribución de todo tipos de productos, prostitución, clínicas ilegales, etc. Blanquean en nuestro país los beneficios de la heroina que introducen en EEUU de sus campos en Tailandia y Laos.

 

GITANOS: LA MAFIA DEL RAJASTAN

Este es el grupo criminal extranjero más antiguo de España, no en vano los  primeros gitanos son detectados en el siglo XV. C

erro de las Liebres, Madrid, Junio 2000: el clan de los Antoñales procede de Plasencia, está fuertemente instalado en Carabanchel y en los supermercados de la droga de La Barranquilla y Jauja. Vienen al Cerro a enfrentarse a los Silva, los dueños del lugar. Resultado, 1 muerto y 2 heridos. Los Antoñales han ganado la primera batalla por el control del narcotráfico madrileño, los Silva prometen venganza, la policía está alerta pues esta familia es el principal clan de Madrid, dueños de La Barranquilla, no viven allí, las chabolas solo son almacenes y punto de venta a donde se acude para el manipulado de la mercancia. Los capos viven en los alrededores de O´ Donnell y en los chalets de lujo de la urbanización Calypso, en la carretera de Extremadura. Movimientos diarios de centenares de millones en ingresos o retiradas en efectivo en sus cuentas corrientes, compra de automóviles de lujo al contado, obras en chalets en las que se gastan 50 millones de pesetas, tierras y cortijos en Andalucia y Extremadura y también ayudas sociales del ayuntamiento como el sueldo del Ingreso Mínimo de Inserción (IMI), bonos para cambiar por comida en grandes almacenes, ayudas para adquisición de viviendas, los clanes gitanos obtienen beneficios de todos lados.

El crimen organizado protagonizado por inmigrantes es el principal resultado de la invasión masiva.  En este sentid, la actual Ley de Extranjería  favorece esto de un modo increible, el que la ley permita a inmigrantes clandestinos reunirse y asociarse en el mismo plano legal que a los nacionales es un regalo para cualquier mafia del mundo. Con estas leyes el estado queda a merced de los criminales. Por si fuera poco, la sospechosa actitud de las Ongs, sindicatos y Atimes también sirven de base a los grupos criminales cuando no son meros cómplices. No nos referimos a la actitud de poner siempre a invasor como bueno y al español como malo, nos referimos a esos abogados que aparecen de repente cuando un inmigrante es detenido, esos pasaportes que se pierden, esos permisos de residencia que se falsifican, esos ilegales alojados en sedes de asociaciones y sindicatos, esa enfermiza defensa UGT-CCOO de todo lo que es inmigrante hace sospechar con bastante fundamento que más de una asociación  cobra de las mafias, por que bien mirado (mejor dicho bien investigado), ni las subvenciones que da el estado ni las cuotas de afiliados llegan para el lujo en el que se mueven.
Si la Yakuza estuvo a punto de hacerse con el principal banco de Francia, los Cárteles de la droga se han comprado un estado para ellos solos (Aruba) y las Triadas tienen poder económico como para invertir en puntos tan distantes como San Francisco, Singapur, Australia y hasta Kenia, que no van a poder hacer con cuatro muertos de hambre como son Ongs y sindicatos.

 

Más sobre las mafias extranjeras
turcos, chinos, gitanos y otras mafias


Tomado de la prensa del sistema

Las redes turcas utilizan  "almacenes rurales"  para guardar alijos de heroína
Las casas de campo donde se guarda la droga albergan alijos de 50 a 200 kilos


Las redes turcas de tráfico de heroína han asentado sus bases de almacenamiento de la droga en poblaciones del interior de Málaga , Cádiz y  Madrid para evitar el control policial. A lo largo de 1992 , se confirmó la tendencia de trasladar la droga a los llamados  "almacenes rurales",  según confirmaron fuentes de la Policía Judicial.  Expertos de las brigadas de Estupefacientes Central y de Marbella , que investigan el asentamiento de la Mafia Turca en la Costa del Sol, comprobaron como parejas libres de cualquier sospecha acudían aparentemente a las sierras del interior a pasar los fines de semana servían de correos para la droga.  Las casas de campo donde se guarda la heroína albergan entre 50 y 200 kilos de heroína El mismo procedimiento se repite en la sierra de Madrid, zona donde también se han detectado traficantes libaneses.


La veterana conexión turca encargada de transportar heroína desde el Asia central a Europa está recuperando sus itinerarios tradicionales, es decir, por Albania , una vez que tras diez años de guerras y conflictos en Bosnia, Croacia y más recientemente Kosovo sus flotas de camiones TIR corrían peligro.

Los clanes gitanos son los clientes habituales.

Los clanes gitanos de la droga son clientes habituales de las redes de heroína turcas, de las que se abastecen para inundar del mortal estupefaciente los punto de venta de las ciudades.
Los clanes gitanos suelen comprar cantidades situadas entorno al medio kilo/un kilo de heroína que a su vez distribuyen a los traficantes de  barriadas.
Estos se encargan de preparar bolsitas de 100 a 200 gramos de caballo que a su vez son compradas por camellos que llevan a cabo el último corte o adulteración.
Los clanes también pagan 100 , 200 o 300.000 pesetas a habitantes de barrios marginales -siempre gitanos para poder mantener un control efectivo de la
mercancía - por guardar la droga en sus casas, e incluso chabolas . El alquiler de la droga es el último eslabón dentro de las medidas de seguridad que toman los narcotraficantes gitanos, así se ha pasado del tradicional método de tirar la droga por el WC a utilizar niños o ancianos como correos, blindar las puertas de los pisos, derribar paredes para unir varias viviendas convirtiendo los bloques de vecinos en  laberintos, sin dejar de mencionar el uso de nuevas tecnologías como los teléfonos móviles e incluso detectores de movimiento y alarmas en los pisos francos.

 

EL PELIGRO AMARILLO

Al final las tropas soviéticas no invadieron Europa tal como se temía durante la guerra fría. El peligro rojo de una invasión se disolvió como una niebla al igual que la URSS allá por 1991.
A cambio, miles de criminales, ex miembros de la KGB, antiguos soldados y cabecillas judíos, generalmente grandes empresarios o banqueros en la época comunista, han invadido pero de verdad Europa, EE.UU., Canadá y medio mundo en lo que se conoce como la Mafia Rusa. Con cerca de 8000 sicarios en todo el planeta forman hoy en día un grupo mafioso que en menos de 10 años ha alcanzado a las veteranas Cosa Nostra y los Carteles de Méjico y Colombia en operatividad y eficacia.

El Paralelismo es claro: la China roja, comunista y genocida, traficante de órganos, droga (plantaciones en las fronteras con las repúblicas islámicas ex soviéticas y las fronteras del Tibet con India, las plantaciones cercanas a Birmania, etc), de pornografía infantil (cualquiera puede rastrear los servidores de Pedofília están todos en Rusia y Hong Kong, territorio chino), invasora en el Tibet nación a la que utiliza como vertedero de residuos clínicos y lugar de pruebas nucleares,etc, etc,  no va a invadir Europa. Las tropas amarillas jamás atacarán Europa por lo menos mientras las multinacionales europeas sigan prefiriendo 1.300 millones de consumidores y de mano de obra barata a los derechos humanos.

Pero las Triadas si que nos van a invadir fijo, y no va a ser para maltratar a sus compatriotas solo, en las grandes ciudades de EE.UU. y en Amsterdam, Londres y el centro de Alemania la violencia de los gansters asiáticos la sufre toda la población, en Alemania son especialistas en extorsión a comerciantes e incendio de locales, más de un ataque con fuego a viviendas de inmigrantes en Alemania, atribuido en seguida por la prensa a neonazis , ha sido un ajuste de cuentas entre narcotraficantes perpetrado por miembros de la Triada. 

En Nueva York, Chicago, Detroit y Los Angeles, las bandas juveniles asiáticas ganan en violencia a las clásicas negras y mejicanas , todas ellas son feudatarias de la Triada y les da lo mismo ametrallar a un comerciante hindú, a un blanco que trabaje en el ayuntamiento, o cualquiera que tenga la mala fortuna de pasar en medio de un tiroteo suyo.

La Triada no es un invento del siglo XX ni mucho menos una organización principiante, cualquier historiador sabe que es imposible hablar de la historia china sin hablar de sociedades secretas y sectas  políticas, desde el siglo XI las sociedades secretas constituyen un contrapoder cuando no un grupo de presión en el estado chino. La gran extensión de China ha hecho difícil la existencia de un gobierno central, los mandarines locales se veían impotentes para controlar los territorios asignados por el emperador, grandes como países. Al campesino, pues, le era más rentable acercarse al jefe local de la sociedad secreta de turno a pedir ayuda o protección.

No se puede explicar la historia de China sin mencionar a la sociedad del Loto Blanco.
Fundada en el 380 por un monje budista, durante siglos fue una secta inoperante y marginal, pero el paso del tiempo y la dificultad de los emperadores para imponer el orden combinado con el tesón de sus militantes la Orden se convierte en un movimiento político - mafioso capaz de rechazar a los mongoles, derribar a la dinastía Sung, colocando a los Ming en el trono.
Esta última dinastía, en vez de agradecerlo les declara la guerra, prohibiendola en 1358, a pesar de lo cual durante 300 años el Loto Blanco es el virtual dueño del sur del Imperio,  cada generación de militantes jura odio eterno al emperador. En 1760 llega a haber un levantamiento general ,siendo asesinado el emperador en 1812 en la misma Ciudad Prohibida, a manos de un cocinero infiltrado por la Orden, el cuál a su vez fue ajusticiado con el tormento de las "Mil cuchilladas". Dos años después el Loto Blanco asalta la Ciudad Prohibida a lo bestia, con un ejército de 300 a 500 fieles produce un baño de sangre del que se salva el emperador nuevo de milagro. Este asalto conlleva el exterminio de cientos de miembros, el organigrama central desaparece, apenas sobreviven las ramas locales del Loto que cogen fuerza en las zonas rurales bajo nombres como Sociedad de las Cejas Blancas, Ocho Diagramas, Divina Madre y Fanáticos Blancos.

En 1900 se unen para formar la Sociedad de los Puñetazos Justos, más conocida como Sociedad de los Boxers, claramente xenófoba anti europea y anti japonesa.
De la secta Hung, otra rama superviviente del exterminio del Loto Blanco en 1814 nace la Triada, que junto a la Sociedad de los Antiguos cobran el apoyo dado a Mao en la revolución comunista colocando a miembros suyos en la estructura del genocida estado rojo: Zhu De en las más altas esferas del ejército, Wu Chi Wang en el Comité Central del PCCH  y Liu Chao Chi, Xie Zi Chang y Chu En Lai en los más altos cargos del estado.

La Triada se reforzó en la época comunista china como jamás lo hizo sociedad secreta alguna desde el siglo XIV con el Loto Blanco.

Ahora que el gigante asiático es un estado capitalista con símbolos y represión comunista, la triada está en el estado en el que se encontraban las Organistzayas rusas en los últimos años de la URSS , preparando su salto a la conquista del mundo. Si a esto le sumamos las ridículas leyes que protegen por este orden primero al delincuente y luego al ciudadano normal, primero al extranjero (si no es blanco más todavía) frente al español , si a esto también le sumamos la ya tremenda organización de la Triada desde Hong Kong, Londres, San Francisco hasta las colonias chinas de Sidney  y Amsterdam, podemos echarnos a temblar el día en que China se descomponga como lo hizo la URSS.

 


 


Madrid, torre de Babel de la delincuencia

 

enero 2003

Más de 2.000 delincuentes peligrosos se pasean por Madrid. Están organizados, en más de 100 bandas, por grupos étnicos y tipo de delito: robos a chalés y joyerías, butrones, drogas, ajustes de cuentas...


Los rostros del hampa madrileña


Madrid se ha convertido en una torre de Babel convulsionada por la violencia de delincuentes de todas las nacionalidades y etnias: españoles, colombianos, rusos, rumanos, búlgaros, chilenos, chinos, magrebíes... En total, más de 100 bandas.

Son asesinos, atracadores, sicarios, narcotraficantes, extorsionadores, secuestradores... Lo mejor de cada ramo o clan. ¿Su número? Dos mil. Tres mil. La policía, incluso, tiene dificultad para censarlos, porque crecen como esporas y se organizan en la capital en más de un centenar de bandas. Lo que hace más difícil su detención.A finales de 2000 existían en España más de 200 grupos de delincuencia organizada con más de 6.000 integrantes, según un informe del Ministerio del Interior. Los más violentos se concentran y actúan en Madrid. Hace un año, la policía y la Guardia Civil desarticularon 37 bandas especializadas en robos de pisos.

Según datos de la Fiscalía General del Estado, en 2001 fueron detenidas 147.154 personas, un 2,2% más que en el año anterior. En ese mismo año se cometieron 671.249 delitos, de los cuales 582.212 fueron contra el patrimonio. Además, a esa cifra hay que sumarle 641.109 faltas relacionadas con robos y hurtos.

En 2002, la delincuencia creció en Madrid un 12 % con respecto al mismo periodo del año anterior. Ese crecimiento supone casi el doble de la media nacional, según datos de Interior. Comparada a otras comunidades autónomas, Cataluña creció un 2,8%; Andalucía, un 1,8% y la Comunidad Valenciana, un 12,8%. En Madrid se produjo un asesinato cada cinco días, una sustracción de coche cada 25 minutos, un atraco callejero cada 12 y un robo cada 4.

Los expertos calculan que en estos momentos, entre organizaciones de atracadores y narcotraficantes, se mueven por las calles de Madrid más de 100 sicarios dispuestos a apretar el gatillo con una simple orden. Lo tienen fácil, pues conseguir una buena pistola cuesta en el mercado negro unos 600 euros y contratar un asesinato unos 4.000. El dato fue obtenido por un periódico nacional de un delincuente que ha acudido a estos servicios. Para contratar a un asesino no hace falta cruzar el Atlántico: los mejores asesinos a sueldo proceden de los países del Este.


Los delincuentes crecen como esporas y se organizan en la capital en más de un centenar de bandas

Cada etnia que sobrevive en la torre de Babel de Madrid se organiza y especializa en un tipo de actividad delictiva. El código del hampa aconseja no interferir en la zona de la banda vecina. La conculcación de esa norma no escrita se paga con la muerte. De ahí esa cifra tan elevada de homicidios y ajustes de cuentas en la capital. En 2001, se cometieron en Madrid 96 asesinatos de los que 69 eran extranjeros. Veintinueve se debieron a ajustes de cuentas y la policía logró esclarecer 50. El año pasado, se produjeron 75 muertes violentas, de las que 15 fueron cometidas por sicarios. La policía logró resolver 52. El móvil casi siempre estuvo ligado al tráfico de drogas y blanqueo de dinero.


CADA PAÍS MARCA SU TERRITORIO

Españoles: butrones y drogas

Los españoles dominan la faceta de cobro a morosos, palizas y seguridad de discotecas y bares nocturnos. La mano de obra procede de un gran número de gimnasios repartidos por la ciudad. A la violencia se le une la ideología ultra. Los grupos están compuestos por gente muy joven, sin antecedentes. Pertenecen a familias de clase media y no se han criado en barrios marginales como Las Barranquillas o Pozo del Huevo.

Los delincuentes nacionales también controlan el negocio del narcotráfico, la sustracción de vehículos y los atracos selectivos a entidades bancarias, como son los butrones. En el mundo de las drogas dirigen el mercado de las pastillas de éxtasis.

Un buen número de expertos españoles facilitan a los delincuentes extranjeros cobertura jurídica y una estructura de sociedades instrumentales para canalizar el dinero sucio.


Colombianos: ajustes de cuentas


En esa economía de mercado, controlada por las bandas, después de los españoles destacan los colombianos. En Madrid hay censados 67.556 ciudadanos de esa nacionalidad, aunque la cifra es mucho mayor por el gran número de ilegales. Estos se han especializado en robos: chalés de lujo, joyerías, locutorios telefónicos y bares. Además, dominan el negocio de la droga y son los primeros en crímenes.

Los cementerios están llenos de colombianos, asesinados por sus compatriotas a sangre fría. Los colombianos también son más numerosos y practican los robos más espectaculares y violentos. Como cuando un atracador disparó a un niño en una pierna, ante la presencia de sus padres, y después lo ató a una silla y dejó que se desangrara.

Cada grupo especializado en el asalto a chalés, según las investigaciones policiales, está formado por unas cinco personas de entre 20 y 30 años. Sus miembros suelen ser colombianos y rumanos. Las mujeres adquieren un gran protagonismo en la organización. Se dedican al control de los pisos o joyerías.

Los ladrones de viviendas con violencia son difíciles de seguir porque están en España sin papeles y porque habitan en viviendas que no han sido alquiladas por otros compatriotas. Por lo general, utilizan a conciudadanos sin antecedentes para contratar los pisos y ellos les realquilan las habitaciones. De esa forma, difícilmente pueden ser localizados por la policía.


Rusos: blanqueo de dinero


Los rusos carecen de clanes en Madrid. Están organizados en un nivel más alto. Utilizan la capital para operaciones financieras y para blanquear su dinero. Residen en zonas de la costa y participan en negocios inmobiliarios. Los ajustes de cuentas sólo se producen entre ellos.


Magrebíes: pequeños hurtos

Los magrebíes se dedican a pequeños hurtos de dinero y documentación, principalmente a turistas orientales. También se mueven en el trapicheo de hachís y otros estupefacientes. Son menos violentos que los sudamericanos. No hay ajustes de cuentas entre ellos, pero sí homicidios por discusiones y reyertas. No van armados y utilizan armas blancas en las peleas. Actúan en las proximidades de restaurantes y hoteles donde suelen acudir los turistas nipones. No se conforman con las cámaras de fotos y vídeo, sino que para ellos el botín más preciado son los pasaportes. En Madrid, existe un gran mercado negro de documentos falsos para chinos ilegales.

Chilenos: los más violentos


Los chilenos, catalogados en el submundo del hampa como los más violentos, se han centrado en la especialidad denominada cogoteros. Se llaman así porque asaltan a los ciudadanos por la calle, aproximándose por detrás, por el cogote. De ahí, la expresión. Se reparten los asaltos a chalés en áreas residenciales.

Subsaharianos: menos violentos

Los subsaharianos controlan el negocio de la falsificación del CD y, últimamente, del DVD. Estos compactos se pueden adquirir en cualquier salida de metro o lugares próximos a los grandes centros comerciales. En estas bandas también participan ciudadanos españoles. No son violentos y también se dedican al menudeo de droga en el centro.

Rumanos: trata de blancas

Los rumanos y otros ciudadanos procedentes de los países del Este se han centrado en los negocios de la trata de blancas, la extorsión, robos de coches y de cabinas telefónicas. El saqueo de cabinas ha supuesto a Telefónica unas pérdidas de 18 millones de euros en toda España. En el negocio de la prostitución, las jóvenes procedentes de Rumania, país que ingresará en la Unión Europea en el 2007, son ya mayoría en los burdeles de la capital. Según fuentes policiales, la mayoría de las jóvenes ya ha ejercido la prostitución en su país de origen.

Los búlgaros se han especializado en el robo de vehículos de lujo y gran cilindrada. El año pasado los cacos sustrajeron en España 153.000 automóviles, de los que se pudo recuperar el 70%.Los búlgaros están secundados por españoles y polacos, principalmente.

Un pequeño sector de la comunidad búlgara se ha asociado con los kosovares para desmantelar naves en polígonos industriales: mercancías o dinero de las cajas fuertes. Son unos verdaderos expertos y la policía encuentra dificultades para dar con ellos. Sobre todo, porque tienen mucha movilidad. No sólo trabajan en Madrid, sino que se desplazan a otras zonas de España.


Chinos: documentación falsa


Los chinos son los que ocasionan menos problemas de orden público. Se han especializado en documentación falsa. Canalizan la documentación sustraída a los turistas japoneses y coreanos.

En esa enorme torre de Babel no faltan ciudadanos de otros países europeos como holandeses, británicos, franceses e italianos, relacionados principalmente con el negocio del narcotráfico. En la colocación en el mercado de grandes partidas de hachís y cocaína. El consumo de la heroína ha descendido y los turcos, quienes controlan este mercado, sólo se dedican a grandes cargamentos. El menudeo está en manos de gitanos y subsaharianos.

Los delincuentes también se organizan por barrios. Los colombianos y ecuatorianos montan los domingos, en el parque de Pradolongo, un mercadillo. Las zonas de Tetuán y Cuatro Caminos están controladas por colombianos y magrebíes. Estos son mayoría en Lavapiés.



 



Un informe revela que grupos africanos se adueñan de la mafia de la droga en España .   El documento se refiere a nigerianos, marroquíes y guineanos

Noviembre 2002

En el último año el mercado de la droga en España ha sufrido un giro importante en cuanto a los grupos que lo controlan. Hasta ahora, los colombianos eran los que «dominaban». pero han encontrado en grupos africanos unos duros competidores. Así se pone de manifiesto en un informe elaborado por la Dirección General de la Policía sobre la situación del tráfico ilícito de drogas en España en 2001 que ha sido remitido al Consejo General del Poder Judicial. Se han introducido con mucha potencia en el «mercado» nacional de la cocaína, hachís, heroína y hasta de éxtasis.

Los grupos colombianos han dejado de dominar completamente el «mercado» nacional de la droga y, en especial, de la cocaína, aunque sus organizaciones mantienen una situación de «privilegio» al controlarlo «gradualmente» en detrimento «de las exclusivamente nacionales». Sin embargo, su posición de privilegio puede tambalearse en los próximos años, en beneficio de los grupos africanos que, cada vez más, se están introduciendo en el tráfico de droga en España.
Así, el informe del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) remitido al Consejo General del Poder Judicial,  pone de relieve que en el «carácter de los grupos» dedicados al tráfico de cocaína se ha notado un «aumento de organizaciones exclusivamente colombianas con infraestructura en España», mientras que en los «grupos mixtos» siguen sobresaliendo las «uniones» entre colombianos y españoles.

Sin embargo, lo más llamativo en este apartado es la presencia de grupos africanos que empiezan a introducirse en el mercado nacional de la cocaína. Así, la Policía ha detectado en el último año que «organizaciones nigerianas que operaban anteriormente con heroína, ahora han pasado a trabajar exclusivamente con cocaína, siendo el tercer país con mayor número de detenidos por este tráfico después de España y Colombia».
En el último año, el CNP desarticuló 137 grupos organizados al tráfico de cocaína, de los que menos de la mitad -el 45 por ciento- estaban integrados sólo por españoles.

Heroína y hachís

Respecto a la heroína, el pasado año se incautó en España. La práctica totalidad de esta droga que se comercializa en nuestro país procede de Turquía y se introduce, principalmente, a través de la vía terrestre, en el interior de todo tipo de vehículos.
El CNP detuvo en 2001 a 212 personas por su vinculación al tráfico de heroína, que estaban integrados en 32 grupos. Aquí se evidencia que los ciudadanos españoles son «los principales responsables de la distribución nacional, aunque los detenidos turcos tenían especial relevancia como «proveedores».
En este apartado, grupos africanos también empiezan a tomar «posición» dentro del mercado de la heroína. En concreto, el informe policial señala que en el último año «cabe destacar la presencia de ciudadanos guineanos en grupos mixtos e internacionales, usados, principalmente, como correos, habiendo substuidos en estas labores a otros ciudadanos africanos».
Por lo que se refiere al hachís, se incautaron 513.381 kilos y se desarticularon a 81 grupos organizados dedicados al tráfico de esa droga. Más de la mitad del hachís procedía de Marruecos y un 11 por ciento tenía como destino otro país de la UE.
En un número muy importante de estos grupos tienen participación súbditos marroquíes, aunque el 45 por ciento de los grupos desarticulados estaban compuestos sólo por ciudadanos nacionales.

Éxtasis


El último informe remitido por la Policía al CGPJ hace referencia al tráfico ilícito de éxtasis. El el año 2001 se decomisaron 860.164 pastillas, lo que supone un 4 por ciento menos que el año anterior. El CNP logró la desarticulación de 34 grupos y al detención de 153 personas que formaban parte de los mismos.
Entre los grupos dedicados al tráfico de éxtasis predominan los integrados por nacionales, aunque -se destaca en el informe- «los súbditos marroquíes, que figuran en el segundo lugar por la nacionalidad de los detenidos, están asociados con los españoles en tres grupos mixtos y en uno figuran como único integrantes de un grupo internacional»
En los grupos internacionales, ciudadanos del Reino Unido predominan sobre el resto de detenidos, centrando su actuación, preferentemente, en Baleares. En cambio, hay una escasa incidencia de ciudadanos holandeses en el tráfico de éxtasis.

El 80% de la cocaína de la UE

Uno de los principales apartados del informe policial enviado al Consejo General del Poder Judicial se centra en analizar el origen, el transporte utilizado para introducir esos cuatro tipo droga que se analizan y las principales operaciones antidroga practicadas por agentes del CNP.
Así, se detalla que el último año se decomisó 33.680 kilos de cocaína, un 446 por ciento más que en el año 2000. Esta droga intervenida en España supone, aproximadamente, el 80 por ciento del total de la incautada en la Unión Europea.
Este aumento fue debido, principalmente, a la culminación de varias operaciones antidrogas de más de 1.000 kilos de cocaína, lográndose desarticular a importantes organizaciones dedicadas al tráfico de esta droga y lográndose la detención «de personajes históricos que lideraban las mismas, como José Ramón Prado Bugallo Sito Miñanco , Pablo Vioque Izquierdo y Antonio Baselga Izquierda».

En cuanto al origen de la droga, Ecuador, con 16 decomisos y 5.091 kilos, Colombia, con 96 decomisos y 6.958 kilos, y Venezuela, con 14 decomisos y 1.655 kilos son los países de donde procede el 83 por cinto de la cocaína.
La «propiedad» de esta droga que llega a Europa varía de los acuerdos a los que se haya llegado en el origen, aunque predominan dos situaciones. Así, los colombianos, como propietarios de la mercancía, tienen «representantes en los distintos países de la UE y son los responsables de la distribución de la cocaína en los mimos». Aquí, normalmente, los transportistas de la droga son españoles y se encargan «de entregar la cocaína a los delegados de los narcotraficantes colombianos, recibiendo por sus servicios parte del alijo».
La otra situación es aquella en que ciudadanos españoles compran directamente la droga a los traficantes en Colombia y la introducen en España. Para ello, utilizan barcos nodrizas o barcos pesqueros, o bien «mediante la creación de un entramado empresarial importan cocaína en contenedores oculta entre la mercancía legal», como madera, pescado o artesanía.
De esta forma, el transporte marítimo sigue siendo el medio más utilizado para la introducción de cocaína en España, aunque el aéreo «sigue teniendo una considerable importancia».
Las denominadas operaciones «Altamira», «Más madera», «Más atún» o «Grumete» fueron de las más importantes.

 


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