El Che Guevara, otro mito del Comunismo
El pasado 9 de octubre se cumplieron 40 años de la muerte de Antonio el “Che”
Guevara, terrorista internacional, principal responsable del sangriento estimado
de 4.000
muertos, en su nefasta represión revolucionaria.
“Hay que llevar la guerra, hasta donde el enemigo la lleve: a sus casas; a sus
lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle que tenga un minuto de
tranquilidad, un minuto de sosiego…”
Estas palabras fueron escritas y enviadas a la “Tricontinental”, el 1 de mayo
del año 1967 por Ernesto, el “Che” Guevara, desde el corazón de la selva
Boliviana.
De haberlas pronunciado Adolf Hitler o el mártir de Rudolf Hess, hubieran
autocreado un genuino rechazo a un calibre internacional, por parte de diversos
sectores políticos, religiosos, ideológicos etcétera, pero por el hecho de haber
sido pronunciadas por alguien que quiso quedar ante el mundo, como un fiel
defensor de la “igualdad de clases”, de una manera totalmente opuesta a la
verdad, - principal pretexto responsable del popular “Chevismo” actual-, hoy son
justificadas y se consideran entre el sistema y sus seguidores ideológicos, como
una “justa reivindicación” de la lucha de igualdad de clases.
Hace no mucho tiempo mire en un periódico local de Costa Rica, una sección
promocionando un festival cinematográfico, “en memoria al Che Guevara”, y surgió
la pregunta en mi, de que pasaría si las escasas organizaciones y escenas
fascistas y nacional socialistas del país, organizaran uno en nombre al
Clodomiro Picado, -destacado científico costarricense, fiel partidario del
nacionalsocialismo-.
En esta sociedad influida y repugnante en la que les toco vivir a todos los
camaradas costarricenses, la respuesta es muy sencilla, periodistas haciendo
“fiesta”, como en el caso del cobarde y afeminado, de Mauricio Herrera,
destacado periodista de La Nación (Popular periódico de Costa Rica).
Para resumir brevemente, este periodista logro infiltrarse en el partido, Nueva
Reforma Social de Costa Rica junto a su filial la Juventud Nacional Socialista
de Costa Rica, donde generalizando, recriminando y molestando, a toda plana y
color, el amarillista logro desvanecer los esfuerzos de sus miembros, dejándonos
ante todo el país, “en la lista negra”, como terroristas y delincuentes.
Cabe mencionar que el fundador a la desvanecida, “Nueva Reforma Social”, -fiel
formador y camarada de adolescencia-, hoy sigue en pie, luchado y promoviendo un
estilo de vida mejor, dando a entender, que los esfuerzos del sistema por
eliminarnos, y sacarnos de esta sociedad, solo son experiencias que pasan, y nos
ayudan a avanzar en este territorio.
“Lo que no me mata me hace mas fuerte”, dijo una vez Nietzsche
Continuando con el problema del “Che”, y su ridículo festival cinematográfico,
se abre otra pregunta. ¿Que pasaría si en Costa Rica, se hiciera también, un
festival dedicado a León Degrelle,
o a Don Miguel Serrano? ¿Sería promoción lo que se le haría en los periódicos?
Promoción tal
vez, pero de ir
a quemar el cine, promoción que incite a una buena manifestación –en cantidad,
pero no en calidad-, una buena manifestación de lacras, de toda clase de
inútiles y resentidos sociales, de vagos, drogaditos, homosexuales, inmigrantes,
junto a los comunes saqueos y disturbios, que siempre pasan, en las
manifestaciones de la ofensiva.
En torno a Ernesto el “Che”, es odioso el saber que hoy se le recuerda en todo
el mundo como un hombre ejemplar y según sus seguidores, a promover, se le
recuerda como todo un mártir incorruptible y leal, se le recuerda como un
sacrificado siervo de la justicia y la igualdad social, se le recuerda como un
gran aventurero, idealista y valiente, que “partió lejos de su hogar, en busca
de un futuro mejor”, para el que el llamo sus hermanos.
Definitivamente un hombre que con grandes mentiras y múltiples asesinatos, pudo
ganarse la admiración, simpatía, respeto y promoción, de un determinado y
defendido sector de la sociedad.
Y no es irónico que sea defendido, ya que dicen “luchan por la igualdad de
clases”, pero detrás de todo ello, sus principales líderes, resguardan oscuros
intereses.
Entrando un poco más de lleno en el tema del “mártir, del Che Guevara”.
La mayoría de ustedes saben que nació en Rosario, provincia de Santa Fe,
Argentina, el 14 de junio de 1928, pero en Cuba fue donde hizo mayor presencia,
con la ayuda de muchos idealistas cubanos, cansados del atroz capitalismo y la
pobreza que se vivía en Cuba, junto a algunos rebeldes y campesinos, de los
cuales se llego a burlar sarcásticamente, de su asentó y su cultura, una vez
estando en el poder.
A
partir de entonces, Guevara se transformó en un individuo temible, dueño de un
poder ilimitado, tan poderoso como el mismo Fidel Castro. Núcleo en su persona
los cargos más elevados de la nación cubana: presidente del Banco Central,
ministro de Industria, comandante de las fuerzas armadas de la isla y embajador
e ideólogo de la triunfante revolución.
Ernesto Guevara pretendía obtener un poder totalitario en Cuba, con una continúa
invasión y aplicación de su sangrienta dictadura, en toda Hispano América, sin
embargo se podría decir que no llego a ser mas que una mano derecha del judío de
Fidel Castro, y fuera de las fronteras cubanas, un total fracasado.
En esta diferente y corta, pero real versión de lo que fue y hizo el “Che”
Guevara, es importante recalcar, que fue todo un profesional en torturas y
fusilamientos, en especial de humildes campesinos, que en muchos de los casos,
ni siquiera entendían claramente de que se trataba el idealismo impuesto, por un
extranjero, ajeno a su cultura y a sus tierras.
A muchas de las victimas, por el simple hecho de decir o –solo sospechar haber
dicho-, no apoyar o simpatizar, con la revolución comunista, (de influencia
judeomarxista), eran incluidos y fusilados, en las eternas listas negras, de los
“conspiradores, contra la revolución”.
También cabe mencionar, que en 1962, el mundo estuvo a escasos minutos de un
holocausto nuclear, que el “Che” intento desencadenar, proponiendo a Castro
apoderarse de los misiles rusos para lanzarlos sobre puntos neurálgicos de los
Estados Unidos.
En 1967 deambulo errante por el noreste salteño, en busca de una “revolución
Argentina”, sin encontrar apoyo, víveres y a quien combatir.
Su comandante Masetti, totalmente frustrado, se la tomó con sus propios cuadros
ordenando el fusilamientos sin ninguna razón de ser, (uno de ellos el de un
joven de 20 años que quiso desertar y otro, el de un adolescente de 19 años, por
manifestar cansancio y debilidad).
Con el recuento de unos cuantos sucesos, se generaliza al “Che”, como un
caudillo de la cobardía y la desgracia, aparte de ser un vulgar asesino, digo
vulgar -por que hay asesinos, que tienen razón de ser y de asesinar- pero, el
“Che”, era uno de esos hombres, que disfrutan el asesinar a alguien.
Paradójicamente tuvo un perfil totalmente contrapuesto al de sus actuales
partidarios, promotores y seguidores, que siempre lo han querido dejar ante la
sociedad, como un “fiel defensor de la igualdad de clases raciales y sociales”,
pero que sin embargo sus mismos compañeros de revolución, -la mayoría de ellos,
comunistas hasta el momento-, han declarado en artículos, documentales,
entrevistas, libros, que “el Che que hoy se conoce, no es autentico, es solo un
mito”.
A continuación algunos de los relatos, de los cuales no me tome la molestia de
poner el nombre de los autores, pero que si el lector demuestra interés por el
tema, sabrá buscar bajo fuentes confiables y conocerlos.
“…estábamos con una cansada y mal alimentada tropa en la selva maestra, y
teníamos un compañero negro, del cual Ernesto se refería discriminatoriamente, ¡hey
negrito!, burlándose y de una manera despreciativa, le llamaba…”
“…nos demostraba abiertamente su gran repudio al pueblo mexicano, no los quería,
se burlaba del asentó de ellos…”
Sacando conclusiones se podría decir, que Guevara, nunca fue un verdadero
comunista, si no más bien un Anarquista, lleno de perjuicios, odio y
resentimientos. A diferencia del odio irrazonable del “Che”, los
nacionalsocialistas de la vieja Alemania, mantenían una posición conservadora,
de honra y orgullo, de pertenecer a una estirpe superior, no de un odio
desgarrado y estúpido,
como el de Ernesto Guevara.
Como claro es el saber que el odio degrada a la raza, y los nacionalsocialistas
lo que pretendían era glorificarla, conservarla, darle formación y no llenarla
de perjuicios y resentimientos como lo hizo el “Che”.
Hoy en día es muy común ver en Costa Rica, como en toda hispano América, como
cientos y miles de jóvenes, se afilian a las filas de organizaciones comunistas,
-filo marxistas y Chevistas-, y todo tipo de grupúsculos pseudo ideológicos, (Punks,
Sharps, Anarquistas), dejándose llevar, por un idealismo muy común, de una
juventud criada entre miles de males y problemas sociales, cayendo fácilmente
como victimas de la falsedad o peor aun influenciados por afeminadas modas
extranjeras, promovidas y hasta protegidas por el sistema, como estupidizados,
según ellos como rebeldes y resentidos sociales, mal guiados por su pobre
coeficiente intelectual, y por los oscuros y mezclados elementos de la sangre,
cayendo así, como en un refugio, como en una enfermedad, llamada ignorancia.
Terminando
con lo del “Che”, murió en Bolivia asesinado por pretender hacer su revolución
en ese país. Algo que es importante mencionar es que fue asesinado por un
simpatizante de su misma ideología, que se sentía amenazado su puesto de
dictador, por la competencia “Chevista”, que no era más que una reducida tropa
de 20 cubanos y 40 bolivianos.
Hoy en día es muy fácil, encontrarse en el camino a un nica en las calles de
nuestras ciudades, con una camisa del “Che”, según el amparando su posición de
inculto, ilegal e indeseado, bajo un mito ideológico, bajo una aberración
filosófica, que hoy muchos defienden y promueven, como una solución para los
males de toda nación.
Hoy en día también es muy común ver, como miles de personas, proclaman la
palabra “Che”, sin saber que a Ernesto, miembros del partido comunista de
México, le bautizaron
con ese
apodo, como respuesta
a las
múltiples recriminaciones racistas a mexicanos, negros, cubanos y quien sabe a
quienes mas.
Este es solo un pequeño documento, pero tengo la completa certeza de que he
mantenido mi honor intacto, ya que lo hice amparado bajo un marco de fuentes y
verdades, que tienen la fuerza de pasarle por encima a extensas y tediosas
biografías, dizque revolucionarias, que con múltiples engaños, montajes y
promoción de un sistema, desgraciadamente han tenido el poder de influir a la
gente.
Hoy se venden en casi todas las librerías de país, libros de un supuesto
“defensor de la igualdad y dignidad”, y son injustamente promovidos a la
confundida juventud, como un ideal justo, cuando no son más que los relatos de
un bastardo canibalista
de sangre y profesión, que asesino y torturo, (en muchos de los casos, por
capricho), a miles de inocentes, y de no haber sido asesinado en Bolivia,
hubiera continuado su sangrienta campaña revolucionaria.
Mientras los relatos de un terrorista internacional, como lo de Ernesto el “Che”
Guevara, se pueden conseguir en cualquier lado, sin riegos de ser señalado de
racista, hoy en Costa Rica, es casi una odisea conseguir literatura de Miguel
Serrano o de León Degüelle, o de la segunda guerra mundial que no haya sido
manipulada y manoseada por el sistema y los judíos.
En conclusión a la literatura en Costa Rica hoy se le excluye injustamente a la
gente de grandes conocimientos, verdades, artes, y a cambio de ello, le damos a
la perdida y charlatana sociedad costarricense, “importantes conferencias de Che
Guevara”, impartidas no de un lado analítico, si no de un lado influyente a
favor del “Chevismo”, también hoy se reemplazan grandes valores raciales,
religiosos, históricos, idealistas de la prospera cultura Europea, –en
comparación a Latino América- por estupidos festivales cinematográficos, que en
nada aportan a la nación y a la sociedad, de lo contrario a ello, la degradan y
entorpecen.
Por ello y tantas cosas mas, no mencionadas en este documento, tú eliges, si
seguir a un tumulto de ignorantes, que ni siquiera saben a quien siguen, o
seguir a unos pocos conocedores y defensores de la verdad.
¡Sieg Heil! ¡Heil Hitler!
R.Daviss