Ilegales en Costa Rica:
un negocio redondo
Para nadie es un secreto que la masiva inmigración que ha tenido Costa Rica
en las ultimas tres décadas, a sido la principal responsable de la fuerte
devaluación que han tenido los empleos de la clase trabajadora.
Hoy en día en Costa Rica es muy común ver como medios de comunicación, como
periódicos, Internet, radio e incluso la televisión se intenta incentivar a
la ciudadanía a la aceptación de inmigrantes a tierras nacionales, bajo
pretextos económicos, se mencionan asuntos como falta de mano de obra
extranjera, aportes a la economía nacional y a ello también se le suman
aspectos éticos como la igualdad de oportunidades o ayuda al prójimo entre
otras estrategias mas, etc.
Mientras eso pasa trabajos como la construcción, seguridad, agricultura
entre otros, hoy se debaten entre extranjeros y costarricenses, con ello
brilla la presencia de falta de privilegios para los trabajadores, junto a
legalidad y estabilidad laboral y una penosa situación de desempleo en un
determinado sector de la sociedad costarricense.
Hoy son miles las mujeres, jóvenes y hombres costarricenses que se
encuentran en un estado de desempleo o desventaja laboral, un claro ejemplo
de ello es la provincia de Puntarenas, donde el caos social esta muy cerca
de llegar, al tener una desalentadora situación de desempleo en la rama
obrera. Una de las fuentes mas importantes de trabajo en el puerto de
Puntarenas es la pesca, y hoy la inmigración y trasiego ilegal de
inmigrantes provenientes de China, junto a la llegada de nuevas "mini"
empresas extranjeras que trabajan junto a estos ilegales provenientes del
continente asiático, amenaza y dificulta la situación de los porteños.
Mientras situaciones como estas se hacen mas comunes cada día que pasa en
nuestro territorio, en periódicos financieros rebotan por doquier, artículos
de psicovolches y burgueses empresarios extranjeros, que pretenden manipular
la opinión publica, bajo pretextos como la economía nacional y a ello
sumándole interesadamente asuntos como la igualdad social, respeto, dignidad
y toda clase de manifiesto que trate de llevar por un lado sentimental, la
aceptación de los costarricenses a los que han invadido nuestra nación.
Hoy me pregunto a mi mismo, ¿cuántos años tuvieron que pasar, para llegar a
darme cuenta que la igualdad es falsedad?, ¿cuántos?. Una patraña judía, un
conspiración masónica, que se hace presente de una manera muy clara “En los
protocolos de los sabios de Sion”
Solo digo en mis propias palabras, que es triste el saber, que tanta gente
se deja manipular por estas ideas que pretenden que tengamos nuestras
fronteras abiertas a cualquiera que quiera o necesite entrar a esta pequeña
tierra, ideas que también pretenden que brindemos nuestra amistad y ayuda a
estos falsos hermanos, exponiendo peligrosamente nuestra soberanía como
nación civilizada, nuestra seguridad, nuestra cultura, nuestro derecho al
recinto privado, nuestro derecho al trabajo, -donde se aplique realmente
todos los debidos derechos y deberes por parte de los patronos-, que
interesadamente ante una opción extranjera que mejora y estabiliza el
capital de sus empresas, por una mano de obra barata e ilegal, son una
amenaza mas a la población obrera costarricense.
¡Que seamos amparados los costarricenses! De caer victimas de la necesidad,
ante indiferentes capitalistas, que con su mano de obra barata devalúa y
pone contra la espada y la pared a los costarricenses que cubren sus
bacantes laborales.
Hoy es triste saber que muchos costarricenses no tienen el derecho de
reclamar un sueldo justo, porque hay otros que no lo reclaman.
Costa Rica, ¡despierta ya!, y no nos traguemos sus mentiras que hablan de
amor, hermandad, paz que solo vienen siendo una cobarde estrategia mas para
que nos tengan servidos en bandeja de oro ante el capital, no nos dejemos
apantallar por portadas de periódicos que tratan de reflejar seriedad y
compromiso con los ciudadanos por informar y estúpidos reportajes, que
forman parte de la gran patraña. Démonos cuenta de una vez por todas que
nuestros vecinos no son y nunca serán nuestros hermanos, como se nos hace
llamar, si no más bien uno de los peores enemigos que ha tenido Costa Rica
en toda su historia.
Estas personas envéz de amarnos nos guardan una gran envidia, ellos son
personas incultas y no tienen nada de estirpe racial, que tenemos la mayoría
de los costarricenses, son personas que siempre han vivido entre guerras,
hambres, desigualdad, corrupción y toda clase de problema social, y nosotros
todavía tenemos algo de ese “vivan siempre el trabajo y la paz”.
No caigamos victimas de este negocio redondo, los empresarios lo único que
les interesa, es que exista gente a su plena disposición que pueda cubrir
sus puestos, de sus empresas y que entre mas barato les sea, para ellos es
mejor.
Tengamos presente, que cuando ellos nos hablan de aportes económicos, se
refieren a tener un capital mas seguro en sus empresas, y no a que vamos a
recibir diez mil o veinte mil o cuarenta mil colones mas en nuestros sueldos
a cambio de que este país este inundado de incultos extranjeros.
Hoy es demasiado obvio el saber, que el no pagar ese impuesto a la caja
costarricense del seguro social, junto a beneficios del trabajador, como
prestamos, retroactivos, pensiones, bonificaciones etcétera, es un gran
regalo para estos burgueses, que naturalmente tienen importantes medios de
comunicación a su alcance y son judíos o descendientes de judíos, ya que los
judíos son el “el pueblo bendecido de dios”, y las demás razas, culturas y
naciones solo somos animales y miserables esclavos que vivirán para
servirles, tal y como predican en su religión de rabinos.
Despertemos de una vez por todas y démonos cuenta que cuando en la tele
dicen que hace una urgente falta de mano de obra extranjera en cierto campo
laboral, se refieren a que les urge contratar mano de obra barata que
remplace a la costarricense, y no que en Costa Rica, todos los ciudadanos
tienen trabajo y están bien, y por ello necesitamos ayuda del extranjero,
como estupidamente se nos quiere hacer entender.
A todo aquel que tenga la dicha de estar leyendo este breve artículo, le doy
la bienvenida. ¡Bienvenido seas!, a la cruel y maldita realidad, si es que
no la conocías. Así es, los medios de comunicación han sido manipulados, y
hemos sido injustamente excluidos de esos beneficios de los cuales siempre
se nos ha estado ablando.
Sin ánimos que este artículo empiece a sonar como discurso de politiquillo
barato y se pase de la verdad al popular amarillismo, continúo
manifestándome.
Ellos nos hablan de hermandad, cuando nos dicen y casi nos meten a la fuerza
en nuestras cabezas mentiras que hablan amor, ayuda, y según ellos nos
recalcan o recuerdan que en estas dos diferentes culturas tenemos mucho que
compartir y tenemos demasiado en común, refiriéndose en este caso a nosotros
y a los nicas, pero sin embargo no es mucho lo que tenemos en común los
costarricense con estos individuos, y sus iniciaciones sexuales, sus
crímenes, sus drogas, sus armas, sus soldadillos vigilando la frontera,
-según ellos defendiendo su soberanía-, cuando la nuestra es violada cada
miserable segundo que pasa, por estos asesinos asalta bancos.
Refiriéndome en mis propias palabras no creo que sea “amor y paz”, lo que
nos guarden sus embarcaciones militares fuertemente armadas, que entran a
nuestro país y secuestran nuestros barcos, para que luego irónicamente nos
demanden por defender lo nuestro y reclamar naturalmente lo que nos
pertenece y ha sido arrebatado por manos extranjeras. No creo que sea
precisamente igualdad, lo que tenían en sus cabezas los malparidos,
desgraciados, que entraron con intenciones de robar y matar al guardia de
seguridad, en un taller de Tres Ríos hace dos años, y que por justicia
divida, o por pura suerte dos fieros perros los torturaron hasta matarlos...
Naturalmente amo a los animales, pero creo que esos perros se merecen como
mínimo un premio nobel, como el que le dieron al afeminado y vulgar
capitalista de Oscar Arias.
Muchos de nosotros ignoramos este gran problema de la inmigración, yo
comparto la idea de el no vivir lleno de odio, mucho menos por esta
gentecilla que no vale la pena, pero también tenemos que compartir la acción
de despertar, tomar las calles y manifestarnos ante las corruptas
autoridades de nuestra nación y hacerles ver nuestro sentimiento de
desprecio hacía estos invasores, hacerles ver que no queremos que esto siga
pasando, hacerles ver que no nos parece la realidad y nunca vamos a
compartir hechos, como el que a un nica se le de visa de turista, sin
estudiar su situación personal y que el cónsul de Costa Rica en Nicaragua no
se tome la molestia de pedir una hoja delictiva a cada uno de estos
extranjeros que entran y se quedan en nuestras tierras, queriendo dar a
entender que nos pueden estar metiendo legalmente a nuestro país a cualquier
clase de violador, enfermo mental, terrorista, etc, y se le esta dejando
entrar legalmente a este país.
Para variar tenemos la mala dicha de que es común encontrar en un país tan
desculturizado como Nicaragua, este tipo de antisociales, y que estamos
expuestos a la absurda entrada de ellos, amparados legalmente por un sello
consular.
También es repugnante el saber que el cónsul de Costa Rica en Managua, gana
por comisión, acuerdo a la venta de timbres, eso deja el saber muy claro,
que entre mas nicas entren legalmente a nuestro país, este maldito vago se
va a su casa con mas dinero.
Si no nos ponemos a la defensiva con esta gente, bastara de unas cuantas
décadas, para que este país sea dominado por el capital y su mano de obra
barata, dejando a un lado en el triste e injusto olvido a el que en un
pasado fue el verdadero y legitimo dueño de este país, el costarricense. Si
dejamos que esto pase, nuestros hijos vivirán miserables, y sumisos ante el
capital, y ya no serian los primeros en las escuelas, sino los segundos, si
dejamos que esto pase, nuestros nietos serán los hijos bastardos, de una
nación que fue arrebatada por el extranjero.
Esto todavía no ha pasado, pero son solo unos cuantos años mas y la mitad de
la población de Costa Rica, será de incultos, borrachos, miserables, nicas,
al igual que los sicarios colombianos, e insolentes y vulgares dominicanos y
puertorriqueños, violadores enfermos, pedofilos gringos, no se quedan atrás.
¡Hermanos costarricenses! Por dios, nunca dejemos que esto pase en nuestra
Costa Rica, que en un pasado fue una nación gloriosa, que tenia un futuro
alentador que lamentablemente no lo pudo lograr obtener, ¡hermanos ticos!,
no dejemos que nuestro país se convierta en un maldito botadero de escoria,
mejor dejemos de nuestras pequeñas diferencias y luchemos todos juntos por
lo que nos pertenece y esta siendo robado, todos unidos bajo la idea del ser
costarricenses y trabajadores.
Hermanos costarricenses por la memoria de nuestros padres y abuelos, que
lucharon por la poca grandeza en hoy tenemos, digamos no a esta maldita
mierda y luchemos por dejarle a nuestras generaciones una verdadera Costa
Rica en donde vivir, y no una costa dominada por unos cuantos ricachones y
saturada por hombres sin cultura y sin nación.
Cuando se nos pregunta “¿Y quien cortara la caña, y quien cojera café?”...
La mejor respuesta seria los miles agricultores amantes del trabajo y de la
naturaleza...
Mejor aun, se podrían hacer campos de concentración en determinados lugares,
donde se podría reclutar y explotar a muchos, vagos, guainos, drogadictos,
homosexuales, reos, y toda clase de lacayo y antisocial que corrompe y
mantiene ese enfermizo y profundo cáncer en la sociedad costarricense.
Considero que lo mencionado es una idea razonable, y como se dice
popularmente, “se matarían dos pájaros de un solo tiro”.
Las calles de nuestra capital, barrios, ciudades, pueblos, se limpiarían,
dando paso a un país mas seguro, con menos inseguridad en las calles,
drogas, basura etcétera...
También seria un gran aporte a una de las mas grandes entradas de dinero en
Costa Rica, el turismo, todo esto sin dejar en el olvido a todo el que
quisiera reformarse y dejar la mala vida en el pasado.
En cuanto a la idea de los reos, el reclutarlos mas que hacerlos esclavos de
nuestra nación, seria hacerles pagar el daño que le han hecho a la sociedad.
Esto forma parte de las razonables propuestas que nos puede dar el
nacionalsocialismo o fascismo costarricense, por eso creo yo que la única
manera de poder llegar a hacer un cambio radical en esta nación, será bajo
el poder absoluto de algún verdadero nacionalista, nacionalsocialista o
fascista costarricense.
Lamentablemente la gente ya esta muy errada, con todas las grandes mentiras
que se le han estado metiendo en los últimos años, por un sistema
mercantilista y explotado de tendencia sionista y la caída del
nacionalsocialismo en Europa, y la permanencia de ideologías materialistas y
liberales le han dado fuerza.
El héroe de esta trise historia
“Era un joven y laborioso campesino, proveniente de Pérez Zeledón, de
apellido Piedra, de tan solo diecisiete años, con su escopeta y sus pies
descalzos se lanzo violentamente hacia el malvado cabecilla de la invasión y
con toda la fuerza que pudo, con agarro del pescuezo y apretó del gatillo
disparando hacia la nariz del maldito invasor, que bajo una armadura de
hierro que protegía su cuerpo de cualquier detonación, pretendía apoderarse
de extensos territorios en toda Centro América y según el, Costa Rica no
seria la excepción.”
Aproximadamente unos trescientos soldados de Nicaragua aprovecharon el
desorden en Costa Rica, a causa de la guerra civil de año mil novecientos
cuarenta y ocho, y tomaron tierras costarricenses, violentando y saqueando a
cualquier desafortunado, que se metiera en su camino, pero después del
valiente acto del joven campesino, el resto de soldados que quedaban vivos
huyeron al ver que ya no tenían ningún líder que los guiara y ya habían
muerto muchos de sus compañeros.
El joven fue acribillado instantes después de su heroico acto, pero su
nombre ni esta parte de la historia de la guerra civil del año mil
novecientos cuarenta y ocho, hoy son conocidos como deberían de serlo en
Costa Rica.
Este combate pasó y forma parte de la historia de la Republica de Costa
Rica, valientes guerreros peseteños, que valientemente esperaron
atrincherados en los establos del Valle del General, derramaron su sangre en
las empolvadas calles de piedra que aquel entonces.
Todavía se escuchan relatos de ancianos que vivieron en aquellas épocas en
lugares, como San Pedro, Térraba, La Guaria, de Pérez Zeledón.
Es preocupante el saber que semejantes hechos históricos, hoy son
encubiertos a la confundida sociedad, como parte de estrategias para la
aceptación del inmigrante de Nicaragua en Costa Rica, bajo el temor de
despertar un sentimiento de xenofobia razonable en los costarricenses.
En aquella época se pudo ganar una batalla, pero desgraciadamente no la
guerra, y ahora la misma historia se repite, pero de diferente manera en
nuestra humillada patria.
¡Es hora de defenderla!
“Derechos sagrados la patria nos da” “Vivan siempre el trabajo y la paz”
Mi honor es mi lealtad
R.
Daviss