Chile: Gigantescos beneficios empresariales
durante el primer año de Michelle Bachelet
En el primer año de la administración Bachelet en Chile la concentración
económica continuó profundizándose. Las diez empresas con mayores ganancias en
el ranking 2006 de las sociedades que entregan sus resultados a la
Superintendencia de Valores aportaron un 60% de las utilidades y aproximadamente
un 71% del aumento en los resultados en comparación con 2005. El listado fue
encabezado por Minera Escondida con utilidades por U$S 5.325 millones, en un año
en que el precio del cobre alcanzó niveles particularmente elevados. Los
consorcios cupríferos (dedicados a la explotación del cobre) privados fueron
grandes beneficiarios del momento particularmente alto en la cotización del
metal rojo, que les permitió en no pocos casos recuperar la totalidad de la
inversión efectuada desde que comenzaron sus explotaciones en el país, un buen
número de ellas durante los gobiernos de la Concertación. Minera Escondida
obtuvo un 30% de las ganancias totales y un 65% del incremento global
registrado, mostrando así la relevancia del cobre en la economía chilena y las
fuertes utilidades de los consorcios cupríferos. En general, las utilidades
crecieron respecto a 2005 en un 43%.
Codelco alcanzó en 2006, a su vez, utilidades ascendentes a U$S 9.214,6
millones, un 88% superior al año anterior. La empresa estatal traspasó el total
de sus excedentes, con excepción del limitado monto que se le permitió
reinvertir, los cuales se transforman mayoritariamente en superávit fiscal o en
adquisiciones de armamentos para las FFAA. Codelco representa aproximadamente un
30% de la producción de la gran minería, mostrando así indirectamente los
elevados montos captados por el capital privado en este sector que explica el
otro 70%. La ley reservada del cobre originó U$S 1.226,4 millones, suma un 56%
mayor al 2005. ¿Es defendible destinar a compra de armamentos, ahora o más
adelante, una suma tan considerable? .
La diferenciación al interior de las empresas es muy grande, lo cual es otro
ejemplo de la gigantesca concentración producida. Las treinta sociedades con
mejores resultados incrementaron sus ganancias en un 71% y representan 84% del
aumento total experimentada por ellas. Si no se considera las cincuenta
sociedades de mejores resultados las empresas resultantes acrecientan sus
ganancias promedio, en sólo 9%. La diferencia es muy grande. Por ello cuando se
habla de concentración no se puede considerar a las empresas en general, sino un
grupo de ellas en particular. En verdad, la diferenciación es mucho más aguda,
ya que en el listado analizado no figuran la generalidad de las filiales de
empresas extranjeras, salvo excepciones como Minera Escondida que al tener
colocados documentos de deuda en el mercado interno tiene la obligación de
hacerlo. "Si bien -comentó Estrategia- hay un pequeño grupo que exhiben
utilidades sorprendentes, lo cierto es que un 40% anotó un saldo anual menor a
$500 millones y un 28% una utilidad inferior a $100 millones, mientras que cerca
de un 21% reportó cifras en rojo" (01/03/07).
Otros sectores económicos con un año extraordinariamente favorable fueron las
empresas eléctricas, los bancos, las empresas de comercio minorista y las
forestales. Las razones de sus éxitos provienen de sus ventajas especiales que
tuvieron por políticas que les favorecen, condiciones naturales mejores que en
años anteriores o altas cotizaciones en los mercados internacionales.
En el segundo lugar del ranking general se ubicó Empresas Copec, el mayor
conglomerado existente en la economía chilena, controlado por el grupo Angelini.
Sus utilidades fueron un 36,6% superiores al año anterior, al alcanzar
$437.915,3 millones. También en este caso fue determinante la mejoría en las
cotizaciones en los mercados internacionales de rubros básicos exportables por
el país, en este caso fundamentalmente la celulosa. Las "vacas gordas" se
generan en un alto porcentaje en el exterior. También repercutió positivamente
su presencia en los sectores de combustibles y pesca. Su participación en el
mercado de los combustibles subió de 54,5% en 2005 a 55,1%. Al ubicarse Empresas
Copec, Celulosa Arauco y AntarChile entre las seis empresas de mejores
resultados, el Grupo Angelini se transformó -además de las empresas cupríferas-
como uno de los grandes beneficiados del escenario 2006 de "vacas gordas".
En el sector eléctrico destacaron los resultados del holding Enersis, y sus
filiales Endesa Chile y Chilectra. Las utilidades de Enersis se incrementaron en
311,8%, las de Chilectra en 209,5% y las de Endesa Chile en 67,8%. Ello se logró
como consecuencia de mejores condiciones hidrológicas, disminución en los costos
de generación térmica y los aumentos de tarifas logradas a partir de la Ley
Corta II promulgada en el gobierno de Lagos. Todas estas empresas son
controladas por Endesa España, la cual durante el año analizado tuvo ofertas de
compra de parte de consorcios germanos e ibéricos. La propiedad de empresas
estratégicas chilenas se resuelve en el exterior. En el décimo primer lugar del
ranking se ubicó la eléctrica Colbún del grupo Matte, con un crecimiento en sus
utilidades también muy elevado, 73,6%. Si se compara con 2005, tres empresas
eléctricas -Enersis, Chilectra y Colbún- pasaron a agregarse a las sociedades
con mejores resultados. Ello en todos los casos estuvo vinculado a fusiones de
activos, aprovechando así las mejores condiciones que a las grandes empresas les
creó la nueva legislación eléctrica promulgada en su beneficio.
En el caso de los bancos transformaron en utilidad el elevado diferencial entre
las tasas de interés que les cobra el Banco Central -así como el bajo costo con
que obtuvieron financiamiento en el mercado- y las obtenidas en sus colocaciones
extraordinariamente elevadas. Las mayores ganancias fueron logradas por las
instituciones privadas más grandes: Santander Santiago, de Chile y BCI,
controladas respectivamente por capitales españoles y los grupos internos Luksic
y Yarur, y por el Banco Estado. Los costos muy altos de las colocaciones
repercutieron negativamente en un alto número de empresas, particularmente
medianas y pequeñas, con escaso o nulo acceso a créditos. "Sólo los grandes
conglomerados han tenido un acceso -constató Estrategia- al financiamiento local
e internacional fluido… El resto de los actores del sector privado -añadió-, es
decir, las pequeñas y medianas empresas, llevan años conviviendo con problemas
de liquidez, no sólo para comprar maquinarias y equipos, sino para enfrentar las
urgentes obligaciones de corto plazo". (25/02/07).
La concentración bancaria es mucho más profunda fuera de la Región Metropolitana
, fluctuando en porcentajes que van desde un 68,7% a un 85,1%. En la IX Región ,
el Santander Santiago concentró el 36% de los préstamos. En la XII Región , los
tres bancos privados más grandes explican un 74,89%, en la VI un 71,3% y en la
IV el 61,3% del monto global. El Santander Santiago encabeza las colocaciones en
todas las regiones, con la excepción de la VI, donde es superado por el
BancoEstado, y la XI por el BCI. La concentración igualmente se expresa por
regiones. En noviembre, la Región Metropolitana acumulaba un 73,8% de las
colocaciones totales, la VIII Región poseía un 4,7% y la V Región un 5,2. Estas
tres regiones - las económicamente más importantes del país- sumaban un 83,7%
del monto general. La descentralizació n sigue siendo una gran tarea pendiente.
Entre las empresas comerciales destacan Falabella y Cencosud, controladas
respectivamente por los grupos Solari y Paulmann, que tienen una presencia
creciente igualmente en otros países sudamericanos. En Chile aprovecharon
ampliamente en su beneficio la sobrevaluación de la moneda nacional, que les
permite adquirir en el exterior productos más baratos, desplazando a producción
nacional.
Los tres mayores grupos económicos nacionales tuvieron un año muy favorable
vinculado, en especial, al resultado de una empresa. Luksic por el alza del
precio del cobre que empujó hacia arriba las ganancias de su holding Antofagasta
Minerals, cuyo resultado se publica en el exterior y, por tanto, no Ver figura
en el cuadro analizado. Angelini, como ya se señaló por Celulosa Arauco. Y Matte
por la eléctrica Colbún , que fue la sociedad que le aportó mayores ganancias.
Al mismo tiempo grandes empresas experimentaron retrocesos. Es el caso de las
vitivinícolas, afectadas ante todo por la apreciación del peso, posibilitada por
la no intervención del Banco Central en el mercado. Concha y Toro, la mayor
sociedad anónima del sector, redujo en un 17% sus ganancias. San Pedro, del
grupo Luksic, experimentó pérdidas y Viña Santa Rita, del grupo Ricardo Claro,
disminuyó en un 38% su saldo operacional. Las empresas forestales y pesqueras
amortiguaron el efecto negativo en las exportaciones de la paridad cambiaria
debido a las favorables cotizaciones de la celulosa y la harina de pescado.
El alto grado de concentración queda en evidencia, igualmente si se considera el
sector exportador, lo cual permite considerar a muchas filiales de empresas
extranjeras que no figuran en el listado de la superintendencia. En
enero-noviembre las diez empresas con mayores ventas efectuaron un 54,5% de las
exportaciones totales. Con la excepción de Enap Refinerías, todas ellas
pertenecen o están vinculados con el sector minero. Dos son estatales, seis son
controladas por capitales extranjeros y otras dos por grupos económicos
internos.
Los muy buenos resultados de empresas radicadas en el país condujo durante la
década a un gran aumento de sus patrimonios bursátiles. Desde el año 2001 al 23
de febrero de 2007 se cuadruplicaron. Como consecuencia de ello, ocho filiales
de consorcios extranjeros, todos ellos de origen español, o controlados por los
mayores grupos económicos internos pasaron a formar parte, por su patrimonio
bursátil entre las cincuenta compañías latinoamericanas más grandes. Ellas son
Copec, Endesa, Enersis, Falabella, Santander Chile, AntarChile, CMPC y Cencosud.
La alta concentración patrimonial y las ganancias del capital si se comparan con
el lento crecimiento de las remuneraciones y de los ingresos de la mayoría de la
población constituyen un índice elocuente de la gran regresividad distributiva
existente, que en vez de reducirse sigue acentuándose.