Sumisión Neocolonial
Ontiveros pone el dedo en la llaga de la sumisión colonial de nuestros republicos de pacotilla respecto de los Estados
Unidos de la Otra América.
Evoca, en este artículo, la figura siniestra de Joel Poinsett, quien fuera el primer embajador de USA en Mexico.
El nefasto Joel Poinsett también fué el primer cónsul yanki en Chile en 1811, a cuya casa concurrió servilmente José Miguel Carrera para la redacción del primer Reglamento Constitucionalchileno para consumar la traición al juramento de lealtad al Rey que la comunidad organizada de Chile
-reunida en Cabildo Abierto- había hecho el 18 de septiembre de 1810.
Petras, 19 de febrero de 2006.
Sumisión neocolonial
Artículo en Revista Siempre. México 12 de feb.
2006
Por: José Luis Ontiveros
La aplicación extraterritorial de la ley Helms-Burton de 1966, en el caso de la expulsión del Hotel María Isabel Sheraton de
una delegación cubana que trataba negocios sobre materias energéticas, con su contraparte
anglosajona, rebasa en mucho la discriminación o la violación a leyes secundarias, es un claro atentado a la soberanía
nacional y una demostración fehaciente de la ineficacia de la inteligencia mexicana, que no se percata de nada de lo que ocurre en el país, una más de las pifias recurrentes del espantajo inútil del Centro de
Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
A ello se une el precedente del abierto injerencismo del director de inteligencia de Estados Unidos, J.D. Negroponte,
quien dio un diagnóstico certero, mas inadmisible para un Estado nacional, respecto a la debilidad e
incapacidad del gobierno de Fox, pese a que éste se ha distinguido por ser el nalga pronta del gringo, con un entreguismo
cuyos precedentes están en Lorenzo de Zavala, el traidor vicepresidente de Texas
y en la complicidad
de Gómez Farías con Joel R. Poinsett, primer embajador de Estados Unidos en México.
Sin embargo, el silencio de Madrazo y de López Obrador en relación a este atropello, que el diario cubano Juventud Rebelde,
describe como una condición neocolonial, en que los gobiernos que no apliquen sanciones ejemplares "tragarán la humillación de ser mandados desde fuera", no sólo testimonia la falta de respuesta política, sino el
temor de ambos a la potencia global declinante, lo que contrasta con Calderón, Campa y Mercado que al menos han aludido a este ultraje, pero con tibieza y dubitación. Nada los exonera si a destiempo lo condenan, hay
hechos significativos que muestran lo que las caretas encubren.
Un Estado paralítico y servil, un Gobierno del Distrito Federal de pretendida izquierda, que permite violaciones
básicas a la Constitución, y que tiene como cuartel turístico de su candidato,
Andrés Manuel López Obrador, el Sheraton del Centro Histórico, donde el procurador Bátiz ya organiza la reunión nacional de procuradores,
Madrazo y López Obrador que no asumen riesgos, éste es el escenario de unas elecciones viciadas, en que
la partidocracia ya no tiene nada que hacer. La putrefacta democracia muestra su extrema vulnerabilidad, su irredimible
corrupción: un gran vacío de poder ocupado por el intervencionismo yanqui.
El demoliberalismo es
incapaz de defender la soberanía, se requiere de un Movimiento Nacional de Resistencia, basado en las raíces identitariasiberoamericanas.