La Casa Blanca contra Memín Pinguín
Sí, el título está bien. Con motivo de un homenaje a la caricatura en México, el
servicio postal puso en circulación cinco estampillas del personaje de
historieta, Memín Pinguín a fines de junio.
Al afroamericano reverendo Jesse Jackson, le ofendió la caricatura y sintiéndose el dueño de todos los negros del mundo, hizo un escándalo mayúsculo, exigiendo que se retira el sello y presionando a la Casa Blanca, que pidió al gobierno mexicano sacara del mercado la estampilla postal, por fomentar el racismo. México se defendió diciendo que Speedy González, en donde se ridiculiza algunos aspectos de los mexicanos, no molesta, es un personaje de caricatura.
Sería como si el
gobierno español pidiera a Argentina que retiraran unos timbres postales de
Mafalda (y hasta ahora se daba cuenta) que en algunos episodios pone a Manolito
con un bajo IQ. Nadie en su sano juicio pediría un absurdo así.
Memín Pinguín, es
una historieta (en aquel tiempo no se usaba la palabra cómic) aparecida en 1945,
tuvo mucho éxito sus 372 capítulos semanales, reeditándose en 1952; luego se
volvieron a reeditar en los años sesentas y en los años ochentas, hubo otra
reedición pero ahora a colores, antes eran en sepia color. Trata de las
situaciones de niños y adoloscentes, compañeros de escuela y de barrio, en los
que hay un negrito simpático llamado Memín y se apellida Pinguín.
Lejos está el cuento de ser algo ofensivo. Fue famosa en México y sigue siendo debido a las reediciones, la leyeron muchas generaciones y todo el mundo sabía de la existencia de Memín, aunque no la leyera. En su apogeo, se llegaron a editar 1,500,000 ejemplares semanales, era casi imposible no ver la portada de la historieta en un puesto de periódico.
Como el caso mío,
en los años cincuenta y sesenta (época de oro de las historietas), prefería leer
Tarzán, El Fantasma, Dick Tracy, Titanes Planetarios, Kalimán y otros, aunque de
vez en cuando le eché una ojeada a Memín.
La sorpresa fue que Memín Pinguín venció a la Casa Blanca y al reverendo negro de piel muy delicada. No se retiró el timbre; el precio subió de $360 pesos por una serie de las estampillas a más de a $200 dólares ($2,000 pesos) en subasta en el internet, según informó la prensa. Filas interminables en las oficinas de correo hasta agotar las existencias de esa edición. La televisión mexicana defendió a Memín con honor, efectuó entrevistas incluyendo a negros mexicanos (no afromexicanos) y todos apoyaban al personaje de historieta.
Si México se
hubiera rajado en la venta del timbre, al rato pediría ya envalentonado el
afrogringo protestante, que quitaran el Son de la Negra, o de Agustín Lara:
Oración Caribe / canto de los negros / oración del mar / o / Negra, negra
consentida / negra de mi vida / ¿quién te quiere a ti? /. Y se lanzarían también
contra las canciones de Cri Cri, el Grillito Cantor como: Negrito Sandía / ya no
diga groserías / O ya vera. O ya vera / o ¡Negrito bailarín... perezoso mueve
los pies!
Un merecido
triunfo de Memín Pinguín, por el cariño y apoyo popular que ha conseguido a
través de 60 años contra la prepotencia de la Casa Blanca y de Jesse Jackson, ya
para despedirme, quisiera decirle al aleluyón, parodiando al Cri Cri:
Negro Sandía / ya
no diga joterías / O ya vera. O ya vera.
Para los no
mexicanos.
Glosario:
Aleluya = Protestante
Joterías= Mariconadas
Rajado = Dar marcha atrás
Crisvon
Polémica en México por sello postal supuestamente racista
Gobierno se niega a retirar de circulación estampilla con la caricatura
que fue considerada ofesiva por comunidades afroamericanas en Estados Unidos.
MÉXICO, julio
01.- El Gobierno de México no sacará de circulación un sello postal del
personaje de caricatura "Memín Pinguín" que ha molestado a la Casa Blanca y a
organizaciones de defensa de los derechos civiles en EEUU.
"De ninguna manera está considerada esa posibilidad", dijo hoy el portavoz de la
Presidencia mexicana, Rubén Aguilar, en rueda de prensa.
Para Aguilar, la reacción de las autoridades de EEUU, que el jueves consideraron
"totalmente inapropiada" la emisión de sellos con este personaje popular
mexicano, es exagerada y producto de "actitudes protagónicas" de algunos líderes
estadounidenses.
"Para el Gobierno de México se trata simplemente del desconocimiento de la
cultura mexicana, en particular el aporte de la caricatura", indicó el portavoz.
Aguilar
aseguró que la caricatura en particular, "que plantea lo contrario de lo que
reclaman, ayudó a que este país fuese menos racista y abriera un espacio de
simpatía a la población de color".
"Hay gente que quiere aprovechar estas cosas de manera de jugar un cierto nivel
de protagonismo al interior de la sociedad norteamericana. El Gobierno de México
rechaza de manera tajante estos reclamos que son producto del desconcierto o una
actitud protagónica", precisó.
La caricatura de "Memín" representa a un niño negro bajito, de gruesos labios y
enormes orejas, dicharachero y con una especial forma de ver el mundo, cuyas
aventuras se convirtieron en un fenómeno editorial en México desde la década de
1940. El personaje se popularizó bastante, incluso internacionalmente y en otros
idiomas... tanto así que durante algún tiempo en Filipinas el Ministerio de
Educación hizo obligatoria la lectura de Memín Pinguín en las escuelas, ya que
enaltecía los valores humanos hacia la familia y el Estado.
El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Gilberto
Rincón, consideró hoy en una entrevista radiofónica que la polémica es un debate
"completamente artificial".
Señaló que la caricatura "no tiene que ver con un acto discriminatario" porque
no contiene "nada condenable", ni mala fe, ni algo denigrante.
Las declaraciones se producen después de que el canciller mexicano, Luis Ernesto
Derbez, afirmara el jueves que las críticas vertidas en EEUU eran irrespetuosas.
"Me parece que es una falta total de conocimiento de nuestra cultura, me parece
que es una falta total de respeto a nuestra cultura que algunas personas estén
haciendo de esto un tema que no corresponde a la realidad", aseguró Derbez.
Piden que LA
repudie la estampilla de Memín Pinguín
Los ediles Bernard Parks y Jan Perry presentarán hoy una moción ante el Concejo
Municipal
Los ediles Bernard Parks y Jan Perry, ambos negros, presentarán hoy ante el
Concejo una resolución en la que piden que la ciudad de Los Ángeles se sume a
las organizaciones que han repudiado el sello postal emitido por México con la
caricatura del personaje Memín Pinguín.
Ambos
concejales se suman así a la reciente controversia generada por el timbre al
considerar que la caricatura de Memín —un niño negro con grandes ojos y labios
gruesos—, que fue famosa hace algunas décadas en México, resulta ofensiva para
la comunidad afroamericana.
“La imagen envía un mensaje a nuestros niños de que los viejos estereotipos de
deshumanización son aún aceptables. Imágenes como ésta degradan a millones de
personas de descendencia africana”, dijo Perry.
En una conferencia de prensa mantenida ayer en las instalaciones del rotativo
Los Ángeles Sentinel, ambos concejales se congratularon de que el gobierno
mexicano haya decidido no reeditar la estampilla con la imagen de Memín Pinguín,
de la cual hay 750 mil ejemplares impresos.
“Aplaudo la decisión del gobierno mexicano de no reeditar este sello. Espero que
nuestros gobiernos sigan trabajando juntos como vecinos y amigos para resaltar
los aspectos positivos de cada país que eliminen las diferencias culturales y
que ensalcen nuestras historias comunes”, señaló la edil.
“Las imágenes de estas estampillas hacen que nuestro país y el mundo vaya hacia
atrás, cuando deberíamos ir hacia adelante. Esperemos que el alto a la
producción de éstas sea el primer paso para curar las heridas abiertas en este
caso”, dijo, por su parte, Parks.
El Servicio Postal Mexicano decidió conmemorar al dibujante Sixto Valencia
Burgos, quien creó el personaje en 1945, con la emisión de una serie de
estampillas que representaran la peculiar imagen de Memín Pinguín, sin pensar
que llegaría a formar una controversia al otro lado de la frontera. Funcionarios
de la vecina nación han señalado que la polémica surgida se basa en el
desconocimiento general de la cultura popular mexicana.
“Tal como en México jamás se ha interpretado a Speedy González de manera racial,
la imagen de Memín Pinguín no tiene intención de ofender a nadie”, declaró
Rafael Laveaga, portavoz de la embajada mexicana en Estados Unidos, en relación
con el personaje creado por la compañía Warner Brothers que representa a un
ratón de tez morena vestido de campesino con un sombrero enorme.
Respecto de la “tradición cultural” defendida por el gobierno de México para
amparar las estampillas con el personaje de Memín Pinguín, Parks declaró:
“Aunque el presidente de México ha expresado que se trata de una parte de la
tradición de su país, nosotros tenemos muchas cosas en la cultura de Estados
Unidos de las que no estamos orgullosos y no las traemos de regreso porque
suponen un hito de racismo”.
Sin embargo, el debate ha lanzado más a la fama al personaje, haciendo que las
estampillas con la imagen de Pinguín se lleguen a cotizar a más de cien dólares
en algunas páginas de subasta de la internet, cuando en las oficinas de correo
mexicanas puede adquirirse la tira de 50 sellos por unos 29 dólares.