EL CASO VENEZUELA. UNA LLAMADA DE ATENCIÓN PARA TODOS LOS ESPAÑOLES.



Venezuela era, en la década de los 50 uno de los paises más prósperos de América Latina. Tenía en el poder un gobierno militar encabezado por el Gral. Marcos Pérez Jiménez, quien había organizado un inteligente plan de inmigración selectiva. Básicamente fueron admitidos españoles,
italianos y portugueses, quienes se beneficiaron del trabajo facilitado a través de las
grandes obras públicas ejecutadas entre 1950 y 1958. Los europeos prosperaron rápidamente, en Caracas se establecieron mayormente en las zonas del centro de la capital, tales como San José, Altagracia, La Candelaria (famosa internacionalmente por la calidad de sus restaurantes españoles).


En 1958 Pérez Jiménez fue derrocado, estableciéndose en 1959 un gobierno electo mediante sufragio. La prosperidad siguió durante los años 60, en la cual los europeos gracias a su laboriosidad continuaron progresando. Los españoles provenían básicamente de Galicia y las Islas Canarias, adonde enviaron enormes sumas de dinero desde Venezuela.

Lamentablemente,
toda esa bonanza empezó a arruinarse en los años 70, con la llegada al poder del populista Carlos Andrés Pérez, líder de Acción Democrática (AD), gran amigo de Fidel Castro y Felipe González. Se rumorea (y nunca ha podido ser comprobado) acerca del origen colombiano de Pérez, lo que es cierto es que durante su mandato empezó la inmigración masiva y descontrolada de colombianos, ecuatorianos, peruanos, bolivianos, haitianos, dominicanos, etc., en su inmensa mayoría sin oficio conocido y muchos de ellos con antecedentes criminales en sus países de origen. Pronto empezaron a competir por los puestos de empleo con los europeos, gracias a ser ilegales
trabajaban por mucho menos dinero que éstos. Hay que añadir que desplazaron a los europeos debido a la avaricia de los empresarios españoles, italianos y portugueses, quienes muchas veces no dudaron en despedir a sus paisanos para contratar a un ilegal al que pagaban mucho menos, que no cotizaba a la Seguridad Social, etc.

El efecto llamada fue brutal y en pocos años se instalaron en los cerros adyacentes a Caracas, constituyendo barrios de chabolas en los cuales muchas veces enarbolaban las banderas de sus
paises, y donde la policía no entraba. Poco a poco la delincuencia fue aumentando, empezaron a verse robos con asesinato, y la brutalidad de los delincuentes no dejó de incrementarse.
En la actualidad, el panorama que ofrece Caracas es desolador. Zonas enteras tomadas por los "buhoneros" (vendedores ambulantes) que exponen su mercancía en las aceras, dificultando el tránsito de las personas. Es imposible circular por Caracas con una prenda de oro, sería asaltado (
y muy probablemente asesinado) a los pocos metros. La Candelaria, antaño zona de emigrantes españoles, está invadida por colombianos, ecuatorianos y peruanos, quienes roban a sus anchas y hacen lo que les viene en gana, con la complicidad de la corrupta policía. Desde hace muchos años los negocios atienden a través de rejas, las casas y apartamentos tienen rejas en puertas y ventanas, es raro ver un edificio de apartamentos sin vigilancia privada, y rodeado de un muro de 4 o 5 metros de altura coronado por alambre electrificado.

El mestizaje ha sido tan profundo que es muy difícil ver a una persona de color blanco en la calle, ni hablar de alguien con el pelo rubio. Esta gente se ha multiplicado de forma veloz, ya que muchas veces las mujeres paren por primera vez a los 14 o 15 años de edad, y no es raro ver abuelas de 38 o 40 años. Hace ya muchos años que los europeos dejaron de venir a Venezuela, el flujo migratorio se ha invertido, y ya son mayoría los que han regresado a sus paises. Muchos están obligados a quedarse, puesto que no quieren abandonar a sus hijos y nietos ni tampoco pueden vender sus propiedades a precios razonables, por lo tanto no quieren desprenderse de lo que les ha costado toda una vida a precio de remate.


El gobierno populista y filocastrista de Chávez no ha hecho sino empeorar todo, atizando el odio y el resentimiento contra los blancos europeos que antaño poseían la gran mayoría de los negocios. El futuro es sombrío para un país que fue un ejemplo en los años 50 y 60 y que hizo prósperos a gran cantidad de españoles. Ahora bien, su caso debe ser un toque de alerta para todos nosotros, puesto que muchas de las causas que contribuyeron a su decadencia están ahora repitiéndose en España. Se ha perdido mucho tiempo, pero todavía estamos a tiempo de evitarlo. Hay que aprender la lección de Venezuela y sacar conclusiones que nos sean útiles para evitar seguir
el mismo camino.


AOO



EL DRAMA DE VENEZUELA



Por.- Andrés O.C


En la década de los 50s., Venezuela era una de las Repúblicas más ricas y prósperas de Hispanoamérica.


Existía un Régimen Patriótico presidido por el General Marcos Pérez Jiménez que llevó a cabo un inteligente y constructivo proyecto conocido como Plan de Repoblación Nacional, cuyo benemérito objetivo era Blanquear la Nación. Se abrieron las fronteras de Venezuela a selectivas y positivas Inmigraciones Europeas. Básicamente llegaron Españoles, Portugueses e Italianos que al principio trabajaron ardua y sacrificadamente en las grandes Obras Públicas realizadas entre los años 1.950 y 1.958. Aquellos Europeos prosperaron rápidamente y pronto establecieron negocios y fundaron familias en aquella Patria adoptiva que les abría generosa y hospitalariamente sus brazos .


En 1.958 un Golpe de Estado, en nombre de la nefasta y degenerada democracia liberal, derrocó al General Pérez Jiménez. Asaltó el Poder un hampa izquierdista encabezada por el judío Wolfang Larrázabar — vil y traidor como casi todos los de su  raza — que pronto dió paso al homosexual socialistoide Rómulo Betancourt.

Sin embargo, gracias a la gran herencia económica legada por el General Pérez Jiménez y gracias, también, a la laboriosidad productiva de los Europeos, la prosperidad de Venezuela continuó hasta bien entrada la década de los 7Os., cuando toda esa extraordinaria bonanza empieza a arruinarse con la llegada al Palacio de Miraflores del también socialista Carlos Andrés Pérez, cuyo Gobierno se caracterizó por la corrupción, el latrocinio y el apoyo financiero y logístico a la guerrilla terrorista marxista-leninista en Nicaragua y El Salvador.


El bandido Carlos Andrés Pérez permitió la inmigración masiva, anárquica e incontrolada de razas de color ( indios y negros ) sin oficio conocido y con antecedentes criminales y penales en sus países de origen. Como inmigrantes ilegales que eran, desarrollaron una competencia laboral ilícita, trabajando por mucho menos dinero que los Europeos legales y capacitados.

Todos esos inmigrantes de color se instalaron en los cerros adyacentes a Caracas, levantando barrios enteros de chabolas y chozas donde la Policía no se atreve a entrar. La delincuencia — robos, asaltos, violaciones, secuestros, asesinatos, — aumentaron de manera grave y alarmante, convirtiendo a Caracas en una de las ciudades más insegura y peligrosa del Mundo.

Las mujeres indias y negras que habitan esos barrios marginales, comienzan a parir a los 14 ó 15 años, por lo que encontramos entre ellas abuelas a la edad de 30 ó 35 años. El mestizaje y la mulatización ha sido tan brutal que hoy en día para encontrar a un Venezolano Blanco originario de esos barrios hay que buscarlo aquí, en Miami.

El dictadorzuelo zambo y simiesco Hugo Chávez ( masón y comunista, discípulo del tirano genocida, ladrón y narcotraficante, el cripto-judío Fidel Castro ) utiliza a esas masas humanas para atizar el odio contra nuestra Raza Blanca, contra los Europeos y sus descendientes Criollos.

Bajo la satrapía roja de la hoz y el martillo, Venezuela oscurece racialmente y se aleja de la Civilización y la Cultura de Occidente. Su futuro es sombrío. Como ya ocurrió en la sufrida y martirizada Cuba, hundida en un Gulag de terror, opresión y miseria, perderá, irremediablemente, sus Señas de Identidad Nacional.

Miami, Florida

U.S.A.

fnmiami33130@yahoo.es
 


LAS AMÉRICAS
NuevOrdeN