Todo este movimiento globalizador se entiende siempre dentro de tratados económicos, por supuesto liberales y capitalistas. Bajo la excusa de potenciar el comercio o crear un mercado más competitivo, se están produciendo fenómenos alarmantes.
El primero de ellos y quizás el más preocupante es que bajo la unión de grandes multinacionales bancarias, comunicaciones o servicios, se está concentrando el dinero en manos de muy pocos, y este fenómeno se reproduce a lo largo y ancho del planeta. Este hecho produce comparativas tales como que la unión en EEUU entre la compañía más grande de productos de entretenimiento y la compañía más potente en distribución de Internet, aló, tiene una facturación superior al PIB de muchos países europeos. Esto además conduce a la incorporación de la gran banca a los medios de información, ¿de qué sirve el dinero si no se puede influir en la opinión pública?, tal es el caso en España del grupo Prisa que mantiene acciones en diversos medios de comunicación y a la vez realiza tanteos con la compañía de comunicaciones más grande en España e Iberoamérica, Telefónica. Todo esto genera la creación de grandes Lobbys controlados por los pocos que mantienen grandes bolsas de capital y que habiendo amasado tantísimo dinero podrían fijar sus objetivos en la consecución del Poder o al menos del mantenimiento de este sistema Democrático-Capitalista que tanto les favorece.
No obstante hemos podido observar como el pueblo, hábilmente manejado desde la Izquierda, se ha manifestado contra esta Globalización, tal es el caso de las reuniones del Fondo Monetario Internacional en EEUU y en Suiza, pero este sistema de la Aldea Global va mucho más allá.
Dentro de la Comunidad Económica Europea, (C.E.E.) se está produciendo un fenómeno centrifugador, los países anexados a este invento del gran mercado europeo están perdiendo su identidad nacional así como el desmantelamiento de los principales métodos de producción, la dirección por parte de Bruselas de los métodos productivos de cada país miembro está dejando a los países menos poderosos sin su tejido industrial, tan importante para el mantenimiento de una Nación. Esta Industria - dependencia de países como Alemania, Francia o Gran Bretaña, viene dada de la necesidad de estos grandes Holdings o lobbys de concentrar su poder económico e industrial.
El mantenimiento de este sistema productivo y de alta competitividad, necesita de una mano de obra barata, en muchos casos no cualificada, que pueda sostener este método productivo. Es por ello que el sostenimiento de un flujo migratorio de los países más pobres hacia los Globalizados es vital y necesario, a pesar de las tensiones y problemas que genera la masiva incorporación de miembros de diferentes etnias y culturas, tal es el caso de EL Ejido, Barrio de San Blas o las poblaciones catalanas.
Desde diferentes frentes de la administración tanto nacional
como Extraterritorial y desde los diferentes medios de información
se hace hincapié
en la aceptación de estas personas, que gracias a su esfuerzo
posibilitan el mantenimiento de las grandes multinacionales, así
como de la
mediana y pequeña empresa y a que los empresarios puedan
disponer de mano de obra barata a cambio de impedir al trabajador nativo
un
puesto laboral digno.
Por otra parte, el modo de vida impuesto desde el capitalismo ha fomentado la incorporación al mundo laboral de los dos miembros principales de la unidad familiar creando esto un descenso en la natalidad que resulta alarmante. La vorágine consumista de estas sociedades mueve a las familias a incorporarse al mundo laboral con el afán de mantener un "estatus" social lo más elevado posible. Este efecto denunciado ya desde diversos foros, está invirtiendo la pirámide poblacional, si a mitad de este siglo la mayoría de la población era miembro laboral activo con un vértice estrecho de individuos sin generar ninguna función laboral, nos presentamos en la actualidad con una pirámide invertida, donde la base, población laboral activa, es estrecha, para dar lugar a una amplio vértice de población no activa. El posible no mantenimiento de los actuales sistemas de Seguridad Social, Paro y demás servicios que el Estado debe ofrecer a sus ciudadanos ha provocado que desde diversos medios estatales se realice un llamamiento a la importación anual de trabajadores extranacionales, descubriendo así la mascarada de la inmigración.
El sistema, la banca y por tanto los medios de comunicación
están interesados en el sostenimiento de este actual sistema laboral
y es por ello que alarman a los ciudadanos con noticias sobre la imposibilidad
de mantener los servicios estatales de sanidad, jubilación, protección
y demás. Existe otra posibilidad, detener de manera inmediata este
sistema globalizador y económico, repartir la riqueza, expulsar
del sillón de los poderosos a aquellos que necesitan mantener la
desnacionalización de los países así como la paulatina
eliminación de la población nativa. La izquierda, cómplice
en muchos casos, al no reconocer las cultural nacionales y estar anclada
en discursos decimonónicos es incapaz siquiera de denunciar esto.
¿Y nosotros?, ¿Que podemos hacer para desbaratar este tinglado?,
¿Que podemos hacer si somos incapaces de organizarnos de manera
disciplinada?, Organízate y lucha.
LAS
AMERICAS
NuevOrdeN