8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer (trabajadora)
No soy dada a las celebraciones de los días internacionales de nada, pienso que todos los días los residentes en este planeta debemos ser conscientes de todas y cada una de las cosas que ocurren, que son y están, y no por acordarnos un día puntual somos más conscientes de ello y mucho menos de este día internacional de la mujer (traqbajadora) de corte feminista o machista según el punto de vista.
Soy mujer, soy madre, soy trabajadora y me acuerdo todos los días de ser mujer, de ser madre y de ser trabajadora; lo que no tengo tan claro es de que se acuerden los demás. De que soy mujer es obvio que sí, no hay lugar a dudas; los hijos también se acuerdan por la necesidad de mis funciones como tal, y de que soy trabajadora se acuerdan en el trabajo, ya que si no voy, problema, y si no trabajo, problema en casa, … o sea que todo ello son necesidades, y lo que la sociedad celebra este día no es otra cosa que un elogio al stress de la mujer, a su sufrimiento y a la pérdida de sus valores fundamentales como MUJER, MADRE Y PORTADORA DE SABIDURÍA en un elenco de conmiseración a las mujeres que en el pasado han sido sojuzgadas bajo el vil brazo del machismo en donde no se les ha tenido en cuenta en la sociedad y hoy son libres de decidir sobre sus vidas o eso se creen…
Yo hoy no voy a exaltar la competitividad de la mujer en el mundo laboral, ni su capacidad de decisión la sociedad, ni su realización en altos cargos directivos, ni la capacidad de decidir sobre su maternidad…. No, eso no lo voy a elogiar.
Hoy voy a recordar a las madres que trabajan duramente fuera de casa por sacar a sus hijos adelante y sufren por no poder estar más horas con ellos victimas de un horario laboral demoledor que no tiene en cuenta la maternidad, debido a las altas tasas en las hipotecas o en los alquileres que no permiten que una mujer y un hombre vivan dignamente con sus hijos disfrutando de su educación.
Hoy voy a recordar a esas madres que como no trabajan fuera de casa no se les celebra nada, porque han elegido vivir para su familia contra la opinión generalizada de que la mujer en casa se embrutece, no tiene vida social, no se realiza y no crece. A esas madres que han elegido libremente vivir para la educación de sus hijos, muchos o pocos, lo que para la sociedad no se considera trabajo, siendo un trabajo de dedicación absoluta y sin horario.
Hoy voy a recordar a esas mujeres separadas que llevan adelante a sus familias uniparentales cuya carga es doble, ejerciendo de madre y … ¿padre? Que se ven arrojadas al mundo laboral aun sin desearlo por el sustento de sus hijos y que no reciben ninguna ayuda por parte de las instituciones. Por esas madres que deben recurrir a familia, amigos, vecinos para recoger a sus hijos, o darles de cenar debido a que llegan tarde a casa y lloran de cansancio al llegar a casa y ver a sus hijos ya dormidos.
Hoy quiero recordar a las abuelas al servicio de sus hijos, hijas y nietos, que no dejan de ser madres ni en su vejez.
Hoy quiero recordar a esas maltratadas por el simple hecho de ser mujeres y considerárselas más débiles. A esas mujeres que no denuncian por miedo o por amor. Y a las que denuncian por su valentía.
Hoy quiero recordar a las mujeres que paren contra la voluntad del mundo y que ejercen su soberanía en la maternidad.
Quiero recordar a todas esas mujeres anónimas que son y están todos los días al pie del cañón de sus familias, cuidándolas, amándolas… sea cual sea su condición y sobre todo por aquellas que ponen en práctica las 14 palabras y por las que su máximo anhelo es formarse como luchadoras en esta sociedad para llegar a cumplirlas.
Walkiria