LA ALEGRÍA FICTICIA
Una pléyade de ilusionados campaneros, raudos se aprestan a voltear campanas de
gloria por los “excelentes” resultados de los partidos constitucionalistas en
las vascongadas.
¡Milagro! ¡ Cambio de ciclo! ¡Fin del régimen nacionalista! . Estas y otras
expresiones similares se difunden sin ningún recato, por las terminales
mediáticas al uso, asegurando, felices e ingenuos ellos, que asistimos al fin de
la hegemonía del PNV.
La desmedida euforia de estos sacristanes de la arimética parlamentaria, se
corresponde poco a la realidad de los dos partidos que pueden acceder al
gobierno de Vitoria.
El principal candidato a presidir el gobierno autónomo vascongado, el sr López,
de nombre Francisco, exhala un hedor nacionalista febril. No hay nada más que
ver su comparecencia en TV, escoltado por la bandera del PNV, y, como los
presidentes estadounidenses, en la solapa de la chaqueta una insignia con la
ikurriña, esa bandera, mala copia de la inglesa y partidista, que López da más
categoría que a la enseña nacional, teniendo la desfachatez, de no colocarla en
su rueda de prensa. Este aspirante a presidir el gobierno vasco, no dudó ni un
momento en sentarse con los cabecillas de los terroristas y apoyar con los votos
de su grupo iniciativas en la cámara de Vitoria, abiertamente separatistas y en
contra de los intereses de la Nación. El bastardo “ proceso de paz”, fue
alentado por el líder de los socialistas vascos y todos recordamos su desprecio
a las víctimas del terrorismo y su entrega a las tesis más abiertamente
separatistas del PNV.
El otro en liza para conseguir el ansiado sillón de Ajuria Enea, el sr Basagoiti,
don Antonio(este al menos, no ha vasquizado su nombre de pila) es una de las
creaciones de Rajoy, para liquidar a la anterior presidenta de los populares en
las vascongadas, María San Gil, defenestrada en el camino (centrista) de
Damasco, del lider del PP .
Este líder popular, cuya mayor aportación a la política vasca, es la llamada
“política pop”, una soberana estupidez guatequera, en la región de España que
más sufre el terrorismo, pero….doctores tiene la Iglesia popular, Y allá ellos
con sus ritos. Este señor, en cuyas diputados está que López pueda sentar sus
posaderas en Vitoria, ha perdido una tercera parte de sus votos, ha defenestrado
lo mas válido de su partido y se arropa con unos nuevos dirigentes de la calaña
de Oyarzabal, Olarzabal, Barreda, cuya máxima aspiración política es caerles
simpáticos a los nacionalistas y ser unos buenos chicos centristas, incoloros,
inodoros e insípidos. Así, seguramente, los nacionalistas no les llamarán
fachas, no como a esas compañeras de partido como San Gil o Regina Otaola, a la
que por cierto, la han dejado muy tirada en el feudo pro terrorista de Lizarza.
Podría ser que el pacto de estas dos fuerzas, desalojase al PNV del poder, pero
el verdadero cambio que necesitan las vascongadas, no será posible sin una
verdadera fuerza política, sin complejos ni hipotecas, que anteponga los
intereses de vascos y españoles, a tácticas cortoplacistas y partidarias.
Si no se abordan con firmeza los problemas de esa sociedad, gravísimos para todo
el conjunto de la Nación , tal vez, los campaneros repiquen a duelo, quedando la
victoria de los “constitucionalistas” en una victoria sin alas.
L.R.N.
Septentrionis Lux