EL DALAI LAMA EN BARCELONA…
Si nos repugna el caos desastroso en el que se encuentra el catolicismo romano
-sobre todo tras el claudicante y nauseabundo Concilio Vaticano II (1962-65)-,
si miramos el estado en el que se encuentra el budismo tibetano el panorama no
es mucho mejor.
Decimos esto con respecto a las sandeces y banalidades
"políticamente correctas" que nos soltó su presunto gran representante el Dalai
Lama paródico, en su última visita y conferencia en Barcelona ante un auditorio
plagado de progres, separatistas, ecologistas afeminados y mujerzuelas con una
visión hippy o "new age" del budismo... Claro, es la imagen deletérea que del
budismo se tiene en este Occidente crepuscular y con un nivel de desacralización
y de salvajismo que ni siquiera la plebe de África sería capaz de superar.
El Dalai Lama de risa nos repitió el típico discurso del
Sistema que, por otra parte, también nos repite hasta la saciedad como una
cotorra la Gran Prostituta romana (el Papa)... que si democracia, que si
derechos humanos, que si separación entre
Estado y Religión -léase laicismo- cuando precisamente en toda sociedad
auténticamente tradicional, el Estado así como cualquier acto de nuestra vida
terrena -política, economía, deporte, arte, etc.- han de estar al servicio de la
espiritualidad y de la religión (en su verdadera acepción de ésta, del latín
re-ligare, es decir, unir lo divino con lo humano), que si pacifismo bovino y
burgués (nada que ver con la "pax triunfalis" de la romanidad clásica), bla, bla,
bla... Verdaderamente deleznable.
Está claro que al Dalai Lama su contacto con la modernidad
desde que se exilió del Tibet le han convertido en una auténtica piltrafa y en
una negación absoluta de la visión del mundo del Príncipe Buda "El Despertado".
El presunto Dalai Lama de risa más que despertarse lo que ha hecho es dormirse
sobre un montón de basura maloliente -la modernidad-.
Pero
lo que más nos removió el estómago fue la imagen del baboso de Carod-Rovira
saludando con una efusividad y devoción casi perrunas al Dalai de marras.
Suponemos que para sus adentros -nos referimos al separatista y a todos los que
comulgan con su antiespañolismo-, identifican la invasión y represión que el
pueblo tibetano sufre por parte del comunismo chino con la presunta situación en
la que se encuentra Cataluña, supuestamente invadida y reprimida por los
españoles. Y es que sus cerebros andrajosos no dan para mucho más.
Claro que otro tanto podríamos decir de la ralea que se dice
cristiana y luego apoya a ETA, a la creación de un risible y carcajeante "Estat
Català", a la homosexualidad, al aborto, etc. A toda esta inmensa masa de
imbéciles y de degenerados de toda laya, prepotentes, ensoberbecidos y
complacientes, en definitiva, con su propia inmundicia, les espera, al decir del
Apocalipsis de San Juan, la Muerte y les espera el Hades, es decir, la "segunda
muerte" (después de la física) de la que hablan todas las tradiciones
auténticamente espirituales: el lago de fuego donde van a parar las almas en
pena que en vida no han
sabido despegarse en mayor o menor medida del mundo de lo ilusorio y de la
mentira.
La democracia y el humanitarismo no tienen cabida en el más
allá, sólo la Autoridad, la Totalidad, el Orden y la Jerarquía, valores todos
ellos que horrorizan a este Occidente diabólico e igualitario. Leamos pues los
textos sagrados de todas las tradiciones (antes de parlotear y de opinar
histéricamente hay que leer, ¡imbéciles!) buscando siempre su valor simbólico y
esotérico y dejemos de lado las sandeces del Dalai Lama paródico, de la Gran
Prostituta Vaticana o de cualquier politicastro de turno o gilipollas
pseudo-espiritualista pues, todos ellos sin excepción, están al servicio de las
Fuerzas del Caos y de la Desintegración diabólicas y su fin en este mundo es el
de desviar y desequilibrar a las multitudes.
En cuanto a los mamarrachos modernos que se las dan de "budistas" y que tienen
de esa doctrina una visión telúrica y ginecocrática, les aconsejaríamos la
lectura del gran libro de Evola "La doctrina del Despertar" donde nos expone
cual era la naturaleza del budismo primigenio antes de plebeyizarse y, sobre
todo, la personalidad completamente aristocrática y antidemocrática de Buda.
Suponemos que más de un pacifista pseudo-budista se caería de
culo cuando leyera las citas de Buda contra el "vil vulgo" al que comparaba con
la basura. La imagen de un Buda o un Cristo "políticamente correctos" sólo caben
en mentes enfermas o en seres verdaderamente malditos. Por otro lado, Cristo -y
esto lo decimos para toda esa lacra de los "cristianos de base",
demócrata-cristianos, curitas progres y demás carroña- comparaba a la masa, a la
plebe, con una piara de cerdos a los que no se les podía -no valía la pena,
vamos- enseñar la auténtica doctrina.
Éstos prefieren adorar a un falso Cristo humanitario e
igualitario y no al Cristo viril y aristocrático que había venido para traer
"fuego, guerra y espada", que hablaba de la "violencia que hay en el reino de
los cielos" o el que iba a dirigir a las naciones (Imperium sacro) con "cayado
de hierro" (Apocalipsis de San Juan).
Precisamente "el hierro" del que habla el cristianismo
primigenio y solar hacía referencia, simbólicamente, al metal que representa la
dureza, el temple y la inflexibilidad, cualidades todas ellas que buscaríamos en
vano en el mundo moderno y en sus gentecillas putrefactas. Sólo hay dos Vias a
seguir, la cosmovisión tradicional -mito verdaderamente movilizador para
toda auténtica Revolución que se precie- o la Modernidad con todos sus anti-valores
y pseudo-doctrinas, anti-mítica y progresista por esencia.
IGNE NATURA RENOVATUM INTEGRA
JANUS MONTSALVAT
SEPTENTRIONIS LUX