EL "CENTRO EUROPEO DE DOCUMENTACIÓN
E INFORMACIÓN"
Aquel gran intelectual tradicionalista y ex-ministro de Obras Públicas durante
el franquismo, que fue González Fernández de la Mora -fallecido ya hace algunos
años-, a principios de los años cincuenta, junto con otros miembros de la
"Generación del 48" -de la que ya escribimos no hace mucho- colaboró en la
creación de una especie de Internacional de Derecha Contrarrevolucionaria
denominada "Centro Europeo de Documentación e Información", bajo la presidencia
del Príncipe Otto de Habsburgo; que por entonces, según parece, gozaba de las
simpatías de algunos sectores del carlismo español e incluso del mismísimo
Francisco Franco.
Dicho Centro se definía como "de carácter político al servicio de lo que se ha
llamado el Orden Tradicional" (José Ignacio Escobar, Marqués de Valdeiglesias) y
se oponía a las cuatro Internacionales que, según dicho Centro, tenían
aprisionada a Europa: la Internacional marxista, la Internacional masónica, la
Internacional liberal y capitalista y, finalmente, la Internacional
demócrata-cristiana que era comparada a Judas el traidor. Este Centro celebraba
una reunión anual en el Monasterio de El Escorial a la que asistían
personalidades de Derecha contrarrevolucionaria de toda Europa. Otro dato
curioso es que uno de los "padres espirituales" de esta nueva Idea Europea era
nada más ni nada menos que el gran jurista alemán y representante de la
Revolución Conservadora Carl Schmitt; el cual también fue considerado como uno
de los grandes inspiradores del III Reich. Carl Schmitt fue recibido en la
España de Franco en 1962 con todos los honores y condecorado por el Instituto de
Estudios Políticos del Movimiento -entonces dirigido por un falangista aspirante
luego a demócrata llamado Manuel Fraga- considerándolo también como uno de los
padres espirituales del Estado del 18 de Julio, además de cómo uno de los más
grandes pensadores de la Europa contemporánea. Carl Schmitt , en su discurso en
el Instituto ante la flor y la nata del franquismo, comparó a España con una
especie de oasis en medio del desierto... ¡Quién lo diría hoy!.
A volandas de lo que acabamos de explicar sería bueno reflexionar sobre hasta
qué punto desconocemos la historia de nuestra España más reciente y ello no sólo
por culpa de una escoria democrático-progresista muy interesada en aborregarnos
e idiotizarnos con sus anti-valores, sino también por culpa de tanto
pseudo-revolucionario y plebeyizante que corretea por nuestros ambientes
inflándonos la cabeza con sus ideales telúricos y economicistas para luego
cambiarse de chaqueta -después de hacer mucho ruido- y acabar en el PP o en
otros sitios peores. Ejemplos conocemos a montones. Estos
pseudos-revolucionarios buscan con denuedo, a menudo, acrecentar su fama
“revolucionaria” a costa de denigrar y menospreciar la obra mayúscula que nos
dejó nuestro extenso elenco de pensadores tradicionalistas.
En otro orden e cosas, sería interesante saber si, teniendo en cuenta que dicho
Centro empezó a funcionar a principios de los ´50 -en la época que apareció el
monumental "Los Hombres y las Ruinas"-, Julius Evola tuvo algún tipo de contacto
o de relación con ellos. No sería de extrañar teniendo en cuenta que Evola en
esa obra se identifica con el monarquismo y la Derecha contrarrevolucionaria.
Por otro lado, Fernández de la Mora era un hombre de una vastísima cultura que
dominaba, además, varios idiomas como el italiano, francés, inglés, alemán y
griego, además del latín. Su biblioteca particular pasaba de los veinte mil
volúmenes... Tampoco sería de extrañar que hubiera conocido la obra, o parte de
ella, de Evola.
Es imperdonable, por otro lado, esa especie de "censura" o de odio casi
teológico que determinados "nacional-revolucionarios" tienen hacia todo lo que
venga del tradicionalismo o de la Derecha contrarrevolucionaria y todo ello
tiene la causa en su aberrante cosmovisión telúrico-ginecocrática, que más que
luchar por traer un Nuevo Orden europeo, llevaría, con sus ideas demónicas, a
Europa, de nuevo, a lo más hondo del precipicio. Un "nacional-revolucionario" se
extasía con Ramiro Ledesma (bien, por otro lado, está), incluso por algún
fantoche criminal de la extrema izquierda "políticamente correcto" como Che
Guevara, Lenin, Fidel Castro, etc., pero publicar y/o dar a conocer obras de
tradicionalistas como Donoso Cortés, Vázquez de Mella, Jaime Balmes, etc., es
poco menos que un crimen imperdonable para esta gente cuya "alternativa" al
Sistema a penas excede del nivel de lo meramete socioeconómico.
¡Arriba Europa! ¡Arriba España!
JANUS MONTSALVAT
SEPTENTRIONIS LUX