LAS PLAÑIDERAS
Imaginábamos, pues la experiencia nos avisaba, que las familias vascas del atunero Alakrana, olvidarían pronto la ayuda y solidaridad de la sociedad española en cuanto el secuestro tuviese un desenlace feliz.
La última muestra del desprecio de esta gentuza, sí GENTUZA, es renegar de viajar en un avión militar, puesto por el gobierno para reencontrarse con los suyos. El enfermizo asco que profesan a la Nación española no ha tardado ni un minuto en manifestarse. Ya fue indignante comprobar cómo en el ayuntamiento de Bermeo, al lado de la única bandera expuesta ( la del PNV...), estaba colgada, y bien visible, la pancarta que pide el acercamiento de los terroristas vascos a su casa.
Sin ningún tipo de pudor, vergüenza o, al menos, hipocresía, estas plañideras arrantzales se fotografiaron ante ella, bien visible por cierto, para que todos no nos llamáramos a engaño.
Las mismas y cínicas plañideras que, jamás, repito, JAMÁS, tuvieron el mínimo gesto en su abertzale pueblo de convocar, firmar un manifiesto y/o manifestarse por la liberación de Ortega Lara. Un secuestrado, cuyas penalidades y sufrimiento, dejan los 46 días pasados con los piratas en una especie de balneario.
La indignidad del gobierno y su falta de estima por la Nación llevan parejo a este tipo de comportamientos. Por cierto..., según leo en un digital, unidades de la Royal Navy hacen prácticas de tiro con la bandera española como diana, aparte de acosar a las patrulleras navales de la Guardia Civil. ¡Así está el patio!
Esperamos que en el próximo secuestro, que lo habrá, el gobierno nos ahorre este paripé y bochorno, accediendo de inmediato a las demandas de los piratas somalíes, que, como todo el mundo sabe, "son la segunda potencia militar del globo", ante lo cual nuestra vieja armada apenas puede tomar las oportunas medidas para salvaguardar, si es que queda, el mínimo honor nacional, y, evite (el gobierno) a los militares una comparecencia tan humillante y mentirosa como la que nos ofrecieron para tapar sus vergüenzas.
¡AH...!, a las mujeres de los pescadores, pasado ya el susto, y de vuelta a su soberbia y desprecio para todos los españoles, les diría un viejo refrán castellano:
ES DE BIEN NACIDOS, SER AGRADECIDOS.
L.R.N.
SEPTENTRIONIS LUX