LA PROFECÍA DE ÁLVARO D´ORS
Gran romanista -ganó la cátedra de Derecho Romano en la Universidad de Granada en 1943-, además de abogado y jurista, era también pensador político tradicionalista (y es que , aunque algunos les cueste creerlo, el franquismo dio pensadores de la talla de los falangistas Arrese, Muñoz Alonso, Legaz Lecambra o de tradicionalistas como Gambra, Fernández de la Mora o Elías de Tejada, sólo por citar unos cuantos), era hijo del gran Eugeni D'Ors, escritor, ensayista, filósofo, crítico de arte e ideólogo de la Falange.
Su hermano, el gran arquitecto Víctor D'Ors,
al igual que su padre, también fue falangista -fue el creador del logotipo de FE
e inspirador durante la Cruzada de la "Ciudad Azul", un proyecto urbanístico
falangista donde las sedes o "Casas de la Falange ", a modo de Templos del Nuevo
Orden, eran concebidos como los centros espirituales de dicha ciudad. Sin duda,
el primer franquismo (1936-59), antes del desarrollismo tecnocrático, estaba
inspirado desde el punto de vista arquitectónico en el citado modelo,
calificado de manera peyorativa por algún imbécil de "imperial" y "colosalista"-.
Álvaro, sin embargo, se encaminó hacia el tradicionalismo carlista y durante la
Cruzada luchó en un Tercio del Requeté, aunque con posterioridad creía, al
contrario de otros carlistas, más en la "legitimidad de ejercicio" que en la
"legitimidad de orígen", hasta llegar a no rechazar del todo, al igual que el
gran Fernández de la Mora , la idea de una República Presidencialista
-equivalente a un Monarcato sin realeza-, al comprobar la degeneración y
plebeyización de las dinastías europeas que quedaban (de hecho y por idénticos
motivos, Blas Piñar afirma en su libro de 1979 "¿Hacia la III República ?"
conocer a varios carlistas de la época que ya abogaban por una "República
tradicionalista" o de una "República bicolor").
Álvaro D'Ors, además de fascinado por los clásicos griegos y romanos, sintió una
gran admiración por la corriente de pensamiento alemana "Revolución
Conservadora", principalmente por Carl Schmitt al que dedicó su libro "De la
Guerra y la Paz " en el año 1954. Ya hemos dicho en alguna ocasión que la
filosofía regeneracionista de finales del siglo XIX y primer cuarto del siglo XX,
al igual que la corriente de pensamiento fundada y liderada por el gran Ramiro
de Maeztu, "Acción Española" a partir de 1931 -de la que emanaría con
posterioridad la famosa y non-nata "Generación del 48" a la que pertenecía
Álvaro, entre otros-, ambas corrientes, repetimos, son una versión hispánica de
lo que se denominó en otros lugares de Europa "Revolución Conservadora". Una
revolución elitista y aristocrática en contra de los valores plebeyos de la
Revolución Francesa -y de la norteamericana que la antecedió- y de la
subversión moderna.
Álvaro, que sentía una gran admiración por el Franco-Militar, fue crítico,
sin embargo, por el Franco-Político, sobre todo por no respetar los fueros
regionales, aunque reconoce que su "centralismo" -desde luego más moderado que
el de la basura borbónica que le precedió- quizás fue impuesto por las
circunstancias. De hecho, respetó los fueros de Navarra y Álava y a punto estuvo
de hacerlo con los de Vizcaya y Guipúzcua y de Cataluña de no ser por la presión
de los militares, pero también -como señalan los historiadores Pío Moa y Vaca de
Osma- de la traición de los separatistas. Álvaro D'Ors, opinaba que la España de
Franco también perdió la II Guerra Mundial al igual que el resto de Europa, y
aún sin haber participado directamente en ella, ya que los vencedores de aquella
fueron sus enemigos metafísicos -de España y de Europa toda-: el Comunismo y el
Capitalismo. Las consecuencias funestas para Europa que tuvo la tristemente
célebre "Conferencia de Postdam" de los "tres grandes" -y antieuropeos: EEUU,
Inglaterra y URSS-, en lo que respecta a España, fue ejecutada con 30 años de
retraso. El Borbón y sus secuaces se encargarían a partir de 1975 de ejecutar
aquella sentencia de muerte contra la España de Franco, para acabar
convirtiéndonos en un país de dóciles autómatas y de consumidores chiflados.
El libro del cual extraeremos un párrafo muy interesante, "La violencia y el
Orden", está escrito en 1986, es decir antes de la caída de la URSS y del Bloque
comunista. En dicho libro, coincidiendo con el Maestro Julius Evola, Álvaro dice
que tanto el Capitalismo como el Comunismo, los dos modelos de globalización que
entonces pugnaban por triunfar plenamente en el mundo mediante aquella mascarada
diabólica que fue la "Guerra Fría", eran además de intrínsecamente perversos por
igual, metafísicamente iguales desde el punto de vista materialista. Es más,
Álvaro estima como mucho más peligroso el Capitalismo, ya que con la derivación
de este último hacia el Consumismo puro y duro (el "Quinto Estado" del que
hablaba Julius Évola, es decir, el reino de los parias, de los que carecen de
Tradición y de Raza verdadera, de la plebe, la civilización sin rostro), crea
seres pervertidos y sin alma. Si el comunismo, con su brutalidad característica,
creaba mártires, el Capitalismo, dado su forma sibilina de actuar y el
embotamiento de los sentidos y a la imbecilidad a la que conduce, crea
auténticos demonios, seres corrompidos enemigos de todo tipo de espiritualidad y
dominados por la maldad.
Para el gran Álvaro, la Política (con
mayúscula), al igual que para José Antonio Primo de Rivera -por el que sentía
una gran admiración- como para la gran mayoría -por no decir todos- de
pensadores de la Derecha tradicional y metapolítica, la Política , repito, era
Teología, Mística y Poesía. Servicio y Sacrificio. Dan náuseas sólo pensar en
qué ha terminado convirtiéndose para la plebe la política (en este caso, con
minúscula). A continuación el texto premonitorio que todos los verdaderos
europeístas deseamos que acabe cumpliéndose para el bien de la Patria de
nuestros ancestros -Europa- y para mal de esa pseudo-civilización maldita,
caricaturesca, mezcla de infantilismo y senilidad, que es la americana.
¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!! ¡¡¡ARRIBA EUROPA!!!. POR LA TERCERA ROMA : ¡¡¡SALUD Y
VICTORIA!!!.
"Es evidente que en el hemisferio del Consumismo la vida es más llevadera,
y no deja de haber aquí cierto aire de libertad, aunque las elecciones suelen
estar muy condicionadas por la seducción de las masas, que ha alcanzado una
perfección técnica irresistible, y que esta apariencia de libertad falta en el
hemisferio comunista. Pero no es menos cierto que el deterioro humano del
Consumismo, al ser más placentero e insensible, resulta por ello mismo mucho más
letal que la brutal disciplina del Comunismo. Éste, por lo menos, puede hacer
mártires, en tanto que el Consumismo no hace más que herejes y pervertidos
(algo parecido dijo Évola en su "Cabalgar el Tigre", apuntamos nosotros).
HAY TODAVIA UNA VENTAJA EN EL ESTE que no suele tenerse en cuenta, pero
que me parece muy importante: el Este no sufrió la corrupción protestante, de
suerte que, bajo la larva marxista, se esconde todavía un cristianismo, aunque
pueda ser cismático, menos contaminado que el del Oeste, corrompido por la
Reforma Protestante. Si algún día esa larva marxista pudiera ser eliminada,
quizás sería del Este de donde otra vez habría que esperar la Luz : ¡Ex Oriente
Lux!. Y bajo el quizá Mito de Moscovia como LA TERCERA ROMA no sabemos si no
late todavía una verdad misteriosa que el futuro nos pueda desvelar. Pero el
futuro sólo es de Dios, y los hombres no podemos predecirlo sin una gracia
especial para ello.
En definitiva, puede haber una guerra mundial o puede ésta no ser
necesaria, pero, en todo caso, ese NUEVO ORDEN sólo puede venir por la
"violencia de Dios", la theou bía que decían los griegos... Las victorias
implican siempre violencia: PARA UN NUEVO ORDEN, UNA NUEVA VIOLENCIA".
" La Violencia y el Orden". Tratado de Teología Política, 1986. Álvaro D'Ors.
Janus Montsalvat
Septentrionis Lux