LA OTRA FOTOGRAFÍA
Moratinos, ese rocambolesco personaje e indigno ministro que padecemos, junto
con dos fulanos de su pelaje, el uno ministro de exteriores británico, el otro,
el " supuesto " PRIME MINISTER, con acento andalú, de Gibraltar, se hicieron una
foto, los tres, juntitos y contentos, en el Peñón usurpado hace tres siglos a
España.
Entiendo, mal que me pese, la alegría del inglés y del "llanito", lo que me
resulta triste y sorprendente es la sonrisa de nuestro ministro botarate. No
solo se echa encima al 85 % de la opinión pública con su patética decisión de
viajar a la Roca en visita oficial, sino que sonríe y saca pecho de su heroica
hazaña, sabiendo, pese a su acredita torpeza, que ha tirado por el retrete tres
siglos de la única empresa común que hemos tenido los españoles
independientemente de regímenes y gobiernos.
Tiene mérito, mucho mérito, demoler con esa estúpida payasada del viaje, esa
vieja aspiración de la devolución del Peñón, que, pese a las diferencias que nos
han separado siempre a los españoles en todo orden de cuestiones públicas, al
menos en eso estábamos unidos. Fiel representante de la política cobarde,
indigna y entreguista de su amo, Moratinos, representa lo más vil y traidor a la
idea de España. Todavía se recuerda su servilismo con los marroquíes, su perruna
defensa de Fidel Castro, su apoyo a los terroristas palestinos, su beneplácito a
las embajadas de Carod, en fin... escalofriante su carrera.
También,
entre tanta golfada de este pájaro, con su cara meliflua y bobalicona, me vino a
la memoria otra fotografía de un lejano invierno del año 1998. En esa foto,
también primera página, se veía cromática y altiva, la enseña nacional.
Esa enseña, que un grupo de bravos españoles izó en el Peñón, donde debía
ondear, en su Patria y, quizá fuese la hazaña más digna en mucho tiempo, por lo
que suscitó la complicidad, comprensión y orgullo de una gran mayoría de
españoles. Fuesen del color político que fuesen y pensasen lo que pensasen, esa
fotografía nos gustó a todos. Nos dignificó un poco a todos.
Parece ser que a Moratinos nada.
L.R.N.