Nosotros, los nacional-revolucionarios, ante esta lucha entre
delicuentes y sinvergüenzas ?la ETA por un lado y el estado democrático
por el otro- nos
encogemos de hombros con la frialdad y el pasotismo más absoluto.
¿Qué valor puede tener para nosotros la vida de un politicastro
?de derecha o de
izquierda- o de un burócrata asqueroso al servicio del ìNuevo
Orden Mundialî judeo-yanqui.?
Sino recordamos mal esta misma gentuza democrática es la que
ensalzaba y elogiaba a la ETA en las postrimerías del franquismo
y en los primeros años
de la mal llamada ìtransición democráticaî, cuando asesinaba
cobarde e impunemente a camaradas del Frente de Juventudes, de la OJE,
excombatientes
de la División Azul o de la Legión, o de grupos nacional-revolucionarios
como el ìFrente Nacional de la Juventudî o el ìFrente de la Juventudî
que
tuvieron cierta notoriedad durante la ìtransición democráticaî.
Entonces los criminales de ETA eran calificados por la chusma democrática
de
ìluchadores de la libertadî, ìcombatientes antifranquistasî y de ìprogresistasî.
¿Quiénes se escandalizaron por el cobarde asesinato de Carrero
Blanco
en 1973? ¿Y de la masacre de la calle del Correo en 1974? ¿Y
del asesinato repugnante de camaradas como Luis Carlos Albo Llamosas o
de Juan María
Araluce Villar ?vascos, por cierto- en 1976, entre otros? ¿Qué
demócrata se escandalizó por el asesinato del comandante
Ynestrillas? Los hipócritas y
maricones cobardes que hoy detentan el poder son los que hace años
se encogían de hombros cuando asesinaban impunemente a un ìfascistaî.
Pero ahora se cambian las tornas y como dice el refrán
español ìquién siembre vientos, recoge tempestadesî: ahora
somos nosotros ?los ìfascistasî- los
que nos encogemos de hombros cuando la ETA se carga a un hijo puta
del PP, del PSOE, del PNV o algún mercenario de la Policía
o del Ejército
democráticos, que al fin y al cabo son tan criminales y tan
escoria como los separatistas-terroristas vascos. ¿Quién
legalizó el aborto?¿y la
homosexualidad?¿y la pornografía?¿y la inmigración
de razas animalescas?¿y el terrorismo empresarial?¿quién
a imbecilizado y corrompido a la
juventud en nombre de la ìLibertadî?¿quién a vendido
a España al gran capital y al judaísmo internacional?
Pero como dice el refrán, ìno hay peor ciego que el que no quiere verî... y no hay peor imbécil que el que cree en la democracia, añadimos nosotros.
Los mismo demócratas que hace 30 años calificaban a ETA
de ìprogresistasî, de ìlibertadoresî y de ìluchadores contra la tiranía
franquistaî, ahora,
cuando se ven con la mierda hasta las orejas, la califican de ìfascistaî,
ìracistaî, ìnaziî,... desde luego el juego de palabras fantoches democráticos
es
alucinante. Y es que la democracia cumple a la perfección la
consigna del asesino judeo-comunista de Lenin: ìUna mentira repetida mil
veces, se
convierte en una verdadî.
Tenemos que dejar bien claro camaradas, que todo esto son problemas
de un mundo que no es el nuestro, de un mundo que es diametralmente opuesto
al
mundo por el que luchamos. Dejemos que esta pandilla de mamarrachos
?ETA por un lado, Partitocracia por otro- se maten entre ellos, y encojámonos
de
hombros, como decíamos antes, con la frialdad y serenidad más
escalofriantes.
Dejemos las ìcondolenciasî, las ìrepulsas enérgicasî(¿?),
las ìmanifestaciones de dueloî, los ìminutos de silencioî, las mariconadas
de los ìlacitosî, etc
para la plebe de atontados e imbecilizados por el Sistema: un Estado
que es incapaz de hacer frente al terrorismo y a la delicuencia con la
armas en la
mano, sólo tiene el derecho a la muerte. Así sea.
¡¡ARRIBA ESPAÑA SIEMPRE!!
¡¡ARRIBA EUROPA!!
¡¡SIEG HEIL!!
¡¡MUERTE A LA DEMOCRACIA!!
Jano Montsalvat
PD: Meditemos por un momento: ¿Se produciría
el mismo revuelo
si la ETA asesinara a un camarada NR? Sinceramente
creemos
que no.