Destituido el presidente de la asociación Amical de
Mauthausen al descubriese que es un impostor y que jamás estuvo en un campo
de trabajo durante el III Reich
12-05-05
Amical cuenta actualmente con 602 socios. Durante el
último año ha realizado cerca de 200 conferencias y ha colaborado en la
creación del memorial democrático, a través de un convenio de colaboración
con la Generalitat de Cataluña, para facilitar la recuperación de la memoria
histórica del antifranquismo en Cataluña.
Bermejo ha confesado a elmundo.es en una conversación telefónica desde
Austria, que conocía a Enric Marco desde hace unos tres años y "desde el
principio tenía sospechas" de la autenticidad de lo que contaba Enric Marco.
Marco siempre fue convincente y sabía ser prolijo en sus relatos, aseguró:
"Sobrevivir en un campo de concentración es tanto una cuestión de suerte
como de fuerza mental". Siempre sostuvo que su número de deportado fue el
6.448
Marco ha explicado que "la mentira surgió en 1978" y la
mantuvo porque "parecía que me prestaban más atención y podía difundir mejor
el sufrimiento de las muchas personas que pasaron por los campos de
concentración". "No mentí por maldad", ha dicho Marco, que ha asegurado que
desde que supo que el historiador Benito Bermejo estaba cuestionando su
trayectoria como deportado, está pasando "los peores momentos" de su vida.
El ex-presidente de Amical ha añadido que sabía que "tarde o temprano" se
descubriría la mentira, pero que esperaba "ganar tiempo para retirarse".
Enric Marco, que recibió en 2001 la Cruz de Sant Jordi, cree que este
galardón "premiaba la lucha social y política de toda una vida", y no sólo
su trabajo al frente de la Amical Mauthausen.
Ahora un surtido de perlas inventadas por este
impostor y mentiroso:
"Cuando llegábamos a los campos de concentración en
esos trenes infectos, para ganado, nos desnudaban, nos mordían sus perros,
nos deslumbraban sus focos. Nosotros éramos personas normales, como ustedes.
Nos gritaban en alemán 'Linke-recht (izquierda, derecha)'. No entendíamos
nada, y no entender una orden te podía costar la vida."
"Hay que recordar a esos niños, que no reían y
tampoco lloraban, porque no tenían capacidad, siempre en la oscuridad, que
eran como la simiente del diablo, según los nazis. Los destruían en cuanto
tenían ocasión. Aquellos niños que las madres no podían salvar. Cuando
llegaba la primera selección, y nos ponían a los hombres a un lado y a los
niños y a las mujeres a otro, las mujeres formaban un círculo y defendían a
sus hijos con sus cuerpos y con los codos, lo único que tenían."
"Coincidiendo con el 60º aniversario de la
liberación de este campo de concentración nazi por el Ejército soviético, La
Primera de TVE emite la película “Auschwitz. Los nazis y la solución final”.
La narración sobre este lugar diabólico cuenta con testimonios de personas
que de alguna manera, directa o indirecta, tuvieron relación con este
lugar de exterminio. Entre ellos los de tres españoles supervivientes, por
lo tanto testigos directos del mayor crimen contra la Humanidad, de los
campos nazis: Jaume Álvarez,
Enric Marcó
y Neus Català."
Los deportados españoles en los campos de concentración acaban de sufrir un
revés emocional, al conocer que el presidente de la asociación que les
agrupa, Amical de Mauthausen, era un impostor, que reconoció no haber estado
nunca en un campo de exterminio. Enric Marco Batlloconstruyó su pasado como
preso del nazismo en 1978.
Amical
de Mauthausen y otros campos, asociación que agrupa a los españoles
deportados en campos de concentración, destituyó el lunes a su presidente,
Enric Marco, una vez que éste reconoció finalmente que nunca había estado
preso en un campo nazi. Marco llegó a viajar a Austria la semana pasada para
encabezar la delegación de Amical que asistió al homenaje internacional
celebrado el fin de semana a los deportados en Mauthausen, aunque la
asociación le obligó a regresar a España ante las primeras sospechas sólidas
de que era un impostor. En su lugar, tomó la representación la entonces
vicepresidenta, Rosa Toran, historiadora y familiar de un deportado.
Sin embargo, el proyecto más ambicioso emprendido por esta entidad es la
elaboración de las listas completas de deportados españoles.
Ya tienen a uno para borrar de la lista.
La asociación abrigó las primeras sospechas el pasado 1 de mayo, una vez
terminada la asamblea en la que fue elegido presidente, tras tener
conocimiento de un informe, hecho por el historiador
Benito Bermejo, en el que se cuestionaba la trayectoria de Marco como
deportado. El historiador advirtió de que el nombre de su presidente no
aparecía en los archivos de Flossenburg, lo que confirmaba sus sospechas de
que la biografía de Marco no fuera real. Lo creía así desde la primera vez
que le escuchó recordar su pasado en el campo de concentración: "Normalmente
los deportados tienen un pudor bastante grande de recrearse en los aspectos
más dolorosos".
"Hace poco me comunicaron del archivo del campo de concentración de
Flossenburg, donde él dice que había estado, que no aparecía en ningún
registro, pero esto no era concluyente porque podía haber ocurrido que no
quedase rastro".
El historiador siguió investigando porque la circunstancia anterior unida a
que Marco "relataba cosas extrañas que no se correspondían con los hechos
históricos generales, como por ejemplo, que había sido detenido y entregado
en Marsella a la Gestapo en el 41, y ese año Marsella era zona no ocupada de
Francia, y normalmente los republicanos españoles no eran entregados a los
alemanes, eso ocurrió mas tarde, me hizo pensar que más bien se trataba de
la trayectoria de una persona que había ido voluntaria a trabajar a
Alemania".
Una sospecha que Bermejo ha podido comprobar y contrastar hace unas semanas
en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid.
El expresidente, en su nota, admitió haber salido
hacia Alemania en 1941 en una expedición "de trabajadores españoles"
(seria paradójico que encima hubiese ido a colaborar con el III Reich
trabajando en Alemania gracias a la organización Deutsche Arbeitsfront - DAF
[Frente del Trabajo Alemán] y
luego dijese ser un republicano militante perseguido) y haber vuelto
a España a comienzos de 1943, mucho antes de la liberación de los campos
nazis en 1945. No estuvo en el campo de Flossenburg, aunque sí afirma que
fue "preso preventivo del Tercer Reich acusado de conspiración".
Al día siguiente, la junta de la asociación Amical tuvo acceso al informe y
se reunió con carácter de urgencia. Enric Marco no pudo aportar los
documentos necesarios para probar su pasado como deportado y, como medida
preventiva, Amical delegó sus funciones en la vicepresidenta.
Rosa Toran expresaba ayer la "consternación y el dolor" que han
sentido en la asociación al obtener la confirmación de parte del propio
Enric Marco de que nunca estuvo deportado en un campo nazi. Sin embargo,
Toran no quiso enjuiciar su comportamiento: "Las personas son muy complejas,
yo no me atrevo a juzgarle. Cuando uno hace una impostura de estas
características es difícil saber qué puede haber detrás", dijo.
La nueva presidenta de Amical de Mauthausen explicó que Marco pudo
engañarles porque "nadie le pidió el carnet, y su biografía como deportado
data de 1978". Además, Rosa Torán reconoció que "lo que él ha hecho por
Amical no lo ha hecho nadie".
Rosa Toran explicó que la semana pasado obligaron a Enric Marco a regresar
de Austria, adonde había viajado para representar a Amical de Mauthausen en
el homenaje internacional a los deportados en campos de concentración nazis,
una vez que él reconoció que nunca había estado en un campo nazi. La
explicación que dieron entonces fue que estaba enfermo y había tenido que
regresar. "No queríamos estropear el acto -explicó ayer Toran-, pero los
deportados sí lo sabían, a ellos no los quisimos engañar".
La biografía de Enric Marco señalaba que trabajó en Barcelona de mecánico
hasta la derrota republicana, momento en que se habría pasado a Francia para
integrarse en la Resistencia.
Es entonces cuando habría sido detenido por la policía nazi en colaboración
con la gendarmería francesa colaboracionista y deportado a los campos de
exterminio de los que habría sido liberado en 1945. A partir de aquel
instante, habría seguido su lucha clandestina en el escenario del sindicato
anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). El 27 de enero pasado
Marco fue uno de los participantes de honor en
el Congreso de los Diputados en Madrid en el acto en memoria del holocausto.
Su testimonio fue entonces el más emotivo, ya que asumió su responsabilidad
de contar de primera mano el horror vivido en la Alemania. "No fueron locos,
ni sádicos, fueron más que eso, fueron funcionarios de aquella Europa
fascista con la que soñaban y que pensaban duraría 1.000 años", dijo en
aquel momento Marco ante los diputados españoles.
Enric Marco, presidente de Amical de Mauthausen (organización con gran
influencia política, sobre todo en Cataluña y que se ha personado como
acusación particular contra camaradas y organizaciones NS), importantísimo
propagandista español de llamado Holocausto, ha escrito libros, ha dado
conferencias y charlas (unas 120 al año) y hasta discursos en el Congreso desde su vivencia como
"víctima de los campos de exterminio nazis", describiendo sus experiencias
con todo lujo de detalles (incluyendo las inexistentes cámaras de gas), y
por ello ha recibido medallas como la cruz de San Jordi en 2001. Hoy ha
salido a la luz que el presidente de Amical de Mauthausen es un impostor.
Hoy ha reconocido que es TODO
mentira: ni estuvo en la resistencia, ni luchó contra el nazismo, ni
estuvo en Mauthausen, ni estuvo en NINGÚN campo de concentración. Tiene ya
82 años y durante 27 ha sido en España la víctima por antonomasia de los
nazis. Enric Marco, el hombre más conocido de la deportación española, ha
engañado a todos durante casi 30 años. Marco, que hasta hace una semana
presidía la asociación Amical de Mauthausen, nunca estuvo preso en un campo
de concentración, al contrario de lo que aseguraba en cientos de
entrevistas, charlas en colegios, e incluso en un libro autobiográfico,
"Memoria del infierno", publicado en 1978.
Construyó su pasado como preso del nazismo en 1978 y lo mantuvo durante casi
30 años. Y si este es el presidente, de los demás miembros de la asociación
puede que algunos ni siquiera hayan salido de España en su vida... ¿Cuantos
impostores como Enric Marco habrá repartidos por todo el mundo cobrando
indemnizaciones?