QUE SON LAS FUERZAS ARMADAS
La necesidad de la Fuerza como medida para lograr y mantener el Poder
es algo tan antigüo como la Humanidad, porque es ya evidente en la
Naturaleza en general, no sólo en la humana.
El que crea que sin disponer de la fuerza se puede mantener el Poder
es un iluso.
Por tanto desde antigüo las élites que buscan el Poder
han ido organizando formas para dominar la fuerza. Unos mediante el sistema
de hacerse ellos mismos parte de la fuerza, o sea convertirse en líderes
militares, otros dominando esa fuerza, ya sea con el dinero, con las ideas,
con supersticiones o religiones, o como sea.
Mientras la guerra fue un acto de minorías, o sea, fue un hecho
que se desarrollaba entre castas militares, sin que el pueblo en global
se viera involucrado en forma activa (desde luego siempre estuvo afectado
en forma pasiva!), lo militar y el Poder estuvieron absolutamente identificados
en la pertenencia a la casta dirigente, complementada por los mercenarios.
Dinero y casta era la base de las Fuerzas Armadas.
Pero ya bajo los romanos (en su etapa Republicana) se puede ver la
primera versión de un Ejército a las ordenes de Leyes, de
Instituciones, aunque el caso es casi único en la Historia Antigüa.
La Legión romana no era un cuerpo puramente mercenario ni obedecía
a una 'casta', fue ya un Ejército popular y obedecía a una
Institución Nacional romana, el Senado, que dictaba sus mandos y
ordenes.
Es en ese momento en donde se ve la diferencia que marca al Ejercito
Popular frente a los Ejércitos personales o de casta (que sirven
al interés de uno o varias personas, no a una idea o una Institución
legal).
A partir del siglo XVIII aparece otro gran cambio: la popularización
de la guerra. Las guerras se hacen globales, ya no lucha un ejército
contra otro sino un pueblo completo contra otro, todo se incluye en la
guerra, la potencia de la lucha se hace total, nada queda fuera de la guerra.
Y eso lleva al alistamiento obligado permanente, incluso en tiempo de paz
(algo inaudito hasta esa fecha).
Esa popularización del Ejército lleva a otro problema:
hasta esa fecha el Poder usaba el Ejercito como medio de defensa externa
pero también para dominio interno. Las tropas mercenarias o la casta
noble podían perfectamente ser usadas para reprimir sublevaciones
populares o para aplicar la fuerza en el orden interno.
Cuando el Ejército se hace popular esto empieza a ser un problema.
Por eso se crean cuerpos especiales, policía militarizada. Ya los
Emperadores Romanos desconfiaban de las Legiones para el trabajo interno
en Roma, y crearon la Guardia Pretoriana mercenaria para esa labor.
De la misma forma los regímenes posteriores a la popularización
del Ejército han usado tropas políticas, o tropas mercenarias
para el orden interno. De ahí aparece el nombre de Fuerzas Armadas.
La FFAA se componen del Ejército para la Defensa Externa y de las
fuerzas militares y policiales de uso interno, que por su número
y fuerza llegan a ser realmente importantes.
¿DONDE ESTA LA MISTICA MILITAR?
Sólo tras haber entendido perfectamente el apartado anterior
podemos abordar el comprender porque los camaradas y la gente ve en 'lo
militar' algo especialmente cercano a nuestra forma de ver la vida.
Es evidente que formar parte de la Fuerza que sustenta a un Poder no
es en sí mismo ninguna característica éticamente importante,
o al menos no más importante que otros servicios. Más aun,
si se forma parte de una fuerza al servicio de una basura moral gobernante
es más bien una actividad anti-ética.
Y desde luego formar parte de una fuerza mercenaria aun menos puede
presentarse como algo especialmente valioso. Al fin y al cabo lo militar
es actualmente, más aún que antes, una actividad básicamente
sustentada en el sueldo, mercenaria por tanto.
Ser fuerte o usar armas es evidentemente algo que puede gustar, pero
no es nada místico. Puede ser 'divertido' para cierto tipo de personas,
puede satisfacer algunas vocaciones orientadas a lo violento, pero no es
eso nada que dé valor ético.
Evidentemente para disponer de un ejército eficaz es preciso
cultivar virtudes como la disciplina y la decisión, pero también
es un gran valor mantener 5 hijos y requiere buenas dosis de disciplina
llegar a ejecutivo o acabar los estudios de ingeniería. No es esa
la fuente de la mística militar, aunque tiene una parte en su mérito.
En realidad la llamada mística militar se basa en la ilusión
en participar de la idea de CASTA guerrera, o sea en la ilusión
de que de alguna manera se forma parte de aquellas élites militares
de antaño, que unían a la milicia toda un estilo de casta,
toda una tradición de servicio de armas, donde la Fuerza militar
era solo una parte externa de una Fuerza interna. Los militares hasta 1945
eran aun ,en parte, una casta y de alguna forma tenían ese orgullo
de case.
En España bajo el régimen de Franco esa casta duró
algo más, con sus defectos y virtudes, como todas las élites
en decadencia, pero a la postre con su orgullo y sus reglas. Borrachos
aveces, gandules otras, poco dados a sutilezas, muchas cosas se podrían
decir de aquellos militares, pero tenían casta, eran algo más
de profesionales de las armas, tenían unos pocos conceptos de casta
fijados en su mente de forma indeleble. Por eso usaban aún sable
o llevaban un uniforme incómodo pero clásico, había
algo que aún los unía a la casta militar de antaño.
La mística militar está precisamente en parecerse, en
pertenecer un poco, a aquella élite místico-militar de antaño,
la que moría por el honor y se batía por una dama, mientras
los gañanes y burgueses sólo se preocupaban del dinero o
de ensuciar sus manos en el trabajo manual. Podían morir por una
duda en su dignidad pero no podían cultivar nabos.
Esa Casta tenía una componente ética y vitalista, una
idea de honor, de valor y gloria, que sin duda aun atrae mucho a los jóvenes
NR. No es el Ejército por ser tal, sino como espejo de aquellas
virtudes e ideas de la Casta militar.
EL EJERCITO EN LOS FASCISMOS
Si se lee el Mi Lucha puede verse claramente que Hitler no da al Ejército
la más mínima importancia política, no dedica un sólo
capítulo a ese tema, no deja en manos de los militares ningún
principio político ni director, y realmente no se ocupa en nada
de ellos.
El punto 22 del NSDAP indica que 'exigimos la abolición del
Ejército Mercenario y la formación de un Ejército
nacional', lo que demuestra el nulo aprecio que sentía por la organización
de 'junkers' militaristas alemanes.
En un libro como 'Los nazis hablan' se puede ver opiniones de casi
todos los temas del Partido NS, pero no sobre el Ejército como tal.
En realidad para el Nacionalsocialismo el Ejército es sólo
un instrumento al servicio de la Idea revolucionaria, nada más.
Mientras que si nos vamos a la Falange ,o al fascismo en general, vemos
que la situación es muy distinta.
El punto 4 (no el 22...) de la Falange es un montón de elogios
y mística para el Ejército, que 'debe lograr la jerarquía
mundial que corresponde a España' y al que se le dará 'la
dignidad que merece y haremos ,a su imagen, que un sentido militar de la
vida informe toda la existencia española'.... el Fascismo ve en
el ejército una imagen de su esencia y quiere militarizar al pueblo,
pero además ve en la Fuerza Armada el instrumento de expansión
para su Imperio, idea mística de poca lógica pero mucho sentimiento,
que anida en la base ilógica del fascismo.
El militarismo está en la base del fascismo pero en absoluto
en la visión revolucionaria del NS.
El fascismo tuvo siempre una base derechista-imperialista, reaccionaria,
que da a la fuerza y a la violencia el valor de razón suficiente,
de base ética. El Nacionalsocialismo quiere una revolución
política, un cambio de concepción del mundo, y el Ejército
tiene como misión la defensa de ese Nuevo Orden, es un servidor
de la revolución, no su inspirador ni su regente.
Para la revolución NS esa mística debe encontrarse en
una nueva lucha, en una revolución política contra el dinero
y la basura moral, en una nueva casta racial y política. El Ejército
servirá a esa causa, no la dirigirá. Mientras para el fascismo
el Ejército sigue siendo su ideal, siguen buscando volver a la casta
militar globalizada a todo el Partido y el Estado. El NS es una revolución
para el futuro, el fascismo es un intento de volver al pasado tradicional.
LAS MISIONES DE LAS FUERZAS ARMADAS
Ya hemos visto por su origen que su misión es:
Servir como Fuerza del Sistema imperante, del Gobierno como portavoz
del Sistema, frente a enemigos externos e internos. A los enemigos del
Gobierno, no de la Nación. O mejor: el Gobierno define quienes son
los enemigos de la Nación.
Esta es la realidad, lo demás ,las frases altisonantes y las
Constituciones son pura palabrería. Las FFAA sirven al Sistema,
sea cual sea éste. Sólo cuando el Sistema entra en crisis,
cuando hay graves problemas, el Ejército y las FFAA pueden plantearse
cambiar de dueño, pasar a ser la Fuerza de otro Sistema.
Según la Constitución española las FFA tienen
como misiones (art 8.1):
. Garantizar la soberanía e independencia de España.
. Defender su integridad territorial.
. Defender la Constitución.
Desde luego todo esto es pura farsa, las Fuerzas Armadas sólo
tienen una misión: hacer lo que les ordene el Gobierno.
Por ejemplo, si el Gobierno decide ceder la soberanía ,parte
de ella, a la CEE, y si nuestra independencia se pierde para cederla al
FMI (en materia monetaria ni más ni menos), o al Banco Mundial,
etc... ningún militar dirá nada. Si mañana el Gobierno
cede Melilla a Marruecos los militares callarán. Y si el Gobierno
saca una ley anticonstitucional pactada con todos los partidos importantes,
también callarán.
Pero si hubiera un partido de masas que fuera contra el Sistema y el
Gobierno le acusara de ilegal y ordenara a las tropas disolver las centrales
de ese Partido, pues las FFAA obedecerían.
Las FFAA son solo un peón del Gobierno, simplemente, ya no tienen,
desde hace tiempo en toda Europa es así, una mentalidad ni una idea
propia, son funcionarios, son asalariados que obedecen al que paga.
EJERCITO Y SISTEMA
Si entendemos esto claramente y nos olvidamos de las utopías,
es cuando entenderemos que cada Sistema intenta formar una base militar
acorde a sus principios, de forma que se limite lo más posible cualquier
intento de imponer por la Fuerza un Sistema distinto al que debe defender,
o sea cambiar de dueño. Los comunistas liquidaron totalmente al
ejército anterior y lo sustituyeron por una casta política
comunista. Los nacionalsocialistas intentaron ganarse al militarismo alemán,
cosa que consiguieron solo parcialmente, pero a la vez formaron una casta
militar NS aparte, las SA y las SS.
Las cosas eran más complejas para el sistema demoliberal. Para
ellos el ejército era algo repugnante, en realidad sentían
asco por lo militar, eran la anti-casta militar, los comerciantes y barrigudos
cobardes de la palabrería, los demoliberales son la pura expresión
de los valores contrarios a la casta militar original, por ello su relación
con el Ejército era compleja: no podían ignorar su necesidad,
pero les repugnaba su existencia y estilo, odian su base y desprecian sus
virtudes básicas.
La solución era clara, ya la habían tenido algunos regímenes
bancarios, comerciantes y burgueses de la Italia mediaval: los mercenarios.
Una empresa de Defensa, no un Ejército, este es el ideal demoliberal.
Una empresa donde funcionarios eficientes dirijan máquinas eficientes,
que proporcionen la Fuerza necesaria por el Gobierno en donde se les pida.
Los militares actuarán pues SOLO por dinero, la vida militar debe
ser normal, eliminar todo exceso y profesionalizar sus metas. Cursos, maquinarias,
eficiencia y sueldos, nada de ideas ni de sentimientos, nada de honor ni
de casta.
Y por otro lado los sistemas demoliberales han inflado enormemente
las fuerzas del Orden Público. Los demoliberales han organizado
auténticos ejércitos paralelos de mercenarios policiacos,
pues para el capitalismo el problema es la represión de cualquier
intento revolucionario anticapitalista, no la Defensa Exterior. Hoy en
día las fuerzas de la policía y orden público son
casi tan numerosas, y aveces más, que el propio Ejército.
LA DEFENSA EXTERIOR
Sin duda una defensa exterior eficaz exige el profesionalismo de sus
componentes. Eso es algo evidente y que debe ser aceptado de forma clara
por todos.
Las tropas obligadas de leva no son útiles más que como
auxiliares para un eje mecanizado y tecnificado. Miles de marinos no sirven
de nada frente a una tropa profesional que sepa manejar un barco moderno.
Y un carro actual no se maneja en 5 meses de prácticas, ni siquiera
ya se puede lograr que tropas con un año de permanencia puedan estar
preparadas al manejo de los sistemas bélicos modernos de una compañía
de infantería auténticamente eficaz.
En modo alguno el NS implica defender un ejército numeroso e
ineficaz de cientos de miles de soldados mal preparados. Ni aumentar el
tiempo de servicio a 3 o 4 años para poder prepararlos bien!.
Existe una cierta tendencia al sadismo de algunos militaristas, que
quieren obligar a todos a servir en el ejército, como si ello fuera
un 'trágala' para los no militaristas. Hay que olvidarse de este
tema, el Ejército como sistema de defensa exterior es algo que ya
ha superado el ámbito de lo 'amateur'.
Ahora bien, una defensa externa a largo plazo, o sea una defensa ante
una agresión larga y profunda, en la que se haya perdido la primera
batalla, la de los medios técnicos, exige al mismo tiempo una participación
global del pueblo. Todos sabemos que hoy en día la guerra es algo
total, no implica ya sólo a las élites militares. Si existe
el peligro de una guerra de dominio, la defensa es algo de todos. Por ello
es preciso disponer de un Plan de Defensa Global que implique a todos los
ciudadanos.
Ese Plan de Defensa Global sólo tiene sentido si las condiciones
externas asumen ese riesgo. Y debe basarse en la militarización
progresiva de una base popular. Por ello debe existir una base de personas
no profesionales que estén preparadas para poder ser militarizadas
en caso de necesidad progresiva.
En USA se llama Guardia Nacional, en Suiza se forma mediante llamamientos
periódicos de todo el pueblo a temporadas de militarización,
y para los NS se basa en la existencia de un Frente del Trabajo, un Servicio
de Trabajo Social permanente y obligado.
Actualmente hay una gran mentira en el ejército: los objetores
de conciencia. Solo una minoría ínfima son objetores de conciencia,
la mayoría son objetores de servir a la comunidad. El motivo de
la objeción es mayoritariamente no querer perder tiempo para poder
lo antes posible ganar dinero en beneficio propio. El egoismo y la falta
de sentido popular socialista es la base de la objeción de conciencia.
Si una persona realmente no quiere usar armas no debería darsele
armas, pero hay miles de puestos de alto riesgo sin armas. Ser camillero
de primera línea, o mensajero o construir puentes, ect son misiones
no armadas de alto riesgo. Cocinar o la intendencia no exigen armas.
Trabajar para la comunidad limpiando bosques no es un servicio armado.
Sin embargo la mayoría de los objetores les fastidia enormemente
cualquier tipo de servicio popular, sea armado o no.
Curiosamente los socialistas, tan comunitarios en lo económico,
odian más que nadie crear un servicio comunitario de trabajo. Son
individualistas totalmente y les repugna el trabajo socialista comunitario.
Proponed en el PSOE la creación del Servicio Social Femenino, nada
armado ni violento, simplemente unos meses de trabajo comunitario de las
mujeres, y vereis la reacción, os llamaran fascistas. Pero sólo
se trata de un trabajo comunitario, socialista!.... entonces podreis ver
el origen del problema: el odio judío y del sistema a todo lo comunitario,
el individualismo feroz del capitalismo.
EL FRENTE DEL TRABAJO
La base de nuestra visión revolucionaria es comprender que exigimos
a todos, mujeres y hombres, curas o millonarios, un tiempo de su vida dedicado
a la Sociedad. No a las armas, sino a la Sociedad. No se trata de matar
o luchar sino de SERVIR a la comunidad en trabajos gratuitos. No se trata
de pagar impuestos sino de servir PERSONALMENTE A LA COMUNIDAD.
No hay objeción de conciencia en este servicio pues no existe
necesidad de llevar armas ni de usar la violencia, sino de servir gratuitamente
y comunitariamente al bien común. No hacerlo implica estar fuera
de la comunidad popular, y por tanto no poder participar de los derechos
de formar parte del pueblo.
Bastaría crear este espíritu de servicio comunitario
para cambiar muchas cosas en nuestra sociedad. Bastaría que las
personas de todas las clases se unieran periódicamente para limpiar
el barrio, para plantar bosques o cuidar niños pequeños,
para adecentar los lugares de trabajo o reparar daños catastróficos,
ayudar a inválidos y alegrar la vida a gente con problemas, bastaría
ese trabajo comunitario, ese contacto de unos con otros en un sentimiento
de comunidad, para luego cambiar todo el la vida normal de la gente.
El individualismo y el egoismo materialista es la base del Sistema,
por eso odia a muerte la creación de un Trabajo Comunitario no renumerado
y orientado a crear sensación de pueblo unido.
Atención: Nuestra lamentable Constitución, por un error
supongo, dice en el Art 30.3que 'se podrá establecer un servicio
civil para el cumplimiento de fines de interés general'. Por tanto
no es anti-constitucional promover un Frente de Trabajo tal como pedimos.
Pero además una parte de se Frente podría estar más
o menos preparado para ser la columna de una movilización masiva
producida por un problema grave de seguridad.
El Somaten era, por ejemplo, una institución tradicional catalana
orientada al orden público, voluntaria y civil. La democracia no
sólo la prohibió sino que la condenó expresamente
en la Constitución.
Los Comités de barrio para la defensa contra la droga o para
cualquier cosa, son siempre el enemigo nº 1 del Sistema. Toda movilización
popular ,sea cual sea su objetivo, es algo peligroso al Sistema, que prefiere
pagar ese servicio a entes mercenarios. En una palabra, el ciudadano puede
pagar pero nunca actuar. Este es el mensaje del sistema demoliberal.
Por ello también está prohibido en la Constitución
burguesa actitudes 'paramilitares', o sea cualquier distinción civil
que quiera semejarse al estilo y casta militar. El Sistema anula la casta
militar por un funcionariado mercenario, pero además prohibe que
los civiles intenten generar ese mismo estilo de casta militar. No por
miedo a su poder militar, pues civiles no armados poco tienen que hacer,
sino por miedo al espíritu que los sustentaría.
En vez de favorecer el estilo militar entre los civiles, como una forma
de arraigar las virtudes militares en el pueblo, las prohibe de forma rigurosa,
y las desprestigia todo lo que puede entre sus mercenarios. El Sistema
pide eficacia técnica, pero sin espíritu alguno fuera del
deseo de sueldo mercenario.
NUESTRA PROPUESTA
Los NS proponemos una alternativa al sistema militar actual absolutamente
lejana al militarismo, condenando totalmente la militarización de
la sociedad.
. Un Ejército profesional pequeño en número y
altamente tecnificado. Este ejército mercenario debe centrarse exclusivamente
en garantizar la seguridad exterior, y no debe tener peso alguno en las
decisiones del Gobierno.
. Unas fuerzas policiales reducidas, compensadas por una ley rápida,
dura y directa. Poca policía pero eficiente. Pocas leyes pero que
se cumplan sin contemplaciones. El Orden Público no se basa en cordones
de policías jugando al ratón y al gato con los delincuentes
o alborotadores, sino en la eficacia para detener a los culpables y eliminar
el problema antes de que se convierta en algo grave.
. Una fuerza civil obligatoria de trabajo comunitario. Y dentro de
este servicio, un servicio paramilitar voluntariamente elegido, dirigido
por una voluntad política de servicio, que permita una formación
mínima suficiente para ser la base de un ejército de masas
movilizado rápidamente en caso de necesidad.
. Una clara doctrina política de promover el orgullo de participar
en la defensa y en el trabajo comunitario. Todo el poder política
debe ser unánime en apoyar la participación popular voluntaria
en la defensa y en los trabajos comunitarios. No hay cabida a las actitudes
antisocialistas e individualistas, en las quejas por comodidad y egoismo.
Quien no sirve al pueblo no forma parte del pueblo, por tanto debe salir
de su Patria.
Luchamos por una comunidad popular, el ejército no es el eje
del pueblo, ni debe mandar ni debemos militarizarnos. El ejército
es una necesidad, no un objetivo. Lo que es un objetivo es lograr un espíritu
socialista y comunitario.
¿SER MILITARES?
Como escribió J. Mota en un folleto 'El Ejército' ,editado
en Cedade, el primer consejo es NO hacerse militar, sino militante en un
grupo NR.
Ser militar actualmente no tiene gracia alguna desde nuestra ideología,
es una profesión más, pero un profesión en la cual
se prohibe hacer política, de prohibe ser NR y luchar por nuestras
ideas, una profesión que exige abandonar la verdadera lucha, la
realmente 'militar', para servir como fuerza prestada de la decadencia
ética y moral del Sistema demoliberal.
No es que no se 'pueda' ser militar y NS actualmente, claro que es
posible, lo que pasa es que no es recomendable para los camaradas jóvenes
nuevos hacerse militares, es mucho más útil para la revolución
que luchen desde la vida civil, con mucha más libertad de acción.
Los jóvenes revolucionarios deben evitar hacerse militares pues
allí no podrán actuar como debieran, pese a que sin duda
el Ejército, pese a sus problemas, sigue siendo un ente menos podrido
que la sociedad civil... pero mucho más dominado y obediente al
Sistema, precisamente porque el Sistema odia al Ejército.
EL GOLPISMO
Otro de los motivos de las simpatías de los NR hacía
el Ejército es la tentación golpista. Dado que una parte
de la oficialidad de los ejércitos suele estar más cerca
de las ideas 'nacionalistas' que el resto de la sociedad, en momentos de
crisis fuerte es fácil pensar en una tentativa golpista.
Hay paises en que esa tentación es mucho más fuerte,
por tradición intervencionista de sus ejércitos en el poder
civil por ejemplo en sudamérica.
En España la crisis de UCD, apoyada por la tradición
franquista del ejército, favoreció un intento golpista. En
sudamérica el golpismo siempre se apoyó en el anti-comunismo,
en un ejército que pretendía acabar con la guerrilla marxista
o con el malestar popular, con las protestas frente a la opresión
capitalista. Por ello los militares también acabaron con regímenes
nacionalistas y populistas como el de Perón.
Básicamente el golpismo es un desastre, incluso cuando funciona
y triunfa el golpe.
El golpismo puede ser una solución temporal ante una situación
extrema de desastre nacional, pero debe durar lo menos posible. El Gobierno
deben llevarlo civiles, políticos revolucionarios ,gente cercana
al pueblo ,y los militares deben obedecer al poder político.
Un golpe puede dar el poder a políticos revolucionarios, pero lo
que no debe nunca es auto nombrarse gobierno.
Franco fue un ejemplo: 40 años de gobierno de los militares
no duró un mes tras la muerte de Franco, pero es que además
no dejó ni rastro, ni sombra de su presencia.
El gobierno militar no forma mandos políticos, no deja crear
movimientos políticos ni siquiera de sus ideas, con lo cual el fracaso
a largo-medio plazo es total.
Tras años de golpismo en Hispanoamérica no hay un sólo
movimiento político importante que propugne sus ideales. En Argentina
los militares salvaron al país de la guerrilla comunista, pero no
supieron acabar con la corrupción ni organizar un movimiento sano
y decente... los militares son buenos cirujanos y pésimos administradores.
Mandan pero no convencen, y a menudo se corrompen de forma rapidísima
una vez en el poder.
En conclusión: La Fuerza siempre es necesaria para mantener un
Sistema, y el Capitalismo usa la fuerza siempre que la necesita. Pero el
Ejército NO es nuestro fin, ni nuestra meta ni nuestro modelo. Queremos
una revolución política, un Estado popular, no un sistema
militarizado... y mucho menos policiaco.
El Ejército será la fuerza de nuestra revolución.
Hay que cambiar de raiz el concepto de servicio militar, de Ejército
y de servicio popular. Actualmente todo está podrido, hoy, ahora,
es mejor ser objetor de conciencia de verdad, servir a la comunidad de
forma más útil que en los cuarteles demoliberales.