

Nueva ofensiva para intenta ilegalizar el NPD - Die Volksunion.
Tras el fracaso hace años para ilegalizar el NPD hace años
debido a la chapucera forma de actuar del Ministerio del Interior Alemán y de
sus infiltrados, y a que algún ministro con un pasado un tanto oscuro tenia
mucho que callar, vuelven de nuevo a la carga aprovechando el revuelo que ha
causado en la opinión publica el descubrimiento de una supuesta celula
terrorista neonazi. El asunto empezó con mucha repercusión en la prensa, pero
segun han ido pasando los dias el asunto cada vez es más turbio, y ahora son los
grupos nacionalistas los que piden que se aclare el asunto. Algunos detalles un
tanto sospechosos que se han ido descubriendo.
- Los dos fallecidos, presuntos integrantes del grupo terrorista, aparecieron suicidados en una caravana, ambos con dos tiros cada uno, algo muy poco usual. La razón del suicidio es que la policía había descubierto el coche que utilizaron en su ultimo atraco y les seguía la pista. Este grupo supuestamente ha estado 11 años huyendo de la policía y viviendo en la clandestinidad, y supuestamente no dudaron en disparar contra policías cuando se cruzaron en su camino de huida tras un atraco, y ahora sin embargo por una pequeña adversidad se suicidan, pese a tener un pequeño arsenal en la caravana ¿?
- Otra vivienda que tenían fue quemada mediante una explosión de gas por una supuesta cómplice o integrante de la célula que ahora se ha convertido en una testigo de cargo arrepentida dispuesta a declarar, y entre las ruinas de la casa se encontraron unos DVD intactos, oh casualidad, con las confesiones de los crímenes y un video 'propagandístico' con imágenes de la Pantera Rosa. Posteriormente se supo que esos DVDs no se encontraron allí y fue esta mujer la que se lo entrego a la policía. Otra copia del DVD fue supuestamente recibida por correo por un grupo antifascista que decidió hacer negocio y venderlo a la prensa.
- Los dos suicidados fueron detenidos a finales de los 90 y se les incautaron 4 bombas caseras y 1,4 kg de TNT. Sorprendentemente se les dejó en libertad y según algunas fuentes pasaron a ser colaboradores encubiertos de los servicios secretos, aunque según las autoridades se les perdió la pista.
- Desde 2000 esta supuesto grupo terrorista se habría dedicado a asaltar bancos y asesinar a extranjeros de la zona del Bosforo, además de a una policía, todo con las mismas armas, sin que esto haya despertado las sospechas de la policía ni les haya hecho atar cabos.
- Como hemos comentado antes, los dos suicidados en teoría eran prófugos, pero uno de ellos vivía a 100 km de la ultima localidad en la que residió antes de ser detenido, y oh casualidad, no se encontró jamás con la policía.
- Se descubrió que un agente de los servicios secretos ha estado en las cercanías de 6 de las 9 escenas del crimen. En el ultimo caso estaba en un locutorio junto con otras 5 personas cuando asesinaron al dueño, pero no se ofreció como testigo ni lo mencionó a sus superiores, ya que según el "no vio nada". Al parecer al registrar su casa se encontraron varias armas.
- En la caravana donde aparecieron los dos suicidados se encontraron distintas armas, pero la supuesta arma homicida no se encontró ahí sino entre las ruinas de la misma casa explosionada donde supuestamente aparecieron los DVDs intactos
Todo esto resulta bastante sospechoso, y no
hay de extrañar que circulen teorías que digan que a los dos fallecidos los "han
suicidado".
El reciente descubrimiento de una banda terrorista nazi que durante 13 años ha
matado extranjeros impunemente por todo el territorio alemán ha reabierto en
este país el debate público sobre la ilegalización del partido de extrema
derecha NPD. La canciller Merkel ha prometido hacer lo posible por reabrir el
proceso mientras, desde el exterior, muchos se preguntan cómo es posible que en
pleno siglo XXI siga existiendo en Alemania un partido de tales características.
La Ley Fundamental alemana considera los partidos políticos como expresión de la
vida democrática. Es por ello que los fundadores de la República Federal
otorgaron protección por igual a todos los partidos, sin importar su orientación
política. El único requisito es que respeten las libertades democráticas, la
Constitución, la resolución pacífica de conflictos y los derechos humanos.
Está claro que los asesinos de la 'Banda del Döner' no mostraban respeto por
ninguno de estos principios, pero no vale que sus miembros y mucho menos
simpatizantes incurran en delito para que se justifique la ilegalización de un
partido.
Eso hace sumamente difícil el proceso que contempla la ley y que implica acudir
ante la máxima corte alemana, el Tribunal Constitucional, y que puede ser
promovido por el gobierno federal, por una mayoría del Parlamento o por el
Bundesrat.
Casos anteriores
Sólo en dos ocasiones se ha decretado la prohibición de partidos políticos en Alemania: en 1951 y 1956. En el primer caso, fue proscrito el llamado Partido socialista del Reich (SRP), sucesor del partido nazi NSDAP. En 1956 fue prohibido el Partido Comunista de Alemania (KPD), al que se atribuían estrechos contactos con la Unión Soviética en plena Guerra Fría. En ambos casos fueron necesarias fuertes presiones del Gobierno.
Pero la justicia de postguerra y la de los tiempos de la amenaza nuclear no era tan meticulosa como la actual. El intento de ilegalizar el NPD en 2003 chocó con un inconveniente técnico.
Durante el juicio, el Tribunal pudo establecer que la Oficina para la Protección de la Constitución, servicios de inteligencia internos, tenía infiltrados a al menos 30 de los 200 miembros de la cúpula del partido, lo que daba la impresión de que estaba controlado precisamente por aquellos interesados en prohibirlo.
Y el
Tribunal Constitucional tuvo en cuenta, además, su tamaño. Fundado en 1964, el
NPD era un insignificante partido con 6.000 miembros, mientras que la CDU y el
SPD contaban con más de medio millón de afiliados cada uno, por lo que fue
considerado e inferioridad de condiciones. "No puede admitirse que un partido en
el poder pretenda neutralizar a sus posibles competidores políticos al solicitar
su prohibición", determinó la sentencia, que rechazó la solicitud.
No es suficiente
Hoy seguimos en las mismas. Al parecer, las proclamas xenófobas del NPD no bastan, desde el punto de vista jurídico. Tales expresiones pueden caer en el ámbito de la libertad de opinión y manifestación, consagrada en la Constitución, mientras no contengan elementos ofensivos o incitaciones a cometer actos ilegales.
Para prohibir NPD, debería comprobarse sin dejar lugar a dudas que promovió, apoyó o por lo menos sugirió realizar los asesinatos de la 'Banda del Döner'. Sigue siendo además un problema la presencia de agentes infiltrados y la Oficina para la Protección de la Constitución no tiene intenciones de retirar a sus informantes. Aún así, funcionarios de Berlín, Bremen, Renania-Palatinado, Sajonia-Anhalt y Schleswig-Holstein han acordado presentar lunes material que pudiera incriminar al NPD. Thomas Oppermann, presidente de la Comisión parlamentaria de Control (PKG), que supervisa el trabajo del Ejecutivo y del servicio de inteligencia, ha exigido un proceso de ilegalización alegando que "aunque no tenga relación directa con el grupo, propicia la expansión de la ultraderecha en Alemania".
La ministra de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, se propone reestructurar por completo la Oficina para la Protección de la Constitución, pero se opone a abrir un nuevo proceso judicial contra el NPD hasta que se determine con precisión el rol que los infiltrados.
Problema con el Constitucional
El presidente de la comisión parlamentaria para asuntos de Interior, Wolfgang Bosbach, desaconseja igualmente iniciar esa moción en este momento. "Los dramáticos hallazgos de los últimos días no alteran para nada el hecho de que, desde 2003, cuando el Tribunal Constitucional de Alemania canceló repentinamente el proceso para prohibir al NPD, el Estado se encuentra en un verdadero dilema. Por un lado, la corte demanda que todos los infiltrados del servicio de inteligencia abandonen las estructuras del partido. Por otro, necesitamos la información que los agentes secretos nos proveen", agregó el político conservador.
A juicio de Bosbach, un nuevo proceso para ilegalizar al NPD duraría años y se correría el riesgo de dejar de obtener información valiosa, considerando el peligro que ese partido representa para el Estado alemán. "Si comenzamos a pedir la prohibición del NPD con cada vez mayor frecuencia y dicha prohibición no se consuma, el Estado termina dando la impresión de ser impotente", acotó Bosbach.
El presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Dieter Graumann, y el presidente del Consejo Central de los Musulmanes en Alemania, Aiman Mazyek, claman sin embargo por la ilegalización.
Cuando el lunes se reúna la comisión interna del Bundestag la que se ocupa de la ilegalización, contará con nuevos datos, como la lista de objetivos incautada a la 'Banda del Döner' y que incluye 10.000 nombres, entre ellos el del socialdemócrata y primer ministro del Estado de Renania Palatinado, Kurt Beck, y referencias a ubicaciones de centros eclesiásticos, asociaciones locales del Partido Socialdemócrata y agrupaciones anti extrema derecha.
La
Oficina Federal de Investigación Criminal alemana asegura que no se puede
establecer una relación directa entre estos documentos y la actividad del NPD.
"¿Qué más tiene que pasar para que se den los pasos necesarios hacia una
prohibición del NPD?", se preguntaba esta semana el presidente de la Unión
Social Cristiana, Horst Seehofer.
Las fuerzas de Seguridad alemanas, sospechosas de connivencia con crímenes racistas
Varios medios alemanes aseguran que un agente de las fuerzas de contraespionaje
de Alemania se encontraba cerca, o incluso presente, en el momento en el que los
ultraderechistas cometían los crímenes contra inmigrantes.
El agente especializado en la lucha contra los movimientos neonazis y de
ultraderecha fue testigo presencial de uno de los crímenes en Kassel. La
presencia del agente -cuyo nombre no es revelado- en las cercanías de los
lugares de los crímenes refuerza las sospechas de que la célula terrorista podía
haber recibido ayuda o protección por parte de las fuerzas de seguridad del
Estado en Alemania.
Un agente de los servicios de contraespionaje alemán estuvo sospechosamente
cerca de los lugares del crimen en seis de los 9 asesinatos contra extranjeros
cometidos por la célula terrorista de ultraderecha recién descubierta, según
informa el rotativo Bild.
El diario Frankfurter Allgemeinen Zeitung (FAZ) revela incluso que el agente
especializado en la lucha contra los movimientos neonazis y de ultraderecha fue
testigo presencial de uno de los crímenes en Kassel, en el centro del país, y
que la policía no tuvo conocimiento de este hecho hasta diez días después del
asesinato.
Ambos diarios subrayan que la presencia del agente -cuyo nombre no es revelado-
en las cercanías de los lugares de los crímenes refuerza las sospechas de que la
célula terrorista podía haber recibido ayuda o protección por parte de las
fuerzas de seguridad del Estado en Alemania.
El grupo estaba formado por Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, de 38 y 34 años, cuyos
cadáveres aparecieron el pasado día 4 en una autocaravana incendiada en Eisenach,
al este del país, y Beate Zschäpe, de 36 años, que se entregó la pasada semana a
las autoridades tras prender fuego a la vivienda común en Zwickau.
A ellos hay que sumar a Holger G., de 37 años, procedente como los anteriores
del germano oriental estado de Turingia, contra el que la justicia dictó ayer
orden de encarcelamiento por colaboración con banda armada tras confirmarse que
cedió su documentación al trío asesino para que alquilaran vehículos y
viviendas.
Bild y FAZ destacan que el sospechoso agente del contraespionaje se encontraba
junto a otros cinco clientes en el interior del internet-café en el que el 6 de
abril de 2006 fue asesinado en Kassel su propietario turco Halit Y., de 21 años.
Mientras los restantes testigos se presentaron inmediatamente a las autoridades,
la policía necesitó 10 días para localizar al agente, quien aseguró entonces no
haberse enterado del crimen ni visto noticias, por lo que no se había presentado
a declarar.
El rotativo Bild destaca que lo curioso del caso es que tras la declaración del
agente y su posterior suspensión del cargo finalizó repentinamente la cadena de
asesinatos de extranjeros, todos ellos propietarios de pequeños comercios
repartidos por toda Alemania.
Asimismo comenta que el antiguo responsable del contraespionaje alemán en el
estado federado de Turingia Helmut Roewer, que hoy escribe libros para la
editorial ultraderechista Ares Verlag, pagó altas cantidades de dinero a varios
líderes neonazis para que se convirtieran en agentes infiltrados al servicio del
Estado.
Roewer, que dimitió del cargo en 2000, abonó entre 1995 y 1997 unos 40.000 euros
a Thomas Dienel, entonces líder en Turingia del Partido Nacionaldemócrata Alemán
(NPD), a cambio de convertirse en lo que las autoridades alemanas llaman un
'hombre V', un agente infiltrado en la escena neonazi.
El descubrimiento de la banda terrorista neonazi Movimiento Clandestino Nacional
Socialista, que durante más de una década perpetró más de una docena de robos
bancarios y asesino a por lo menos diez personas, además de enfrentar a la
nación al fantasma del terrorismo neonazi, está generando una peligrosa
avalancha de interrogantes que aún no encuentran respuestas adecuadas de parte
de las autoridades.
La pregunta que más inquieta a Berlín y a la población está relacionada con la posibilidad de que la sección regional de la Agencia Federal de Protección de la Constitución (BfV) de Turingia, un organismo cuya función es luchar contra los grupos que puedan poner en peligro el orden público, podría haber protegido al trío asesino durante su orgía de terror que llegó a su fin el 4 de noviembre en las ciudades de Eisenach y Zwickau.
La teoría de la conspiración, a falta de
respuestas concretas de las autoridades, ha seguido creciendo y ahora la prensa
se pregunta si las pruebas que fueron encontradas entre los escombros de una
vivienda en Zwickau, entre ellas cuatro sobres que contenían sendos DVD y
documentos de identidad, fueron depositadas a propósito por terceras personas
entre los escombros.
Los cuatro sobres que contenían los DVD y que estaban dirigidos a centros
culturales islámicos tendrían que haber quedado convertidos en cenizas a causa
del fuego que destruyó la vivienda. Pero las autoridades afirman que los sobres
fueron encontrados intactos entre los escombros.
Según 'Spiegel Online', el portal electrónico del semanario, los sobres podrían haber sido entregados a las autoridades por Beate Zschäpe, la mujer que incendió la vivienda y que vivió de forma clandestina durante 14 años. La fémina se entregó a la Policía el 8 de noviembre y, dos días mas tarde, una copia de los famosos DVD llego a manos del partido die Linke (La Izquierda) en Sajonia Anhalt.
El envío podría haber sido realizado por la propia Beate Zschäpe para alertar a la opinión pública, pero varios medios germanos han señalado que la mujer había trabajado como informante de la BfV de Turingia.
La teoría que relaciona una estrecha y secreta relación entre la Policía política y la banda terrorista recobró ayer actualidad cuando el periódico conservador 'Frankfurter Allgemeine Zeitung' y el 'Bild' revelaron que un agente del BfV se encontraba en el cibercafé de Kassel donde fue asesinado en 2006 Yassif Yozgat, de 21 años, la última víctima.
Nacimiento tutelado, final con suicidios
NSU nació en Jena, una ciudad del Este, y pasó a la clandestinidad en 1998.
La principal organización nazi de Jena estaba animada y
dirigida por un confidente de la policía política, el servicio de
protección de la constitución (Verfassungsschutz, BfV) llamado Tino Brandt.
El presidente regional del BfV, Helmuth Roewer, financiaba a Brandt y era al
mismo tiempo un ultraderechista.
Un agente del BfV de la región de Hesse llamado Andreas y conocido en su pueblo
como "el pequeño Adolf" por sus ideas ultras, estuvo en los alrededores de por
lo menos cinco de los diez asesinatos llevados a cabo por el grupo terrorista.
Los dos principales implicados en esta trama, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt,
concluyeron su carrera el 4 de noviembre suicidándose e incendiando la camioneta
en la que se encontraban tras un atraco frustrado en Eisenach.
Simultáneamente, volaba por los aires su última residencia en la localidad de
Zwickau. Ambos extraños sucesos destruyeron muchas pruebas. Una tercera
activista, Beate Zschäpe, se entregó a la policía, que ha detectado otros dos
sospechosos.
Sorpresas y disculpas
Los ministros federales de justicia e interior, el fiscal general del Estado, el
ministro del interior del Land de Hesse, el jefe del BKA, (el FBI local), y
otras autoridades -pero ningún representante de la policía política, la Oficina
de Defensa de la Constitución (BfV)- comparecieron el viernes ante la prensa en
Berlín.
Sin dimisiones el Estado alemán se mostró carente de explicaciones convincentes
sobre el fiasco ante la mayor trama terrorista de la historia reciente del país.
"Hay que analizar", "examinar los posibles defectos" que han hecho posible una
incompetencia tan larga y manifiesta, respondió la ministra de justicia, Sabine
Leutheusser-Schnarrenberger, a una pregunta que le planteó que tal situación
sería, "impensable si se tratara de islamistas o izquierdistas".
El gobierno anuncia que se va a replantear una ilegalización del partido nazi
NPD. El propósito fracasó en 2003 por una resolución judicial que mencionaba el
peligro que tal paso supondría para los agentes secretos infiltrados y
confidentes del BfV en el ambiente nazi.
Esa abultada presencia, que incluye un considerable trajín de dinero del
contribuyente destinado a financiar actividades y organizaciones nazis, o a
mantener a ultraderechistas que compaginan su activismo con determinados
informes a agentes policiales, fue defendida el viernes por el ministro del
interior, Hans-Peter Friedrich, quien anunció la creación de un "registro
nacional de neonazis como el que ya existe con islamistas".
La ministra de justicia pide ahora una mayor "concentración" de los 16
departamentos federales del BfV.
"En lugar de 16 organizaciones, podríamos pensar en tres o cuatro", dice. El
jefe del BKA, Jörg Zercke, habla de una "coordinación más estrecha" entre los
órganos de la seguridad, olvidándose de la principal "coordinación" que el caso
evoca: la ambigüedad de la policía con los nazis.
Rainer Wendt, presidente del sindicato policial sugiere incluso un
aprovechamiento involutivo del caso: en aras de "una labor más eficaz", la
situación podría dar un impulso a la polémica legislación para que la policía
maneje y almacene, con aun mayor holgura, los datos confidenciales y privados de
la ciudadanía, dice.
¿Quién componía el trío de neonazis?
el asistente social Thomas Grund los conoció ya
en 1991, cuando tenían entre 15 y 20 años de edad. Grund, que se acerca hoy a
los 60, sigue dirigiendo un centro juvenil en una de las colonias de torres
residenciales típicas de la antigua República Democrática Alemana (RDA). En el
cemento de aquellos plattenbauten, la ideología y la moda neonazis encontraron
un enorme eco. Entre muchos jóvenes, que acababan de presenciar el cataclismo
del régimen comunista en el que nacieron, cundió la
idea de que la nueva Alemania era solo un paso intermedio hacia un Cuarto Reich.
Hacia 1996, decenas de neonazis de la región se
articularon en una organización que llamaron Defensa Patriótica de Turingia (THS).
Mantenían contactos con otras organizaciones ultras y con el partido NPD.
Mundlos evolucionó hacia "una actitud de falsa mansedumbre, para aparentar que
era un joven burgués cualquiera", recuerda Grund. El trío estaba metido hasta el
cuello en las redes neonazis de Jena, una ciudad de 100.000 habitantes, hasta
que pasaron a la clandestinidad en 1998. Justo cuando la policía iba a
detenerlos como sospechosos de fabricar bombas. Una vez sumergida, la Defensa
Patriótica de Turingia se convirtió en la Resistencia Nacionalsocialista, bajo
cuya marca cometieron al menos 12 atentados y 14 atracos.
¿Qué hacía el Pequeño Adolf? Este hombre, del que solo se conoce su nombre
propio y la inicial de su apellido, Andreas T., era funcionario de los servicios
secretos alemanes, la llamada Oficina Federal para la Protección de la
Constitución (BFV). Cuando lo detuvieron como sospechoso del asesinato de Halit
Yizmal en 2006, el agente aseguró que estaba "por casualidad" en el lugar del
crimen, viendo pornografía en uno de los ordenadores de la trastienda. Rondaba
los 40 años. En el desván de sus padres, la policía encontró símbolos nazis que
había grabado en las vigas cuando era un adolescente al que ya todos en su
pueblo conocían como Pequeño Adolf. En su residencia de adulto encontraron
munición ilegal, pistolas con licencia, manuscritos ultraderechistas de su puño
y letra y un ejemplar de Mi Lucha, la autobiografía de Adolf Hitler cuya enta
prohibida en Alemania. Así que el Pequeño Adolf leía al verdadero Hitler.
Decenas de periodistas han sitiado estos días su casa en Hofgeismar, muy cerca
de Kassel, donde trabaja en una oficina del Gobierno regional a la que fue
relegado en 2007. Judicialmente no se le acusa de nada, aunque fue sometido a un
nuevo interrogatorio el lunes pasado.
¿Por qué tanto secretismo? A la reserva habitual que observan siempre los servicios de información hay que añadir, en el caso alemán, que la BFV está dividida en 16 jefaturas diferentes, una por cada Estado federado. Andreas T. captaba informantes para el servicio secreto del Estado de Hesse. Pagan a sus topos con fondos reservados y los proveen de papeles falsos cuando los necesitan. Las autoridades de Hesse brindaron en los noventa "ayuda significativa" a la vecina Turingia para organizar su servicio de información tras la caída del Muro. Al menos uno de los topos captados y mantenidos por Andreas T. participó en manifestaciones de la Defensa Patriótica de Turingia, la red neonazi de donde salieron los terroristas.
Un tipo estrafalario y derechista, Helmut Roewer, dirigió los servicios secretos de Turingia entre 1994 y 2000. Este caballero, encausado por corrupción, invirtió cientos de miles de euros en pagar a informantes de organizaciones radicales. Notorios neonazis como Thomas Dienel o Wolfgang Frenz, después funcionarios del partido ultra NPD, han presumido de que muchos informantes destinaban parte de su paga al mantenimiento o ampliación de estructuras de ultraderecha. A cambio, ofrecían a los servicios secretos confesiones inventadas o resúmenes de informaciones ya publicadas por la prensa.
Fue bajo el mandato de Roewer cuando desapareció del mapa el trío neonazi que integró la banda NSU. El servicio secreto los vigilaba, pero no evitó que huyeran justo a tiempo. El trío pasó casi 14 años en la clandestinidad con unos documentos personales bien falsificados. El presidente del Sindicato de la Policía (GDP), Bernhard Witthaut, cree que esos documentos eran papeles falsos "legales"; es decir, de los que se usan para proteger a testigos y a informantes. Al comisario Witthaut le molesta en particular que Roewer acuse ahora a la policía del monumental error que supuso la huida del trío. Entre los policías alemanes, dice, crece la "consternación por las posibles implicaciones del asesinato de una colega de servicio", en referencia a Michèle Kiesewetter, décima víctima de NSU, que fue tiroteada junto a su compañero de patrulla en 2007. Entre los cascotes del piso volado en Zwickau estaba el arma utilizada en ese crimen y las esposas de ambos agentes. El comisario Witthaut explica que "un policía de a pie tiene que preguntarse cómo ha sido posible que huyeran y que se escondieran por tanto tiempo".
Aquella huida convirtió al trío en ídolos de los
ultras de Turingia, donde incluso les dedicaron canciones de rock radical. Se
decía que estaban en Suecia, en Sudáfrica o en Holanda y que mantenían contacto
con este o aquel neonazi. Los rumores fueron puestos en circulación por antiguos
camaradas de la Defensa Patriótica de Turingia, como Tino Brandt, un nazi muy
conocido, que también estaba en la nómina oculta de los servicios secretos.
No sorprende que nadie reivindicara los atentados en su día, por lo que no se
entiende para qué hicieron el vídeo de la Pantera Rosa. Hay que alinear ese
interrogante en una larga fila: ¿De qué vivió el trío durante 14 años? ¿De dónde
sacó las armas? ¿Cómo supieron que los iban a detener en 1998? ¿Se suicidaron
realmente dos de ellos? ¿Qué papel jugaron los servicios secretos y el Pequeño
Adolf?
18-3-2003 El Tribunal Constitucional alemán rechaza la prohibición del partido neonazi NPD
El Tribunal Constitucional alemán sobreseyó hoy la demanda de prohibición del ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD) formulada por el Gobierno y el Parlamento. El TC adoptó esta decisión por los recelos de tres de sus siete jueces, que
consideran un «obstáculo» para llevar adelante el proceso el hecho de que la demanda estuviera basada en buena parte en declaraciones de confidentes e infiltrados policiales entre las filas y la dirección de esa formación. Para continuar el procedimiento hubiera sido necesaria una mayoría de dos tercios de los magistrados. La presidencia del TC hizo hincapié en que la decisión había resultado difícil, ya que cuatro de los magistrados querían seguir adelante.
El Gobierno y las dos cámaras del Parlamento (Bundestag y Bundesrat) habían presentado a principios de 2001 sus respectivas peticiones de prohibición, que fueron respaldadas por una amplia mayoría de los partidos alemanes, por considerar al NPD la más agresiva entre las formaciones ultraderechistas del país.
La decisión de sobreseer el proceso se esperaba desde hace meses, tras revelarse que parte de las pruebas inculpatorias presentadas procedían de los confidentes y ante la sospecha de que éstos infiltrados actuaran, a la vez, de «agitadores» en el
NPD. El TC es el único órgano facultado en Alemania para prohibir un partido político. En toda la historia de la República Federal de Alemania, sólo había dos precedentes de prohibiciones: en 1952, contra el Partido Socialista del Reich -considerado un sucesor del
NSDAP-, y, cuatro años después, contra el Partido Comunista de Alemania (KPD).
INTERNACIONAL:
Paralizada la ilegalización de los neonazis
El Constitucional alemán suspende el proceso contra el NPD al saber que un líder era topo del servicio secreto
El proceso para prohibir el partido neonazi alemán NPD se ha frustrado de momento al descubrirse que uno de los testigos había sido informante de los servicios secretos. La chapuza en el Ministerio del Interior es políticamente explosiva para el Gobierno dada la importancia del caso y por ser año electoral.
BERLÍN. - El veterano y experimentado ministro del Interior alemán, el socialdemócrata Otto Schily, uno de los puntales del Gobierno rojiverde del canciller Schröder, vivió ayer el peor trance desde que asumió el cargo. Debido a un gravísimo error burocrático en su ministerio, el Tribunal Constitucional de Karlsruhe se vio obligado a suspender el proceso de ilegalización del neonazi Partido Nacional Democrático (NPD), una iniciativa de profundo calado político que contaba con el apoyo de las dos cámaras del Parlamento federal.
El Tribunal
Constitucional canceló el proceso contra el NPD al saber, casi en
el último momento, que uno de los testigos, Wolfgang Frenz, ex miembro
de la cúpula federal del partido, había sido durante años
un informante de los servicios secretos. El retraso puede demorarse durante
meses y hasta es posible que el procedimiento contra el NPD se frustre
por completo.
El episodio
beneficia a los neonazis, que probablemente podrán concurrir como
partido legal a las elecciones del próximo 22 de septiembre, además
de suponer un grave golpe a la credibilidad del Estado de derecho.
Schily, ex abogado de terroristas de ultraizquierda y conocido ahora como "el sheriff rojo" por su espectacular conversión en adalid de "la ley y el orden", se presentó ante la prensa con cuatro horas y veinte minutos de retraso, lo que alimentó todo tipo de rumores.
El ministro
rechazó las peticiones de dimisión porque se enteró
del caso anteayer. Lamentó profundamente las graves negligencias
en su ministerio y dijo que había reprendido con gran dureza a tres
altos funcionarios, entre ellos a un secretario de Estado que se hallaba
sentado a su derecha, cabizbajo, pero optó por mantenerlos en sus
puestos porque tienen una trayectoria muy buena y hay que perdonarles el
error.Según Schily, el topo Wolfgang Frenz, colaborador de los servicios
secretos del
land de Renania del Norte-Westfalia, dejó de ser informante en 1995
porque radicalizó su discurso antisemita y xenófobo. Fue
su actuación posterior a 1995 lo que fundamentó el procedimiento
de prohibición del NPD y sobre lo que debía ser interrogado
por el tribunal. Sin embargo, es obvio que su pasado como topo suponía
un grave problema para la credibilidad del proceso y el ministerio debería
haberse percatado de este hecho. Anoche había rumores de que hasta
otros seis testigos previstos en Karlsruhe podrían haber sido informantes
de los servicios secretos. Un ex presidente del Constitucional,Ernst Benda,
dijo: "Un huevo está podrido y debe verse si hay otros".
La chapuza gubernamental
tiene una gran relevancia política en pleno año electoral.
Está afectado el más alto tribunal del país y se trata
de una iniciativa, la lucha contra la extrema derecha, que Schily y la
coalición rojiverde habían convertido en bandera. El ministro
hizo un llamamiento "a la responsabilidad común de todos los demócratas"
para lograr que el NPD, pese a todo, sea ilegalizado por ser antidemocrático,
antisemita y xenófobo.
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