La Red Española de Desarrollo Local impulsa medidas para repoblar zonas
rurales. Las iniciativas van desde regalar parcelas hasta ayudas para encontrar
trabajo.
Que el ámbito rural en España está despoblado es una realidad. En nuestro país
el número de habitantes en los pequeños núcleos urbanos desciende cada año, en
una tendencia que
condena al abandono a decenas de pequeñas poblaciones a lo largo de toda la
nación.
Para luchar contra esta tendencia algunos pueblos han decidido incentivar a la
gente joven para que se vaya a vivir al campo. Cada vez más personas se
deciden a hacer el camino inverso al que iniciaron sus padres hace 40 años.
En algunos casos, cientos de solicitantes han respondido a una sola de las
ofertas de empleo o vivienda en zonas rurales de nuestro país. Los neorrurales
descubren una forma de vida que gana en tranquilidad y vida saludable.
Las causas que mueven a más urbanitas a cambiar el ritmo de las ciudades por
una vida más tranquila son el estrés, huir del ruido, la violencia y el precio
de la vivienda. Los matrimonios jóvenes o de mediana edad, con hijos pequeños
o adolescentes, buscan para ellos un entorno más seguro y la promesa de una
vida más sana. Los jóvenes, sin embargo,
señalan como causa principal el elevado precio de la vivienda en las grandes
urbes y las dificultades económicas que encuentran a la hora de independizarse
del hogar familiar.
Quince comarcas buscan nuevos habitantes
De la mano de la organización Abraza la Tierra, 15 asociaciones regionales
gestionan diversas medidas para facilitar la incorporación al mundo rural y
buscar casa y trabajo en
distintas zonas de Castilla León, Cantabria, Madrid y Aragón.
LAS ZONAS
Puebla de Sanabria
Bajo Martín (Teruel)
Almazán (Soria)
Ciudad Rodrigo (Salamanca)
Gúdar - Javalambre (Teruel)
Sierra de Salamanca
Albarracín (Teruel)
Pinares - El Valle (Soria)
Noreste de Segovia
Sierra Norte (Madrid)
Bajo Aragón
Noreste de Soria
Tierra de Campos
Tierras del Cid (Soria)
País Románico (Palencia)
Médicos y profesores, los que más se ofrecen
Los profesionales liberales se interesan más por estas de iniciativas. Médicos
y profesores
buscan una nueva forma de ejercer sus profesiones lejos de la polución y el
ritmo
frenético de las ciudades. Se buscan panaderos y carpinteros: La población
rural necesita
de profesionales y artesanos que hagan más fácil la vida en los pequeños
núcleos, a los
que los alimentos de la compra diaria siguen llegando en camioneta. Seguimos
el ejemplo de Irlanda y Francia. Como en tantos otros ámbitos seguimos
aprendiendo de las experiencias de nuestros vecinos europeos. Experiencias
como estas han devuelto la vida a pueblos de Irlanda o Francia.
- Más de 6.000 municipios tienen menos de 2.000
habitantes.
- Entre 1960 y 2000 se pasó de 2 millones de trabajadores en el campo a
920.000.
- Entre 1960 y 1996 la población de las ciudades subió un 46 por ciento.
- Algunos pueblos han recibido centenares de solicitudes.