02-03-08
EE.UU.
clasifica a España como el mayor consumidor de drogas de la UE
Uno de cada cinco europeos que consume cocaína vive en España. Así consta en
un informe del Departamento de Estado estadounidense. El documento se
refiere a la cocaína, el hachís y las drogas de diseño. El informe también
destaca el esfuerzo de las autoridades españolas para frenar el
narcotráfico.
España no sólo es el mayor punto de entrada a Europa de la cocaína
procedente de Latinoamérica, sino que también se ha convertido en el
mayor consumidor de drogas de diseño, de cocaína y de hachís de toda la
Unión Europea.
Así consta en un informe publicado este viernes por el Departamento de
Estado denominado "Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos",
que analiza la colaboración de otros países en la lucha de Estados Unidos
contra el narcotráfico.
El territorio español es el
principal punto de entrada, transbordo y consumo de grandes cantidades de
cocaína sudamericana y cannabis marroquí destinado a los mercados europeos,
y también es una importante fuente y lugar de tránsito para las ganancias
que vuelven a América Central y del Sur, añadió el texto.
Colombia parece ser el principal suministrador, aunque según la información
que cita han aumentado los envíos desde Bolivia. Además España se ha
convertido en el mayor consumidor de drogas de diseño, de cocaína y de
hachís de toda la Unión Europea, procedente este último de Marruecos y
Argelia, sobre todo. La heroína procede de Turquía vía los Balcanes, dijo el
informe.
En cuanto a las drogas de diseño como el éxtasis o el MDMA, no hay
laboratorios en España porque se envía directamente desde laboratorios en
Holanda. La mayoría de los precursores para fabricar las drogas se importan
de China, aseguró.
A pesar de este sombrío panorama, el Departamento de Estado de EEUU alaba la
actuación de las autoridades españolas y su cooperación con las
estadounidenses, y dice que reconocen que el narcotráfico es una de sus
principales preocupaciones.
También destaca las operaciones de las fuerzas de seguridad y que con los
datos de noviembre de 2007 las incautaciones de cocaína estaban cerca de
alcanzar niveles récord.
Los informes de varios organismos internacionales conocidos el año pasado ya
alertaron del fenómeno, Así, en junio se conoció el Informe Mundial sobre
las Drogas de la ONU, según el cual España era el mayor consumidor de
cocaína del mundo, superando a Estados Unidos, y que una de cada cinco
personas que consume esta droga en el mundo lo hace en España.
En noviembre, el organismo supervisor de la droga en la UE también dio a
conocer que la mayoría de los consumidores europeos están en España y Reino
Unido.
A nivel mundial, el informe del Departamento de Estado se refirió a la
utilización de los ingresos del cultivo de amapolas para producir heroína
por parte de los talibanes en Afganistán, criticó a Venezuela por su
deficiente cooperación contra el narcotráfico y añadió que el oeste de
África se ha convertido en un importante conducto para el tráfico de cocaína
desde América Latina a Europa.
El documento deja en evidencia el alto consumo de esta droga entre la
población española, de la que el 3%, dice, la toma de manera regular. Ello
hace que uno de cada cinco europeos que consume cocaína viva en España, y
que el 50% de los nuevos pacientes admitidos en centros de rehabilitación
españoles sean adictos a esta droga.
Pero además de la cocaína, el informe denuncia que España es también el
mayor consumidor de drogas de diseño y de hachís de la UE, droga ésta última
que procede de los países vecinos del Magreb, como Marruecos y Argelia. "El
tráfico marítimo de hachís en el Mediterráneo es un negocio a gran escala",
dice el informe.
No obstante, el informe destaca los esfuerzos que, a su juicio, está
realizando el Gobierno español, que ha convertido el tráfico de drogas en
una de sus máximas preocupaciones y que "mantiene unas excelentes relaciones
con Estados Unidos".
En este sentido, relata los operativos que han desarrollado la Policía
Nacional, la Guardia Civil, los servicios de aduanas y las fuerzas
policiales autonómicas para frenar el narcotráfico.
El consumo de cannabis durante la adolescencia y juventud temprana aumenta el riesgo de psicosis
El consumo de cannabis durante la adolescencia y temprana juventud
“aumenta el riesgo de sufrir crisis psicóticas más tarde”, afirma un
estudio realizado por la Universidad de Maastricht (Países Bajos) y
publicado en la edición electrónico del “British Medical Journal”, que
también afirma que los riesgos “son mucho mayores en jóvenes genéticamente
vulnerables a desarrollar psicosis”.
El estudio, presentado en el londinense Science Media Centre, se basó en
2.437 jóvenes de 14 a 24 años con los que se llevó a cabo un seguimiento
durante cuatro años. Los investigadores creen que el cannabis perturba el
equilibrio en el cerebro de la dopamina, que es clave en los cambios de
humor.
Tomando en cuenta factores como el grupo económico y social al que
pertenecen los jóvenes, así como el uso de alcohol, tabaco y otras drogas,
los investigadores concluyeron que "el uso moderado
de cannabis aumenta el riesgo de desarrollar perturbaciones psicóticas".
Sin embargo, "el efecto es más fuerte en aquellas personas que tienen una
predisposición para la psicosis", revela la investigación.
Los científicos establecieron que las conclusiones del estudio no
respaldan la teoría de que el vínculo entre cannabis y psicosis se produce
porque las personas que tienen una predisposición para esa enfermedad
tienen más probabilidades de consumir cannabis. Por el contrario,
lo que dejó claro el estudio es que el uso del
cannabis incrementa el riesgo de aumentar la psicosis, destacaron los
investigadores.
Las conclusiones de la investigación señalan que el riesgo de desarrollar
psicosis está en relación con la frecuencia con que es utilizada la droga.
Otras investigaciones sobre drogas, incluyendo la cocaína, han sugerido
también vínculos entre el consumo de drogas y las enfermedades mentales.
La experta Dinah Morley, de la organización Young Minds (Mentes jóvenes),
señaló que las conclusiones “respaldan el consenso
de que una predisposición a la psicosis combinada con el consumo de
cannabis durante la juventud aumenta la posibilidad de desarrollar la
enfermedad”, explicó Morley, que hizo un llamamiento para que las
conclusiones del estudio “formen parte del dominio público y, sobre todo,
que sean conocida por educadores” en las escuelas.
En Reino Unido, el cannabis pasó en enero de ser una droga clasificada
como B, a C, lo que quiere decir que las personas que son descubiertas con
cannabis no son arrestadas.
Otra
encantadora teoría de los progres de turno desmontada por la ciencia, pero
claro esto no se vera en la prensa diaria, como otras muchas. Para más
información sobre el estudio ver:
British Medical Journal 2004;10.1136/