Brujas
                  Los vecinos advierten de que «vamos a tomar medidas para dar caña a los
                  delincuentes»

                  De año nuevo, vida nueva, nada. Al menos para los vecinos de la pedanía de Llano de Brujas que
                  siguen padeciendo las consecuencias de la oleada de robos y destrozos en coches y viviendas.
                  «Vamos a tomar medidas para dar caña a los delincuentes. Si no viene la Guardia Civil, vamos a
                  optar por salir a la calle y hacer batidas nocturnas», dice el dueño de un lavadero, al que le han
                  entrado a robar en diez ocasiones.

                  Anselmo Hernández, propietario de un negocio llamado El rey del lavado acaba de gastarse un
                  millón de pesetas en reparar los daños ocasionados en las máquinas del lavadero y otro millón de
                  pesetas en sistema de vigilancia. «Lo siento, pero a mi las circunstancias me han hecho racista. No
                  quiero ecuatorianos ni magrebíes en el pueblo», dice indignado después de haber sufrido nada menos
                  que 10 asaltos en su negocio en el corto espacio de tres meses. Hernández no oculta que en el pueblo
                  los ánimos están muy encendidos y que están dispuestos a salir a patrullar por la noche. «Si no viene
                  la Guardia Civil, no nos quedará más remedio que salir de batidas nocturnas».

                  Los testimonios de vecinos son numerosos. «A mi suegra le han robado seis veces en quince días»,
                  dice Antonio Ruiz. «Ya no le queda nada; le han quitado hasta las sábanas y las mantas».

                  «A mi cuñado le han entrado a robar tres veces seguidas», explica Susana Hernández Guerrero. «En
                  la misma semana le robaron dos veces, y unos días antes ya habían entrado en la casa. Se llevaron
                  hasta una botella con una chispa de aceite, ollas, ropa, mantas, la casa limpia...».

                  El pedáneo José Vera (del PP) corrobora la situación de miedo e indignación que se vive en su
                  pedanía. «La Policía viene por aquí, pero los moros ?porque sabemos que son inmigrantes? se burlan
                  de ellos». El pedáneo reconoce que «no puede haber una patrulla en cada esquina», pero teme que
                  la situación se les vaya de las manos, si los vecinos deciden echarse a la calle.

                  Al pedáneo hace menos de 15 días le robaron una furgoneta y le rompieron los cristales de otros seis o
                  siete coches de su empresa de muebles de cocina. Pero el día antes de Nochevieja tuvo la última
                  sorpresa. Le rompieron parte de la verja y le golpearon el cristal de otro coche. Admite que su hija
                  pequeña, de 8 años, «está atemorizada». El pedáneo lanzó hace unos días una invitación a través de
                  La Verdad a las autoridades policiales y judiciales para que retengan a los detenidos. «El pueblo de
                  Llano de Brujas está dispuesto a darles de comer, pero que no los dejen salir», reitera José Vera.

                  Antonio Villegas, aparejador, es otra de las recientes víctimas: «Me han entrado dos veces en un mes y
                  me han roto dos coches. Y hace poco se llevaron la bicicleta de mi hijo de casa de mis suegros».
                  Como sus vecinos, ha puesto las denuncias pertinentes en el cuartel de la Guardia Civil de Santomera,
                  pero tienen la sensación de que de nada les sirve. «Sólo nos quedan dos opciones: o te enfrentas a
                  ellos o vendes la casa y te vas, y se queda Llano de Brujas como cobijo de toda esa gente».

Noticias
NuevOrdeN