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ISLAS BALEARES
La inseguridad ciudadana es de largo la mayor preocupación para los vecinos de Palma
Como segundo problema, pero situado ya a una gran distancia de la inseguridad ciudadana, los ciudadanos señalan la limpieza viaria y la recogida de basuras. Para el 17,2% de los entrevistados, la suciedad de las calles es una de las cuestiones más preocupantes.
En el tercer lugar se encuentra una de los asuntos problemáticos en cualquier gran ciudad, como es el tráfico. Para el 16,6% de los entrevistados, la densidad de tráfico y los atascos son un problma muy importante de la ciudad.
Las tres cuestiones hasta ahora mencionadas, inseguridad ciudadana, suciedad viaria y tráfico, aparecen habitualmente como cuestiones que más preocupan a los ciudadanos de las grandes ciudades. En Palma, de hecho, el 59% de los encuestados citan estas cuestiones como principales inconvenientes de la capital balear.
Una cuestión que hace sólo unos años nadie mencionaba entre sus máximas preocupaciones como ciudadano es el problema de la inmigración. En la presente encuesta, el 13,7% de los entrevistados mencionan esta cuestión como uno de los tres asuntos que más les preocupa. En este punto cabe destacar que los entrevistados consideran que el fenómeno de la inmigración representa un problema de caracter social y lo relacionan con el aumento de la delincuencia.
A nivel de la comunidad balear, la inmigración es el problema 'número 5', por dejabo de la crisis turísitca, el desempleo, la inseguridad ciudadana y el crecimiento urbanísitco. También se afirmaba ayer, que la inmigración preocupa sobre todo en Mallorca, después en Eivissa y de forma muy secundaria en Menorca y Formentera.
En un segundo bloque de cuestiones que más preocupan a los ciudadanos de Palma hay que situar el transporte público, el desempleo y la planificación urbanística. Cabe señalar aquí que el paro, que siempre aparecía como una de las principales preocupaciones, ha pasado a ocupar el puesto 'número 6' entre los principales problemas de la ciudad, según consideran los entrevistados. El desempleo es considerado como uno de los principales problemas por uno de cada diez encuestados y el mismo porcentaje registra la planificación urbanística.
PALMA
Los 'camellos' se convierten en los amos y señores del barrio de Corea por la desidia de la Policía
La han amenazado con cortarle la cabeza en muchas ocasiones, insultado a diario y no puede bajar a la calle cuando cae la noche, pero la señora Martín no se calla y sigue denunciando la realidad degradante en la que viven los vecinos de las viviendas del Generalísimo Franco, popularmente conocidas como 'Corea' en el barrio palmesano de Camp Redó.
«Nos tienen atemorizados porque tienen una pinta que meten miedo, pero algunos vecinos no nos rendimos aunque ni la Policía ni el Ibavi hagan nada. Yo no me pienso callar», afirma indignada esta vecina de 'Corea'.
Es un barrio en forma de cuadrilátero con 568 pisos distribuidos en pequeños bloques plurifamiliares con medio siglo encima. El Ibavi es el todavía el propietario de 45 de estas "infraviviendas" de entre 30 y 70 metros cuadrados. El resto son de propiedad privada.
Ayer la señora Martín como ella misma quiere que se la identifique, se puso en contacto con este periódico para denunciar la situación que se vive a diario en las calles de su barrio
Cada noche una banda de entre 10 y 12 'camellos' dedicados al trapicheo y venta de toda clase de drogas toma posición en la esquina de la calle Juan de Austria frente a una antigua caseta abandonada, propiedad del Ibavi. Allí prenden una hoguera a la que van arrojando toda la basura que encuentran en los contenedores, ramas de árboles, cartones y todo lo que encuentran a mano.
A esa hora nadie, que no vaya en busca de su dosis correspondiente, se atreve a pasar por Juan de Austria, a tan solo diez minutos del centro de Palma. Los vecinos de alrededor saben que es mejor cerrar las ventanas del piso para que el humo no inunde su casa que enfrentarse con ellos.
«No llames a la Policía porque no se atreven a venir. Saben que son peligrosos, que han salido la mayoría de la cárcel hace poco y que no les tienen miedo», asegura la señora Martín que apunta que los que allí se reúnen son los mismos que se liaron a tiros hace un año.
El barrio presenta un aspecto infame con coches semidesguazados abandonados por los pasajes interiores, muebles destrozados basuras, papeleras consumidas por el fuego y una sensación de abandono creciente.
En medio de este panorama un vecindario dejado a su suerte porque no tienen nadie que les defienda, ni asociación de vecinos siquiera, desaparecida hace años ante las amenazas de los narcos. «Aquí hasta que no vuelvan los tiros o le metan fuego a una vivienda nadie va a mover un dedo», dice la señora Martín.Esta noticia pone los pelos de punta: pareceria que estamos hablando del Bronx neoyorquino, de La Celsa madrileña o de La Mina barcelonesa. El delegado del Gobierno debe acabar con esta coyuntura por dos razones: el narcotráfico en sí y el sinvivir de los vecinos. Los habitantes de la célebre barriada no pagan religiosamente sus impuestos para pasar las noches en vela ni para permanecer encerrados en sus casas. El delegado del Gobierno debe plagar el barrio de agentes y actuar con mano dura con los narcos. Sin seguridad ciudadana la libertad se convierte en una entelequia.
La población marroquí de las Baleares es oficialmente «inmortal»: sólo fallecen 7 al año
La población de inmigrantes marroquíes en Baleares es prácticamente inmortal. Buena prueba de ello es que pese a ser uno de los colectivos que ha experimentado un mayor crecimiento en los últimos años apenas han sufrido defunciones. Así se desprende de los últimos datos del Instituto Balear de Estadística.
La población marroquí en Baleares durante 2001, último año del que obran cifras completas, estaba compuesta por 7.601 personas. Paradójicamente, tan sólo se registraron siete defunciones en el archipiélago en este colectivo durante este periodo. Representa el menor número de óbitos en proporción a la población.
De hecho, en los últimos años la comunidad marroquí se ha establecido como la tercera comunidad no española residente en Baleares. Sólo por detrás de otras comunidades mucho más arraigadas en las Islas como la alemana o la británica. Estos datos son mucho más significativos en determinados puntos de la Part Forana. Municipios como Felanitx, Petra, Sa Pobla, Inca o Manacor apenas registran defunciones de marroquíes. Esta ausencia de óbitos contrasta con el elevado número de trabajadores magrebíes que se han concentrado en este punto.
La comunidad marroquí en Baleares es la población extracomunitaria más numerosa. A una distancia considerable de ecuatorianos y colombianos. Su población ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años: ha crecido un 230%. La baja mortalidad de la población magrebí en Baleares no ha encontrado explicación alguna en las Islas. Todas las instituciones estatales, autonómicas y municipales consultadas por este periódico coinciden en señalar que los fallecidos «son muy pocos».
En determinados municipios como Felanitx, donde se concentra una importante población de origen marroquí, las últimas cifras han desatado todo tipo de especulaciones. Mientras otras nacionalidades mucho más minoritarias aparecen fallecidos, no ocurre lo mismo con la población marroquí. Esta escasez de defunciones entre la población marroquí en Baleares no tiene ningún tipo de explicación de tipo estadística, aunque desata toda una serie de elucubraciones. Si bien es cierto que la población marroquí que llega a las Baleares es muy joven, también lo es que otras nacionalidades asentadas en el archipiélago tienen una tasa de mortalidad mucho mayor. Hasta el momento no se ha detectado el origen de este comportamiento. Los distintos investigadores coinciden en señalar que «no es normal».
No sólo los magrebíes componen el colectivo con un menor número de defunciones en Baleares. La comunidad china no le va muy a la zaga. Sin embargo, tanto unos como otros son los colectivos que experimentan un mayor crecimiento en las Islas. Los distintos registros civiles del archipiélago apenas tienen que extender certificados de defunción mientras observan cómo poco a poco los integrantes de estas comunides se van multiplicando. La sombra de la picaresca se ha extendido sobre muchos de estos colectivos. Además, el número de óbitos ha descendido notoriamente desde que se agotó el plazo de regularización de papeles de inmigrantes.
Mientras que la comunidad china no ha alcanzado un gran volumen en las Islas, la magrebí ha sido la que ha experimentado la mayor subida de todos las nacionalidades asentadas en las Islas. La Delegación del Gobierno en Baleares no ha cesado de recibir solicitudes de papeles. Sin embargo, inversamente proporcional ha sido en los últimos años la expedición de estos certificados de defunción. «No se mueren», han llegado a asegurar desde algunas instituciones consultadas.
Hay una constante que se reproduce en determinados delincuentes de origen de magrebí: la utilización de decenas de identidades y nombres distintos en el momento de ser detenidos.
Esta táctica de despiste utilizada por algunos sin papeles surtía efecto cuando las técnicas de dactilografía estaban menos desarrolladas. Ahora, este procedimiento es meramente anecdótico. Las impresiones digitales —en última instancia la prueba de ADN—delatan que se trata de la misma persona sin margen para el error. El delito se imputa sin mayores complicaciones.
Se presta al tópico chiste, pero, chinos y magrebíes lo utilizan para otras cuestiones que no son, precisamente, un chiste. No hay apenas cadáveres, lo que significa que se sustituyen los cuerpos ausentes por los presentes. Lo que, a su vez, significa que hay ahí un nicho de inmigración ilegal. Lo que, a su vez, también significa que estamos ante un campo abonado para mafias de inmigración ilegal. Es decir, que lo de que los chinos o los magrebí «nos parecen todos iguales» oculta una oscura trama inmigratoria ante la cual no pueden permanecer indiferentes ni las instancias gubernativas ni las policiales. Y no sólo por razones de supervivencia de nuestra raza, nuestra comunidad y nuestracultura, sino porque en estas zonas oscuras anida el lado más siniestro, más inhumano y más perverso de la inmigración. Si no aparecen los cadáveres, hay que buscarlos
14/2/2003 Una ola de robos azota los comercios del centro de Palma en los últimos días
La Asociación de Pequeños y Medianos comercios remitió ayer una carta al delegado del Gobierno exigiéndole que garantice su seguridad
A la mañana siguiente al robo, muchos comerciantes descubierto estupefactos como sus escaparates aparecían reventados. Todo ello pese a haber sido reforzados sus medidas de seguridad con cristales blindados. La Asociación de Pequeños y Medianos Comerciantes de Mallorca (Pimeco) remitió ayer una carta al nuevo delegado del Gobierno, Miquel Ramis, reclamándole mayores medidas de seguridad. Especialmente, ante la avalancha de robos que se les ha venido encima en los últimos días.
El presidente de Pimeco, Demetrio Peña, aseguró que en las últimas semanas estos robos se ha incrementado. «Muchos establecimientos han sufrido auténticos enfrentamiento con sus compañías de seguros por los continuos robos. Algunas firmas ya no quieren asegurar», destacó Peña.
Los escaparates con cristales blindados son los principales destinatarios de estos robos con fuerza en las cosas. Muchos establecimientos optaron por mantener los escaparates, eso sí blindados, para mantener viva su oferta de cara al público. Las compañías de seguros obligan a sus clientes a instalar una persiana metálica como condición sine qua non para seguir adelante con la póliza.
«Los pocos escaparates que quedan en Palma van a desaparecer», vaticina Peña. «En muchos comercios, donde los robos se suceden, se ha convertido en un verdadero drama. En estos casos, las compañías se niegan a asegurar», subraya el presidente de los pequeños y medianos comercios de Mallorca.
Los métodos son treméndamente expeditivos para abrirse paso al interior de la tienda. Una pesada tapa de alcantarilla, una rejilla o una maza son herramientas suficientes para superar el blindaje de la tienda en cuestión. En los últimos días este tipo de robos no han parado de sucederse. Algunas patrullas del Cuerpo Nacional de Policía han detenido a algunos asaltantes in fraganti. De hecho, en el momento del arresto portaba una rejilla de alcantarilla en la mano. Los comercios que se resisten a mantener los escaparates en Palma se han convertido en una especie en vías de extinción. Si la tendencia actual no cambia...
La Dirección General de la Policía confiesa que la delincuencia se disparó un 45 por ciento el año pasado en las Islas Baleares
Los números de la delincuencia en Baleares arrojaron una cifra récord. Las infracciones –entre delitos y faltas– cometidas en 2002 experimentaron una subida vertiginosa respecto a 2001: un incremento de un 44,95%.
Según los datos de la Dirección General de la Policía, durante el pasado año se contabilizaron en el archipiélago un total de 45.497 infracciones en la zona de ámbito de actuación del Cuerpo Nacional de Policía. En cambio, durante 2001 la cifra de infracciones en las Islas se situó en 31.389.
También aumentaron lógicamente el número de detenidos. Si en 2001 fueron arrestadas por los agentes de la Policía Nacional un total de 4.315 personas, durante el pasado año el número de detenidos alcanzó los 4.755.
Los primeros datos hechos públicos por el Ministerio del Interior en el primer trimestre de 2002 apuntaban a esta tendencia: la subida de delitos con respecto al mismo periodo de 2001 fue del 49,6%. Es decir, entre enero y marzo de 2002 se han contabilizado 22.320 delitos en las Islas frente a las 16.073 infracciones registradas el año anterior en esas mismas fechas.
La escalada delictiva en el archipiélago se mantuvo durante todo el año. Unicamente en los dos últimos meses de 2002 la tendencia amainó hasta situarse en torno a un crecimiento de un 45 por ciento.
Dos pautas han marcado la espiral delictiva en las Islas durante el pasado año. Una buena parte de las infracciones baleares han sido cometidas por reincidentes. Estas se situaron en torno a un 73 por ciento, a tenor de las cifras manejadas desde la Jefatura Superior de Baleares.
Por otro lado, una buena parte de la actividad delictiva en el archipiélago la acapararon bandas internacionales de delincuentes, perfectamente organizados. Hasta en un 80% de los delitos cometidos en las Islas lo protagonizaron este tipo de delincuentes. Una buena prueba del incremento de actuación de estos delincuentes extranjeros en las Islas es el considerable aumento de las expulsiones. Más de 140 inmigrantes ilegales con delitos cometidos en el archipiélago fueron expulsados a su país de origen.
La opinión de los distintos sindicatos policiales es bien distinta a la oficial. Mantienen que todo obedece a «una estrategia». «Se ha estado engañando al ciudadano. Han proporcionado unas cifras que no se correspondían con la realidad. Ahora, ha salido a la luz», insisten.
Los jueces de Baleares advierten que la espiral de delincuencia va a colapsar los juzgados de Palma de Mallorca
Ayer, la Junta de Jueces de Instrucción de Palma acordó transmitir al Consejo General del Poder Judicial, y a la opinión pública, que es «imposible» cumplir con las previsiones de la Ley de Juicios Rápidos si no se abren dos juzgados de guardia de 24 horas.
Ante la falta de recursos humanos, los magistrados consideran necesaria la creación de seis nuevos juzgados de instrucción en Palma. En principio, la intención de la Administración de Justicia era que a partir del mes de abril del presente año comenzaran a celebrarse en Baleares juicios rápidos.
Para ello durante el pasado 2002 se ha efectuado una apuesta en el Ministerio de Justicia por las nuevas tecnologías dotando a los juzgados de diferentes sistemas de comunicaciones, sobre todo del sistema «LEXNET», grabación digital y un centro específico destinado a la atención del usuario. La modernización de la justicia por esta entrada de las nuevas tecnologías ha supuesto, en líneas generales, una inversión de 1,5 millones de euros.
Sin embargo, el aumento de la delincuencia en Baleares en estos últimos años hace insuficiente las inversiones efectuadas en modernizar los juzgados. Sólo en el último lustro el número de diligencias previas incoadas por las fiscalías en el archipiélago creció un 36,08%. Un aumento espectacular y una cifra que en España sólo supera la comunidad autónoma andaluza.La denuncia de los jueces sobre el colapso de los juzgados tras dispararse la delincuencia en Baleares ha venido a corroborar las conclusiones del estudio de Gadeso sobre la inseguridad ciudadana de las Islas presentado la pasada semana por el Govern balear.
Según este informe, durante el pasado año, en torno a un 33% de la población sufrió alguna experiencia de victimización. Vaya, ahora si te atracan en la calle o en tu comercio no te están robando, sino que te están "victimizando". Debe ser una nueva formula del 'lenguaje politicamente correcto, que llama irregulares a los ilegales y 'victimas de una sociedad racista y explotadora' a los inmigrantes delincuentes. Sin embargo, el número de denuncias interpuestas no alcanzan ni siquiera el 50% de los delitos cometidos y tan sólo se sitúa en un 45%.
Respecto al índice de víctimización (porcentaje de ciudadanos que reconoce haber sufrido uno o más agresiones de su entorno, aunque éstas no lleguen a la consideración de delito), en Mallorca se sitúa en un 33,23 %; en Menorca alcanza un 24,83%, en Eivissa afecta a un 38,66% y en Formentera ronda el 20,86%.
Los mallorquines son los que tienen una percepción de la inseguridad relativamente baja. En cambio, tienen por costumbre unir la droga con la inmigración y la delincuencia. En Menorca es igualmente baja la percepción de la inseguridad. La seguridad ciudadana tampoco mejora sustancialmente después de presentar la denuncia. De hecho, algo más de un 50% se siente insatisfecho después de denunciar lo sucedido.
El 73% de los delitos son de multirreincidentes
El aumento del número de delitos en los juzgados de las Islas tienen un protagonista destacado: los delincuentes multirreincidentes.
Ellos son los que han protagonizado el 73% de las 102.471 diligencias que se abrieron en los juzgados de las Islas en el pasado 2001, un 4,9% más que en el año 2000.
Durante los últimos años se han producido dos tipos de delincuencia bien diferenciada en las Islas.
Por un lado, los delincuentes multirreincidentes han multiplicado su actividad delictiva sin llegar a pasar por prisión. Por otro, bandas internacionales de delincuentes perfectamente organizados se han instalado en las Islas, preferiblemente Mallorca para llevar a cabo sus turbios negocios. Buena prueba de ello es que en torno al 80% de los detenidos son foráneos. Otros delincuentes, en cambio, recurren al archipiélago como un refugio para escapar de la Justicia de sus países.
La invasión de «camellos» obliga al Ayuntamiento de Palma a cerrar un parque por las noches
El Ayuntamiento se hace eco del aluvión de quejas del vecindario del entorno por el incremento de la inseguridad - «Tironeros» y «camellos» campan a sus anchas en la zona verde
El Ayuntamiento de Palma responderá al incremento de la inseguridad ciudadana en el interior del Parc de Ses Estacions con dos medidas solicitadas por vecinos y comerciantes de la zona: vallado y cierre nocturno del parque e instalación de cámaras de videovigilancia conectadas a la sala de control de la Policía Local.
«Estamos acabando de redactar el anteproyecto de cerramiento que estará listo dentro de muy poco», apuntó Rafel Vidal que señaló que el Ayuntamiento de Palma había recibido numerosas peticiones de los vecinos del entorno en esta misma dirección. «Tenemos problemas de inseguridad y pequeña delincuencia, sobre todo por la tarde noche», puntualizó el regidor popular que afirmó que el cierre del parque ya estaba contemplado en el proyecto de la arquitecto Carmen Pinós, responsable del diseño de esta céntrica área de recreo del primer Ensanche palmesano.
Desde comienzos de año las denuncias por el incremento de la inseguridad ciudadana en Ses Estacions han sido continuas y desde todos los ámbitos. El parque se había convertido en una de las principales zonas diurnas de ‘trapicheo’ con toda clase de drogas y en el escenario elegido a diario por 'tironeros' y pequeños delincuentes para hacer de la suyas.
Los protagonistas de esta realidad son preferentemente jóvenes sin oficio conocido, en especial inmigrantes sin papeles, 'camellos' dedicados a la venta de hachís y cocaína o ‘descuideros’ al acecho del turista aprovechando el continuo tránsito de público en el entorno del parque.
Esta situación de inseguridad creciente ha provocado que la población de los alrededores haya dejado de acudir a una zona verde que desde su inauguración hace cuatro años ha estado siempre, además, con obras de remodelación y reforma en marcha.
El incremento de los delitos en el entorno del parque viene motivado por su ubicación privilegiada, frente a la Plaza de España y equidistante de la Estación Central de Autobuses de la Part Forana y de las principales paradas de línea de la EMT, lo que unido a la falta de vigilancia policial lo ha convertido en un feudo céntrico de la pequeña delincuencia.
Ante esta situación la unidad montada de la Policía Nacional ha procedido desde el mes de octubre pasado a realizar de forma esporádica controles y labores de vigilancia. Una pareja de policías a caballo que intentan con su presencia de disuadir la presencia de ‘rateros’, ‘camellos’ y carteristas. Disuadir, ya que poco más pueden hacer, los delincuentes acumulan faltas y faltas, expedientes de expulsión y se pasean por los juzgados... pero el español de a pie es el que tiene que sufre esta situación, y no los politicastros en sus coches oficiales y viviendas de "alto standing"
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