Datos sobre la población reclusa en España.
22-08-05
La Valenciana es la cuarta comunidad española donde más se ha incrementado
la población reclusa extranjera. Así, si en el año 2000 las prisiones de las
tres provincias contaban con un total de 443 presos extranjeros, ahora un
informe del sindicato de Instituciones Penitenciarias (Acaip) revela que
actualmente un 23,6 por ciento de los reclusos proceden de fuera de España.
Por otra parte, el documento elaborado por Acaip también muestra que el
aumento de la población penitenciaria ha repercutido de forma especial en la
Comunidad. Concretamente, las prisiones de Castellón, Valencia y Alicante
han visto aumentado su número total de presos en un 11,1 por ciento, dato
que hace que la Comunidad se sitúe ahora en el quinto lugar de España en
cuanto a aumento de reclusos, tan sólo por detrás de Andalucía, Castilla y
León, Cataluña y Galicia.
Evolución 2000-2005
Puesto que los datos aportados por Acaip se refieren en muchos ámbitos a la
comparativa entre enero de 2000 y el 29 de julio de este año, de una de las
gráficas se deriva que la Comunidad ha aumentado su número de reclusos en un
47,3 por ciento desde 2000 hasta ahora. Así, si hace cinco años los centros
penitenciarios de la Comunidad contaban con 3.945 reos, actualmente la
población reclusa de las tres provincias está compuesta por un total de
5.810 internos. Esta evolución convierte a la Comunidad en la cuarta en
incremento de presos entre 2000 y 2005, con un total de 1.865 reclusos más
ahora que hace cinco años.
De otro lado, tres de las cuatro prisiones de la Comunidad aparecen como
algunas de las que más presos tienen de toda España. Son las de Picassent,
la de Villena y la de Fontcalent. En concreto, del informe se desprende que
el centro penitenciario de Picassent, en Valencia, es el que más reclusos
alberga en todo el país, con 2,335 presos.
Castilla y León es la Comunidad con más población reclusa extranjera
Desde el año 2000 el número de los presos no españoles que cumplen sus penas
en centros penitenciarios castellanos y leoneses ha subido un 115,4%
Quizá porque año tras año pierde población censada y porque tiene un índice
de delincuencia por debajo de la media nacional, Castilla y León se sitúa al
frente del tablero nacional en el incremento de la población reclusa, tal
como se recoge en un estudio realizado por el sindicato de prisiones Acaip,
que cifran en este año en 6.567 los reclusos en cárceles castellanas y
leonesas frente a los 3.952 de 2000, lo que supone un incremento del 66,2%,
porcentaje sólo superado por Aragón (116%) y Galicia (85%), siendo la media
nacional del 38%.
En cuanto a la población reclusa en toda España, situada en 61.001 el 29 de
julio último, Castilla y León alberga el 15,5%, sólo superada por Andalucía
con un 19,3% y seguida por Cataluña (13,8%) y Galicia (11,6%).
Sin embargo, donde los datos estadísticos llaman especialmente la atención
son los referentes al peso de los internos de nacionalidad no española
respecto al total de la población reclusa. A fecha de 1 de junio, según
Acaip, de los 6.567 presos que cumplen sus penas en prisiones de la región
3.466 son extranjeros, lo que supone un 54% del censo de población reclusa
en Castilla y León. Sólo entre 2000 y 2005, la población penitenciaria
extranjera se incrementó un 115%, aunque este porcentaje está lejos del 576%
de Galicia, donde los reclusos no españoles suponen el 34%. mientras que la
media nacional está en un 29,4%. Únicamente la prisión de la ciudad de
Melilla tiene más población reclusa extranjera (52%) que española, aunque su
ubicación geográfica explicaría sobradamente ese porcentaje.
Según los datos recogidos por Acaip, en el pelotón de prisiones con una tasa
de hacinamiento superior al 200% se encuentra la de Burgos, donde el número
de internos es de 546 para un total de 267 plazas o celdas funcionales, lo
que supone una tasa de hacinamiento del 204,5%. El centro penitenciario de
Ceuta esta a la cabeza con nada menos un 278,7%. En cuanto a otras cárceles
de la Comunidad Autónoma de Castilla y León con un numero de internos muy
superior a las plazas disponibles destacan la de Mansilla de las Mulas, en
la provincia de León, con un índice de hacinamiento del 147% y Topas
(Salamanca), con un 162,5%.
12-06-05
Cárceles colapsadas. Y de ello dan prueba los más de 60.650 reclusos que la
semana pasada poblaban las cárceles españolas. La cifra, un récord
histórico, coloca además a nuestro país entre los primeros del mundo
occidental en cuanto a presos por número de habitantes.
Según los últimos datos de Instituciones Penitenciarias, 141 de cada 100.000
personas que residen en España están detrás de las rejas. En el denominado
mundo desarrollado, sólo Estados Unidos -un caso especialmente singular- y
el Reino Unido tienen más presos que nosotros.
Un portavoz del sindicato CSI-CSIF prisiones incide en los cambios
legislativos y en la llegada de delincuentes
extranjeros como las principales causas del imparable ascenso de la
población reclusa. Y apunta que la llegada de extranjeros está transformando
el interior de las cárceles y creando guetos de delincuentes que se agrupan
según su procedencia. Los datos parecen darle parte de la razón, pues
el número de presos extranjeros ha crecido de unos 9.000 en el año 2000 a
los alrededor de 17.500 que hoy comparten patio con los internos nacionales.
En términos porcentuales, han pasado de ser el 19% al 28% del
total de presos.
En cualquier caso, la construcción de cuatro o siete nuevas grandes
cárceles( aprobadas por el PP en Castellón, Estremera (Madrid), Morón
(Sevilla) y Puerto de Santamaría III (Cádiz), el nuevo Gobierno ha sumado
otras tres en Canarias, Navarra y el País Vasco) no servirá para solucionar
determinados problemas de verdadero hacinamiento que se viven en puntos
concretos de la red de penales españoles. Como la de Ceuta, al 370% de su
capacidad, o de las prisiones vascas de Martutene y Basauri, al 270% y 230%,
respectivamente, según un informe del sindicato de prisiones Acaip.
Ese mismo estudio, elaborado a finales de 2004, relata quiénes están en las
cárceles españolas cumpliendo condena -uno de cada cuatro presos están a la
espera de juicio- y porqué. Nos cuenta que de ellos solo el 7,4% son
mujeres. Que el 60% de los penados tienen entre 26 y 40 años y que la mitad
están detrás de las rejas por delitos contra el patrimonio o el orden
socioeconómico, es decir, por robar o estafar. Otro 30% de reclusos que
cumplen su sentencia fueron condenados por delitos relacionados con el
tráfico de drogas y algo más de 1.800 son homicidas (4,3%). También están
encerrados más de 2.000 violadores (4,7%). Entre la población penitenciaria
hay que incluir, además, a unos 550 internos que o bien han sido condenados
o bien están pendientes de juicio por colaborar o pertencer a ETA.
Haciendo un breve resumen: En el año 2000 había un
total de 45309 presos, de los cuales 8.538 eran extranjeros (18,84%). En el
año 2005, el número de presos asciende a 60650, de los cuales 17.539 son
extranjeros (28,9%). En el intervalo de 5, años 9000 extranjeros han
ingresado en nuestras cárceles.
Si la tasa de inmigración en España es actualmente del 8% (aproximadamente),
estos datos no corresponden con el porcentaje de extranjeros que están
internos en las cárceles y rompen el equilibrio.
El número de extranjeros que deberían estar en las cárceles españolas
(suponiendo que delinquiesen en la misma medida que el español) sería de
unos 4.852, y no de 17.539. Su participación es 3,6 veces mayor de lo normal.
Otro dato a añadir: El 70% de los presos preventivos (que forman el 22% de
los presos totales) son extranjeros.
Estos datos nos indican la precariedad del sistema penitenciario: la
masificación, falta de personal, incumplimiento de la legislación vigente...
A ver que medidas se le ocurren ahora al gobierno de ilustres que rige los
designios de España
EL EFECTO DE LA INMIGRACIÓN EN LAS PRISIONES
El título se las trae, la verdad es que pensé en cambiarlo en numerosas
ocasiones, pero al final creo que es el más idóneo ya que las cosas hay que
llamarlas por su nombre. Este artículo no pretende hacer una revisión sobre
este tremendo problema que se nos viene en cima, ni tampoco lanzar la voz de
alarma, sólo pretendo exponer mí opinión sobre un tema que, tarde o
temprano, sino se empieza a trabajar sobre él nos dará más de un dolor de
cabeza.
No es nada nuevo el decir que las prisiones están sufriendo un cambio
notable en lo que se refiere a las nacionalidades de aquellos que ingresan
en ellas. Basta hacer una pequeña reflexión de lo que acontece, alrededor
nuestro, a diario en nuestro trabajo, en el módulo que habitualmente
trabajamos, en los expedientes que llevamos en las oficinas de régimen.
Hemos pasado de “Juan Rodríguez González” a “Mohamed”, “Mustafa”, “Krichenco”,
y un largo etc, sin olvidar los Carlos Luis, Rumualdo Alfonso. Es decir, si
hacemos un recorrido por un imaginario globo terráqueo nos podemos imaginar
la cantidad de países que conocemos aunque nunca hayamos estado en ellos .
Según la última estadística de la Dirección Gral. del total de presos que
cumplen pena en las cárceles españolas un total de 46.000 aproximadamente,
7.101 son extranjeros. De los 7.101, 6.441 son hombres y 660 mujeres. Entre
los presos varones, los marroquíes son los más numerosos con 1.861 internos
seguidos de colombianos con 841 y de argelinos con 761. Entre las mujeres
extranjeras las más numerosas son las colombianas con 296 internas.
Si pensamos en la cantidad de dinero que supone mantener a un preso al año
las cifras son importantes, sólo suponer que con un millón de pesetas, caso
hipotético, podemos de dar de comer a un interno en un año, estamos hablando
de siete mil millones de pesetas al año en el caso de extranjeros, pero si a
esta cifra sumamos la atención médica, medicinas, lotes higiénicos, ropa de
cama, las cantidades se nos disparan.
Hace tiempo que las mafias de los antiguos países del este están operando en
España. Son gente con una tremenda preparación física, artes marciales,
armas y alta tecnología. A la policía, con sus especialistas en el tema, le
resulta difícil combatirlas. ¿Verdaderamente las prisiones están preparadas
para la custodia de estas personas?. ¿Estamos los funcionarios capacitados
para solucionar los posibles conflictos que puedan surgir?. Que cada cual
saque sus propias conclusiones.
Es importante que tratamiento y vigilancia trabajen codo con codo, no digo
nada nuevo, en realidad se impone siempre la burocracia. [...]
Con lo que se nos viene encima en materia de extranjeros, es el momento de
establecer los medios necesarios para controlar la situación, y uno de esos
medios es facultar al funcionario de interior de información y formación
necesaria para llevar a cabo su trabajo.
Erasmo.
La delincuencia crece el 12,8 por ciento
La delincuencia creció un 12,8
por ciento en los diez primeros meses del año pasado en relación
al periodo enero-octubre de 2000, según el Instituto de Estudios
de Seguridad y Policía (IESP) del Sindicato Unificado de Policía
(SUP). Según este estudio, los Cuerpos de Seguridad conocieron
en esos meses 1.700.854 infracciones penales, lo que supone un aumento
del 12,8 por ciento que se debe, fundamentalmente, al crecimiento de los
delitos contra el patrimonio. Este tipo de delitos representa el 80 por
ciento del total de lacriminalidad y, además, registra un aumento
del 13,3 por ciento respecto al año anterior, mientras que las infracciones
contra las personas experimentaron una subida del 2,6 por ciento y el resto
de delitos se redujo un 4,8 por ciento. El informe
asegura que con estos datos la tasa de criminalidad ha crecido cuatro
puntos y se coloca en 48,78 infracciones penales por cada mil habitantes,
el índice «más alto nunca antes registrado».
El citado instituto calcula que 2001 habrá finalizado con 2.037.000
delitos y faltas y una tasa de 50 infracciones penales por cada mil habitantes.
El incremento de la delincuencia fue más acusado en el ámbito
de actuación de la Guardia Civil.
Y alguien opina al respecto
Herrera achaca a
la inmigración y a la ley del menor el aumento de la delincuencia
El ex subdelegado del Gobierno dice
que los que han llegado tras el plazo acentúan las colas
El subdelegado de Gobierno de la
Comunidad Valenciana, José Vicente Herrera, abandonó ayer
su cargo y aprovechó para hacer un balance del último año
y medio. Según Herrera el aumento de la delincuencia en la Comunidad
es proporcional al resto de España. Además,
apuntó como posibles causas de este incremento «la avalancha
de inmigrantes» que ha recibido Valencia en los últimos
meses y la ley del menor «que es buena pero puede influir negativamente
en la calidad de vida del ciudadano».
El aumento de la delincuencia experimentado
en toda España y que refleja cifras similares en la Comunidad Valencia
guarda relación, a juicio del ex subdelegado del Gobierno en Valencia,
José Vicente Herrera, con el incremento de la inmigración
ilegal y con la aplicación de la Ley del Menor,
que entró en vigor en enero
del pasado año. Herrera, que deja su cargo para ser asesor ejecutivo
de la Unidad de Cooperación y Coordinación Internacional
de la Policía, cree que pese a que la gran mayoría de los
inmigrantes «es gente honrada que viene a trabajar y a integrarse
a la sociedad española, una pequeña proporción son
delincuentes y eso tiene un traslado a las cifras reales de delincuencia
y criminalidad».
La Comunidad Valenciana registra un índice de delincuencia cercano al 25 por ciento -un diez por ciento más que la media nacional-. No obstante, para el nuevo asesor de Cooperación Internacional, el hecho de que durante el año 2000 esta autonomía consiguiera una de las mejores cifras desde hacía diez años en descenso de la criminalidad es un paso positivo.
«En una hora
fuera»
En cuanto al papel que desempeña
la nueva Ley de responsabilidad penal del Menor, que Herrera califica de
«muy garantista», ésta puede
«de forma colateral, influir en la calidad de vida de los ciudadanos».
En este sentido, explicó que si antes un menor que había
cometido algún delito podía estar hasta 48 horas en las dependencias
policiales, con la nueva normativa queda libre «en
una hora y tiene el resto para volver a delinquir».Herrera destacó
el trabajo realizado por los funcionarios de la Oficina de Extranjería
de la Delegación ya que, según dijo, «la
avalancha de inmigrantes en los últimos meses del proceso de regulación
fue mayor de la que pensábamos.
Muchos de los extranjeros que siguen
estando en las colas de la Delegación no deberían estar porque
llegaron a España después del 23 de enero», por lo
que no tienen posibilidad de legalizar su situación, según
Herrera, aunque confesó que pese a que esta afirmación «no
está respaldada científicamente, sí está testada
con las comprobaciones que se han realizado algunos días con los
documentos de inmigrantes que presentaban sus papeles». Este hecho,
explica, en su opinión, el que sea «difícil solucionar
la situación si gente que no puede regularizar su situación
sigue presentando papeles».
Por otra parte, Herrera señaló
que el aumento de llegada de polizones a la Comunidad en el último
año es una continuación del flujo inmigratorio ilegal. En
2000 hubo 88 polizones frente a los 172 de 2001, donde en los meses de
noviembre y diciembre se contabilizaron 13 y 23 polizones respectivamente,
sobre todo de Ghana, Costa de Marfil y Marruecos. y cuando alguien
dice cosas de este tipo ya se sabe lo que pasa...
El
PSPV califica de irresponsabilidad relacionar aumento de la delincuencia
con inmigración
La secretaría de Políticas
Sociales e Inmigración del PSPV-PSOE, Nuria Espí, afirmó
ayer que es una «irresponsabilidad política» y una «frivolidad»
vincular un aumento de la delincuencia en la Comunidad Valenciana con la
inmigración ilegal y la Ley del Menor. Espí se
refirió a las declaraciones realizadas por el hasta ahora subdelegado
del Gobierno en Valencia, José Vicente Herrera, que indicó
ayer que a falta de datos científicos, el aumento de la delincuencia
experimentado en toda España de forma general, que es proporcional
en la Comunidad Valenciana, guarda relación con el aumento de la
inmigración ilegal y con la aplicación de la Ley del Menor,
que entró en vigor en enero del pasado año.
La portavoz
socialista apuntó que la Comunidad Valenciana «es la cuarta
o la quinta en el ránking de inmigrantes», y sin embargo en
las otras comunidades «no se ha producido un incremento de la delincuencia».
( ¿En Madrid No? ) En este sentido, explicó que «esto
se produce no porque hayamos recibido unos inmigrantes diferentes que en
el resto del territorio nacional sino porque aquí no se aplican
las mismas políticas en materia de seguridad» ni gozan de
la misma eficacia.
Espí se preguntó
«si el aumento de la delincuencia no tendrá que ver más
con las mafias que con la inmigración, o con la droga en el antiguo
cauce del río Turia». Matizó que este incremento de
la delincuencia «tiene que ver con las políticas en materia
de seguridad ciudadana que no ha abordado la Delegación del Gobierno»
y que debería contemplar «no sólo medidas policiales».
De igual forma, indicó
que «Herrera podría haber tenido más visión
de estado social democrático y de derecho para intentar no generar
desconfianza entre los ciudadanos», que es «lo mínimo
que se le puede pedir a un responsable público». Con esta
actitud «cada vez más se va a dificultar la convivencia entre
los ciudadanos» porque «si desde la Administración te
dicen que la inseguridad la provoca la inmigración y los menores
delincuentes, al final los ciudadanos van a mirar mal a los inmigrantes
y a los menores».
Interior destaca que la mayoría de los homicidios del 2001 fueron ajustes de cuentas entre extranjeros
La
población de los centros penitenciarios sobrepasa los 40.000; casi
10.000 de ellos son inmigrantes
MADRID.-
Los ajustes de cuentas entre ciudadanos extranjeros han provocado durante
el pasado año un fuerte aumento en el número de homicidios
cometidos en España.
Este es uno de los aspectos más destacados del informe anual elaborado por el Ministerio del Interior sobre las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado durante el pasado año.
Así, en el preámbulo, se constata también que durante el primer semestre del año se produjo un fuerte incremento, casi el 10%, en el índice delincuencial. Desde este Departamento se vincula este fuerte incremento con el hecho de que el «fenómeno de la inmigración ha supuesto un aumento, en los dos últimos años, de más de medio millón de personas de la población en España, principalmente en las grandes ciudades». En el informe se constata que el número de homicidios cometidos en España el pasado año fue de 332, similar al de años anteriores, «siendo una parte importante de los mismos consecuencia de ajustes de cuentas entre delincuentes foráneos residentes en nuestro país».
En este informe anual, el Ministerio del Interior consta que durante el 2001 la Policía y la Guardia Civil han detenido a un total de 11.653 personas por su presunta relación con el tráfico de estupefacientes.
El balance de Interior destaca que el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ha desmantelado 237 organizaciones de narcotraficantes durante el año 2001 en España, aproximadamente la mitad de ellas, 120, dedicadas a la elaboración y distribución de cocaína. Además, un total de 5.407 personas fueron detenidas por su presunta relación con el tráfico de estupefacientes, de los cuales 1.420 fueron extranjeros.
Asimismo, Interior señala que entre las organizaciones donde fueron detenidas tres o más personas por la Policía, 120 se dedicaban al tráfico de cocaína, y que 68 traficaban con hachís, mientras que el número de bandas desmanteladas por su supuesta relación con la distribución de pastillas de éxtasis se cifró en 25, una más que las dedicadas a traficar con heroína que fueron 24.
Por su parte, la Guardia Civil se incautó de 316.950 kilos de hachís, otros 6.462 kilos de cocaína y 284.464 pastillas de éxtasis, mientras que el número de detenidos que pasaron a disposición judicial ascendió a 6.246. Además, la Benemérita denunció a un total de 68.111 personas acusadas de delito contra la salud pública.
Según los datos de Interior, durante el pasado año, los agentes del Instituto Armado «han realizado más de tres millones y medio de servicios, han recorrido casi 300 millones de kilómetros en 30 millones de horas de trabajo», según recoge el informe.
En el balance también se indica la evolución de la población reclusa en España. Así, durante el pasado año hubo una población media de presos en España de 40.088, llegándose a superar en ocasiones los 41.000, la cifra más alta de internos de los últimos cinco años.
De los más de 40.000 presos, casi 10.000, son extranjeros. Con respecto a años anteriores, el pasado año esta cifra se disparó: aumentó en más de 1.500 presos extranjeros.
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